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martes, marzo 10, 2026

Enrique Bayo: Premio Mundo Negro a la Fraternidad 2025 al doctor Cédric Ouanekpone

 

Robo de talentos en África

Interesantísimas jornadas en que los combonianos plantean la "fuga de talentos".  ¿Más exacto quiza llamarlo "robo"?

Web muy interesante

El periodista especializado en economía y relaciones internacionales Jaume Portell Caño abrió el XXXVIII Encuentro África, celebrado el pasado 31 de enero en la Sala de Exposiciones de la revista Mundo Negro, con la conferencia «¿Por qué se van los más formados? Impactos sociales, políticos y económicos de la fuga de cerebros en África». Jaume Portell Caño es autor del ensayo "¿Por qué no se quedaron en África?"

jueves, noviembre 27, 2025

Antonio Paneque; ¿Qué es cuidar? (I) y (II)








Notas de Antonio Paneque sobre las charlas del profesor Agustín Domingo Moratalla

Hay tres figuras femeninas destacadas en el proceso de recuperación de la ética del cuidado: Carol Gilligan, María Ángeles Durán y Catherine Ellison.

Carol Gilligan 

Dice que la verdadera justicia consiste en tratar a todos de manera diferenciada: la organización de los servicios sociales, de la educación, de los derechos no es igual, porque hay que tener en cuenta la categoría ética de la preocupación por la diferencia. Porque, en realidad, la humanidad depende del cuidado. Hasta ahora la economía y el derecho laboral se han planteado olvidándose del cuidado, y hay que recuperarlo, hacer que las ciencias sociales estén alimentadas por el cuidado. Éstas no se hacen cargo del cuidado invisible de las madres, abuelas, esposas en casa. A nivel de la contabilidad, de la economía y del derecho público cuando nace un niño se empobrece un pueblo; cuando nace un cordero crece el producto interior bruto. La economía, la política funciona diciendo: si hay más criaturas nos empobrecemos. Y se defienden políticas antinatalistas: la economía capitalista penaliza el número de personas que han de compartir los bienes.

María Ángeles Durán

De ahí que les interese que haya corderos, no que haya niños. Hay que invertir eso, afirma María Ángeles Durán, autora de “La riqueza invisible del cuidado”, introduciendo en la contabilidad el cuidado no visible, porque la justicia depende del cuidado. No solo es una cuestión de derechos sociales, sino de estructura. Dice que la revolución del siglo XXI va a ser la revolución del Cuidatoriado. En el siglo XIX los proletarios se unieron, tomaron conciencia y surgió la clase social del proletariado. Durán dice: si todos aquellos que cuidamos de alguien nos uniéramos, el mundo cambiaría. Necesitamos promover la revolución de los cuidados. Y hay una nueva expresión social que es el Cuidatoriado, como apreciamos en nuestros entornos. El día que los cuidadores tengan conciencia de clase, el mundo será distinto. Nuestra tarea en la pastoral sanitaria, pastoral social, consiste en decir: no nos olvidemos de los cuidadores, para no desatender esta dimensión personal de atender y cuidar

Catherine Ellison

Catherine Ellison plantea un concepto importante y revolucionario: inteligencia maternal como clave de vida social, cómo la maternidad nos hace más inteligentes. En esta época en que se habla de inteligencia emocional, social, matemática, las así llamadas inteligencias múltiples, ella afirma que hay una inteligencia nueva, la maternal. Parte del rechazo a la maternidad en el contexto laboral, pensando que sería un obstáculo y que el cerebro se empequeñece a medida que se tienen hijos, de modo que perdería su capacidad profesional. Pero ella afirma lo contrario: gracias a que tengo hijos soy más creativa, despliego recursos, porque hay un tipo de inteligencia muy importante vinculada a la maternidad. En psicología y filosofía se habla del papel del corazón, y desde aquí se plantea la inteligencia cordial. Con la recuperación de la inteligencia maternal se da carta de naturaleza a toda esta tradición, donde el corazón no es algo emocional, emotivo, sino estructural y constitutivo de la humanidad

Así pues, hablamos de una persona que genera un bien, un valor, en una determinada actividad, en unas circunstancias, allí donde están los otros. En el esquema fenomenológico para analizar el cuidado hay un cuidador, una persona que es objeto de cuidados en determinadas circunstancias, y hay un encuentro, una relación que generan una serie de prácticas. La ética del cuidado no se alimenta solo de una relación entre el yo y el tú, porque las circunstancias históricas, como el contexto concreto del que se trate, cuentan mucho.

¿Qué es cuidar?

Veamos ahora qué es cuidar, qué son los cuidados. Igual que se define al ser humano como homo ludens, como homo sapiens, como homo homini lupus, hoy tenemos que hablar del homo curans, pues somos animales que curan. La humanidad ha llegado donde está porque unos hemos cuidado de otros, sin el cuidado tendemos a embrutecernos, a deshumanizarnos.

Pero el campo semántico del cuidado es muy amplio. Hemos de ver dónde nos encontramos con precisión:

- cuidar remite en primer lugar a la cura, la crianza, la atención a los hijos en los primeros momentos de la vida respondiendo a sus necesidades. Es lo que en la historia de la moral, desde Platón hasta Santo Tomás, se conoce como la cura. También la filosofía del siglo XX con Heidegger retoma la cura como concepto central. La fenomenología, el existencialismo, el personalismo se alimentan de esta reflexión sobre la crianza.

- en segundo lugar, cuidar es devolver la salud, restaurar el equilibrio, el orden. El cuidado tiene que ver con la terapia, consiste en recuperar la salud perdida. Visto así, el cuidado es una actividad terapéutica, generativa, vinculada con la salud en todos sus sentidos: individual, colectiva, etc.

- el cuidado tiene también que ver con lo que en griego se conoce por Merimnao, es decir, la solicitud por el otro, la preocupación, atención hacia las necesidades del otro. Así, cuidar es hacer que nuestra ética no nazca de nosotros, sino que sea la respuesta que damos al otro, que se nos hace presente y nos reclama. Es el otro el que nos mueve a actuar, incluso sin haber dialogado ni haber reflexionado. Su rostro nos reclama. Por eso Levinas afirma que la clave de la ética no puede ser la autonomía moral: la clave de la ética es la heteronomía, la vicariedad respecto al otro. Mientras tenga alguien que cuidar, estoy haciendo ética. Quien no ha cuidado, no sabe de qué va la bioética.

¿Y desde el punto de vista cristiano?

- los primeros cristianos entendían el cuidado como eskeptomai, como vigilancia: el Señor se ha ido pero no nos ha dejado solos, nos sigue cuidando. Se trata de no descuidarse, de echar un ojo. Por eso, cuidar es no perder de vista. En otras palabras, cultivar la atención, que es un problema estructural serio en la era digital, y cada vez hay más alumnos con dificultades de atención. Cuidar, pues, es vigilar. No perder de vista al otro, su salud, las relaciones. Atender, evitar las distracciones. En la ética del cuidado hay una pregunta bíblica a la base de todo: ¿dónde está tu hermano? Es importante recuperar la idea de Merimnao, de solicitud, porque nos conduce a categorías importantes como la vulnerabilidad, la finitud, la fragilidad, que no tienen buena fama.

¿Y la pregunta filosófica?

¿y cómo cuidar bien? Aquí se propone el cuidado generativo, como el modo de llevar a cabo un cuidado responsable. Porque el cuidado, la profesionalización del cuidado y su práctica no consiste solo en dar de mí, dedicar tiempo a la persona objeto del cuidado, ver lo que necesita sin perderla de vista. A veces pensamos que el cuidado es la entrega, la donación (acción de donarse). Es cierto, porque el cuidador da su tiempo, sus conocimientos. Así es, sin donación no hay bioética del cuidado. Pero el don se puede plantear de dos formas: como un juego de suma-cero, de equilibrio, dando de lo propio. Pero esto es erróneo: a nosotros nos interesa que el dar sea un dar generativo. El voluntario cuando da su tiempo, no da horas, sino que crece, aprende, porque cuidar no es solo dar conocimiento, tiempo, entrega, sino que en realidad es dar-se, estar dispuesto a crecer con el otro. Quienes cuidan crecen, dan de sí. No es dar de mí, sino dar de sí. La clave de las relaciones humanas no es el tiempo que uno da al otro, sino el hecho de que estar dando tiempo al otro supone crecer juntos, el nivel de encuentro, de relación, de felicidad se ensancha, se esponja, da gusto. El verdadero profesional no es aquel que da su tiempo o conocimientos, sino aquel que está dispuesto a aprender del otro, por lo que la clave está en ese dar de sí.

Condiciones para que nuestras prácticas de cuidado sean dignas

El buen cuidado requiere que nos planteemos varias condiciones. Hay un cuidado inmediato, que no es necesario estudiar para aprender, pero si queremos cuidar bien hemos de aprender fisioterapia, medicina, etc. La investigación, el conocimiento son importantes. Veamos las condiciones para que nuestras prácticas de cuidado sean dignas:

1. En primer lugar, lo que llamamos la competencia, la pericia, que es un bien muy importante. Hay que saber hacer las cosas para proporcionar el cuidado requerido. Significa especialización y no ingenuidad

2. La confidencia: quien cuida del otro ya no lo olvida nunca, pasa a formar parte de su historia, porque se han vivido momentos confidenciales, únicos. El buen cuidado significa gestionar la confidencia, los secretos. La discreción es importante en el cuidado

3. La compasión: los cuidados atañen a personas con sensibilidad; hay personas que gestionan muy bien las cosas, pero son poco idóneas para el trato con las personas al carecer de compasión, de capacidad de sentir y padecer con el otro.

4. La confianza: las prácticas de cuidado han de generar confianza, de modo que el cuidado desee el encuentro con el cuidador, porque puede confiar en él. En la digitalización no hay confianza, hay sospecha y mera comprobación de datos.

5. Conciencia: cuidar es tener conciencia, es lo que nos distingue de los animales. Es la posibilidad de reflexionar sobre lo que se hace, cuestionarse ante los dilemas, y tener las ideas claras sobre aquello que se debe y no se debe hacer, siendo capaces de llevar la contraria al sistema. Se trata de no ser parte del engranaje digital del sistema sanitario.

6. Consuelo: es muy difícil saber consolar, tenemos que entrenarnos para ello: compartir historias, recursos musicales, artísticos, literarios que tengan que ver con la ternura. Cuando no hay ya nada que hacer, siempre se puede narrar un poema, contar una historia, cantar una canción. Cuando la curación no es posible, el consuelo y el cuidado sí lo son. No es lo mismo morir sin un poema, un canto, una oración familiar

Segunda entrevista

El personalismo

En la tradición cristiana del personalismo comunitario, la preocupación por el cuidado va siempre asociada a la preocupación por la justicia, por llevar a cabo un cuidado justo (Emmanuel Mounier, Jacques Maritain). Maritain habla de humanismo integral, porque las ciencias han hecho que el ser humano se convierta en un objeto, y hay que recuperar la condición de sujeto. Desde su trabajo en la UNESCO tendrá una responsabilidad directa en la redacción de la declaración universal de los derechos humanos, basado en la doctrina social de la iglesia. El humanismo perseguido no es anti teológico, sino un humanismo en que el ser humano es un centro descentrado. En nuestra antropología el ser humano desempeña un papel central, pero en el conjunto de la creación nuestra autonomía es teónoma, se mide por la relación con Dios. A la base del Vaticano II se halla este tipo de filosofía. La Populorum Progressio habla de desarrollo integral, tema que retoma Francisco con el cuidado integral de la creación, y se pone en continuidad con este humanismo teocéntrico .

Así pues, promover el cuidado integral supone cuidar físicamente, psicológicamente, en todas las dimensiones, y también en la esfera espiritual, pues la apertura a la transcendencia, la presencia de Dios en nuestros discursos y en nuestras prácticas no puede ser obviada.

La pregunta por el cuidado y las dimensiones del cuidado tiene tres aspectos importantes:

- macro cuidado (cuidado de la casa común, medio ambiente, impacto de la tecnología, impacto del progreso, e incluso el tema de las generaciones, sus derechos, porque el cuidado tiene una dimensión no solo intra generacional, sino que la dimensión generativa del cuidado se traduce en las nuevas generaciones y en sus derechos, ya que somos herederos de algo que se nos ha dado y lo hemos de legar);

- micro cuidado: limpieza, higiene, apoyo espiritual, la ayuda del otro: hoy se habla del cuidado del cuerpo, del cuidado holístico, integral; es una dimensión vinculada con el yo, el cultivo del yo, a veces estamos algo enmimismados pues el sistema social queda encerrado en el yo. De ahí un tipo de cultura y de prácticas individualistas, atomistas, vivimos en sociedades atomizadas, donde cada átomo cuida de sí, de su propio cuerpo.

- Pero se olvida o se deja a un lado el cuidado institucional, una dimensión clave ya que las instituciones han de tener rostro, estar al servicio de las personas: los bancos, las instituciones de justicia, las administraciones, los colegios no son fines en sí mismos sino han de estar al servicio y son una forma de cuidado.

La dimensión dialógica

Entramos en la hermenéutica o fenomenología del cuidado. La vida humana es encuentro, es cuidado. Por tanto se da la recuperación de una dimensión dialógica de la vida donde el encuentro es fundamental. Se recupera la persona, la conciencia, el sentido de comunidad: no hay persona sin comunidad. No estamos cerrados, nos vamos haciendo. La clave del propio currículo vitae no está en los cursos que hemos hecho, la clave de la construcción de la persona es el tipo de relaciones que ha mantenido, porque el otro es constitutivo del yo, de ahí la importancia de la alteridad. Yo soy por un tú que me ha constituido. De hecho, es decisivo ser llamado por el propio nombre, porque hasta que no se dice el nombre, uno no sabe quién es. La identidad de la persona es día-lógica, per-sonal. Uno no se reconoce si nadie ha dicho su nombre: la alteridad es constitutiva, el otro no es solo el diferente, sino alguien con quien tratar. Pasamos de la persona como átomo a la persona como abierta.

Carácter intencional del cuidado

Y aquí hay un elemento fundamental, que es el carácter intencional del cuidado, de modo que este no es un dato que se pueda recoger en una tabla de Excel, en un registro de datos. Los datos no recogen la intencionalidad, el carácter personal del cuidado. Cuando nos referimos al cuidado no pensamos solo en la objetividad sino en el significado, y esto es clave en la sociedad de la información y de la comunicación en la que vivimos. Debemos repensar el cuidado desde esa clave de la comunicación. Decía Laín Entralgo que la gran herramienta de la medicina es la silla, porque el médico tiene que saber escuchar para hacer un buen diagnóstico. Por eso es tan importante entrenarse en la escucha y en la gestión de la palabra.

La bioética se preocupa por los problemas que tienen que ver con el principio de la vida, eugenesia, y por el final de la misma, eutanasia. Sin olvidar lo que hay en el medio de ambas: la eudaimonia, o sea, la ilusión, el sentido. A veces la sanación es recuperar el sentido: una palabra sanadora, consoladora, que tiene mucho que ver con la palabra, el saludo. El saludo es clave para personalizar el trato, por lo que el agente de pastoral de la salud tiene la misión de introducir ilusión, calidad, en los profesionales sanitarios para que estos lleven un saludo cordial. Son prácticas de comunicación que hay que cuidar para percatarnos de la transcendencia de la escucha y de la palabra. Y hemos de entrenarnos, igual que entrenamos el cuerpo en el gimnasio.

Las bases éticas para el cuidado son la atención, el diálogo, la capacidad de respuesta y la personalización. O sea, acoger al otro, el uso de la palabra, la relación y, sobre todo, hacer que el mundo no sea de objetos atomizados sino de personas. El otro a menudo es visto como un cliente, un usuario, un paciente, un ciudadano, un consumidor. Son muchos roles, y pueden olvidar que se trata de una persona que tiene derecho a la atención, al cuidado. La personalización es la clave.

Veamos algunos personajes relevantes en la bioética del cuidado. En primer lugar, Levinas.

Él habla del cuidado como solicitud, y tiene una reflexión de gran hondura sobre la maternidad, la mujer. Plantea el hecho de que el tú es el que nos mueve. El origen de la ética no está en el yo (Descartes, Kant), hay ética cuando tú me movilizas: el tú es el origen de la ética. Y dice que tenemos que entender el diálogo en clave de asimetría. En la bioética principialista, cuando se habla del principio de autonomía se habla del consentimiento informado. No se trata de un papel que se firma, es una práctica comunicativa que busca recuperar la confianza entre el médico y el paciente. En cualquier caso se piensa en clave de relaciones simétricas. Levinas dice que en el cuidado no hay simetría; hay asimetría entre alguien que cuida y alguien que necesita cuidado. El que cuida acude a la demanda del rostro del otro, y se en-carga de él. Se hace cargo de él, porque el otro va a ser una carga, un peso. Más allá de la simetría del consentimiento informado, el cuidado genuino recupera la asimetría estructural de la relación de cuidados. En el modelo de la bioética principialista hay una cláusula de contrato, ese es el documento principal, pero la responsabilidad es carga; cuidar es asumir que la vida es una tarea pesada. Rezamos porque creemos que la gracia nos ayuda a llevar el peso. Hay una dimensión teológica vinculada al peso: hacerse cargo del otro.

Lo más fácil es que del cuidado se haga cargo el estado, que organiza los servicios de atención a los mayores, a los dependientes en condiciones de simetría (régimen liberal contractual), racionalizando, institucionalizando el sistema de cuidados. Pero en la pastoral de la salud recuperamos una dimensión asimétrica de la responsabilidad que a veces se olvida en el discurso social, político. La ética del cuidado tiene que ir más allá, hemos de cargar con el otro, asumir el cuidado . Levinas da más importancia al rostro que a la palabra, pues la comunicación no se termina en la palabra. Contamos con la caricia, la mirada, el consuelo. Así pues, el cuidado no puede ser solo apalabrado, expresado en un documento. El cuidado tiene que ver con la fuerza expresiva del rostro. El cuidador tiene que cuidar también su rostro, para que destelle ilusión, agrado, al margen del rostro del otro, que es el que nos mueve. El cuerpo recoge una sensibilidad que se nos va de las manos y nos interroga.

Levinas menciona tres figuras bíblicas: la viuda, el huérfano y el extranjero, para comprobar el ejercicio de la justicia. Son tres símbolos que funcionan como indicadores de un cuidado ético. Y habla del diálogo como apelación, reclamación, exigencia de responsabilidad, que el otro me reclama antes de que yo tenga propiamente conciencia de ello. El otro es el tú que reclama mi cuidado.

La segunda figura es Hans Jonas

otro pensador judío, que habla de la responsabilidad y afirma que la responsabilidad es el cuidado, que debe tener un carácter proléptico pues debemos pensar en nuestros hijos y en las futuras generaciones. No puede ser solo un cuidado cortoplacista, y el primer mandamiento es que la humanidad en el futuro siga existiendo, porque el conocimiento científico y el desarrollo tecnológico nos está conduciendo a la catástrofe. El imperativo kantiano (haz siempre lo que debes) es insuficiente. A partir de ahora tiene que haber un nuevo imperativo, el de la responsabilidad, que guíe la investigación científico-técnica. Porque el hecho de que podamos coger los genes (técnica de los Crispys), cortarlos, repararlos, ponerlos, para decidir el color del pelo, la altura, etc, de los seres humanos hacen ver que las posibilidades de manipulación genética son tan grandes, tenemos tanto poder en el laboratorio, que estamos consiguiendo que nuestra civilización sea eugenésica, no nacen personas imperfectas, porque buscamos la perfección, y porque la política liberal capitalista en que nos movemos, nuestro sistema sociosanitario va hacia la eugenesia liberal: queremos la perfección de la especie y no nos preocupa la curación y el crecimiento, sino el mejoramiento. Pero ¿qué es mejorar la especie? La investigación se centra en perfeccionar en el sentido de mejorar, pero se olvida de otras cosas. La bioética trabaja hacia la perfección, pero nadie da gracias por lo que se tiene. Nadie recuerda que la vida es un don, solo se piensa que es una masa que hay que experimentar y manipular. Jonas advierte de que las estrategias de mejoramiento plantean la distinción entre crear, crecer, curar. A su juicio, el coche de la investigación científico-técnica va demasiado acelerado, y nadie le puede poner freno. La ética de la responsabilidad consiste precisamente en poner el semáforo en rojo, detenerse, gestionar el cambio de marcha. No hay que ser ingenuos respecto a la investigación científica, es preciso reforzar los controles y la ética para asumir la responsabilidad. Para ello, la ética ha de dejarse ayudar de la metafísica.

miércoles, noviembre 13, 2024

HACE 60 AÑOS `Pablo VI DONÓ LA TIARA A LOS POBRES



El 13 de noviembre de 1964, el papa Pablo VI, rompiendo con la tradición, donó su triple tiara de oro, plata y joyas a los pobres en una ceremonia en la basílica de San Pedro, convirtiéndolo en el último Papa en llevar la corona ceremonial.

Después de una misa a la que asistieron 2.000 obispos, el Papa se levantó de su silla y colocó solemnemente su tiara sobre el altar.

En las noticias de la época se dijo que el papa Pablo VI se sintió impulsado a hacer el gesto debido a las discusiones sobre la pobreza mundial durante las reuniones del Concilio Ecuménico Vaticano II.

No se olvide que, unque se hable poco o nada de ello, conviene recordar que cuando Montini fue elegido Papa, bajó la Bolsa en Italia.

lunes, enero 18, 2021

CÓMO ENCONTRAR LA FELICIDAD

Alfonso López/facebook

Un profesor le dio un globo a cada estudiante, que tuvo que inflarlo, escribir su nombre en él y tirarlo en el pasillo. El profesor entonces mezcló todos los globos. A los estudiantes se les dio 5 minutos para encontrar su propio globo. A pesar de una agitada búsqueda, nadie encontró su globo. En ese momento, el profesor les dijo a los estudiantes que tomaran el primer globo que encontraron y se lo entregás a la persona cuyo nombre estaba escrito en él. En 5 minutos cada uno tenía su propio globo.
El profesor dijo a los estudiantes: "Estos balones son como la felicidad. Nunca lo encontraremos si todo el mundo está buscando los suyos. Pero si nos preocupamos por la felicidad de los demás... también encontraremos la nuestra".

lunes, agosto 03, 2020

A MAS AMOR MENOS MIEDO. COMPETIR O COOPERAR


IBONE OLZA

Competir o cooperar. Confiar o temer. Compartir o pelear.  Acompañar o aislar. Al final solo hay dos estados: amor o miedo, y el uno es la ausencia del otro. A más amor, menos miedo. A más miedo, menos amor. (Abuela Margarita dixit).


Simplificando mucho esas son las disyuntivas, las opciones, las decisiones vitales, siempre, en todo momento, cada día, pero ahora es urgente recordárnoslo.  Durante mucho tiempo, tal vez siglos, nos creímos el cuento de que la evolución de las especies era gracias a la competición, que solo los mejores lograban reproducirse, que todo era una lucha, una batalla, una pelea constante.  Pero, poco a poco, hemos ido descubriendo que es justo al revés. Que la evolución parte de la cooperación entre especies y entre individuos. Que la oxitocina, la hormona que facilita la propagación y reproducción de la vida, se libera en el contacto, en el mirarse a los ojos, en las caricias y en los abrazos. Qué estamos hechos para el amor, la amistad, la alegría, el bienestar y el placer. Que la empatía, la compasión, la solidaridad y el consuelo son la base del desarrollo social humano, que nuestro cerebro es social y nuestra inteligencia sobre todo el resultado de esa sociabilidad, del lenguaje que se construye desde la primera interacción entre cada recién nacido y su madre. Que, igual que los espermatozoides no compiten, sino que colaboran para fecundar al óvulo, la naturaleza y la vida florecen al máximo esplendor en la cooperación.


La pandemia nos lo está recordando. Están pasando muchas cosas simultáneamente, unas tienen que ver con el amor y otras con el miedo. Creo que las primeras las estamos contando poco, habría que visibilizarlas mucho más. Amar es cuidar, es escuchar, es acompañar y consolar y cooperar. Lo estamos viendo, está pasando: miles de personas lo están haciendo a diario. Verlo nos emociona, se nos saltan las lágrimas, bendita emoción y empatía.


El sistema del miedo, el del estrés y el cortisol, es opuesto al de la oxitocina. Está pensado para garantizar la supervivencia individual en situaciones de máximo peligro, pero no a largo plazo. Si se mantiene el miedo se genera un agotamiento, un desgaste brutal, el camino hacia la enfermedad y la ruptura de los vínculos.


No dejemos que nos gobierne el miedo, por favor. Hagamos el ejercicio consciente de elegir la oxitocina en tiempos de coronavirus, de potenciarla. Por nuestra salud, por nuestras relaciones, por la especie. Toca mirarnos más que nunca a los ojos, confiar, regalar escucha, mientras esperamos que llegue el tiempo de las caricias y los abrazos.



sábado, junio 27, 2020

Marisol Payá: Red Cántabra contra la Trata y la explotación sexual

Marisol Payá explica la tarea de la Red Cántabra contra la Trata. Denuncia el tratamiento informativo de "El diario montañés" sobre dos mujeres que se tiran al tren.

+INFO: https://www.facebook.com/redcantabra/

domingo, julio 01, 2018

Un (y quizá solo uno) acto justo de Pedro Sánchez

Recomendable. Ediciones Voz de los sin voz
Eugenio A. Rodríguez
Nunca he votado a un partido grande. No me gustan, como se dice ahora. Pero quiero reconocer un acto justo de Pedro Sánchez, este golpista legal que nos ha caído. Ya sé que es legal, que la democracia formal "que nos hemos dado" (vaya mentira pluscuamperfecta.... qué sabremos el 99% de la población sobre ley electoral o mociones de censura) hace legal esta cosa que nos ha ocurrido. Pero sí, ha hecho una cosa justa: devolver su nombre al Ministerio de Trabajo. Los nombres no dan lo mismo. Nombrar es crear en alguna medida.
La soberbia del errante a Santa Pola, del forofo de la propiedad, no le pemitía tal respeto al Trabajo. Y tenía que cambiarle el nombre: Empleo. Y algunos dirán: ¡Vaya quisquilloso! ¡es lo mismo! Me parece que si fuera lo mismo no le habría cambiado el nombre. 
Lamenté el cambio y agradezco el recambio. Trabajo es amar, trabajo es crear, trabajo es servir, trabajo es promocionarse, trabajar es crecer, trabajar es relacionarse, trabajo es solidaridad. Emplear suele ser explotar, exprimir, sacar el jugo, violar. No es lo mismo.
En el trabajo la persona es sujeto y en el empleo es objeto.
En los libros de Doctrina social de la Iglesia antiguamente se empezaba por la propiedad como derecho inalienable. Hoy se empieza por el Trabajo. No es verdadera una izquierda que quiera simplemente una renta básica porque lo humano es que todo ser humano pueda trabajar, el trabajo es mucho más que un ingreso.
Por eso está bien que haya Ministro de Trabajo. Y ministros de trabajo ha habido de todo tipo. A mí personalmente me parece que el más interesante es el granaíno Manuel Jiménez de Parga, que en los años de la Transición quiso que se desarrollara la autogestión, provocando las iras de EL País que saltó como una fiera en un editorial. Éste catedrático humanista, para mas desajuste del pensamiento autoritario cree que el derecho principal es el derecho de asociación. O sea: que me alegro que vuelva a ser Ministerio de Trabajo. Me alegro más aún de que se compruebe que la mentira tiene las patas muy cortas: esta ha durado 6 años. No es mucho.

sábado, octubre 07, 2017

NO PESA, ES MI HERMANO

“He ain’t heavy, he is my brother” es una balada escrita por Bobby Scott y Russell Bob. Originalmente grabada por Kelly Gordon en 1969, la canción se convirtió en un éxito mundial con la versión grabada por The Hollies al final de ese año, y de nuevo por Neil Diamond en 1970.
Dicen que el hecho que inspiró esta canción es el siguiente: cierta noche, en una fuerte tormenta de nieve, en la sede de un orfanato en Washington DC, un sacerdote que estaba de guardia oyó a alguien llamar a la puerta.
Al abrirla descubrió a un niño cubierto de nieve, con poca ropa, llevando a la espalda a otro niño más pequeño. Con el hambre pintada en el rostro, el frío y la miseria de ambos conmovió al sacerdote, que les hizo entrar y exclamó: “¡Debe ser muy pesado!”, refiriéndose al niño cargado a la espalda.
El niño que lo cargaba dijo: “él no pesa, es mi hermano. (He ain’t heavy, he is my brother) No eran hermanos de sangre realmente. Eran hermanos de la calle.
¿Es cierta esta historia? La verdad es que hay otras versiones anteriores: en una de ellas, que se remonta a 1884, quien cargaba con el peso del pequeño era su hermana mayor. Otra versión de la historia apareció publicada en la revista Kiwanis en 1924.
Pero la historia de los dos muchachos sí se convirtió en un icono cuando el sacerdote católico Edward J. Flanagan la eligió como logotipo de su Ciudad de los Muchachos (Boys Town) en Omaha (Nebraska), un orfanato que daría esperanza a cientos de muchachos abandonados en las calles a principios del siglo XX. La obra del padre Flanagan fue inmortalizada por Hollywood en 1938 con Spencer Tracy en el papel del padre Flanagan, y Mike Rooney como protagonista.


La versión de The Hollies, que contó con Elton John al piano, fue lanzada en el Reino Unido el 1 de septiembre de 1969, donde alcanzó el tercer puesto, y el 1 de diciembre de 1969 en EE.UU. (7º lugar del ranking). La canción fue relanzada a finales de 1988 en el Reino Unido después de su utilización en un anuncio televisivo para la cerveza Miller Lite. Alcanzó el 1º puesto durante dos semanas en septiembre de 1988.
No te pierdas la versión subtitulada en español: te hará emocionar
















miércoles, junio 14, 2017

ENFERMOS DE CÁNCER RECHAZAN LAS LIMOSNAS DE AMANCIO ORTEGA

 Algunos enfermos de cáncer agradecen la donación de Amancio Ortega. Otros, tan enfermos de cáncer como los otros, lo consideramos una limosna que nos avergüenza. Rechazamos tal donación.

Somos personas con cáncer, somos trabajadores de la sanidad y estamos en contra de este tipo de donativos.
1. No nos parece bien que no se mire de donde vienen los beneficios de Amancio Ortega, Algunos gobiernos ya han condenado sus empresas por explotar niños y cosas similares.(http://www.elconfidencial.com/espana/2011-08-19/brasil-acorrala-a-inditex-detectados-otros-30-talleres-de-esclavos-vinculados-a-zara_251132/). Su modelo económico mata tanto o más que el cáncer. Por eso le defienden con tanta pasión algunos tertulianos. El sistema actual explota a los que elaboran los textiles de Inditex y envía al paro a los que dejan de elaborar esos productos.
2. Creemos que no debe buscar formas de pagar menos impuestos, cosa también confirmada. La fiscalidad es un elemento esencial de una sociedad que promueva la salud. Creemos que en general la sanidad debe financiarse por los impuestos y no por donativos.
3. La sanidad debe plantearse las causas de las enfermedades. Creemos en una salud integral. No somos partidarios del derroche del sobrediagnóstico. Creemos en la promoción social de la salud. El paro está demostrado que aumenta el cáncer. El cáncer no se arregla medicalizando la vida (https://www.youtube.com/watch?v=iKPQbxX3uRs)
4. Si la intención de la Fundación fuera servir lo haría anónimamente; el ejercicio de publicidad desvela sus auténticas intenciones.

No somos una supuesta pandilla demagógica. Tenemos ideas políticas pero no estamos secuestrados por ninguna ideología perversa. Pertenecemos a corrientes sociales bien diferentes.
Los que afirmamos esto somos enfermos de cáncer, familiares directos de personas fallecidas por cáncer. Tener cáncer en la propia persona o compartir sus efectos como familiares y amigos no es plato de gusto pero tampoco es ocasión para perder la dignidad. Más bien todo lo contrario. Es una oportunidad para crecer en sensibilidad. Ante los debates sobre la donación de la Fundación Amancio Ortega en aparatos contra el cáncer manifestamos que la consideramos una limosna fea, una inversión en publicidad y no un acto de solidaridad.
Lo que debe hacer y lo que se le debe exigir es muy simple: salario justo.

Asunción Díaz de la Isla (enferma de cáncer), Laura Pérez (enfermera), Eugenio Rodríguez (enfermo de cáncer), Marta Sanz (enferma de cáncer), Teresa de Vallejo (viuda de enfermo de cáncer)

lunes, abril 24, 2017

lunes, diciembre 19, 2016

El pesebre de San Pedro, inspirado en las pateras del Mediterráneo

(José M. Vidal/Agencias).-El portal de belén del Vaticano se va adecuando a las insistencias del Papa Francisco. Y de todo el mundo es sabido que dos de sus grandes preocupaciones son los refugiados y los emigrantes. Unos y otros se juegan la vida (y, muchas veces, la pierden) en el 'cementerio' del Mediterráneo. El 'nacimiento' de este año, en la Plaza de San Pedro, les hace un guiño de recuerdo y de denuncia.

El pesebre colocado en la plaza San Pedro, con la típica embarcación maltesa, el "luzzu", recuerda la "triste y trágica realidad de los migrantes en las embarcaciones dirigidas a Italia", dijo el Papa Francisco en la audiencia a las comunidades italianas de Malta y del Trentino que este año donaron el pesebre y el árbol de Navidad.

"El pesebre colocado en la Plaza San Pedro, obra del artista de Gozo Manwel Grech, reproduce el paisaje maltés, y lo completan la tradicional cruz de Malta y el ‘luzzu' -dijo el Papa-, típica embarcación maltesa que alude a la triste y trágica realidad de los migrantes en las pateras que se dirigen hacia Italia".

"En la experiencia dolorosa de estos hermanos y hermanas, volvemos a ver la del niño Jesús, que en el momento del nacimiento no encontró hospedaje y vio la luz en la gruta de Belén; y luego fue llevado a Egipto para huir a la amenaza de Herodes", dijo Francisco. El Papa subrayó que hay un "mensaje de fraternidad, de compartir, de acogida y solidaridad".

miércoles, febrero 10, 2016

jueves, mayo 07, 2015

La fe que transforma la muerte

Hace algunos cursos que un amigo psicólogo, Diego Velicia, dio algunas charlas a padres.Se hizo famoso porque decía que en la familia lo fundamental era parecerse a la macedonia, ir dispuesto a partirse, perder de lo propio y nace algo nuevo. Ahora ha fallecido su padre, que es quien se lo enseñó.Puede ser esta una buena catequesis de padres.
Nosotros somos cinco hermanos, todos buenos comedores. Cuando de niños en casa de mis padres, con ocasión de algún acontecimiento o celebración había alguna cosa especial en la mesa: unas patatas fritas de aperitivo, unas pastas con el café… los hermanos nos abalanzábamos sobre ellas y rápidamente las hacíamos desaparecer. No nos parábamos a mirar si alguno aún estaba lavándose las manos y no llegaba a probarlas, o si alguien todavía andaba en la cocina terminando de recoger la mesa. No le dejábamos ni las migas. En esas ocasiones mi padre nos solía repetir: “hay que pensar en los demás”. Y muchas veces nos reíamos los hermanos y bromeábamos con esa frase. “Hay que pensar en los demás”. De chavales bromeábamos, pero tiempo después uno se da cuenta que la vida vale la pena, cuando se vive pensando en los demás.
Nuestro padre ha sido un hombre que ha hecho amigos en muchas situaciones de la vida: en el trabajo, en el pueblo, en sus aficiones, en el hospital… porque pensaba en los demás. Hoy damos gracias a Dios por su vida.
La fe en la resurrección, en una vida que continúa más allá de la muerte, no es tanto un consuelo para estos momentos, como una llamada a vivir la vida pensando en los demás.
También queremos agradeceros a todos y a cada uno de vosotros vuestras muestras de cariño hacia nosotros en estos momentos. Momentos en que se unen sentimientos tan contradictorios como la pena por la muerte de Miguel y la alegría por el testimonio de una vida como la suya.

martes, marzo 12, 2013

SOLIDARIDAD COTIDIANA


 
Juan trabajaba en una planta distribuidora de carne. Un día, terminando su horario de trabajo, fue a uno de los refrigeradores para inspeccionar algo; en ese momento se cerró la puerta, se bajó el seguro y quedó atrapado dentro.
Aunque golpeó la puerta fuertemente y comenzó a gritar, nadie pudo escucharlo.
La mayoría de los trabajadores habían partido a sus casas, y fuera del refrigerador era imposible escuchar lo que ocurría dentro.
Cinco horas después, y al borde de la muerte, alguien abrió la puerta. Era el guardia de seguridad que entró y lo rescato.
Juan preguntó a su salvador como se le ocurrió abrir esa puerta si no era parte de su rutina de trabajo, y él le explicó:
"Llevo trabajando en ésta empresa 35 años; cientos de trabajadores entran a la planta cada día, pero tú eres el único que me saluda en la mañana y se despide de mí en las tardes. El resto de los trabajadores me tratan como si fuera invisible.
Hoy, como todos los días, me dijiste tu simple "Hola" a la entrada, pero nunca escuché el "Hasta mañana".
Espero por ese "Hola" y ese "Hasta mañana" todos los días;). Para ti yo soy alguien, y eso me levanta cada día. Cuando no oí tu despedida, supe que algo te había pasado... Te busqué y te encontré!! Reflexión: se humilde y ama a tu prójimo, todos somos importante.....

sábado, marzo 09, 2013

COMPASIÓN Y CIENCIA

"Un paciente llamado Smith es sometido a neurocirugía en la Universidad de Toronto. Está totalmente despierto y consciente. Se le ha introducido un anestésico local en el cuero cabelludo y se le ha abierto el cráneo. El cirujano le coloca un electrodo en la corteza cingulada anterior, una región cercana a la parte frontal del cerebro donde muchas de las neuronas responden al dolor. Y en efecto el médico es capaz de encontrar una neurona que se vuelve activa cada vez que pincha la mano de Smith con una aguja. Pero lo que ve a continuación lo deja estupefacto. La misma neurona se activa con el mismo vigor cuando Smith solo “mira” a otro paciente que recibe pinchazos. Es como si la neurona (o el circuito funcional del que forma parte) estuviera estableciendo lazos de empatía con otra persona. El dolor de un desconocido se convierte en dolor de Smith, casi de forma literal. Los místicos hindúes y budistas afirman que no hay diferencias esenciales entre “yo” y “otro”, y que la verdadera iluminación viene de la compasión que disuelve esa barrera. Yo antes creía que esto era una superchería bienintencionada, pero el caso es que aquí hay una neurona que no sabe la diferencia entre el yo y el otro. Nuestro cerebro, ¿tiene un cableado duro excepcional para la empatía y la compasión?"

domingo, septiembre 04, 2011

lunes, marzo 07, 2011