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lunes, mayo 12, 2025

GEORGINA ORELLANO, El derecho de las prostitutas a expresarse y asociarse


Para escuchar la entrevista de  radio hay que pinchar la flechita

En estas últimas semanas algunas personas con hábito de reflexión y compromiso, un espíritu analítico experimentado y verdadero espíritu democrático me han mostrado su perplejidad por una entrevista mía a una mujer que ejerce la prostitución (aquí). Una de las cosas que sorprende a estas personas es que a mí María Jose Barrera me parece “pueblo”.  Para ellos María José es una persona equivocada. A mí María Jose me parece pueblo, forma parte de esas personas que me producen, sí, cierta fascinación porque me bajan más a la realidad. No es que yo esté en las nubes pero así, de entrada, no puedo saber que una persona que se me acerca por un funeral lo hace porque su hermano se ha suicidado cuando recibió el recibo de la hipoteca. Esto me pasó hace casi veinte años, en Buenavista, un barrio de Las Palmas de GC. “No digas nada que mi madre no lo sabe”, me dijo. Desde muy niño me recuerdo con alguna apertura a la realidad. Y pronto se puede percibir que esta apertura siempre es parcial y exige esfuerzo y diálogo hacer aproximaciones más justas a la verdad.


Volviendo a la entrevista a una mujer de “Colectivo de prostitutas de Sevilla” a quien sigo en redes sociales porque es amiga (“hermana” dice ella) de Jornaleras de Huelva en Lucha, una iniciativa especialmente solidaria y que ha merecido una película documental de una productora francesa que recomiendo (aquí). Introduje la experiencia de Jornaleras en un cuaderno-libro dedicado a la Historia de la Solidaridad (aquí). Hay quien cree que desde la solidaridad se debe dar voz a Jornaleras pero no a Prostitutas. No creo que eso deba ser así. Por eso hace muchos años publiqué una entrevista de Amanda, una amiga, desde Radio Almaina de Granada a Maria José. Simplemente la reproduje (aquí), Una amiga feminista me ha ido dando alguna información de por qué ella cree que no debe hacerse entrevistas a estas personas. Este diálogo a mí me parece enriquecedor pero no debe bloquearse porque no siempre hagamos lo mismo. Les sorprende y critican (más en privado, por amistad supongo) que además de entrevistarla manifiesto que es para mí un motivo de alegría y un gran aprendizaje. 


Recientemente decidí hacer una nueva entrevista. El motivo central era que a una amiga suya que venía de Argentina a Canarias le habían cancelado un acto sin dar muchas explicaciones aunque parece que la razón es que no se tolera que defiende el trabajo sexual.


Para quien quiera entender (y así poder dialogar) voy a explicar algo esta situación. He  colaborado largamente, sin ser activista pleno, mediante la revista “Autogestión” en las campañas que lograron que dejará de haber anuncios de la prostitución en prensa. Allí llamábamos proxeneta a El País, El Mundo y ABC al menos. En este sentido mi opinión es clara y en sentido genérico me sitúo entre los que creen que la prostitución es una explotación en general y particularmente explotación machista.


Creer en algo no debe impedir el diálogo. Un diálogo que es más que una conversación argumentativa de que uno tiene razón.  Es reconocer los aspectos positivos del que defiende otra cosa, máxime cuando esos puntos de vista diferente son aplastados.


Entrevistar a una persona que dice de si misma ser “trabajadora sexual” no es estar a favor de la prostitución. Es simplemente querer escuchar sus razones. Soy partidario de que no haya prostitución. Me parece una explotación. Todos los informes al respecto hablan de serios problemas de salud en las personas explotadas. Pero la realidad es que las limpiadoras también tienen serios problemas de salud y hasta en profesiones tan hermosas como enfermería abunda el consumo de fármacos para sobrellevar la jornada.


Sin embargo hay una pregunta que responder: ¿Mientras exista esa actividad es mejor tener derecho a sindicato o no? Antes no había derecho a sindicato para los guardias civiles y hoy lo tienen, por ejemplo. En tiempos de esclavitud ¿habría sido legitimo que se asociaran los esclavos o eso seria considerado una justificación de la esclavitud? Mientras exista una explotación el derecho a asociarse es más que legítimo, incluso cuando sea una explotación que se aspira a eliminar.


Forma parte de las ideas democráticas que no se torture ni al peor criminal; la tortura es un medio ilegítimo también para el terrorista y para el criminal, también si con ello se pudiera obtener algunos bienes. Hay líneas infranqueables como es que no se puede torturar. En derecho hay una línea según la cual el acusado puede mentir si decir la verdad le perjudica. Esta si que es problemática. Entre las sagradas a mi juicio está la libertad de expresión. Toda persona tiene derecho a expresar con toda libertad su punto de vista y exponerlo en el debate público.


En esto del diálogo hay que reconocer que el arco de posiciones o ideas es una enorme escala de grises. No hay solo dos posturas. En este caso nada menos que el Papa Francisco. dijo a Évole: “Una cosa es una mujer que quiere ejercer la prostitución porque le gusta o hace una opción libre para ganar dinero y otra cosa son las chicas esclavas". A mí no me entusiasmaba ese cierto posibilísimo de Francisco pero creo que estaba cerca del realismo de María José. Ahora que ha muerto Francisco se habla hasta la saciedad de aquellas Misas como cardenal Bergoglio en la Plaza de Mayo para cartoneros, prostitutas etc en Buenos Aires.


Así las cosas resulta que en un Espacio solidario que he valorado y al que he asistido durante muchos años, el ESPAL (Encuentro de solidaridad con los pueblos de África y América Latina) donde he tenido amigos muy comprometidos, no permite hablar a Georgina Orellano y no dan razones (aquí) (espiral21.com) y (https://espiral21.com/censura-en-el-espal-de-santa-lucia/). Sin embargo Georgina sí que viene de Argentina a Gran Canaria y entonces hace actos típicamente revolucionarios, como es tener un acto en Vecindario en la calle, sin medios, y otro en Café D`espacio, en Las Palmas de Gran Canaria, que es un espacio de acogida completamente ajeno al poder, espacio social autogestionado, en el que se ha hecho más de un acto con personas que no tienen acogida en ningún otro espacio (aquí) y (espiral21.com)


En ese contexto de defensa de la libertad de expresión entrevisté a Maria José Barrera. Me dijo, ante mi explicación de que en el horizonte, en la utopía, supongo que ellas qujeren un mundo sin prostitución, me contestó que yo siga con mi utopía que ella estaba peleando por sus derechos. Estas contestaciones me parece que enriquecen de verdad al entrevistador. A mí me parece que una persona con un fuerte elemento teórico, como es m caso, esa llamada atención es muy pertinente y por eso yo dije de ella que me parecía “pueblo”. Con eso no digo que tenga toda la razón, digo que su forma de razonar es la propia de los de abajo.


Por otra parte creo que es honesto desde la moral solidaria y humanista distinguir entre el error y la persona. La persona tiene derechos inalienables y se puede defender a la persona y condenar el error. Esto lo defiende desde la filosofía y teología por ejemplo de San Agustín y en el siglo XX tiene uno de sus grandes exponentes en Juan XXIII.


Después asistí a una charla de esta mujer argentina, Georgina Orellano. La impresión que me suscitó fue de una mujer combativa con un análisis muy amplio, nada reducido a su propia vivencia. Ella misma contó el proceso y como aprovecharon para aprender de las personas que venían a hacer estudios sobre ellas. Orellano explica perfectamente el patriarcado, las olas de feminismo, la situación en diferentes contextos geográficos etc y siempre con unas alusiones muy importantes a la solidaridad. Sobre todo se percibe una persona luchadora y abierta a otras luchas. Por eso hice un artículo elogiando su actitud solidaria.


Desde estas asociaciones de prostitutas se dice que hay algo injusto en combatir una explotación, la sexual, y dejar a un lado, por ejemplo, a las limpiadoras de casas particulares. En esto creo que tienen razón. Es cierto, como dicen las personas que combaten la prostitución que no es lo mismo fregar que ser la fregona; también yo lo creo. Para la mayor parte de las personas, aunque la explotación de las manos también es explotación, la explotación sexual afecta a algo más íntimo que realizar tareas de limpieza. Pero las partidarias de lo que llaman “trabajo sexual” tienen derecho a mostrar su perplejidad porque las mismas personas que combaten la prostitución no combaran el trabajo de limpieza de domicilios.


Desde que fui al Seminario a los 11 años pude vivir la hermosa experiencia -al principio sin conciencia- de ver que no había limpiadoras. Todos los días a las siete y media de la mañana dedicábamos quince minutos a limpiar los espacios comunes entre todos los que vivíamos allí. Los curas que dirigían aquello también limpiaban. Sí que había cocineras que a veces hacían de madres y te enseñaban a coser un botón o simplemente te escuchaban. Cuando aquellos dos curas que dirigían aquello se quisieron comprar el coche más barato del mercado (entonces era el conocido “dos caballos”) pidieron prestado el dinero a una de las cocineras. De forma que soy firme partidario de limpiar entre todos.


Años después conocí a un militante cristiano, obrero toda su vida y relativamente conocido en España, Julián Gómez del Castillo. Él decía que no estaría mal que todas las mañanas las calles las limpiaran los universitarios para “pagar” parte de la importante deuda que tenían con la sociedad. Habrá quien lo considere inviable pero a mí también me seduce la idea. De forma que sí, comparto la idea de las prostitutas de que nadie nace para limpiar. 


Por mí puede prohibirse que las kellys hagan las camas en los hoteles, que lo hagan los usuarios que les va a venir bien. Los estudios de ergonomía dicen que levantar veinte edredones al día por encima de los hombros provoca lesiones. Ellas no sienten siempre el calor del feminismo aunque lógicamente son feministas dado que es un trabajo fundamentalmente de mujeres. Las limpiadoras acuden empastilladas a trabajar y eso debe originar protestas. No entiendo que se combata la prostitución y no la explotación turística.


Ni estas mujeres que ejercen la prostitución ni nadie tiene toda la razón. Hoy es más verdad que nunca que nadie educa a nadie. Como experimentó Freire nos educamos juntos mediatizados por el mundo. Este “mediatizados” tiene enjundia. Es clave para ello que la verdad se busca juntos, la verdad se busca en la vida. No hay que tener miedo a la verdad y abandonar los propios postulados porque se abraza una verdad mayor, más bella, más fraterna, más justa, más solidaria, y para eso hay que buscar juntos. En estos días me ha sorprendido, el para mí desconocido Deleuzi, según quien lo importante para saber quien soy no es buscar respuestas sino moverse. Somos devenir, más que definiciones hace falta estar dispuesto a transformarse.


Por todo ello creo que es un servicio ofrecer esta entrevista a Georgina Orellano. Para mí, conocerla ha sido una gran experiencia,

domingo, abril 13, 2025

Giorgina Orellano en Café D'Espacio

Casi tres horas de charla y nadie se levantaba de sillas no especialmente cómodas. Algunos de pie, otros en el suelo. Este sábado Café d`Espacio desbordaba emoción. Una puta estaba siendo escuchada. Supongo que la mayor parte de los allí presentes somos en teoría personas que preferimos un mundo sin prostitución pero escuchar a una militante de la solidaridad, una mujer de abajo, una mujer luchadora nos parece algo especialmente importante. Hoy, en Las Palmas de GC, Georgina Orellano, la mujer argentina que ciertas fuerzas no han dejado hablar en el ESPAL, ha hablado y ha destilado solidaridad, esperanza, emoción y fuerza por todos los poros de su tatuada piel.

“Sacúdanse los privilegios” dijo que ha espetado más de una vez a grupos variopintos. Como ha hablado -aunque la cancelaran- en calles y garitos está tranquila y trasmite entusiasmo. No está derrotada ni ella ni sus amigas. “Nacimos canceladas, no es un drama, le hemos encontrado gusto, tiene una mística”. ¡Ahí es na! Como se nota que es luchadora. No hay tiempo para la lamentos.

En un ejercicio de honestidad afirma que su formación sindical fue gracias a "varones q habían sido víctimas de la dictadura, me gustaría decir que nos formaron feministas pero nos formaron sindicalistas que lucharon contra la dictadura" dijo. Entre lo que aprendieron en la vida sindical destaca el no hacer “victimización": “Si no seríamos una ONG repartiendo preservativos”.

Critica con fuerza al Estado, tener que pagar a la policía para ejercer la prostitución. “Queremos un reconocimiento que impida el aplastamiento”. Habló claro de lo poco científicos que eran los comentarios de los psiquiatras relacionando ciertos fluidos con una supuestos transtornos mentales que afectaban a las prostitutas de manera general . “Los psiquiatras nos hablaban de prácticas que nos dañaban y no nos hablaban de cómo nos afectaba ir presas que es lo que realmente nos afectaba”,

Acudían -cuenta- a conferencias públicas donde levantaban la manos para intervenir. Recuerda con indignación Georgina que las veces que las dejaban hablar luego les hablaban con pena. Cuenta con dolor las preguntas que les hacían: “Te preguntaban si serías lo mismo si volvieras a nacer. ¡Cómo si lo fuéramos de nacimiento! ¡Quién nos dice eso nos emputece más!”.

Contó Orellano que su relación con el feminismo ha tenido sus altos y sus bajos. Manifiesta que en cierto momento algunos sectores del feminismo pasaron de la compasión a la bronca. “Nos llegaron a llamar proxenetas”, dice. Señala con estupor que fueron acusadas de dividir. Denunció también que se las quiera rescatar sin preguntarlas, que se les ofrezca sin diálogo máquinas de coser o cursos de administración.

Como ejemplo de ese dirigismo del mundo de la asistencia social recordó que en cierta ocasión un buen número de compañeras fueron hospitalizadas por tuberculosis, una enfermedad que tiene mucho que ver con la mala calidad de la vivienda. Las asistentes sociales conectaron con el sindicato para ofrecerles un libro concreto. Desde el sindicato les dijeron que habría que preguntarles a ellas. Y así se hizo. Ellas -que no sabían leer- querían que les llevaran un cura; porque ellas creen y rezan. Y así se hizo. En un libro de pronta aparición cuenta esta y otras hermosas historias que han vivido juntas. Todo el encuentro de Café d’Espacio estuvo atravesado por el buen humor, por la capacidad de hacer frente juntas a la vida. Muchas veces fueron capaces de superar situaciones muy duras. “Querían vernos llorar y nos reímos”.

Expuso toda estas cuestiones de manera prolija y ágil pero su ritmo se hizo pausado cuando trató la cuestión de la maternidad. Ante un silencio más atento aún fue desgranando los hechos referidos a la marginación y juicios sufridos como madres. Ahí se sintieron especialmente vulnerables: “Nos entró [el sentimiento de] culpa no por puta pero sí por madres. Nos preguntaban si querríamos eso para nuestras hijas y pregunté si eso se le preguntaba a las limpiadoras de casas particulares”.

Giorgina se siente feminista y llama al diálogo entre feminismos. Las mujeres de su asociación no quieren cancelar a nadie y exigen no ser canceladas. Creen que hay colectivos que se enganchan al poder y vuelven a reproducir el típico aplastamiento del capitalismo a las últimas. Dice que han llegado a odiar algunos sectores del feminismo por “blancas, burguesas, académicas…”. Cree que hay un feminismo muy del Estado y se pregunta; “¿Qué es el Estado para un pobre? Policía, psicólogos y trabajadoras sociales que te quitan los hijos”. Al hilo de esta cuestión enlazó con la actualidad: “Milei salió de la tibieza progre que se sumó al Estado. El pueblo no perdona eso”.

La ponente principal de este largo encuentro explicó con cierto detalle la relación que ellas, como colectivo sindical, mantienen con el mundo académico al cual acusó de “extractivismo”. Señala que las que iban a estudiarlas nunca les devolvían nada, “no nos respetan como sujetos”. Llegó un momento, sin embargo, en que llegaron al acuerdo de que les dieran clases y así pudieron entender muchas cosas que no les resultaban ajenas a su vida, como el patriarcado y otros conceptos del feminismo.

Orellano no eludió contar detalles vitales que explican su posición: “Todas habíamos hecho otros trabajos de los que el feminismo no quiere hablar, por ejemplo limpiar casas. Luego rechazan que elijas hacer algo que me daba más dinero y más tiempo; podemos ser madres y activistas, lo cual en otros trabajos no era posible”. Giorgina se pregunta por qué no escandalizaba al feminismo que te descontaran salario por romper un plato. También, aludiendo al feminismo, se pregunta “¿Desde cuándo nos hemos creído las buenas?”.

Sus palabras finales fue para plantear con honda emoción la importancia de abrazar a las rotas. Esta magnífica mujer del pueblo no dice casi citas de autores, no lo necesita porque desborda vida. Por mi parte, al oírla, recordé al payaso Alain Vigneau; “Bienaventurados los fracturados porque dejan pasar la luz”

viernes, abril 04, 2025

María José Barrera . Colectivo de Prostitutas de Sevilla. "El fariseísmo del sistema"



Mensajes de los oyentes

¡¡¡Muy buena!! Saca a la luz toda la cruda verdad de la prostitución y vaya ¡mujer más grande! porque lo relaciona todo, y más que nunca el nombre de solidaridad, ya que no se deja nada atrás los manteros, el problema de extranjería, las consumidoras de droga.
    Y decir sin " pelos en la lengua" que la droga, la venta de armas y la prostitución es un puro negocio. Tu dices hipocresía pero la palabra se queda corta. En fin muy duro todo pero real.
    Gracias y bravo por esta señora y La Cruz Blanca que de estudiante de trabajo social los visitamos y madre mía que labor hacen.
    Bueno rezo por ti para que nada, ni nadie te quiten esta forma tuya de hacer El Evangelio de los pobres y marginados. 
Reitero las gracias.
Una oyente







martes, abril 01, 2025

Sobre la cancelación de Georgina Orellano en el Foro ESPAL 2025

Eugenio A. Rodríguez

Cancelar a Georgina Orellano en el ESPAL, por el poder de ciertas presiones, no me parece bien. 

Lo que se puede decir y lo que no se puede decir en la sociedad actual, es cosa que me sorprende. Hay temas cancelados. Con cinismo lo dijo una vez el periodista M. A. Aguilar: "Yo, aquí en Tele5, no hablo mal de Berlusconi". A mí mismo me llegaron críticas brutales por decir que había materias en que (me refería al plan hidrológico nacional) Vox era más socialista que el Psoe. Les faltó tiempo para decir que soy de Vox, cosa inimaginable totalmente. A mí además me parece bien que Vox lleve el Estado de Alarma al TC, gracias a lo cuel me devolvieron 300 euros de una multa estúpida. También me parece bien lo que dice, en general, Ione Belarra sobre vivienda. No me parece bien que un accionista de un banco no puede hablar contra la política proarmamentos de tal banco. "La verdad es verdad la diga Agamenón o su porquero" dijo Antonio Machado..

El pluralismo es un logro de los tiempos actuales. Pero no está garantizado. Hay cosas que no se pueden decir. Me parece mal. Por libertad de expresión debe poder defenderse lo que se quiera. Lo mismo me da extrema izquierda que extrema derecha Gente aplastada, desde luego, prioridad absoluta.

Hay un párrafo especialmente interesante, en un articulo que recomiendo (aunque no comparto totalmente, lo cual debería ser obvio...) pero que -me parece- argumenta bien y -sobre todo- se opone racionalmente a esta manía que ha entrado de censurar, de no permitir expresarse  a los marginados y especialmente a las marginadas. 

Que no puedan hablar por ser favorables a la prostitución creo que no está bien. Es de otro tiempo, cuando pensar "que el error no tiene derechos" llevó a cosas muy feas. Precisamente por su importancia la verdad se busca en diálogo. 

Ahí les dejo un texto y un enlace que sugiero 

Vivi Alfonsín/El salto

Ser feministas no significa estar de acuerdo. Al contrario. No hay nada más burgués que la comodidad de un pensamiento que no necesita revisarse. Estamos aquí para pensar políticamente, para debatir sin repetir frases desprovistas de sentido que han sido contestadas miles de veces por quienes son el sujeto político de la cuestión. Avancemos. Ninguna mujer nace para puta es un mantra que la propia Orellano ha destripado cientos de veces. “Nadie nace para ser empleada de casa particular, nadie nace para lavarle las bombachas a una feminista blanca, nadie nace para policía. Nadie nace para nada. Nacimos empobrecidas”. Ninguna mujer nace para perseguir a otra ni acusarla de un delito que no ha cometido. Ninguna mujer nace para explotar laboralmente a otra ni para ser abolicionista de la prostitución. No todo el trabajo sexual es trata y la trata no se circunscribe al trabajo sexual. 

Hay trata para la producción a destajo de prendas que visten muchas feministas. Trata para la agricultura, a través de los acuerdos de migración circular que implican el traslado de mujeres de países empobrecidos en condiciones de extrema precariedad para la recogida de fruta. Trata para la industria del control de fronteras que encierra a mujeres en campos de refugiados donde sufren las formas más abismales de violencia gracias a las políticas migratorias que se financian con nuestros impuestos. Políticas defendidas e implementadas por el PSOE sin oposición del feminismo, a excepción del feminismo antirracista.

Artículo completo en:

https://www.elsaltodiario.com/opinion/vigilar-cancelar-cancelacion-georgina-orellano-foro-espal-2025


sábado, marzo 08, 2025

Nueva Lucha de Clases más que ayudas

El pensador Slavoj Zizek sigue explorando soluciones socialistas a las angustiosas situaciones del mundo actual. En un reciente libro contempla el drama de los refugiados y expresa cómo el problema que viven irá a más si simplemente son objeto de ayuda humanitaria y se permite que la situación que les expulsa de sus países siga igual.


El psicoanalista esloveno es escuchado con respeto en todo el mundo a pesar de que no corren vientos favorables a quienes han pertenecido a alguna corriente de las variadas formas de comunismo que ha habido en la historia. Hubo otros momentos en que era el capitalismo el que parecía estar al borde del abismo y pueden volver a cambiar las tornas pero las cosas hoy están como están.


Zizek sin embargo se atreve a publicar “La nueva lucha de clases” especialmente motivado porque cree que una sociedad justa es posible. Descubre en el mundo actual una serie de contradicciones que pueden hacer temblar al capitalismo dominante. Sobre todo menciona cuatro “antagonismos” para usar su propia palabra:

-la amenaza de la catástrofe ecológica.

-el fracaso de tratar la propiedad intelectual como otras formas de propiedad privada.

-las implicaciones socioéticas de los nuevos descubrimientos científicos (sobre todo en el campo de la biogenética).

-los nuevos muros, suburbios o formas de apartheid.


Para resolver esos antagonismos que afectan  a la justicia considera que hay que cuidar el bien común en tres aspectos;

-el bien común de la cultura, el lenguaje y toda la red de comunicación

-el bien común de la naturaleza exterior amenazada por la explotación ambiental.

-el bien común de la naturaleza interior con la herencia biogenética.


Para defender todo este bien común propone evitar la lógica depredadora capitalista y caminar hacia formas de “comunitarismo”. En esto coincide con muchas otras voces que, como el papa Francisco, insisten en que el gran problema de la humanidad de hoy es el individualismo.


¿Y quién puede poner en marcha esta Nueva Lucha de Clases? Toma un viejo dicho que es una gran propuesta: “Nosotros somos aquellos a los que estábamos esperando”. Propone; “Lo que hay que recuperar es la lucha de clases, y la única manera de hacerlo es insistir en la solidaridad global con los explotados y oprimidos”. No puede resultar más esperanzador. Comunitarismo es una vieja palabra que recoge miles de experiencias. Familias, cooperativas, sindicatos, empresas, asociaciones han sido y son Comunitarismo.


lunes, febrero 03, 2025

Los ojos de Miguel Hernández

Roy Galán/facebook

Cuentan que a Miguel Hernández no le pudieron cerrar los ojos al morir.

Como si su mirada no se hubiera querido marchar con su cuerpo.

Aferrada al precipicio del borde de la existencia.

Hay ojos, como los de Miguel, que son cordones umbilicales.

Miguel Hernández fue detenido, condenado y encarcelado una vez finalizó la guerra civil española.

Uno de los tantos y tantos represaliados por la dictadura franquista en los años posteriores a la contienda.

Un poeta sin mundo es un poeta muerto.

Y así sucedió.

Miguel enfermó y se fue.

Tenía 31 años y le encantaba escribir.

Hay escritores como Miguel que forman parte de la muchedumbre.

Cuyas manos son paridas en lo común.

Que sienten el compromiso con el origen.

Con los demás.

Escritores que lo que hacen es arrancarles el verbo a los de arriba.

Y así plantar significados para el pueblo.

Miguel no escribía, no, labraba la realidad con su lengua.

Recogía toda esa dignidad del sur.

Lo que otros llaman miseria.

Y devolvía a la gente el poder conmovido de la belleza.

Las palabras de Miguel son palabras tubérculo, palabras manchadas de la verdad del suelo, que huele a tierra, palabras alimento.

En la humildad, el futuro, siempre es ahora.

Dijo Miguel: Dejadme la esperanza.

Y eso fue precisamente lo que él nos dejó.

La esperanza.

Ese aleteo hacia el mañana.

Ese resistir la embestida del odio con versos.

Ese revolverse ante lo ingrato de la vida.

"Cantando espero a la muerte,
que hay ruiseñores que cantan
encima de los fusiles
y en medio de las batallas."


Aquí estamos, Miguel.
Cantando a pesar de todo.
Esperando la muerte como todos.
Siendo esos ruiseñores.
Que siguen volando.
Delante de esos ojos que jamás pudieron.
Ni podrán.
Cerrar.

viernes, marzo 25, 2022

"Hay tantos pobres porque hay ricos que poseen demasiado". Ramón Echarren en 1994. Lo que ya no dicen losw informes FOESSA de Cáritas


Agradecemos que los actuales informes Foessa desvelan el sufrimiento que otros silencian frívolamente, a la vez que manifestamos no compartir que no se señale por qué hay pobres. Echarren en 1994 lo decía con claridad, sin los pelos en la lengua del Foessa.

JUÁN GARCÍA LUJÁN

Texto: Juan García Luján/Fotos: Julio Quintana. Canarias Ilustrada. Año I, nº 5. Mayo 1994.

Pregunta: A finales del pasado mes de febrero usted presidió la presentación del documento “La iglesia y los pobres”. ¿Porqué hay tantos pobres en la sociedad del Bienestar?

Respuesta: “Porque hay ricos que poseen demasiado, mucho más de lo que necesitan. Porque las riquezas están injustamente distribuidas, aunque Dios las creó para todos y no para unos pocos, como dice Juan Pablo II. Porque no se legisla buscando el bien de todos. Porque falta amor, solidaridad, capacidad de compartir ,deseos de justicia. Porque sobra egoísmo, incomunicación, egolatría, injusticia, insolidaridad. Porque no se quiere ver la pobreza, la miseria, la marginación, el dolor de los indigentes que existen y están ahí, junto a nuestras casas, a lo largo y ancho del mundo. Porque no se legisla buscando la justicia social. Porque cuando se vive bien, en una sociedad del Bienestar, se acaba optando por un liberalismo salvaje que acaba por apoyar medidas que hacen que los ricos sean cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres, que los países del Tercer Mundo se hundan en su miseria, que se sacrifiquen a los más miserables porque no son ‘rentables’ ni política, ni social, ni económicamente.”

P. ¿Qué se puede hacer desde la Iglesa, desde las instituciones políticas y desde la sociedad?

R.- “Desde la Iglesia hay que proclamar la dignidad de cada ser humano, su valor infinito y denunciar la injusticia y el egoísmo, que son pecados y deshumanizan al hombre y a la sociedad. También hay que crear cauces como Cáritas para promover la justicia. Desde las instituciones hay que definir el sentido más humano y social de la justicia, del bien común, de la solidaridad, de la economía… hasta conseguir que la convivencia no tenga espacio para la miseria y la marginación. Esto debería llevar a una legislación que tuviera en cuenta que una sociedad injusta que permite la miseria está llamada a la destrucción de los valores más sagrados que sustentan la democracia. Desde la sociedad es preciso presionar a los políticos para que legislen en favor del bienestar de todos y no de unos pocos que ya viven bien, en favor de la justicia y la solidaridad.

P.- En Canarias, según un informe del Gobierno autónomo, más de 16.000 personas pasan o dicen pasar hambre y cerca de un 29% de la población se sitúa en el umbral de la pobreza. En este contexto, durante una conferencia en la Península, usted recordó que “una persona no peca si en grave necesidad y agotadas sus posibilidades roba”, afirmación que fue recogida con especial énfasis en los medios en Gran Canaria.

R.-“Lo que no se puede hacer es hablar de unas supuestas declaraciones, cuando lo que se trató fue de un ejemplo expresado en el seno de una conferencia de más de una hora de duración en donde expuse el tema del derecho de propiedad, tal como expone el Papa en la encíclica ‘Sollicitudo Rei Socialis’. Sacar aquella frase de contexto, ponerla como titular y ofrecerla a los lectores de aquí como si yo hubiera establecido una nueva norma moral que animara a los pobres a robar, sin más, en los hipermercados, me parece una grave manipulación informativa”.

P.-¿Se considera un obispo que molesta al poder?¿No le han llamado desde ningún despacho oficial para pedirle veladamente que no se pronuncia sobre determinadas cuestiones?

R.- Si soy un obispo que molesta al poder político, deben contestarlo los que detentan ese poder. Mi intención no es otra que defender a los pobres, a los débiles, a los que sufren injusticias. Si molesta al poder político será su problema, pero no es esa mi intención. ¡Dios quiera que el poder también se convierta a la solidaridad y a la justicia. Desde la Iglesia e instituciones públicas jamás me han llamado para que no me pronuncie clara o veladamente sobre determinadas cuestiones. Esto desde la democracia. En tiempos anteriores era un hecho frecuente que desde el Ministerio de Justicia o Exteriores me llamaran la atención y denunciaran ante la santa sede. Pero siempre tuve el apoyo del cardenal Quiroga, el cardenal Tarancón y del Vaticano.

P.- Sigue siendo el sexto mandamiento, la cuestión sexual, un importante muro entre la iglesia y la sociedad?

R.- No creo que hoy el sexto mandamiento sea el muro más importante entre la Iglesia y la sociedad. Hoy, la gente conoce el Nuevo Testamento, y las exigencias del Evangelio. Otra cosa es lo que dicen los medios de comunicación social que están muy obsesionados por el sexo y es de lo único que hablan cuando tratan de la Iglesia o del cristianismo. Curiosamente, la prensa, la radio y la televisión se parecen a los curas de hace cuarenta o cincuenta años,p ara los que sólo existía el sexo…¡Parece que no existe otro tema! Es cierto que para algunos cristianos, guiándose por lo que leen y oyen, tiene problemas en este campo. Pero no son los más, ni creo que, incluso, para ellos, sea el muro más importante”.

P.-¿Justificaría la pena de muerte en los mismos términos que el último catecismo oficial de la Iglesia católica?

R.- Me gusta más la forma expresada por Pablo VI cuando dijo que la vida sólo pertenece a Dios y que la pena de muerte no debería existir nunca”.

P.-Cuando era pequeño mi madre me decía que hay que hacer lo que los curas dicen pero no lo que ellos hacen…¿Es válido este dicho popular?

R.- “Es menos cierto y menos válido que nunca. En todo caso, de lo que se trata es de hacer lo que Jesucristo dijo que hiciéramos”.

P.-¿Sería posible una diócesis única en Canarias?

R.- “Creo que una sola diócesis en canarias representaría un grave retroceso pastoral. Sería volver a situaciones de hace siglos, hoy superadas, en que se buscaba grandes unidades diocesanas para obtener más poder temporal y hasta económico y político. Una sola diócesis en Canarias sería imposible de atender debidamente desde un punto de vista pastoral”.

P.-Usted procede de una tierra, Euskadi, donde la Iglesia está en sintonía con el nacionalismo, ¿cómo ve el auge del nacionalismo en las islas?¿La visión del catolicismo como algo universal se contradice con la defensa de Euskadi o Canarias como un hecho nacional?

R.-“No me siento nacionalista respecto a ninguna nación: ni Euskadi, ni Navarra, ni Madrid, ni España…Quiero mucho a todas esas realidades. Quiero mucho a Europa y a América Latina, que he visitado de arriba abajo. Quiero al mundo entero y sufro con los que sufren en el mundo entero.

El catolicismo dice muy claro que la fe se debe vivir y cultivar en cada lugar. Es algo fundamental en el cristianismo y su pastoral. El cristianismo respeta cada cultura, la cuida, procura humanizarla, la ama…pero no la convierte en un ‘dios’ al que hay que adorar por encima de todo. Defender lo propio es elemental, obligatorio y natural, sin odios hacia lo ajeno y, si hace falta, con toda la solidaridad posible respecto a ‘los otros’, cercanos o lejanos, simplemente porque son seres humanos, creados a imagen y semejanza de Dios y redimidos por Jesucristo”.

sábado, junio 20, 2020

María José Barrera: "Somos marginadas, no vulnerables"

Agradecemos a Amanda y Radio Almaina, por la entrevista realizada, así como a la entrevistada María José Barrera:
"Las putas no pedimos permiso, pedimos paso"


Un artículo interesante:
María José Barrera: «La primera violencia hacia las “putas” es la institucional»
Entrevistamos a la cofundadora del Colectivo de Prostitutas de Sevilla para conocer su mirada respecto a un tema, la prostitución, no exento de polémica en el feminismo, y que sirva también como ventana a una realidad silenciada y estigmatizada por la sociedad

María José Barrera nació al calor del Aljarafe sevillano hace 45 años y vive actualmente en el Cerro-Amate, un barrio obrero “que peleó hasta por las alcantarillas”. Llegó hace 17 años, coincidiendo con su salida de la prostitución y ha estado “enreá” en activismos relacionados con los derechos humanos, de vivienda y para mejorar la situación de las trabajadoras sexuales desde entonces. Es cofundadora del Colectivo de Prostitutas de Sevilla (CPS) y defiende firmemente un feminismo transinclusivo, de barrio y de las precarias con acento andaluz. Hoy, 2 de junio, se celebra el Día Internacional de las Trabajadoras Sexuales y mañana el CPS se reunirá con el Ministerio de Igualdad para exponer sus dudas respecto a las medidas sociales del COVID-19, que deja fuera a una parte importante del colectivo al que representa.

¿Prostituta, puta o trabajadoras sexuales?

Nosotras nos consideramos trabajadoras sexuales y es el reconocimiento laboral por el que estamos peleando. También reivindicamos con orgullo la palabra puta, haciendo nuestro el insulto por el que la sociedad nos sigue estigmatizando y de camino darle la vuelta al patriarcado, ya que puteemos o no puteemos, todas las mujeres estamos puteadas y hemos recibido ese insulto en algún momento de nuestra vida.

¿Qué lleva a una mujer a trabajar en la prostitución?

Pagar las facturas y llenar el frigorífico de comida. Aunque nos vean como indignas, buscarse el pan es digno y lo indigno son las condiciones en las que trabajamos.

Sin embargo, seguís sufriendo la precariedad y la explotación laboral

Al no estar reconocidas como trabajadoras no podemos renegociar nada. Si las personas que tienen derechos laborales también están explotadas, imagínate nosotras que no tenemos derechos.

Si hubiese garantías efectivas, ¿seguiría existiendo la prostitución?

¿Sigue existiendo el trabajado asalariado? ¿Sigue existiendo el trabajo para vivir? Muchas abolicionistas dicen que si tuviéramos un trabajo digno dejaríamos la prostitución, pero aquí en Andalucía se han comido el poco trabajo digno que hay para las putas, como el de mediadora en materia de prostitución, por ejemplo. En 2003, en el Convenio de Salud de la Junta de Andalucía se creó esta figura, un trabajo que iba dirigido a mujeres víctimas de trata o que quisieran dejar la prostitución, coincidiendo con que ese mismo año las entidades decían que les costaba mucho trabajo llegar a nosotras. En ese momento estaba en activo la asociación de mujeres que ejercen la prostitución (AMEP) de la que era yo presidenta. Llegamos a crear el convenio para personas que ejercen la prostitución. Hay que recordar que ese puesto de trabajo como mediadora tan solo ha sido cubierto por la Federación de Mujeres Progresistas de Andalucía -en la que trabajaba por aquel entonces-, y por la asociación Victoria Kent. Los demás puestos de trabajo se lo han comido las que dicen que si tuviéramos un trabajo digno dejaríamos de ser putas.

Afirmáis que se utiliza a las compañeras víctimas de trata para fines de explotación sexual y a las que quieren dejar la prostitución, para silenciar o ir en contra de vuestra lucha

Se utiliza el poco entendimiento que tiene la gente que no está politizada ni tiene conciencia política, para manipular como les da la gana. Eso es lo que hace la industria del rescate, manipular porque comen de rescatarnos. Si tan preocupados estaban el movimiento abolicionista, sus partidos políticos y hasta la policía, que son los que nos consideran víctimas de trata, ¿por qué no han mandado a la protección civil a los 1600 clubs que hay para asegurarse de si han comido o no han comido nuestras compañeras durante el confinamiento? Por ejemplo.

¿Por qué decidís organizaros?

Por el reconocimiento de nuestros derechos y para cambiar las políticas públicas que nos atraviesan, como las ordenanzas municipales, la Ley Mordaza o la Ley de Extranjería. No somos un sindicato, somos un colectivo de lucha y estamos persiguiendo el reconocimiento de nuestros derechos laborales. Exigimos una protección real para las victimas de trata y alternativas laborales para quienes desean abandonar la prostitución. También buscamos la despenalización de la prostitución, no es legítimo multar la prostitución de calle por considerarnos víctimas, mientras siguen concediendo licencias a clubs.

Pero, ¿y las multas a nuestras compañeras de la calle? Queremos la derogación de todas las ordenanzas municipales, porque resulta vergonzoso que el PSOE y partidos abolicionistas como IU digan que están persiguiendo al cliente, cuando verdaderamente solo se le persigue en la calle. Si ese cliente va a los clubs, este Gobierno y los antecesores a este, seguirán dando licencias para montar más clubs.

En Sevilla hay nueve clubs mapeados y tan solo uno con licencia de hospedaje. En todas las redadas que ha habido en estos espacios siempre se llevan a las compañeras que estaban durmiendo allí. Pero luego, el Ayuntamiento permite la reapertura de esos clubs sin tener licencia de pernoctación. ¿La redada entonces por qué se hace, contra las putas o por las putas? Existen, por ejemplo, licencias de clubs sin cocina. ¿Dónde comen nuestras compañeras? ¿Alguien se pregunta alguna vez cómo comemos, qué pagamos, qué nos venden o dónde está la industria? Porque los dueños de los clubs no son proxenetas por mucho que nos joda.

Los dueños de los clubs son empresarios -y así son catalogados por el Gobierno- porque no se llevan dinero de nuestro trabajo. Se llevan dinero de un hospedaje inexistente para nosotras. Pedimos licencias porque si no nos dan derechos como trabajadoras, al menos que nos den derechos como huéspedes del hotel. O para que la comida esté en mejores condiciones; para que las compañeras no tengan que limpiar las habitaciones y los cuartos de baño después de currar hasta las seis de la mañana. Esto mejoraría la habitabilidad y el espacio de trabajo de nuestras compañeras. Tenemos casos de compañeras que empezaron a pedir ayuda la primera semana del confinamiento en Málaga y hasta ahora no les ha llegado. Para estas situaciones contamos con una red de apoyo vecinal.

Nosotras hacemos acción en la calle y formamos parte del movimiento inclusivo feminista. Bastante nos ha costado. También incidimos en las políticas del pacto de IU-PSOE, ya que el único mal rollo que tenían era la prostitución. Estamos trabajando en el marco de Horizonte 2023, el Plan de Choque y hemos contactado con el Defensor del Pueblo. Desde el Colectivo de prostitutas de Sevilla siempre trabajamos con aliadas que nos asesoren en los temas que queremos abordar.

¿Cuánto pagan las trabajadoras sexuales en los clubs?

De 50 a 120 euros de hospedaje por día, no por una habitación sino por una cama caliente. Las habitaciones se comparten entre dos y tres compañeras, añadiendo en este último caso una cama supletoria. Por ejemplo, a Evelyn, del sindicato OTRAS, cuando le subieron en plena crisis el precio del hospedaje, organizó a 50 mujeres de su mismo club y consiguieron que de 70 euros que pagaban, bajaran a 30 durante el confinamiento. Si llevamos 60 días de confinamiento a 30 euros el día, algunas compañeras acumulan 1800 euros de deuda. Cuando empiecen a trabajar tendrán que pagar esa deuda, más el precio del hospedaje por día.

La legalización de la prostitución con posibilidad de ser dadas de alta en los regímenes de la Seguridad Social, ¿en qué escenarios lo reclamáis? ¿Crees que el pago de impuestos abre una nueva vía de salida del dinero negro de las mafias?

Para saber qué quieren las trabajadoras sexuales, tendría que hacerse un estudio exhaustivo en España elaborado por una entidad como Amnistía Internacional. Cuando sepamos con certeza qué quieren las compañeras que están trabajando, podremos hablar de cómo quieren darse de alta. En la actualidad, algunas compañeras se dan de alta en los epígrafes de masajistas, pero eso no te da derecho como trabajadora del sexo, solo para cotizar y cobrar cuando te jubiles. En ese saco tampoco se pueden meter a las compañeras migrantes indocumentadas. En la actualidad, solo hablamos de este tema las trabajadoras españolas politizadas, que no tenemos los mismos problemas que las indocumentadas o migrantes que ya están en situación regular. Las cosas hay que pensarlas muy bien para que no perjudique a las compañeras que no están en la misma situación que nosotras. Aunque llevo luchando desde el 2003, este tema se paró hace 10 años y lo hemos retomado hace aproximadamente tres, con la aparición del Colectivo de Prostitutas de Sevilla y el sindicato OTRAS. Nosotras no somos un colectivo asistencialista ni tenemos dinero para irnos de club en club, ni de mujer en mujer, ni de calle en calle. Para ese fin nos ha financiado la Red Umbrella con 5000 euros, con los que pagamos también cestas de la compra, organizamos las redes de apoyo, los alquileres de habitaciones y pisos, compramos el butano y hacemos frente a las facturas de teléfonos de las compañeras que se encuentran en una situación de especial vulnerabilidad.

¿Existe prostitución libre de proxenetismo? ¿Cómo funciona dentro de los clubs?

Por supuesto que existe. Para mí proxenetismo es todo aquel que se beneficia de nuestro dinero sin haber llegado a ningún acuerdo previo. No me pueden cobrar más caro por el simple hecho de ser trabajadora sexual. Yo sí elegí trabajar para terceros o por mi cuenta. También podemos alquilar una habitación en una casa de citas, pero llegamos a pagar hasta 300 euros por semana. Si pudiéramos alquilar casas, no nos explotarían. Nuestras compañeras están trabajando de la manera que están trabajando porque no tienen una forma mejor. Tenemos muchas compañeras que cuando ya no pueden trabajar se montan una casa y trabajan al 50% ¿Tengo que considerar proxeneta a esa señora que tiene 60 años y ha montado una casa porque no tiene derecho a una jubilación porque se ha llevado toda la vida trabajando en el sexo? Esa mujer está haciendo lo mismo que hicieron con ella, sin saber que a eso se le conoce como proxenetismo.

Si proxeneta es el que se lleva el 50% de nuestro servicio, el jefe de mi marido ha sido un proxeneta del taxi toda su vida. Un club, por ejemplo, funciona por hospedaje y además se lleva el 50% de las copas de los clientes, pagadas al doble de su precio normal; y si a nosotras nos invitan a una copa de 20 euros, 10 euros van para el club y 10 para nosotras. Esto se llama alterne y está regularizado por Felipe González desde 1988. Un tipo de prostitución para beneficio de la Patronal, que comenzó con la creación de las llamadas whiskerías, donde nos deberían haber dado de alta como camareras. Luego se crearon los clubs como hoteles. De esta manera se quedan con el dinero de nuestro hospedaje y del consumo de las copas. Librándose así de la implicación de ganar dinero a través del sexo. Más tarde se organizaron los empresarios de alterne como asociación.

LAS ABOLICIONISTAS NO ENTIENDEN QUE ALGUNAS HAYAMOS ESCOGIDO LA PROSTITUCIÓN POR CONCIENCIA DE TRABAJO Y OTRAS PORQUE NO TIENEN ALTERNATIVA

La negociación que hacemos de cara a la galería es esta. No hay un estudio fiable que confirme cuántas víctimas de trata hay, aunque digan que es el 90%. Cuando hacen redadas en los clubs, llega la policía y ponen a los hombres a un lado y a las mujeres a otro. Preguntan quiénes son españolas y, si lo eres, descartan que seas víctima de trata. Qué pasa, ¿no me pueden estar obligando o dándome ostias por el hecho de ser española? Luego preguntan quiénes son migrantes y quiénes tienen papeles. A las que no tienen papeles se las llevan a comisaría y ese es el titular de los medios de comunicación. Al día siguiente vuelve a estar abierto el club con las mismas mujeres. Al club no le pasa absolutamente nada, pero estas mujeres tendrán una orden de expulsión y, en algunos casos, se las llevan en vuelos en caliente. En el caso de las compañeras de África, excepto las de Marruecos, normalmente las pasan a los CIES.

Sobre la trata, ¿cómo podríamos incorporar en la regulación lo necesario para proteger a las mujeres en situación administrativa irregular?

Que les den protección real a las víctimas de trata. Pero no solo a ellas, sino que se regularice la situación administrativa de todas las mujeres trabajadoras sexuales. Aunque por urgencia, que haya una REGULARIZACIÓN YA para nuestras compañeras migrantes.

Mientras la Audiencia Nacional rechazó la creación del sindicato OTRAS, existen asociaciones de empresarios de clubs de alterne en el Registro de Asociaciones del Ministerio del Interior

Sí, las asociaciones Mesalina y Anela. Ambas pertenecen a España 2000, que a su vez cuentan con una empresa de seguridad que trabaja en la mayoría de los clubs. También tienen una fabrica o distribuidora de preservativos, esponjas vaginales y sábanas empapadoras en Alicante, que son las que nos venden a nosotras en los clubs. Hace 10 años también tenían un servicio médico controlado por ellos, con el que le hacían pruebas del SIDA a las compañeras. Por eso digo que aquí no se ha dejado de comer de las prostitutas, sino que se han ido cambiando las formas de hacerlo para el beneficio de los empresarios.

La importancia de la educación sexual en la prostitución

La mayoría de las trabajadoras del sexo han salido de una relación y se han metido directamente a trabajar, así que aprenden sobre la marcha. Son muy necesarios los talleres formativos que hacen las compañeras de Aprosex, por ejemplo. Pero si impartiésemos esos talleres de manera pública, las abolicionistas nos dirían que estamos profesionalizando la prostitución. Las asociaciones y los colectivos de trabajadoras sexuales pedimos una educación en positivo; que no es no, seas puta o no, y que el condón no se negocia. La otra cara es que entidades como Cruz Roja van a los clubs a hacer las pruebas del SIDA y eso hace que los clientes se sientan con la legitimidad de hacerlo sin condón. ¿Por qué no les hacen la prueba de SIDA a los clientes? Nosotras no somos un colectivo de riesgo, hay prácticas de riesgo. Posiblemente nosotras estemos más sanas y más controladas que cualquiera, además de practicar sexo con más seguridad.


Foto: Grupo La25
En una entrevista, Kajsa Ekis Ekman, afirmaba que algunos “sindicatos de trabajadoras sexuales defienden los intereses del lobby proxeneta”…

Todas las trabajadoras sexuales politizadas hemos sido investigadas miles de veces por la policía, pero si no nos han detenido por algo será. Según Ekman, nosotras siempre le hacemos la ola al proxenetismo. Las abolicionistas no entienden que algunas hayamos escogido la prostitución por conciencia de trabajo y otras porque no tienen alternativa. Mientras tanto, nosotras pedimos que ninguna mujer se quede sin alternativa, pero que si optan por la prostitución, sepan adonde vienen. En esta sociedad patriarcal nosotras hemos decidido cómo ganarnos la vida. Mi lucha y la de mis compañeras es clara: que las mujeres no se vean avocadas a ejercer la prostitución como última alternativa y que las que estén o vengan, gocen de los derechos laborales que le corresponden como trabajadoras. Si las teorías abolicionistas llevan a pensar que nosotras somos proxenetas o hacemos apología de la prostitución y no que estamos luchando por lo mismo que ellas, es que no quieren escucharnos.

EL FEMINISMO ABOLICIONISTA ES HEGEMÓNICO. PARECE QUE NO SOMOS VÁLIDAS SI NO PENSAMOS COMO ELLAS

¿Hay violencia dentro de la prostitución?

La primera violencia hacia las putas es la institucional, ya que no tenemos derechos y sufrimos acoso policial. Por ejemplo, no podemos solicitar a título individual las ayudas que ofrece el Ministerio de Igualdad porque tenemos que hacerlo a través de un colectivo o asociación, que se queda con nuestros datos para luego decir que la prostitución es violencia de género de cara a la ley.

Si el cliente es violento, lo será fuera y dentro del servicio. Aunque la realidad es que si eso pasa durante un servicio no estamos protegidas, de ahí que pidamos el reconocimiento de nuestros derechos. Hace unos meses violaron a una compañera en un club. Ella les dijo a los dueños que quería denunciar, a lo que respondieron que “se lo pensara dos veces”. Tras pasar horas deambulando por la calle encontró a una mujer que denunció por ella, pero ¿quién nos apoya en este caso si somos prostitutas? Otro caso que le ocurrió a una compañera durante un servicio fue que el cliente se quitó el condón y la penetró. Fuimos a denunciarlo por violación y la policía nos dijo que eran “gajes del oficio”. Hay una parte del feminismo que afirma que la prostitución es violación, sin embargo, hay compañeras que son violadas dentro de los clubs y no tienen herramientas para defenderse, porque las entidades que atienden en los clubs no contemplan este tema.

No debe ser fácil trabajar durante 40 años con tu cuerpo. ¿Cuánto aguanta una mujer psicológica y físicamente en la prostitución?

Mientras tenga clientes y su cuerpo aguante. La mujer precaria está castigada en todos los trabajos. ¿Cómo acaba el cuerpo de una mujer que se lleva toda la vida trabajando en el servicio doméstico? Los cuerpos no están preparados para castigarse tanto, sea en el trabajo que sea. Cuando socialmente tu trabajo no está bien visto, tienes más que esconder y por eso duele más. Se piensa que las prostitutas tenemos problemas psicológicos, pero lo que nos afecta verdaderamente es el estigma de la sociedad. Que te castiguen por ser puta. Si eres prostituta eres mala madre, eres mala hija y parece que has dejado de ser buena persona por utilizar tu cuerpo. Hasta que no se nos vea como personas de pleno derecho, seguirán castigándonos. Nos consideran yonkis, rompedoras de matrimonios, esparcidoras del SIDA… Guardar silencio es muy doloroso también. Yo me siento liberada desde que tengo orgullo de trabajadora sexual, aunque siga siendo la puta del cuarto cuando salgo a comprar.

La prostitución está fuertemente feminizada y el porcentaje de mujeres trans es notable. ¿Qué factores explican esto?

Las compañeras trans lo tienen complicado para todo. Para recibir ayuda asistencial, tanto social como sanitaria, para acceder a talleres formativos si quieren dejar de ejercer la prostitución. El tema de los clientes también lo tienen más complicado, pero desde luego son las más organizadas y combativas.

NO PODEMOS SOLICITAR A TÍTULO INDIVIDUAL LAS AYUDAS QUE OFRECE EL MINISTERIO DE IGUALDAD PORQUE TENEMOS QUE HACERLO A TRAVÉS DE UN COLECTIVO O ASOCIACIÓN

¿En qué feminismo os reconocéis y os sentís representadas?

Nosotras formamos parte del feminismo transinclusivo; el feminismo de barrio y de las precarias con acento andaluz. Por el contrario, el feminismo abolicionista es hegemónico y está hecho para algunas privilegiadas, por eso no se preocupa por nosotras. Tampoco por las mujeres trans o lesbianas. Parece que no somos válidas si no pensamos como ellas.

Sobre la necesidad de plantear un debate constructivo entre las diferentes posiciones frente a la prostitución

Más que un debate necesitamos ponernos a trabajar. Yo estoy dispuesta a tender la mano, pero no creo que ellas estén dispuestas a hacerlo. Nunca me he sentado con feministas abolicionistas porque no quieren escuchar. Ya no me vale el discurso de la cosificación de los cuerpos. Lo que pasa es que los colectivos de prostitutas hemos aguantado mejor las ostias tras golpear los cimientos del feminismo hegemónico con la suerte de tener a muchas aliadas, que aguantaron con nosotras los golpes. Me parece un disparate cuando amigas feministas se han dicho cosas terribles por haberse posicionado a favor de mejores condiciones para las mujeres que trabajan en el sexo, que no es lo mismo que a favor de la prostitución en sí. Esto no nos convierte en proxenetas, nos convierte en mujeres con derechos laborales.

También:
https://www.elnacional.cat/es/sociedad/huelga-feminista-maria-jose-barrera-putas-pedimos-paso_361374_102.html