Sugerencias para un cristianismo del siglo XXI: dialogante, comprometido, plural, vocacional, misionero, en crecimiento
sábado, noviembre 22, 2025
Síndrome del pavo real
jueves, agosto 28, 2025
Despliegue de la vida esponsal. Liturgia viva
Nuestra forma de celebrar desvela bien quienes somos. Nuestra forma personal de celebrar y también nuestra forma comunitaria. Si necesitas cosas como ir el 1 de enero a Viena estás regular de la cabeza, además de sobrado en el bolsillo. Si disfrutas con encuentros sencillos y significativos con otras personas es que algo arde en tu corazón.
Dos personas que comparten plenamente su vida son un bien para todos. En una asociación a la que pertenezco (www.encuentroysolidaridad.net) desde siempre damos especial importancia al matrimonio. No necesita un brillo artificial y es bueno que la luz no se esconda. Por eso cada año hacemos una “renovación comunitaria del matrimonio” en la Eucaristía final de nuestra Asamblea anual.
Siguiendo una amplia tradición el sacerdote leonés Eugenio Merino a mediados del siglo XX, habiendo sido un referente para sus sacerdotes como director espiritual del Seminario de Valderas, acuñó la luminosa idea de centrar los sacramentos en que son “luz, medicina y fortaleza”. Así -fácilmente memorizable- aquellos cristianos iban reflexionando sobre ello a partir de sus vivencias. Con esa idea en esta renovación del matrimonio se pretende sobre todo aumentar el amor más que conservarlo, porque la experiencia y la reflexión saben que el amor tiene mucho que ver con la voluntad. Para amar, sobre todo hace falta querer: querer amar.
En la historia del apostolado obrero y solidario hemos querido siempre actualizar y recrear estas formas de celebrar. Sin hacer ningún tipo de artificio ni de exageración hemos reelaborado algunos textos y gestos, siempre respetando las ideas fuerza y los gestos fundamentales. Creemos seguir la multisecular praxis de los creyentes que tampoco se han atado fría y quizá un poco farisaicamente a las normas, o mejor dicho a la exterioridad de las normas.
Por eso el ultimo 16 de agosto, en el marco de la Eucaristía hicimos un poco distinto, un poco más completo, la Presentación de ofrendas. Quisimos ofrecer nuestro deseo de una mejor vivencia del sacramento del matrimonio. Especialmente los que están casados, pero también los que por alguna razón se separaron e incluso los no casados podemos hacer algún tipo de ofrecimiento que tenga relación con el amor por este sacramento esencial para la Iglesia.
Para san Juan de la Cruz y los místicos la relación esponsal es la mejor imagen de la relación del alma (hoy decimos más bien la persona) con Dios. “Que mi amado es para mí y yo soy para mi amado” dice Teresa de Jesús. “Pues ya no eres esquiva, acaba ya, si quieres; rompe la tela de este dulce encuentro” dice Juan de la Cruz. Lo más interesante es, me parece, la vivencia cotidiana de esto en la pastoral y la vida de cada día. De forma que no solo los grandes teólogos sino que la práctica habitual de nuestro entorno lo hace. Y así aparece en muchos sectores sociales antes del Concilio y sobre todo después. Una pequeña muestra de ello es que hace años que la revista del centro teológico de Las Palmas publicó un magnifico artículo del sacerdote Higinio Sánchez sobre la íntima relación entre matrimonio y Eucaristía.
El Vaticano II dio gran importancia a la Liturgia. Manifestó que es elemento central de la renovación que pretendía. Algunas exageraciones de la creatividad parecen haber producido el pendulazo de volver a las normas de manera ritualista. Nada peor puede pasar. Las personas influidas por el sacerdote Marcelino Legido (unos más, otros menos) siempre hemos deseado una vivencia creativa que respetara fielmente la celebración. Era yo muy joven cuando oía decir que Marcelino había dicho a alguien que manejaba caprichosamente las celebraciones “la Eucaristía no es tuya, es de la Iglesia”. Avatares de la vida me llevaron a ser el párroco por un año de sus parroquias y esa experiencia se sentía en el ambiente. Era algo magnífico.
Dio la casualidad que en aquel momento tocaba visita pastoral del Obispo. Tras las jornadas de la Visita tuvimos una reunión de curas con don Braulio en un santuario. Se le preguntó espontáneamente sobre sus impresiones y lo primero que dijo fue algo así como “Bueno, parece que habéis desterrado el “lavabo” pero bien, muy bien”. Se refería a que en las parroquias ningún cura hacia el preceptivo rito del lavado de manos. Sin embargo quedaba claro que no le daba ninguna importancia. El obispo sí lo hacia en sus celebraciones pero entendió perfectamente que aquel grupo de curas no estaba haciendo ninguna herejía. En el libro dedicado a Marcelino (El esplendor de la misericordia) el obispo Braulio escribió de él con mucho cariño y admiración como sacerdote fiel. Es con esas coordenadas como muchos intentamos ensanchar vitalmente la liturgia, tan lejos de los caprichos como de la rigidez.
En el caso concreto de esa Presentación de ofrendas cada quien, muchos en pareja, ponen sobre el altar algo de su vida que quieren ofrecer. El ser humano tiene vocación de generosidad. Se pueden ofrecer cualidades, tiempo, bienes materiales, dificultades, temores, entusiasmo… Todo ello se expresa con algún objeto y lo ponemos en el altar. No tratamos con ello de hacer una “miniconsagración” de objetos. Es más sencillo. Queremos entrelazar nuestra vida con los sacramentos, con Jesús, queremos bendecir y ser bendecidos. Somos miembros de un Cuerpo y queremos expresarlo. Somos amor, recibimos amor y lo damos.
viernes, septiembre 01, 2023
Liturgia liberadora ante los abusos. Ni prensa ni silencios
Entiendo que liberador y sanador no sólo para mí. ¡¡¡Qué interesado o incluso egoísta hubiese sido!!!
Liberador y sanador porque se proclamó la Palabra De Dios.
Sanador y liberador porque se encendió el Cirio Pascual que todo lo alumbra;
sanador y liberador porque cantamos salmos, hicimos peticiones, celebramos gestos que son pequeños “sacramentales” que nos recuerdan que la Gracia se desparrama en forma de Misericordia, fortaleza y además cantamos y escuchamos cantos del “alma”.
Sanador y liberador porque donde dos o más se reúnen en su nombre, allí está el Señor renovando la historia, haciendo nuevas todas las cosas, abriendo caminos insospechados de futuro para todos sus hijos.
Sanador y liberador porque fue eclesial, porque amamos a la iglesia, porque respetamos lo que cada uno de nosotros somos ante Dios y ante los hombres. En el caso de los curas, no somos jefes de un puesto, sino humildes servidores que hoy estamos y mañana no, pero no dejamos ni perfumes, ni honores en nuestras entradas, así como tampoco dejamos ni hiel, ni azufre en nuestras salidas. Nos abrazamos los que salimos, los que entran y los que permanecen. Y en ese abrazo dd los presbiterios, estuvo representado el abrazo del Pueblo De Dios que valora a los curas pero no los idolátrica; los respeta pero porque se hacen de respetar por su entrega y por su humilde servicio.
viernes, diciembre 23, 2022
Celebración comunitaria arciprestal de la Reconciliación
El pasado viernes en el arciprestazgo de San. José (Cono Sur) de las Palmas de Gran Canaria intentamos hacer una celebración de la reconciliación en el sentido que se plantea en los bocetos de plan pastoral desde la sinodalidad: hacerlo de manera renovada, es decir, no cambiar nada esencial pero intentar llegar de una manera nueva.
Para ello tuvimos una reunión de un pequeño grupo de personas en el que llegamos a varios acuerdos: mantener la estructura clásica de la celebración comunitaria de la reconciliación, tener canciones conocidas y habituales propias de esta celebración, e introducir pequeños cambios.
Los cambios giraban en torno a intentar que los sentidos intervinieran de una manera más activa en la celebración. Para ello aprovechamos que la iglesia de Zárate es muy grande e hicimos varios espacios. En uno de ellos estaba nuestro “basuratorio” (un oratorio donde echar cosas a la basura) (pincha aquí para más info) en el que cada uno pudimos escribir lo que queríamos arrojar a la basura; en esta zona nos ocupamos de que hubiera un ambiente de mal olor, soportable pero que nos recordara el mal olor del mal. Aquí leímos el poco conocido fragmento del Evangelio que adjuntamos y ofrecimos la reflexión sobre ese texto del Papa Francisco. Para la reflexión del examen de conciencia utilizamos la fórmula larga de la renovación de las promesas del bautismo (que también adjuntamos). Cada uno leía una línea en voz alta. Aquí mismo proclamamos juntos el Padre Nuestro.
Después hubo ocasión de hacer la confesión de manera personal en otro espacio diferente del templo.
Terminamos en otra zona de la iglesia. Aquí se percibía un agradable olor. Con los bancos colocados de una manera más “familiar”, de manera comunitaria dábamos gracias mediante intervenciones espontáneas por lo que cada uno creía en ese momento que quería dar gracias a Dios en la comunidad.
Finalizamos con un canto. La celebración había empezado a las 20,15 y quizá fue un poco precipitada por las necesidades de transporte; duró en total unos 40 minutos.
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"Cuando el espíritu malo sale del hombre, empieza a recorrer lugares áridos, buscando un sitio donde descansar. Como no lo encuentra, se dice: Volveré a mi casa de donde tuve que salir. Al llegar la encuentra bien barrida y todo en orden.. Se va, entonces, y regresa con otros siete espíritus peores que él; entran y se quedan allí. De tal modo que la nueva condición de la persona es peor que la primera.». Mientras Jesús estaba hablando, una mujer levantó la voz de entre la multitud y le dijo: «¡Feliz la que te dio a luz y te crió!». Jesús replicó: «¡Felices, pues, los que escuchan la palabra de Dios y la observan!»"
Lucas 11 24-28
La corrupción espiritual. (Francisco en Gaudete et exultate)
164. El camino de la santidad es una fuente de paz y de gozo que nos regala el Espíritu, pero al mismo tiempo requiere que estemos «con las lámparas encendidas» (Lc 12,35) y permanezcamos atentos: «Guardense de toda clase de mal» (1 Ts 5,22). «Estén en vela» (Mt 24,42; cf. Mc 13,35). «No nos entreguemos al sueño» (1 Ts 5,6). Porque quienes sienten que no cometen faltas graves contra la Ley de Dios, pueden descuidarse en una especie de atontamiento o adormecimiento. Como no encuentran algo grave que reprocharse, no advierten esa tibieza que poco a poco se va apoderando de su vida espiritual y terminan desgastándose y corrompiéndose.
165. La corrupción espiritual es peor que la caída de un pecador, porque se trata de una ceguera cómoda y autosuficiente donde todo termina pareciendo lícito: el engaño, la calumnia, el egoísmo y tantas formas sutiles de autorreferencialidad, ya que «el mismo Satanás se disfraza de ángel de luz» (2 Co 11,14). Así acabó sus días Salomón, mientras el gran pecador David supo remontar su miseria. En un relato, Jesús nos advirtió acerca de esta tentación engañosa que nos va deslizando hacia la corrupción: menciona una persona liberada del demonio que, pensando que su vida ya estaba limpia, terminó poseída por otros siete espíritus malignos (cf. Lc 11,24-26). Otro texto bíblico utiliza una imagen fuerte: «El perro vuelve a su propio vómito» (2 P 2,22; cf. Pr 26,11).3* Fórmula (BAUTISMO)
Formula de Renuncias
útil para el examen de conciencia
Renuncian a Satanás, esto es: al pecado, como negación de Dios;
al mal, como signo del pecado en el mundo;
al error, como ofuscación de la verdad;
a la violencia, como contraria a la caridad;
al egoísmo, como falta de testimonio del amor.
Sí, renuncio.
Renuncian a sus obras, que son:
las envidias y odios;
las perezas e indiferencias;
las cobardías y complejos;
las tristezas y desconfianzas;
las materialismos y sensualidades;
las injusticias y favoritismos;
las faltas de fe, de esperanza y de caridad.
Sí, renuncio.
Renuncian a todas sus seducciones, como pueden ser:
creerse los mejores;
Verse superiores;
estar muy seguros de ustedes mismos;
creer que ya están convertidos del todo;
Quedarse en las cosas, medios, instituciones, métodos, reglamentos, y no ir a Dios.
Sí, renuncio.
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¿Creen en Dios Padre todopoderoso,
creador del cielo y de la tierra? Sí, creo
¿Creen en Jesucristo,
su único Hijo, nuestro Señor,
que nació de la Virgen María,
padeció y fue sepultado,
resucitó de entre los muertos
y está sentado a la derecha del Padre? Sí, creo
¿Creen en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica,
la comunión de los santos,
el perdón de los pecados,
la resurrección de la carne y la Vida eterna? Sí, Creo,
Ésta es nuestra fe,
ésta es la fe de la Iglesia
la que nos gloriamos de profesar
en Jesucristo, nuestro Señor.
domingo, octubre 02, 2022
BASURATORIO
Hoy hemos puesto en marcha en Zárate-Santa Clara el Basuratorio. Las actuales reflexiones sobre Liturgia, incluidas las más recientes de los trabajos SINODALES, y los mensajes de Francisco, especialmente DESIDERIO DESIDERAVI sobre la formación litírgica del pueble de Dios, pueden resumirse posiblemente en que debemos articular la fidelidad a una celebración que no es propiedad privada nuestra y la creatividad que haga que la celebración sea más nuestra, más fecunda.
En este sentido hemos empezado a trabajar nuestro Basuratorio y nuestra Mesa de la ofrendas. Con la experiencia esperamos mejorarlos o volver a poner las cosas como estaban.
Creemos que la cuestión no está tanto en hacer divertidas las celebraciones sino en llenarlas de vida. No negamos que más allá de nuestras preparaciones la Celebración siempre nos dará una Vida que es Cristo pero no creemos que nadie niegue la conveniencia de personalizar, vitalizar, dinaminzar una celebración que sea alabanza, amor, entrega, conversión, comunión.
La forma concreta en que se ha desarrollado es que hemos expuesto que muchas cosas de nuestra vida hay que traerlas a la Mesa de ofrendas: nuestro tiempo, nuestro anhelos, nuestras luchas, nuestros trabajos... los podemos ofrecer con el pan y el vino que sintetizan todo ese "fruto de la tierra y del trabajo". Pero hay otras cosas que quizá es mejor echarlas al Basuratorio: perezas, egoísmos, envidias...
Después hemos dado unas hojas al azar que contenían las siguientes respuestas a preguntas que en el caso de los niños puede ser: ¿Cuándo ordenamos la habitación? Y en el caso de los mayores puede ser esa o cuándo nos apuntamos a colaborar en la asociación de vecinos. Cada persona cogía una hoja y después de meditarlo decidía si lo ponía en la Mesa de las Ofrendas o el Basuratorio. Las frases eran:
-Más tarde,
-Luego,
-Aahora es buen momento
-Eeeeeespeeeeeeeraaaaa
-Que lo haga mi hermano,
-Si, cuanto antes
-Vaya aburrimiento,
-Espera,
-Vale,
-Si, hace falta
-¡Si lo hicimos el mes pasado...!
-¿No puedo hacer otra cosa?
-¿Ya estás con lo mismo?
-Dame 15 minutos
-Buena idea
Esoeramos mejorar este momento de la celebración y ese espacio dentro del templo.






