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lunes, octubre 05, 2026

Sanz Barajas presentó en Murcia su novela sobre jóvenes migrantes "Los circunstanciales"

 
El escritor zaragozano Jorge Sanz Barajas presentó en Murcia, de la mano de Lourdes Luzón, su novela "Los circunstanciales", sobre la integración de los jóvenes migrantes y la pérdida y el duelo migratorio desde la óptica de un adolescente, una historia que lleva ya seis meses entre los cinco libros más vendidos en Aragón. 
Jorge Sanz y Lourdes Luzón participaron en el Seminario de Innovación en Atención Primaria SIAP sobre zonas geográficas de bajo índice de desarrollo, DeepEnd, en mayo de 2026, en Madrid.

sábado, abril 25, 2026

María Montessori: eliminar premios y castigos


Ricardo Rambaudi/facebook

Para comprender por qué la propuesta de María Montessori de eliminar premios y castigos causó tal conmoción, debemos trasladarnos a la Italia de 1907, un mundo donde la infancia se consideraba una "imperfección" que debía corregirse mediante la fuerza. En aquel entonces, las aulas eran extensiones del cuartel, los niños permanecían anclados a bancos de madera pesados, obligados a la inmovilidad total bajo la amenaza de la palmeta, el rincón de la vergüenza o el escarnio público. El aprendizaje era un acto de sumisión, y el maestro, un dictador de verdades absolutas.
Cuando Montessori abrió la primera Casa dei Bambini en el degradado barrio de San Lorenzo, en Roma, rompió el contrato social de la educación de un solo golpe. Al observar a los hijos de obreros analfabetos, se dio cuenta de algo que escandalizó a los académicos de la época, el niño no es un ser caótico que necesita ser domesticado, sino un individuo con una "mente absorbente" que busca el orden de forma natural. Montessori decidió que, si el ambiente era el adecuado y el material despertaba el interés, el castigo se volvía innecesario y el premio, un estorbo.
El escándalo estalló cuando los inspectores y pedagogos de la vieja guardia visitaron sus salones. Esperaban encontrar el desorden propio de la falta de disciplina, pero se toparon con una escena que les pareció casi sobrenatural, niños de cuatro y cinco años moviéndose en silencio, concentrados en tareas complejas sin que nadie les gritara o les prometiera una medalla a cambio. Para la sociedad de principios del siglo XX, esto era peligroso. Se argumentaba que Montessori estaba criando rebeldes, pues un niño que no teme al castigo es un ciudadano que no podrá ser controlado fácilmente por el Estado o la Iglesia.
Históricamente, su enfoque fue una afrenta directa a la psicología conductista naciente, que veía al ser humano como un animal que solo reacciona al "palo y la zanahoria". Montessori demostró con datos y resultados que los premios destruyen la motivación intrínseca; el niño que trabaja por una estrellita dorada deja de interesarse en el conocimiento para interesarse solo en el trofeo. Esta revelación fue vista como una amenaza al orden jerárquico, ya que eliminaba la dependencia del niño hacia la autoridad externa para validar su propio valor. Al final, el tiempo le dio la razón: mientras los regímenes totalitarios de la época intentaban prohibir sus escuelas por considerarlas "demasiado libres", sus alumnos demostraban una capacidad intelectual y una autodisciplina que el método tradicional, con toda su violencia, nunca pudo alcanzar.

lunes, julio 21, 2025

Enseñar exige reconocer que la educación es ideológica


Paulo Freire

El saber que se refiere a la fuerza, a veces mayor de lo que pensamos, de la ideología, es igualmente indispensable para la práctica educativa del profesor o de la profesora. Es el que nos advierte de sus mañas, de las trampas en que nos hace caer. Es que la ideología tiene que ver directamente con el encubrimiento de la verdad de los hechos, con el uso del lenguaje para ofuscar u opacar la realidad al mismo tiempo que nos vuelve "miopes".

Sabemos que hay algo enclavado en la penumbra pero no lo vemos bien. La propia "miopía" que nos asalta dificulta la percepción más clara, más nítida de la sombra. Es todavía más seria la posibilidad que tenemos de aceptar dócilmente que lo que vemos y oímos es lo que en verdad es, y no la verdad distorsionada. La capacidad que tiene la ideología de ocultar la realidad, de hacernos "miopes", de ensordecernos, hace, por ejemplo, que muchos de nosotros aceptemos con docilidad el discurso cínicamente fatalista neoliberal que proclama que el desempleo en el mundo es una fatalidad de fin del siglo. O que los sueños murieron y que lo válido hoy es el "pragmatismo" pedagógico, es el adiestramiento técnico-científico del educando y no su formación, de la cual no se habla más. Formación que, al incluir la preparación técnico-científica, la rebasa.

La capacidad de "ablandarnos" que tiene la ideología nos hace a veces aceptar mansamente que la globalización de la economía es una invención de ella misma o de un destino que no se podría evitar, una casi entidad metafísica y no un momento del desarrollo económico, sometido, como toda producción económica capitalista, a una cierta orientación política dictada por los intereses de los que detentan el poder. Sin embargo, se habla de la globalización de la economía como un momento necesario de la economía mundial al que, por eso mismo, no es posible escapar. Se universaliza un dato del sistema capitalista y un instante de la vida productiva de ciertas economías capitalistas hegemónicas como si Brasil, México, o Argentina, debieran participar de la globalización de la economía de la misma manera que Estados Unidos, Alemania o Japón. Se toma el tren en marcha y no se discuten las condiciones anteriores y actuales de las diferentes economías. Se pone en un mismo nivel los deberes entre las distintas economías sin tomar en cuenta las distancias que separan a los "derechos" de los fuertes y su poder de usufructuarlos de la flaqueza de los débiles para ejercerlos. Si la globalización significa la superación de las fronteras, la apertura sin restricciones al libre comercio, que desaparezca entonces quien no pueda resistir. No se indaga, por ejemplo, si en momentos anteriores de la producción capitalista las sociedades que hoy lideran la globalización eran tan radicales en la apertura que ahora consideran una condición indispensable para el libre comercio. Exigen, en la actualidad, de los otros, lo que no hicieron con ellas mismas. Una de las destrezas de su ideología fatalista es convencer a los perjudicados de las economías subordinadas de que la realidad es eso, de que no hay nada que hacer sino seguir el orden natural de las cosas. Pues la ideología neoliberal se esfuerza por hacemos entender la globalización como algo natural o casi natural y no como una producción histórica.

El discurso de la globalización que habla de la ética esconde, sin embargo, que la suya es la ética del mercado y no la ética universal del ser humano, por la cual debemos luchar arduamente si optamos, en verdad, por un mundo de personas. El discurso de la globalización oculta con astucia o busca confundir en ella la reedición intensificada al máximo, aunque sea modificada, de la espeluznante maldad con que el capitalismo aparece en la Historia. El discurso ideológico de la globalización busca ocultar que ella viene robusteciendo la riqueza de unos pocos y verticalizando la pobreza y la miseria de millones. El sistema capitalista alcanza en el neoliberalismo globalizante el máximo de eficacia de su maldad intrínseca.

Yo espero, convencido de que llegará el momento en que, pasada la estupefacción ante la caída del muro de Berlín, el mundo se recompondrá y rechazará la dictadura del mercado, fundada en la perversidad de su ética de lucro.

No creo que las mujeres y los hombres del mundo, independientemente si se quiere de sus opiniones políticas, pero sabiéndose y asumiéndose como mujeres y hombres, como personas, dejen de profundizar esa especie de malestar ya existente que se generaliza ante la maldad neoliberal. Malestar que terminará por consolidarse en una nueva rebeldía en que la palabra crítica, el discurso humanista, el compromiso solidario, la denuncia vehemente de la negación del hombre y de la mujer y el anuncio de un mundo "personalizado" serán armas de alcance incalculable.

Hace un siglo y medio Marx y Engels pregonaban en favor de la unión de las clases trabajadoras del mundo contra la explotación. Ahora se hace necesaria y urgente la unión y la rebelión de la gente contra la amenaza que nos acecha, la de la negación de nosotros mismos como seres humanos sometidos a la "fiereza" de la ética del mercado.

En este sentido nunca abandoné mi preocupación primera, que siempre me acompañó, desde los comienzos de mi experiencia educativa. La preocupación con la naturaleza humana a la que debo mi lealtad siempre proclamada. Antes incluso de leer a Marx yo ya me apropiaba de sus palabras: ya fundaba mi radicalismo en la defensa de los legítimos intereses humanos. Ninguna teoría de la transformación político-social del mundo consigue siquiera conmoverme si no parte de una comprensión del hombre y de la mujer en cuanto seres hacedores de Historia y hechos por ella, seres de la decisión, de la ruptura, de la opción. Seres éticos, capaces incluso de transgredir la ética indispensable, algo de lo que he "hablado" insistentemente en este texto. He afirmado y reafirmado cuánto me alegra realmente saberme un ser condicionado pero capaz de superar el propio condicionamiento. La gran fuerza sobre la que se apoya la nueva rebeldía es la ética universal del ser humano y no la del mercado, insensible a todo reclamo de las personas y sólo abierta a la voracidad del lucro. Es la ética de la solidaridad humana.

Prefiero ser criticado de idealista y soñador inveterado por continuar, sin vacilar, apostando al ser humano, batiéndome por una legislación que lo defienda contra las embestidas agresivas e injustas de quien transgrede la propia ética. La libertad del comercio no puede estar por encima de la libertad del ser humano. La libertad de comercio sin límite es el libertinaje del lucro. Se hace privilegio de unos cuantos que, en condiciones favorables, robustece su poder contra los derechos de muchos, incluso el derecho de sobrevivir. Una fábrica textil que cierra porque no puede competir con los precios de la producción asiática, por ejemplo, significa no sólo el colapso económico-financiero de su propietario que puede o no haber sido un transgresor de la ética universal humana, sino también la expulsión de centenas de trabajadores y trabajadoras del proceso de producción. ¿Y sus familias? Insisto, con la fuerza que tengo y con la que puedo reunir, en mi vehemente rechazo a determinismos que reducen nuestra presencia en la realidad histórico-social a una pura adaptación a ella. El desempleo en el mundo no es, como dije y repito, una fatalidad. Es ante todo el resultado de una globalización de la economía y de avances tecnológicos a los que les viene faltando el deber ser de una ética realmente al servicio del ser humano y no del lucro y de la voracidad desenfrenada de las minorías que dirigen el mundo.

El progreso científico y tecnológico que no responde fundamentalmente a los intereses humanos, a las necesidades de nuestra existencia, pierde, para mí, su significación. A todo avance tecnológico debería corresponder el empeño real de respuesta inmediata a cualquier desafío que pusiera en riesgo la alegría de vivir de los hombres y de las mujeres. A un avance tecnológico que amenaza a millares de mujeres y de hombres de perder su trabajo debería corresponder otro avance tecnológico que estuviera al servicio de la atención a las víctimas del progreso anterior. Como se ve, ésta es una cuestión ética y política y no tecnológica. El problema me parece muy claro. Así como no puedo usar mi libertad de hacer cosas, de indagar, de caminar, de actuar, de criticar para sofocar la libertad que los otros tienen de hacer y de ser, así también no podría ser libre para usar los avances científicos y tecnológicos que llevan a millares de personas a la desesperación. No se trata, agreguemos, de inhibir las investigaciones y frenar los avances sino de ponerlos al servicio de los seres humanos. La aplicación de los avances tecnológicos con el sacrificio de millares de personas es más un ejemplo de cuánto podemos ser transgresores de la ética universal del ser humano y lo hacemos en favor de una ética pequeña, la del mercado, la del .

Entre las transgresiones a la ética universal del ser humano, sujetas a penalidades, debería estar la que implicara la falta de trabajo de un sinnúmero de personas, su desesperación y su muerte en vida.

Por eso mismo, la preocupación con la formación técnico-profesional capaz de reorientar la actividad práctica de los que fueron puestos entre paréntesis, tendría que multiplicarse.

Me gustaría dejar bien claro que no sólo imagino sino que sé cuán difícil es la aplicación de una política de desarrollo humano que, así, privilegie fundamentalmente al hombre y a la mujer y no sólo al lucro. Pero también sé que, si pretendemos superar realmente la crisis en que nos encontramos, el camino ético se impone. No creo en nada sin él o fuera de él. Si, de un lado, no puede haber desarrollo sin lucro, éste no puede ser, por otro, el objetivo del desarrollo, en cuyo caso su fin último sería el gozo inmoral del inversionista.

De nada vale, a no ser de manera engañosa para una minoría que terminaría pereciendo también, una sociedad eficazmente operada por máquinas altamente "inteligentes", que sustituyeran a mujeres y hombres en actividades de las más variadas, y millones de Marías y Pedros sin tener qué hacer, y éste es un riesgo muy concreto que corremos.

Tampoco creo que la política que debe alimentar este espíritu ético pueda jamás ser la dictatorial, contradictoriamente de izquierda o coherentemente de derecha. El camino autoritario ya es de por sí una contravención a la naturaleza inquietamente inquisidora, de búsqueda, de hombres y de mujeres que se pierden al perder la libertad.

Es exactamente por causa de todo esto por lo que, como profesor, debo estar consciente del poder del discurso ideológico, comenzando por el que proclama la muerte de las ideologías. En realidad, a las ideologías sólo las puedo matar ideológicamente, pero es posible que no perciba la naturaleza ideológica del discurso que habla de su muerte. En el fondo, la ideología tiene un poder de persuasión indiscutible. El discurso ideológico amenaza anestesiar nuestra mente, confundir la curiosidad, distorsionar la percepción de los hechos, de las cosas, de los acontecimientos. No podemos escuchar, sin un mínimo de reacción crítica, discursos como éstos:

"El negro es genéticamente inferior al blanco. Es una lástima, pero es lo que nos dice la ciencia."
“¿Qué podríamos esperar de ellos, unos alborotadores, invasores de tierras?"
"Esa gente es siempre así: les das la mano y se toman el pie."
"Nosotros ya sabemos lo que el pueblo quiere y necesita. Preguntarle sería una pérdida de tiempo."
"El saber erudito que será proporcionado a las masas incultas es su salvación."
"María es negra, pero es bondadosa y competente."
"Ese individuo es un buen tipo. Es nordestino, pero es serio y solícito."

En el ejercicio crítico de mi resistencia al poder tramposo de la ideología, voy generando ciertas cualidades que se van haciendo sabiduría indispensable a mi práctica docente. La necesidad de esa resistencia crítica, por ejemplo, me predispone, por un lado, a una actitud siempre abierta hacia los demás, a los datos de la realidad, y por el otro, a una desconfianza metódica que me defiende de estar totalmente seguro de las certezas. Para resguardarme de las artimañas de la ideología no puedo ni debo cerrarme a los otros ni tampoco enclaustrarme en el ciclo de mi verdad. Al contrario, el mejor camino para guardar viva y despierta mi capacidad de pensar correctamente, de ver con perspicacia, de oír con respeto, y por eso de manera exigente, es exponerme a las diferencias, es rechazar posiciones dogmáticas, en que me admita como propietario de la verdad. En el fondo, ésta es la actitud correcta de quien no se siente dueño de la verdad ni tampoco objeto adaptado al discurso ajeno que le es dictado autoritariamente. Es la actitud correcta de quien se encuentra en disponibilidad permanente para estimular y ser estimulado, para preguntar y responder, para concordar y discordar. Disponibilidad hacia la vida y sus contratiempos. Estar disponible es ser sensible a los llamados que se nos hacen, a las señales más diversas que nos invocan, al canto del pájaro, a la lluvia que cae o que se anuncia en la nube oscura, al río manso de la inocencia, a la cara huraña de la desaprobación, a los brazos que se abren para abrigar o al cuerpo que se cierra en el rechazo. Es en mi disponibilidad permanente a la vida a la que me entrego de cuerpo entero, pensar crítico, emoción, curiosidad, deseo, es así como voy aprendiendo a ser yo mismo en mi relación con mi contrario. Y mientras más me entrego a la experiencia de lidiar sin miedo, sin prejuicio, con las diferencias, tanto más me conozco y construyo mi perfil.


Texto del educador y filósofo brasileño Paulo Freire, publicado en su libro "Pedagogía de la autonomía" 

domingo, mayo 04, 2025

El niño feo que se convirtió en el padre de la filosofía: la infancia olvidada de Sócrates"

Asombroso/facebook(aquí)

En las polvorientas calles de Alopece, donde el mármol y la sangre se mezclaban, crecía un niño que no encajaba. Sócrates, el futuro azote de Atenas, aprendió desde pequeño que el mundo no estaba hecho para mentes inquietas. Su padre esculpía dioses en piedra mientras él comenzaba a demolerlos en su cabeza. Su madre ayudaba a traer vida al mundo, y él, décadas después, ayudaría a sacar a la luz las verdades ocultas en cada mente. ¿No es irónico que el hombre que cuestionaría toda autoridad naciera justo cuando Atenas se convertía en un imperio?

El pequeño Sócrates era todo lo que los griegos despreciaban: feo según sus cánones, pobre para los estándares aristocráticos, y terriblemente preguntón en una sociedad que valoraba más las respuestas rápidas que las preguntas incómodas. Mientras otros niños memorizaban a Homero, él se quedaba mirando a los artesanos, preguntándose por qué un zapatero sabía más de virtud que los poetas. Esa mirada crítica -que luego llamarían "ironía socrática"- nacía de ver cómo su padre tallaba estatuas perfectas para dioses que nunca respondían.
Su educación fue un campo de batalla. Aprendió música, pero desconfiaba de su poder para adormecer. Practicó gimnasia, pero sospechaba que los cuerpos perfectos a menudo escondían almas vacías. Lo verdaderamente revolucionario es que este niño, que no tenía derecho a destacar, se atrevió a creer que un hijo de cantero podía ser más sabio que los nobles del Areópago. El futuro filósofo bebía de dos oficios humildes: la paciencia del escultor para dar forma a la verdad, y el valor de la partera para soportar el dolor del parto intelectual.

Hoy, cuando nuestros sistemas educativos premian la obediencia y castigan las preguntas difíciles, la infancia de Sócrates nos interroga: ¿cuántos genios estamos ahogando en las aulas por no ajustarse al molde? El niño de nariz achatada que perturbaba a sus maestros nos recuerda que la verdadera educación no consiste en llenar mentes, sino en encenderlas - aunque después quemen los cimientos del poder.

© Edición protegida por Asombroso | Basado en material de: "Vida de Sócrates" de Diógenes Laercio, diálogos platónicos | Compartir solo con créditos: Asombroso

miércoles, abril 30, 2025

El Efecto Dunning-Kruger: una paradoja del conocimiento y la confianza


Este sesgo cognitivo describe cómo las personas con bajos niveles de habilidad tienden a sobreestimar sus capacidades. Cometen errores y toman decisiones equivocadas, pero su falta de conocimiento les impide reconocerlos. Esto genera una confianza excesiva y una falsa percepción de superioridad.

Por el contrario, quienes poseen mayores competencias suelen subestimar sus habilidades y dudar de sí mismos. Esta paradoja psicológica nos acompaña en muchos ámbitos de la vida, especialmente en entornos profesionales y académicos.

Dunning y Kruger se inspiraron en frases célebres como:
"La ignorancia genera confianza más a menudo que el conocimiento" - Charles Darwin
"Uno de los problemas de nuestro tiempo es que los ignorantes están seguros de todo y los inteligentes, llenos de dudas" - Bertrand Russell

Recordar este efecto nos ayuda a ser más conscientes de nuestras limitaciones y a fomentar una actitud de aprendizaje continuo.

viernes, abril 25, 2025

¿Disruptores endocrinos? ¡Sí! Y están más cerca de lo que crees!

Papás y mamás: hoy hablamos de sustancias que pueden alterar el desarrollo hormonal de tus hijos.
¿Qué son los disruptores endocrinos?
Son químicos que interfieren con el sistema hormonal.
Engañan al cuerpo haciéndose pasar por hormonas y pueden alterar el crecimiento, metabolismo, desarrollo sexual e incluso el cerebro.
¡Y lo más grave! Están presentes en productos que usamos todos los días. 

¿Dónde se encuentran?
Los más comunes son:
• Bisfenol A (BPA): botellas plásticas, latas
• Ftalatos: plásticos blandos, cosméticos, ambientadores
• Parabenos: champús, cremas, maquillajes
• PFAS: sartenes antiadherentes, ropa impermeable, envases
• Plaguicidas: frutas y verduras no lavadas
• Retardantes de flama: colchones, sillones, electrónicos
• Benzofenonas: filtros solares y bloqueadores

¿Cómo afectan a tus hijos?
Los efectos pueden aparecer años después de la exposición, pero estos son algunos de los más preocupantes:
• Pubertad precoz antes de los 8 años 
• Mayor riesgo de obesidad y diabetes 
• Problemas de neurodesarrollo y atención
• Alteraciones de la tiroides y sistema inmune
• Malformaciones urogenitales en bebés varones

Etapas más vulnerables:
• Durante el embarazo 
• En la lactancia 
• Primera infancia y niñez temprana
Estas etapas son críticas porque el sistema hormonal está en desarrollo y cualquier alteración puede tener consecuencias a largo plazo.

¿Cómo prevenir?
1. Usa envases de vidrio o acero inoxidable
2. No calientes comida en plásticos ni uses plásticos reciclados para alimentos 
3. Evita cosméticos con parabenos, ftalatos y fragancias artificiales
4. Lava frutas y verduras antes de consumirlas
5. No permitas que niños pequeños jueguen con esmaltes, perfumes ni productos para adultos
6. Ventila tu casa y evita el uso excesivo de aromatizantes y pesticidas en interiores
7. Lee etiquetas: busca productos libres de BPA, PFAS y parabenos

¿Y si sospechas que tu hijo está iniciando la pubertad antes de tiempo?
Consulta al pediatra.
La pubertad precoz puede ser señal de exposición a disruptores y debe ser valorada por un endocrinólogo pediatra.

Pediatra Barreto
Educando para prevenir. Protejamos juntos la salud hormonal de tus hijos.

DELEUZI: SABRÁS QUIEN ERES, PERO NO CON RESPUESTAS SINO CON MOVIMIENTO

viernes, julio 12, 2024

Dejad que los niños se aburran

Carmen Posadas

Este artículo va dedicado con mucho cariño a los super padres y madres de hoy en día. Me refiero a los que creen que, ahora que hay vacaciones escolares, ser buen padre o madre consiste en convertirse en una mezcla de Merlín el encantador con taxista de altas horas de la madrugada y billetera siempre dispuesta para que el niño no se aburra ni un minuto: hoy te llevo al parque de atracciones con diez o doce coleguis del colegio, mañana te apunto a clases de piragüismo en el pico de un monte, (madrugón de las siete de la mañana para llegar a tiempo) el jueves vamos al zoo, el viernes karaoke, el sábado piscina desde las 10 de la mañana hasta las diez de al noche y así hasta la extenuación del padre/ madre (y de su billetera, huelga decir) Y es que vivimos tiempos en que estar sin hacer nada resulta inverosímil. Nos hemos acostumbrado a una hiperactividad casi epiléptica por la que no podemos estar ni un segundo sin recibir impulsos cerebrales. Comemos con la tele puesta, nos duchamos con al radio a todo gas, amamos, conducimos, trabajamos, hacemos gimnasia o nos peleamos con la vecina, siempre con algún parloteo o música de fondo. Por eso no resulta extraño que el aburrimiento sea el más temido monstruo de nuestros días. El aburrimiento no en su significado real sino tal como lo entendemos hoy en día, es decir, “no estar ocupado en algo” y para no aburrirnos estamos siempre ocupadísimos. Más aún: normalmente hacemos dos o tres cosas a la vez como hablar por teléfono ver la tele y comer, qué bien lo pasamos, qué ocupados estamos. Sin embargo estar sin hacer nada no implica necesariamente aburrirse, parece inverosímil, inaudito, increíble pero es verdad: existe vida más allá de la Play station, la tele y demás juguetitos a los que estamos conectados los adultos y no digamos los niños. Por eso me parece equivocada esa actitud de intentar convertir la infancia de nuestros hijos, en especial durante el verano, en un especie de perpetuo Disneylandia. 

Hemos pasado de una época en la que los niños eran un cero a la izquierda en las familias ( ya saben el modelo “cuando seas padre comerás huevos” etcétera ) a una en la que estamos apunto de convertir a nuestros hijos en insaciables monstruitos a los que hay que alimentar continuamente de diversiones, actividades múltiples y caprichos sin fin. Obviamente no estoy intentando abogar porque volvamos al viejo modelo, creo que, en líneas generales los padres actuales son los más comprensivos, generosos y responsables que ha dado toda la historia de la humanidad, pero entre la paternidad generosa y paternidad papanatas hay tan sólo una tenue línea divisoria. 

Conviene recordar que si los niños de antaño ahora convertidos en padres actúan así es, en mi opinión, por tres motivaciones muy evidentes. La primera es el deseo de darle a sus –a nuestros– hijos lo que nosotros hubiéramos deseado tener en la infancia. El progreso económico ha hecho posible que hoy en día se tenga acceso a un deslumbrante repertorio de juguetes y aparatos electrónicos que nosotros, niños del tardo franquismo o de primeros años de la democracia, no habríamos podido ni siquiera imaginar en sueños. Esta primera motivación me parece laudatoria y comprensible, las otras dos en cambio son más resbalosas. La vida de confort antes descrita que permite a las familias adquirir todos los gadgets imaginables, tiene un precio, naturalmente. El precio es convertirse en un padre/madre ausente. Trabajar largas horas, viajar, poner por delante de la vida familiar la profesional, trepar, triunfar, ser un ganador… Creo que las mujeres somos mucho más propensas a la culpa que se deriva de estar largas horas fuera de casa, pero posiblemente la necesidad de compensar a los hijos por el supuesto abandono a base de regalos carísimos es una actitud masculina. En cualquier caso nosotras tampoco nos libramos del síndrome del progenitor culpable y lo compensamos siendo madres complacientes, demasiado, diría yo. Existe además un tercer factor, uno que los americanos llaman “Keep up with the Jones” o lo que es lo mismo, intentar estar a la altura de los vecinos (y a ser posible ser más , mucho más que ellos): si el niño de l vecino tiene tal hay que comprarle al nuestro lo mismo. O uno más grande, o dos o tres…

Ahora que mis hijas son mayores y ya me salí de esa rueda mortífera de querer ser una super madre por todos los motivos buenos y malos antes descritos, permítanme un consejo: Este verano no se sientan en al obligación de estarles dirigiendo la vida a sus hijos a cada minuto con mil actividades y dos mil caprichos. No sólo se ahorrarán mucho estrés veraniego y no poco dinero, sino que posiblemente descubran que ellos no se aburren en absoluto porque descubrirán sin duda esos pequeños placeres: escaparse de la siesta, jugar al parchís, mirar la naturaleza… con la que de nosotro, niños menos consentidos, éramos entonces tan felices.


https://www.carmenposadas.net/dejad-que-los-ninos-se-aburran/

lunes, julio 08, 2024

EDUCAR(NOS) EN LA VERDAD

busca en instagram si quieres seguir y tener más información





















































jueves, septiembre 28, 2023

ACTITUDES (nunca personas) TÓXICAS

 

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Autor muy recomendable, fácil de seguir en Redes sociales. Ha hecho una redacción diferente a esta un poquito más larga y cambiando en algo el orden, además de añadir como actitud tóxica la necesidad de control: https://alvarobilbao.com/padres-toxica

lunes, julio 03, 2023

Sueño con candados, anillos y cocodrilos

Los veo en el puente de Isabel La Católica, pero nunca he visto a nadie colocándolos. Los candados. Hay uno color cobre, brillante, aún sin oxidar, con un número 19 escrito con rotulador negro dentro de un corazón.

El novelista Federico Moccia tomó la idea del candado como símbolo de amor de una vieja historia serbia de la Primera Guerra Mundial. Una mujer es traicionada por su amante cuando éste parte al frente y encuentra allí un nuevo amor. La historia corrió entre los habitantes del pequeño pueblo de ambos, las chicas empezaron a comprar candados, escribieron sus nombres junto a los de sus amantes, los colocaron en el puente y tiraron las llaves al río con la esperanza de que eso sirviera para mantener su amor. Una poeta serbia recogió esta historia en un poema, Moccia lo popularizó en sus libros y los puentes de Europa se llenaron de candados.

Suelo cruzar ese puente cuatro veces al día. La mayoría de ellas paso mirando las aguas del río, atisbando cualquier movimiento sospechoso que indique la presencia del cocodrilo del Pisuerga. Pero alguna de las veces que cruzo el puente me fijo en el candado. Y me quedo pensando…

Y algunas noches sueño con la pareja que lo puso. Con sus 19 años, celebrando que empezaron juntos un día 19 y que llevaban ya 19 meses juntos. Cifra redonda. Así que deciden tener un gesto que asegure su amor, les parece que lo del candado está bien y buscan un momento en que creen que no va a pasar nadie por allí. Están tan acaramelados a punto de tirar la llave al río cuando ¡zas!, aparezco yo. Les pregunto por lo que simboliza el candado para ellos, que me expliquen lo que significa la llave, el hecho de tirarla al río, por qué no la tiran a una papelera... Y me miran asustados con sus jóvenes ojos abiertos como platos. Y me empiezan a contestar balbuceando, pero les corto y no les dejo terminar.

Y les cuento desordenadamente que a mí me gustan las alianzas, el típico anillo de casados, vamos. Qué nombre más hermoso, alianza. Compárese con candado. No hay color. Alianza es la acción de aliarse, unirse para un mismo fin. Candado viene del latín catenatus, atar con cadenas. Es que no hay color. El hecho de ponerse la alianza el uno al otro. La frase: “Recibe esta alianza en señal de mi amor y fidelidad a ti” mientras se lo ponen. Qué bien suena. La alianza te acompaña allá donde vas, sin impedir que te muevas, sin encadenar, indicando a los demás un compromiso. Y les explico que algunas personas portan el anillo de su cónyuge cuando enviudan. Qué pasada.

Todo esto se lo digo atropelladamente, intentando convencerles. Pero me dicen que la alianza no les gusta, que les parece anticuada, poco moderna, cosa de carcas. Que es mucho más romántico el candado y que además le haces una foto y queda genial en insta.

Y yo vuelvo al ataque, que el candado es feo, que se cierra y no se abre, que no se mueve, no acompaña en la vida, queda ahí, estáticamente anclado, se acaba oxidando… En fin, como símbolo, un desastre.

Pero como veo que no les convenzo, les digo que por qué no piensan otro símbolo, más personalizado, que no cierre tanto, que acompañe en la vida, que exprese mejor la maravilla de un amor, su amor, que no hay que atar y asegurar, si no que hay que hacer crecer con libertad. Que yo ya sé que ellos saben que ni los candados atan el amor de verdad, ni las alianzas alían realmente, pero que somos personas, que utilizamos símbolos para hacer visible lo invisible, que damos sentido a lo que hacemos y que es hermoso que sea así.

Ya hartos, me dicen que no sea aguafiestas, que les deje en paz y que me meta en mis asuntos. Mientras me marcho con la mirada perdida en las aguas, mascullando mi derrota, veo abajo, en el río, al cocodrilo asomando su boca esperando que tiren la maldita llave. Será que anda falto de hierro, pienso. Qué raro es todo. Suena el despertador.

Diego Velicia, psicólogo en el COF Diocesano de Valladolid

jueves, junio 15, 2023

RECUERDO AGRADECIDO A ANTONIO CERPA


Hoy, día 13 de junio recordamos a todos y todas las personas que tienen el honor de llamarse Antonio o Antonia y sus extensos derivados...

Pero hoy quiero tener en mi recuerdo a Antonio, cura y MAESTRO, que allá y a finales de la década de los años sesenta y principios de los setenta, no recuerdo bien, desde 1968 a 1971 aproximadamente, nos enviaron/ llegó el cura y MAESTRO, para nuestro bien, porque en un "abrir y cerrar de ojos" convirtió el complejo de la parroquia y anexos en una gran CASA COMÚN, y que antes era accesible para los menos o muy pocos...

La casa parroquial era un lugar de encuentro y de ayuda para el pueblo; una habitación se llenó de estanterías con medicinas a disposición todas las personas del pueblo necesitadas, totalmente gratis. La conocida como "casa del cura" se fue convirtiendo en un centro o editorial de redacción, prensa , con su multicopista para elaborar la que se llamó REVISTA DEL PUEBLO Y PARA EL PUEBLO, realizada por los jóvenes, y no tan jóvenes, o sea, TODOS...

Las "misas", muy participativas, porque al final se hablaba de las necesidades del pueblo y de cómo darle soluciones urgentes, ya que eran muchas las carencias y porque estábamos abandonados por las autoridades de aquel momento...
Nos había llegado el "cura y el Maestro" entre los pobres y a los que le devolvió la DIGNIDAD y la PALABRA...

"Todos éramos parte..."
Hombre de acción y agudo observador de la realidad y con una firme opción por los pobres y necesitados...

Muchas aportaciones...: A destacar algunas...

El consurso "cesta y punto", juego cultural y educativo, celebrado en la plaza entre grupos del pueblo y otros grupos de la comarca del Sureste...con gran expectación y divulgación.
Terrenos para la edificación del Tele-Club, siendo uno de los primeros, o el primero de la zona Sur de la isla...

Biblioteca infantil, en el parque de los Olivos...

Carretera del cementerio...

Compresor para luz, porque todavía no había suministro oficial en el pueblo...

... Y muchas cosas más que se proyectaron y ejecutaron en Temisas...lo que nos daría lugar a una muy dilatada y larga extensión...

Todo ha merecidola pena y muchas gracias por la acogida mutua...

En Temisas quedó una huella permanente y donde todos aprendimos a ser personas libres y responsables, competentes y solidarias al servicio de los demás para conseguir/construir una sociedad más justa... "Y mucho más..."
¡
 Gracias por tanto, Maestro!.

SERGIO

sábado, abril 30, 2022

ENORMES RIESGOS DE SOBREPROTECCIÓN

Los padres de hoy no son tontos. Ni los de ayer, Todos reflexionan sobre lo que hacen y el diálogo es tremendamente fecundo . No es inteligente excluir las reflexiones que hacen otros. En este caso recomendamos a Carlos Manuel Sánchez – XL Semanal 

Se lee muy bien el blog Montedasmoas

https://montedasmoas.wordpress.com/2016/08/29/la-sobreproteccion-de-los-padres-a-examen-quien-dijo-miedo-carlos-manuel-sanchez-xl-semanal/


Este es uno de los sugerentes cuadros:

6 cosas arriesgadas que debes dejarles hacer:
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martes, agosto 03, 2021

Las aventuras de Kafka

José Luis Navarro

A los 40 años, #FranzKafka (1883-1924), que nunca se casó y no tuvo hijos, paseó por el parque de Berlín cuando conoció a una niña que lloraba porque había perdido su muñeca favorita. Ella y Kafka buscaron la muñeca sin éxito. Kafka le dijo que se reuniera con él allí al día siguiente y que volverían a buscarla. Al día siguiente, cuando aún no habían encontrado la muñeca, Kafka le dio a la niña una carta "escrita" por la muñeca que decía "por favor no llores. Hice un viaje para ver el mundo. Te escribiré sobre mis aventuras". 

Así comenzó una historia que continuó hasta el final de la vida de Kafka. Durante sus reuniones, Kafka leyó las letras de la muñeca escritas cuidadosamente con aventuras y conversaciones que la niña encontró adorables. Finalmente, Kafka trajo la muñeca (compró una) que había regresado a Berlín. "No se parece en nada a mi muñeca", dijo la niña. Kafka le entregó otra carta en la que la muñeca escribió: "Mis viajes me han cambiado". La niña abrazó a la nueva muñeca y la llevó feliz a casa. Un año después murió Kafka. Muchos años después, la niña ahora adulta encontró una carta dentro de la muñeca. 

En la minúscula carta firmada por Kafka estaba escrito: "Todo lo que amas probablemente se perderá, pero al final, el amor volverá de otra manera".

domingo, mayo 16, 2021

Conviértete en un auténtico detective… de tu hijo.

Diego Velicia, psicólogo del COF Diocesano.

¿Estás preocupado por tu hijo adolescente? ¿Crees que tiene amistades que no le convienen? ¿No sabes muy bien qué hace tanto tiempo con el móvil?... Soluciona todos tus problemas convirtiéndote en un auténtico detective privado.

En la agencia de detectives privados CONTROLADORES S.L. te ofrecemos un cursillo acelerado de vigilancia y espionaje de nivel profesional que te capacitará para tener absolutamente controlado a tu hijo mediante:

Seguimiento de cada movimiento de tu hijo. Aprenderás a seguirle de forma indetectable siempre que esté fuera de casa para comprobar las zonas que frecuenta, qué tipo de gente hay por ahí y lo que hace en cada momento. También utilizamos aplicaciones de rastreo que te permitirán seguir en tiempo real los movimientos de tu hijo y así podrás presentarte de forma imprevista para él en su lugar de ocio y comprobar por ti mismo lo que está haciendo.

Información detallada de las amistades de tu hijo, de su situación familiar y del nivel de renta de la misma, en qué trabajan los padres de sus amigos, etc. Conseguirás toda la información que precises respecto del rendimiento académico de sus amistades y sus aspiraciones vitales, de su consumo o no de sustancias tóxicas y cualquier otro interés que tengas por las mismas…

Barrido permanente de sus dispositivos móviles para rastrear cada aplicación que utilice o sus perfiles en las redes sociales, así como sus conversaciones a través de las mismas, si dice palabrotas, con quién se relaciona, etc. Incluimos un análisis pormenorizado del tipo de música que escucha y sus letras, ya que es una fuente importante de peligros. Todo ello con un control exhaustivo del tiempo dedicado a cada aplicación.

Plataforma online del colegio en la que queda registrada cada conducta del chico en clase: si se ha reído o ha tosido, se le ha olvidado el lápiz o ha mirado mal a un profesor cuando le estaba riñendo. Colocamos en su pupitre micro cámaras para que le puedas observar en todo momento durante su asistencia a clase y darle un cate virtual para que preste atención cuando se distrae mirando por la ventana.

Aprenderás a realizar un registro y análisis a fondo de su habitación y sus pertenencias para detectar olores, objetos o sustancias sospechosas, eso sí, dejándola tan desordenada como estaba para que no note que has realizado dicho registro.

Se te adiestrará en técnicas de interrogatorio de última generación para averiguar pequeñas incongruencias en las respuestas de tu hijo a lo largo del tiempo, que podrán ser explotadas adecuadamente y agrandadas hasta la desesperación.

Con este cursillo evitarás el terrible esfuerzo de tener un nivel razonable de comunicación con tu hijo, que, como todo el mundo sabe, es un insoportable, un mentiroso y que, además, no cuenta las cosas. Se acabó eso de verte obligado a escucharle, interesarte por sus cosas o pedirle perdón si como padre te has equivocado. Déjate de escuelas de padres.

Evitarás que tu hijo crezca con cierta intimidad y privacidad, pero tu tranquilidad es lo más importante. Da igual si el chico no va desarrollando su autonomía. Lo más importante es tenerle controlado, evitar que cometa errores o se meta en líos.

Nada de comparar tu adolescencia con la suya. Quizá en tu adolescencia te metiste en algún lío o estuviste muy cerca de hacerlo. Pero los líos de ahora son mucho peores. Imagínate siempre lo peor y con el resultado final más catastrófico posible. No comentes tus preocupaciones sobre tu hijo con nadie. ¿Quién son los demás para dar consejos? Un auténtico padre detective no pide ayuda jamás.

Hasta aquí la caricatura. Ahora viene la parte seria de este articulillo. Una cosa es hacer una comprobación un día, y otra es convertirse en detective privado de tu propio hijo. Si tú te conviertes en policía, lo normal es que el otro se convierta en ladrón. Tampoco saques la conclusión de que se trata de pasar de los hijos. Ni tan cerca que queme al santo, ni tan lejos que no lo alumbre.

martes, mayo 04, 2021

ESCUCHAR. VICTOR KÜPPERS.

Regla de oro: "Trata a los demás como te gustaría que te trataran" Sonríe, se honesto, escucha, agradece, sin prejuicios, tolerante.