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lunes, enero 12, 2026

Ternura clínica

por Mercedes Pérez Fernández y Juan Gérvas. Médicos generales jubilados, Equipo CESCA, Madrid (España)

Publicado originalmente en el blog https://rafabravo.blog/2025/03/18/ternura-clinica/

Introducción

La ternura es ese sentimiento que nos pone “tiernos” ante el amor y el dolor, una conmoción interior que nos une entrañablemente a quien amamos o/y a quien sufre, un estado de ánimo que nos predispone a la ayuda, una maleabilidad para “deformarnos” con facilidad y adaptarnos a quien nos necesita con cordialidad apropiada a la situación. Ternura es lo opuesto a crueldad, dureza, frialdad, indiferencia y maldad pues implica trato digno y respetuoso. En la consulta, la ternura pone al Otro en el centro de nuestro corazón para dar la mejor respuesta clínica posible.

La ternura es parte de la espiritualidad que nos hace vibrar a los humanos, espiritualidad como sentimiento general que responde a lo que el ser humano no logra comprender: la existencia de su propia vida y del universo, el amor y la amistad en su profundidad, la conciencia de libertad, la inevitabilidad del sufrimiento y de la muerte, el ser grupal y personal, la angustia vital, etc. Como tal sentimiento también conlleva conmoción, y muchas veces recogimiento y meditación.

Atención clínica armónica

En nuestra opinión, hay al menos tres claves para prestar una atención clínica armónica (clemente, segura y sensata): 
-Comprender y aceptar que el objetivo sanitario no es disminuir morbilidad y muertes en general, sino la morbilidad y mortalidad innecesariamente prematura y sanitariamente evitable (MIPSE).
-Promover que los profesionales ejerzan con dos éticas sociales fundamentales, la de la negativa y la de la ignorancia. Y
-Tener en la práctica clínica compasión, cortesía, piedad y ternura con los pacientes y sus familiares, con los compañeros, con los superiores y con uno mismo.

Compasión

Tener compasión del paciente y de sus familiares es entender su sufrimiento y desear ayudar a resolverlo. La compasión va más allá de la empatía, pues ésta es una forma de inteligencia, de capacidad cognitiva, de «entender inteligentemente», mientras la compasión se refiere a un nivel más básico, de solidaridad ante el sufrimiento. La compasión es un sentimiento, no un conocimiento.

Cortesía

Trabajar con cortesía es respetar las buenas costumbres, según la cultura y situación del paciente. Por ejemplo, no es la misma la cortesía con un niño que con un anciano, ni con una adolescente a la que se conoce desde que nació que con una adolescente extranjera en su primera consulta. Pero en todos los casos hay que buscar que el paciente se sienta cómodo y relajado, con libertad para expresarse al ser tratado con la deferencia apropiada. Cortesía es en parte etiqueta, dar la mano o tratar de usted al anciano, por ejemplo, pero como una forma de expresar reconocimiento, no como mecanismo para establecer barreras.

Piedad

Trabajar con piedad es reconocer el impacto del sufrimiento en el paciente y sus familiares y tener conmiseración. La enfermedad cambia el curso de la vida de los pacientes. Ser enfermo es volverse frágil, es perder la integridad física y/o mental que caracteriza al ser humano. La piedad permite tener clemencia, entender lo que significa la enfermedad en el devenir personal, familiar, laboral y social del paciente. La piedad es también importante con los compañeros, y con uno mismo, pues enfrentarse al sufrimiento, el dolor y la muerte de los pacientes no es fácil, y cambia y afecta a los médicos en formas a veces sutiles, a veces evidentes. Al trabajar con piedad se reconoce ese constante impacto del sufrimiento y se cumplen más fácilmente los deberes, que implican compromiso y exigencia ética y profesional. La piedad se demuestra, por ejemplo, en las consultas en las que el paciente llora, y en general en las «consultas sagradas».

Ternura

Trabajar con ternura es tener una actitud de reconocimiento del «Otro» (paciente y sus familiares) como humano doliente, que precisa de un afecto y delicadeza especiales. Es, en un ejemplo, dar la mano (por cortesía), pero dar un apretón cálido, que diga «aquí estoy, tengo formación y capacidad para ayudarle a seleccionar la mejor alternativa y, además, para hacerlo con cercanía, sencillez y sinceridad, con el calor de un humano que identifica a otro humano que sufre». Equivocadamente, la ternura sólo suele esperarse y/o exigirse en las relaciones amorosas, pero justo el paciente y sus familiares necesitan amor y ternura a chorro, y negarlo es un error. El médico que trabaja con ternura, sin darse cuenta, pone buen cemento que liga sus decisiones clínicas a las expectativas de los pacientes y, por consecuencia, tiene mayor probabilidad de éxito terapéutico.

Algunos ejemplos de ternura en la clínica:

Cuando el paciente responde a la pregunta casi de rutina, al iniciar una historia clínica: “De qué murió su padre”. “De hambre”. Y rompe a llorar.

Cuando una chiquilla de 15 años asiste a la consulta con su hermana pequeña, de 12, que le da vergüenza venir con su madre, y el motivo es: “Pues ya ve, doctora, que dice que tiene los labios de la vulva malformados”. Y son normales.

Cuando tu paciente está muriendo y le has puesto en su casa la sedación terminal, que te agradece apretando la mano que le has dado, que no sueltas, conmovido, hasta que no se relaja.

Cuando viene la madre con su bebé, a presentártelo, tras un primer embarazo tormentoso, ya casi a los 50 años de edad.

Cuando la niña de 5 años te dice en la consulta: “De mayor yo también quiero ser doctora”.

Cuando en la calle te encuentras sentado en un banco a ese paciente que apenas viene, y sabes por su madre que ha tenido un ingreso forzado en psiquiatría, y al pararte a hablar con él se levanta y te abraza sonriendo: “Gracias por verme, doctor, la gente pasa y ni me mira”.

Cuando el anciano viene a la consulta “excesivamente” arreglado y el motivo de visita es: “Que me llevan a una residencia, doctora. Que no tengo ya sitio en la casa de mis hijos (mi casa, en realidad)”.

Cuando la señora de la limpieza cuida amorosamente las flores de tu consulta, y se lo agradeces: “¡Qué bonitas están las flores, gracias por cambiarles el agua cuando me olvido!” y te contesta: “¡Ya me gustaría a mí tener en casa un ramo como ese!”. Y se lo regalas, claro.

¡Son tantos los momentos de ternura, de ternura en la clínica, de ternura terapéutica que sana a profesionales y pacientes-familias!

Síntesis

La ternura es un modo de situarnos en la clínica, una forma desarmada de acompañar sin miedo, un valor esencial para estar sin más (ni menos), para cuidar y sanar en amor, dignidad y libertad.
Desde luego, “la ternura es para valientes, porque es situarnos desde la debilidad, sabiendo que nos pueden herir”.

martes, diciembre 23, 2025

Juan Gérvas: Boicot a Teva, solidaridad con Palestina desde la acción directa

 




Para saber más y para tener material docente (charlas, seminarios, debates y autoformación) tienes abundantísimo material gráfico y con datos en
https://hw4p.es/boicot/farmaceutica/teva

Un buen comienzo puede ser leer este informe:
“Teva en España. Un gigante farmacéutico cuyas ganancias dañan la salud de la población de Palestina”.
https://www.nogracias.org/2025/01/01/teva-en-espana-un-gigante-farmaceutico-cuyas-ganancias-danan-la-salud-de-la-poblacion-de-palestina-profesionales-de-la-sanidad-por-palestina-espana-healthworkers4palestinespain/

sábado, octubre 25, 2025

Perdedores de largo recorrido: incombustibles e indomables.

Hace muchos años comencé a dar a conocer en mi ambiente, en este blog y en canariassolidaria.blogspot.com, las entrevistas que yo mismo hacía en la entonces Radio Tamaraceite al Dr. Juan Gérvas. 
Me lo había dado a conocer hacia años un estudiante de Farmacia, Óscar Quintela, después profesional de buen nivel y hoy también profesor de universidad.  Más tarde fui sabiendo de su nivel científico y del de su mujer, Mercedes Pérez-Fernández. 
Con el tiempo fui viendo que eran una de tantas parejas tremendamente fecundas. A ellos les parecerá exagerado que me recuerdan a Pierre y Marie Curie, pero también a tantos seres humanos que hacen del matrimonio una aventura de amarse más cada día, lo cual solo es posible si cada día entra un poco más la familia humana en esa relación esponsal, cada día un poco más los más pobres, cada dia un poco más las estructuras sociales que determinan las vidas de todos.
 He ido experimentando la ternura que cultivan, una ternura combativa. Entre otras muchas cosas admiro en ellos su equilibrio en el uso del tiempo. Salir al campo, estudiar a fondo, atender a otros... tantas cosas. 
Recientemente pudimos echarnos un rato de gratísima charla y hasta me explicaron arte modernista de Madrid. Después nos fuimos a la charla que venían a dar al Ateneo de Madrid. Como siempre "sine pecunia" y pagándose el viaje. Y lo mejor, llevando (como hacían en la consulta) flores para hacer un poco más llevaderos los problema de la vida.
Os dejo un texto suyo que habla de ellos y de algo muy importante para todos, la constancia en la solidaridad. Aquí nos abren su corazón, su pensamiento, sus manos...
Eugenio A. Rodríguez


Juan Gérvas, Doctor en Medicina, médico general rural jubilado, Equipo CESCA, Madrid España, exprofesor de salud pública, Universidad Johns Hopkins, Baltimore, Estados Unidos.
Mercedes Pérez-Fernández, especialista en Medicina Interna y médica rural jubilada, Equipo CESCA, Madrid, España.
jjgervas@gmail.com mpf1945@gmail.com www.equipocesca.org @JuanGrvas

A estudiantes, residentes, profesionales y legos relacionados con el mundo de la enfermedad y la salud

A ti, que dudas:

A veces, muchas veces, tendrás ganas de abandonarte, de apartarte del camino, de decir “no puedo más y aquí me quedo”.

Son muchos los que lo sienten, y muchos los que lo transforman en hechos y dejan el camino en que tantos los necesitan; abandonan, desertan, no pueden más y lo dejan con la sensación de que es inútil resistir (de que no sirve de nada denunciar y que el único camino es renunciar).

O peor, permanecen y se transforman en cínicos que ya nada intentan, que todo lo aceptan, y que en su caminar sin ilusión contagian a quienes resisten sabiendo que el camino es largo y que tenemos que ser corredores de fondo.

De hecho, tenemos que aceptar tantas derrotas, tantos fracasos en lo personal y profesional, que acabamos siendo perdedores de fondo, de largo recorrido.

Perdedores sí, pero no agotados. Perdedores sí, pero no domados.

Sin cejar puesto que sabemos que la virtud revolucionaria es la constancia. Así que perdedores, sí, pero incombustibles e indomables en pos de un utopía que nos mueve.

Ya sabemos que la utopía es como la Osa Mayor, que nos ayuda a orientarnos y a localizar la Estrella Polar, y con ello a encontrar la ruta a seguir guiándonos por nuestro compromiso ético, profesional y social con los marginados, sabiendo que no callar es mantener la esperanza y que la desesperanza en una forma de deslealtad (que dijo Gabriel Marcel).

La derrota no vuelve injusta una causa, al contrario debería enardecernos para continuar por aquello de "estamos en derrota, que no en doma".

«Pienso que es necesario educar a las nuevas generaciones en el valor de la derrota. En manejarse en ella. En la humanidad que de ella emerge. En... que se puede fracasar y volver a empezar sin que el valor y la dignidad se vean afectados" que escribió Pier Paolo Pasolini.

Vivir es una alegría, y un sinvivir

Hemos sido nacidos y eso nos da la oportunidad de disfrutar de la vida pero por más empeño que pongamos en ello hay casi de continuo pequeños y grandes inconvenientes que hacen difícil vivir.

Tener salud es justo eso, disfrutar de la vida pese a sus inconvenientes. Es experimentar el gozo del vivir diario pese a las inevitables adversidades. Es ser capaz, incluso, de un morir saludable por entender que la vida es enfermedad mortal que tiene siempre un final.

Cabe encontrar un resquicio que ayude incluso en las más tremendas circunstancias, como en el dolor insondable de la enfermedad mental grave, en el encarcelamiento arbitrario en celda de aislamiento o en el lento pasar de los días estando tetrapléjico.

Si es difícil en esas situaciones también lo es cuando todo está en contra de lo que parece lógico y prudente, de forma que se logra que quienes estudian medicina suelan perder la empatía con el paciente en el tercer año de facultad. O que médicos honrados acaben implantando prótesis de cadera por intereses monetarios. O que la población siga los dictados de los medios que promueven una medicina sin ética ni solidaridad basada en una ciencia sin fundamento, por ejemplo promoviendo la teoría del colesterol en cardiovascular, el uso indiscriminado de los “protectores del estómago”, el consumo de psicofármacos y ocultando los graves problemas de vacunas como las de la covid, gripe, herpes zoster y papiloma.

Determinantes ambientales y sociales

Entre los inconvenientes del vivir podemos destacar los determinantes ambientales y sociales cuando son adversos. Son esas circunstancias deplorables en que algunos nacen, viven y mueren, incluyendo un sistema sanitario público de cobertura universal que funciona mal, si existe. Son las “condiciones” de vida, que no “estilos” de vida.

El primer determinante social, y determinante para el resto de la vida, es el útero materno, donde se pasan 9 meses clave, con una tormenta genética que activa/desactiva genes en un proceso que conocemos mal. Este determinante, la estancia intrútero, conlleva un importante impacto de condiciones vitales maternas directas y epigenéticas que también conocemos mal. Es la pobreza, la nutrición, los medicamentos, las carencias y privaciones, la violencia, las enfermedades crónicas, la inseguridad, las infecciones, etc de la madre. La pobreza intraútero prolongada en la primera infancia explica la "condena" vital de la pobreza, especialmente en países como España en que está averiado/roto el "ascensor social" y naces pobre y vives pobre (y enfermo) y mueres pobre.

Los problemas de salud de los pobres son pegajosos en el sentido de que duran mucho, se complican frecuentemente y se mezclan fácilmente con otros problemas de salud y ambientales y sociales como la escasa y deficiente educación formal, las malas condiciones de las viviendas y los trabajos duros, insalubres y mal pagados.

Un sistema sanitario público de cobertura universal que funciona mal

Lo que añade dureza, además, es un sistema sanitario público de cobertura universal cuyos profesionales estén “quemados” y lo demuestren con un trabajo de mala calidad de cumplimiento de normas, guías y protocolos sin fundamento científico.

“¡Chica! No hay nada que hacer. Si queremos incentivos, no dejes de teclear donde conviene”.
“Yo no entiendo, pero si está en la guía es que funciona, ¿no?”.
“No hay suplentes este verano. Si queréis tener vacaciones, os suplís vosotros mismos”.
“En las prácticas, en el hospital, me siento como si fuera un cactus, no una estudiante. ¡Ni me presentan a los pacientes!”
“Se ha caído el techo del quirófano. ¡Menos mal que no había cirugía en ese momento...!
“He firmado 92 contratos en seis meses. Por supuesto, los fines de semana ni me los pagan ni cotizo”.
“Son cinco guardias al mes de 24 horas. Hay momentos de agobio tal que gritaría. A veces, de madrugada, ya no sé ni dónde estoy”.
“En este servicio cambiamos de pacientes cada semana, que es muy duro ver hasta morir a los pacientes oncológicos”.
”Soy R-1 y firmo ilegalmente altas. Me puedo quejar, claro, pero ya sabemos las consecuencias...”
“Las mujeres están crecidas, cada vez exigen más en el parto. ¡Ahora quieren elegir hasta la posición para parir...!”
“Insisten en que nada de medicamentos de marca, que todo genéricos, pero no hay comparación”.
“Son abusuarios sin más. No son pacientes, se han acostumbrado a exigir y pedir con insolencia, no hay manera”.
“¿La vacuna de la gripe? ¡Pues claro, en la campaña ya sabes de rutina lo que hay que hacer, sin pensar! Mejor con la vacuna de la covid al tiempo. ¡Y están los incentivos...!”.
“La ética será muy importante, pero a mí los laboratorios me pagan bien y no voy a decirle a cada paciente lo que me supone su inclusión en el ensayo clínico”.
“Con los recortes es imposible pagar la hipoteca, y los gastos escolares, así que trabajo en la privada por las tardes”.
“Es lo que hay, hoy aquí y mañana allí, prestando una atención de socorro”.
“Yo de conflictos de intereses no entiendo, pero voy a los congresos y formación continuada de las industrias, que siempre aprendes algo, además de pasártelo muy bien”.
Etc.

Al final hay una mayoría de profesionales que sacan el trabajo adelante por vocación o haciendo de tripas corazón. Pero el sistema sanitario público de cobertura universal se va degradando y empobreciendo, cada vez más, convertido en una beneficencia para pobres.

Los miembros de las clases alta y media rechazan ser tratados como “la gente” y contratan servicios privados, que además se descuentan en la declaración de la renta (y al final pagamos todos, pues).

Los funcionarios, de jueces a militares y de profesores a administrativos, también escapan del sistema sanitario público de cobertura universal con sus MUFACE y Cía, que les permiten el acceso directo a especialistas y hospitales privados (pagado con dinero público, el de todos).

Perdedores de largo recorrido, bien acompañados, alegres y sin caer en el cinismo

La sensación es de abandono del compromiso, de la dignidad, de la ética, de la profesionalidad, de la solidaridad y de la ternura. La sensación es de fracaso, de haber perdido todas las batallas, de haber querido cambiar todo y no haberlo logrado en ningún caso.

Y es cierto, somos perdedores natos. Pero si creemos que ya no vale la pena entonces habremos perdido para siempre y todo.

Además, por ejemplo, uno descubre que el médico de Chauchina, un pueblo de Granada, le planta cara a la Gerente y le dice por lo fino que es una inútil y que es incapaz siquiera de organizar las suplencias y las vacaciones. Que no cuente con él como esquirol para ver pacientes “según surjan”, de los que no saben quien es su médico ese día/temporada. La falta de continuidad asistencial hace imposible la longitudinalidad, y conlleva muertes. Pablo Simón planta cara por escrito y sin miedo.
https://drive.google.com/file/d/1zYETAhdA-dZ_sHMui330mRLgK-ygfdou/view
¿Lo vamos a dejar solo?

¿Vamos a dejar solos a…?

¿Vamos a dejar solos a Carlos Navarro, Cristina Barrios y sus compañeros de los vídeos de “1cada8horas”, o “los folloneros de la Atención Primaria”?
¿Vamos a dejar solos a Carlos Ponte, Abel Novoa, Roberto Sánchez y toda la gente de NoGracias?
¿Vamos a dejar sola a Mónica Lalanda, la valiente de Segovia, ahora en Valladolid, con su Medicina Gráfica?
¿A los de Psiquiatría Delirante de Valladolid?
¿A Juan Simó y su “salud, dinero y atención primaria” de Pamplona?
¿A la Asociación Internacional de Estudiantes de Medicina con su proyecto Farmacríticxs?
¿A Segio Minué y su “Gerente de Mediado” de Granada?
¿A la Asociación Madrileña de Salud Mental?
¿A la Asociación Española de Neuropsiquiatría?
¿A Raúl Calvo, su “medicina en la cabecera”, de Camarenilla y Arcicollar, Toledo y su compromiso en el Colegio de Médicos?
¿A Roberto Sánchez y sus variaciones clínicas y filosóficas?
¿A la Red Española de Atención Primaria?
¿A los de SanidadDesnutrida?
¿A las mujeres de “El parto es nuestro” y de “Doña Llum”?
¿A Teresa Escudero de “Pediatría con apego”?
¿A Amaia Vispe y José Valdecasas, de “Postsquiatría”, de Canarias?
¿A residentes y resistentes de “La Cabecera”, “La Capçalera”
¿A Salvador Casado en su consulta y su bitácora?
¿A “bastayamálaga”, de Málaga, claro?
¿A los juristas y profesionales de la salud de Osabideak?
¿A los de Salud por Derecho?
¿A los de “Salud en el Gancho” de Zaragoza, y otros movimientos vecinales honrados?
¿Al “Movimiento Escuchando Voces”, “Primera Vocal” y otros que reivindican al paciente como el mejor experto en sí mismo?
¿A los de “Sano y salvo” y los profesionales que defienden la seguridad de los pacientes?
¿A los de YoSíSanidadUniversal?
¿A los de Silesia?
¿A Rafa Cofiño en Asturias?
¿A los de #SanidadenPrisión?
¿A las de la revista “Mujeres y Salud” (MYS), con Leonor Taboada de directora?
¿A Rafa Bravo y su casi centenaria bitácora “Primum non nocere”?
¿A “El rincón de Sísifo” de Carlos Fernández Oropesa?
¿A los de ATD CuartoMundo?
¿A Fransec Borrell y “Comunicación y salud”?
¿A quienes hacen “Navegantes de 3 Cabezas”?
¿A “salud pública y otras dudas” de Javier Segura?
¿A la alianza feminista de “Contra el Borrado de las Mujeres”?
¿Y a los de la Federación de Asociaciones en Defensa de la Sanidad Publica? ¿A los de OSALDE?
¿A quienes llevan “Derecho a Morir Dignamente”, con Fernando Marín a la cabeza?
¿A Ernesto Barrera y su “bot” de NNT?
¿A Fernando Fabiani, con su promoción de la sana salud, incluyendo “La salud enferma”?
¿Al Fòrum Català d'Atenció Primària, Rebel·lió Primària i la Marea Blanca de Catalunya? ¿Y al Foro Andaluz de Atención Primaria y a todas las Mareas Blancas de España?
¿A los extremeños de EVALMED y su GRADE?
¿A Juan Irigoyen y su bitácora de “Tránsitos intrusos”?
¿A los profesionales de centros de salud comprometidos como “San Pablo” en Zaragoza, “Almanjayar” y “La Cartuja” en Granada, “Raval” y “La Mina” en Barcelona, “Daroca” en Madrid, y tantos y tantos que ponen en el día a día ciencia, conciencia y coraje?
¿A José Manuel Freire y los cuatro políticos honrados que entienden el sistema sanitario?
¿A quienes participan y organizan/mos los Seminarios de Innovación en Atención Primaria (SIAP)?
¿A las mujeres profesionales sanitarias del CAPS (Centro de Análisis y Programas Sanitarios), con Carme Valls de siempre y ahora con Anna Pujol?
¿A los del Equipo CESCA, que llevamos desde 1980 transmitiendo ideas y conocimientos?
¿Al “Fitness Revolucionario” de Marcos Vázquez?
¿A SinAzúcar?
¿A “No es Sano”?
¿A los de la “Asociación Acceso Justo a Medicamentos?
¿A la gente del Ateneo Libertario Al Margen, y a tantos anarquistas que buscan un mundo mejor?
¿A la Sociedad Vasca de Medicina de Familia, Osatzen, que organiza congresos sin corrupción, libres de humos industriales? ¿A la Balear, Valenciana, Madrileña...¡y hasta la nacional SEMFYC!, que también?
¿A Pedro Brañas y los miembros del Seminario de Bioética Coruña?
¿A los periodistas de Civio?
¿A los de “Psiquiatría Crítica” con Alberto Ortiz e Iván de la Mata a la cabeza?
¿A los de “Encuentro y solidaridad”, con Emma Contreras y Eugenio Rodríguez entre ellos?
¿A Iona Heath, David Healy, Jeanne Lenzer, Carl Heneghan, Tom Jefferson, Alan Cassels, Nanci Olivery, Vinay Prasad, Peter Doshi, Juan Erviti, Peter Gøtzsche, Paul Thacker,Joan-Ramon Laporte y otros que defienden la ciencia, la ética y la libertad de expresión académica?
¿A las periodistas de investigación científica y médica, Catherine Riva y Serena Tinari de “Re-Check”?
¿A Julian Assange, Edward Snowden y tantos que se han jugado y juegan honor y vida por la libertad?
¿A Profesionales de la Sanidad Por Palestina, España, HW4PS, y las miles de personas que participan en grupos y organizaciones a favor de Palestina y contra el genocidio y apartheid perpetrados por Israel?
ETC, ETC, ETC.
No, no podemos dejarlos solos.

Ellos son también perdedores de largo recorrido, compañeros de fatiga en esta carrera de fondo que es la vida, en lo profesional y en lo personal. Precisan nuestra alegría sin cinismo.

Síntesis

Vale la pena vivir la vida por más que seamos perdedores de largo recorrido, pues somos capaces de encontrar más dignidad en cada una de las mil batallas perdidas que en una batalla ganada.

No es baladí el empeño pues de una guerra se trata y el dolor, sufrimiento y muertos los pone una población que precisa un sistema sanitario público de cobertura universal que disminuya la inequidad e incremente la solidaridad y la ternura.

Estamos ayudando a pasar entre todos una antorcha de ciencia, conciencia y coraje a generaciones futuras. Una antorcha esencial para la salud de pacientes y poblaciones, y para el oficio y el profesionalismo sanitario.

Es por las generaciones futuras pero es también por nosotros mismos, por poder sentir ante la muerte que “ha valido la pena vivir”.

Hay que intentarlo y tener por lema el verso de Claudio Rodríguez de "Lo que no es sueño" que dice “que estamos en derrota, nunca en doma”

https://www.poesi.as/clr65083.htm

Entrevistas de radio:





Sobre la gestión de la Pandemia el 18 marzo de 2020

miércoles, abril 02, 2025

Médicos "camellos"

Juan Gérvas, médico general rural jubilado, Equipo CESCA, Madrid, España jjgervas@gmail.com www.equipocesca.org @JuanGrvas
Mercedes Pérez-Fernández, Especialista en Medicina Interna, médico general jubilada, Equipo CESCA, Madrid, España. mpf1945@gmail.com

"A world free of pain"

"Un mundo libre de dolor"
Con tapentadol de Grünenthal.
Vale la pena estudiar el caso de América Latina, como en todos sitios, "key opinion leaders" y sociedades "científicas" al servicio del negocio

Los médicos como "camellos"

2015
Se diría que la sociedad está haciendo de la medicina una nueva religión en la que sus sacerdotes, los médicos, recurren al opio (los fármacos) para combatir todo tipo de dolencias, desde las del cuerpo a las del ánimo.
Los excesos de los Días sin Dolor, de las Unidades del Dolor, de las sociedades científicas del dolor y de las industrias que las amamantan traen una epidemia de adicción y muerte por opiodes. Es dolosa la promoción alegre e irresponsable de opiáceos para todo dolor y circunstancia, y para siempre..
https://web.archive.org/web/20160928145723/http://www.actasanitaria.com/literalmente-la-medicina-es-el-opio-del-pueblo/

Camellos con bata blanca
Estados Unidos. Médicos e industria farmacéutica crearon la epidemia de opioides que ha provocado la muerte de más de 200.000 personas desde 1999 hasta 2016.
[Y en los años 2020, 100.000 muertos cada año]
https://amp.elperiodico.com/es/cuaderno/20171111/camellos-bata-blanca-6413483


2011-2021. Estados Unidos. Casi medio millón de muertes por opiodes. Edad media 39 años. El 69,7%, varones
https://jamanetwork.com/journals/jamanetworkopen/fullarticle/2807054?linkId=223779235

2019
Más pagos a médicos (de propaganda de opiodes), más recetas hechas y más muertes por opiodes
https://jamanetwork.com/journals/jamanetworkopen/fullarticle/2720914?guestAccessKey=630f38c9-ac45-406f-8764-b04eef425ce7

2021
En España la realidad es tan brutal que sólo se soporta con drogas. Los médicos como camellos, las industrias como traficantes y la población como consumidora. Los políticos, aprovechados. Es el país del mundo con mayor consumo legal de benzodiacepinas.
https://www.elconfidencial.com/espana/2021-04-30/consumo-medicamentos-ansiedad_3055984/

2023
España «Estamos empleando estos medicamentos para tratar problemas sociales, lo cual resulta absurdo. La soledad, el abandono o la pobreza no pueden resolverse con medicamentos»
https://www.mdpi.com/1999-4923/14/2/237
https://www.elperiodicoextremadura.com/extremadura/2023/12/03/extremadura-supera-millon-recetas-farmacos-95355082.html

2025

La corrupción para la promoción de medicamentos. Financiar y becar a médicos: así Grünenthal vende más opioides en América Latina
La farmacéutica alemana ha visto un crecimiento vertiginoso en sus productos con opioides en la región, especialmente el tapentadol. Ese boom ha venido acompañado por el desembolso de fondos para asociaciones médicas, publicaciones y programas educativos enfocados en ampliar el
uso de opioides en el tratamiento del dolor.
https://www.elespectador.com/salud/financiar-y-becar-a-medicos-la-estrategia-de-la-farmaceutica-grunenthal-para-vender-mas-opioides-en-america-latina/