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jueves, julio 16, 2026

lunes, junio 01, 2026

Mónica Lalanda: "Vivir hasta el final"

Entrevista publicada el 3 de marzo de 2026


miércoles, mayo 27, 2026

Deep End (cómo sobrevivir y ofrecer la atención primaria necesaria en territorios “vulnerables”) - 59 Seminario de Innovación en Atención Primaria

Un encuentro de personas que desea ciencia con-ciencia en 38 imágenes

1. Comienza el SIAP DEEP END acogidos por el Centro pastoral San Carlos Borromeo (Entrevías, Madrid). SIAP, Seminario de Innovación en Atención Primaria, número 59, encuentro presencial los días 22 y 23 de mayo de 2026 (tras un mes de debate virtual)


2. Lourdes Luzón comenta y expone la reflexión compartida sobre el caso clínico. Empatía, abrazos, ética, escucha, accesibilidad, formación y tantas cosas que son necesarias ante pacientes y familias en situaciones clínicas y sociales complejas. Sobre todo, no empeorar la situación con la buena intención


3. DIÁLOGO sobre la importancia de los administrativos (el administrativo “de cabecera”). Una desgracia fueron las mamparas. Donde las han quitado como en el Centro de Salud de Soldevilla (Madrid) se hace un gran bien al reponer una relación “horizontal” (lo físico influye en lo psíquico, en lo relacional). Es una tarea importante y es importante que permanezcan y que se puedan formar


4. NACHO ...y trabajo en equipo. Ahora no hay cursos de EQUIPOS de atención primaria. ¡ahora los hay de liderazgo!


5. Videoconferencia de Graham Watt (profesor emérito en la Universidad de Glasgow, Escocia. Fundador del movimiento Deep End, coordinó un proyecto de 100 médicos generales en las zonas más vulnerables de Escocia, de 2009 a 2016). En los Deep End se vive una media de 15 años menos


6. La atención sanitaria debe ser cara a cara, para pasar a codo con codo


7. Solidaridad interna y solidaridad EXTERNA


8. Dani. No lo llamaban Deep end. Era Vallecas (Madrid), era barrio, era Juan Luis Jiménez... son miles de acciones de comunidad. De eso va este documental "Los Cuidados"


9. Juan Luis y María José, el centro de salud se ha implicado con el barrio. De una manera cuando las chabolas de otra manera después. La vivienda influye en la salud. Todo influye


10. Clara, bebé bienvenida en Siap. La más joven de este encuentro de solidaridad, también entre generaciones. Maternidad respetada, bebés bien recibidos a bordo.


11. César resume las respuestas a la pregunta ¿Qué me haría irme de un centro así? Hemos respondido que no queremos irnos y Juandi ha dicho que solo se iría a un sitio peor


12. Mesa “Grietas” (la violencia estructural rompe los esquemas y las instituciones, y siempre lo pagan los mismos). Araceli Rivera. Por muchas razones trabajamos en centros donde otros no quieren. Amor, ser de abajo, transformar, vocación, ser profesional, abrazar, retos clínicos y sociales,...


13. Araceli Rivera. En Abrantes (Carabanchel, Madrid) estamos cada día mas cerca de la comunidad, pese a los problemas de escasez de personal. Pasamos consulta también después de las 18 h. Tenemos que llegar a ser amigos, no ponernos límites, y no poner la esperanza en el edificio nuevo sino en el equipo y la gente


14. Clara Flamerich. ¿Sabéis que si tienen tuberculosis le dan papeles inmediatamente? Aquí, en un Deep End, no puedes tener la piel fina. La vida es muy dura aquí. Para ti un grito es violencia pero ellos pueden llevar cuatro desahucios encima. Ojo con excluir a quien no es “ejemplar”, y es muy difícil serlo viviendo en pobreza y marginación


15. Juan Gérvas ¿Y si en estos barrios Deep End hubiera incentivos para residentes de familia como vivienda gratis?


16. María. Después de haber estado 6 años en San Roc (Badalona, Barcelona) me está siendo muy difícil trabajar de otra manera. Me marcó como persona y como profesional. Es como una militancia


17. Beatriz González López-Valcárcel. No es lo mismo difícil cobertura que difícil desempeño. A veces la población va y viene, siempre conviene la permanencia profesional. Hace faltan autonomía y flexibilidad y para ello es bueno intervenir en la selección de personal. Y siempre es mejor la colaboración horizontal. Hace falta gobernanza-organización, voluntad política, recursos y “holgura” de gestión (sin rigideces).


18. Manolo Medina (Cataluña). El sistema sanitario es expresión de amor. En ciertos barrios hay más diabetes, tuberculosis, etc. La historia clínica no contiene clase, empleo... pero eso influye y no pueden ser todos los “cupos” iguales. El tiempo medio por paciente al año es de casi 50 minutos.


19. Lourdes Luzón. Brasil es un país favelado. Río de Janeiro tiene gran desigualdad. Mucho gasto, poca salud. En 2009 un gobierno de centro derecha hizo un cambio. Se reformó el modelo y se situó el acento en la atención primaria y la Medicina de Familia (una reforma al tiempo pro-coordinación y pro-contenido), empezando por las zonas más pobres. También con agentes comunitarios.


20. Mounir. La cultura ni se crea ni se destruye, solo se transforma.
Toda forma de concebir influye en nuestra forma de intervenir.
Las grietas forman parte de la vida y de las cosas, y debemos saber aprovecharlas para generar el cambio con esa entrada de luz


21. Víctor. En Valencia la productividad es que te dan 10.000 euros si no tienes "demora"


22. María José Berral García. De Vallecas se habla en los medios de comunicación en relación con problemas, no sobre la fortaleza del barrio más grande de Europa. En Madrid, 257 pasos separan Retiro de Vallecas. En Retiro se gasta tres veces mas en limpieza (vease bien la foto). Ingresos por hogar de media: 60.000 euros en Retiro. Menos de la mitad en Vallecas

23. Alex (Granada) resalta la creación de un foso digital que dificulta (a veces hace imposible) el acceso al sistema de ayudas sociales. Es clave la alianza entre profesionales, la vinculación que permite entender historias y resolver con rapidez cuestiones administrativas absurdas













24. Jorge Sanz, de Zaragoza. En educación tenemos muchos ángulos muertos. Hemos tenido que hacer muchas cosas ilegales para cubrir muchas necesidades, muchas cosas no previstas en los protocolos. Es compatible la excelencia académica con la excelencia de cuidados


25. Abel Novoa. Saltarse conscientemente un protocolo no debería ser excepcional. Un profesional genera valor añadido cuando se salta el protocolo


26. Javier Baeza nos presenta "A vista de párroco",una coleccción de fotografías. Realidades del barrio que nos acoge. "Aquí ocurren cosas milagrosas". "Buscamos una relación lo más simétrica posible"


27. Sergio Minué. La acción depende del conocimiento y del CONTEXTO. Por ejemplo, la información sobre hantavirus viene de USA y Reino Unido, no del Sur donde es habitual, algo parecido a un periódico anglosajón que ha hecho una lista de las cien novelas mejores y el Quijote ocupa el puesto 26


28. María Minué. Las desigualdades estructurales generan enfermedad física y psíquica. El contexto como clave para la atención primaria en los Deep End. Nuestro conocimiento está siempre situado


29. Gemma Torrell. La consulta en realidad es un diálogo casi teatral. Tenemos “mapas” pero el recorrido lo hacemos en el “territorio”. Haremos un mejor viaje si “estamos” y escuchamos y si tenemos un vínculo que lleva tiempo, que se va construyendo


30. Abel Novoa. Saber que hay sesgo protege -por conciencia- del propio sesgo. Hay que reevaluar continuamente.


31. Luis Gimeno. Tenemos que reivindicar el mosaico que logramos al ver muchas veces a las personas aunque cada vez tengamos pocos minutos. Y calibrar qué hacer, sin seguir protocolos inútiles, para hacer (lo que añade valor) dejando de hacer (lo que no tiene valor, o incluso resta valor). Hay que recuperar la soberanía del buen ejercicio clínico


32. Berta García. El paciente nos calibra. Ve cómo estamos. Nos dice lo importante al final


33. Beatriz Aragón, Cristina Barrios y Camilo Vázquez
Puede parecer personal pero gran parte de los problemas profesionales son estructurales (hay instituciones que enferman a profesionales). En el trabajo sanitario (y en casi todos los trabajos) hay sufrimiento profesional pero también reconocimiento, y una adaptación al entorno concreto, una sintonía con pacientes y comunidad.
El burnout surge de la relación entre el sufrimiento que nos provoca el trabajo, el reconocimiento que tenemos por él y los mecanismos de defensa


34. El burnout puede prevenirse con sensación de control de tu trabajo, con sensación de pericia y con apoyo y reconocimiento social


35. Y en la mesa -como siempre- las flores naturales que nos trajo la ternura de Mercedes Pérez-Fernández


36. Juan Gérvas y Mercedes Pérez-Fernández por primera vez en 21 años fuera del protagonismo organizador (¡y del control del tiempo!) en un SIAP


37. Fotografía simbólica (en la pared hay un mural y está escrito "LIBERTAD", en la foto sale "BER") con con los que resistieron hasta el final del encuentro presencial del SIAP DEEP END (tres sesiones, un total de casi 14 horas) el sábado 23 de mayo a las 8 de la tarde.











38. Ahora sigue el compromiso, en el trabajo clínico y comunitario, en la sociedad y, claro, ¡en la familia!






sábado, marzo 21, 2026

¿CÓMO ES POSIBLE QUE LA INGLATERRA DE 1863 FUERA MÁS PROGRESISTA QUE NOSOTROS?


La Traumatóloga Geek/facebook

En 1863, un médico inglés llamado John Langdon Down estaba harto.

Harto de ver gente encerrada en asilos. Gente a la que la sociedad había descartado. Los llamaban "imbéciles" e "idiotas". No como insultos, sino como diagnósticos. Eso era la medicina entonces.

Langdon Down observó que algunos de estos pacientes tenían características físicas similares entre sí. Rasgos comunes. Miró, anotó, documentó. Identificó una condición que otros no veían porque no se molestaban en mirar.

Y entonces hizo algo raro: en vez de archivar el descubrimiento, los sacó de los asilos. Les dio trabajo. Algunos aprendieron a leer.

Hoy es el 21 de marzo. Suena bonito, ¿verdad? Pero el número no es casualidad. El síndrome de Down es trisomía 21. Tres cromosomas 21 en lugar de dos. Por eso celebramos hoy: 21/3.

Langdon Down lo identificó en 1863 sin genética, sin biología molecular, sin nada.
Hoy tenemos amniocentesis. Ecografía de alta resolución. Diagnóstico prenatal que funciona.

Y hoy, en los países desarrollados, el 90% de personas diagnosticadas de síndrome de Down no nacen.

Un tío sin tecnología apostó por la oportunidad. Nosotros apostamos por la selección.

domingo, marzo 08, 2026

Medicalización, psiquiatrización y ecología según Jorge L. Tizón - Entrevista a CRISTINA MARTÍN HERNÁNDEZ Y ELENA FRISUELOS PERNI






Manuela Contreras
Responsable del curso y matrona

El fin de semana pasado tuvimos un curso sobre salud mental con uno de los protagonistas de la reforma psiquiátrica que empezó en España en los años 70, Jorge L Tizón. Desde entonces ha seguido creyendo y trabajando por una salud mental más científica, ética, comunitaria y solidaria. A sus recién cumplidos 80 años, no sólo transmite sus altos conocimientos y experiencia clínica y en gestión sanitaria, sino una gran esperanza en las personas con trastorno mental y sus familias, la sociedad, y los profesionales. Por eso aún sigue supervisando grupos de profesionales, atendiendo pacientes y familias, e intentando cambiar el paradigma medicalizador y psiquatrizante del sufrimiento psíquico y del trastorno mental.

En el curso puso encima de la mesa el negocio ingente de la industria farmacéutica y cómo el elevado uso de los psicofármacos, sostenido en una teoría biologicista del trastorno mental, daña a los pacientes, sus familias y la sociedad. España el primer país del mundo en consumo de hipnosedantes y, respecto al consumo de antidepresivos, el primero de Europa y el segundo del mundo. Entre 2001 y 2013 se cuadruplicó el negocio de las Big Pharma, que junto con el de la guerra, son los dos mayores negocios mundiales.

Puso ejemplos para ilustrar cómo la crisis geopolítica, social y ecosistémica, tiene repercusión en las consultas de los servicios de salud mental, aunque no es percibido por numerosos profesionales. Por ejemplo, los antidepresivos -fármacos antiemocionales- los toman más las mujeres, más si son pobres y más si son ancianas. La crisis de la salud mental se resuelve atendiendo la organización social y potenciando una atención sanitaria más comunitaria. Afirmó que la salud mental hoy corre peligro de convertirse tan sólo en un negocio neoliberal.

Planteó cómo la reforma psiquiátrica en España, consiguió cerrar los manicomios, pero no potenciar suficientemente la atención comunitaria y tampoco cambiar la ideología medicalizadora de los profesionales. La universidad tiene mucho peso en la transmisión de esta ideología. Desmontó otros mitos como el del origen genético de los trastornos mentales, o la equiparación interesada que a veces se hace del sufrimiento psíquico con el trastorno mental.

Una parte de su exposición abordó temas relacionados con la salud mental infanto-juvenil. Los niños atendidos en centros ambulatorios de salud infanto-juvenil se han duplicado desde 2008. Un tercio de estas consultas son niños migrantes y otro tercio niños adoptados. Crecen desmedidamente los diagnósticos como los trastornos del espectro autista o por déficit de atención. A los niños también se les está medicalizando de forma iatrogénica y abusiva hasta extremos gravísimos y con repercusiones para toda una generación. Los psicofármacos en la infancia cambian el desarrollo cerebral. Temas como el de las pantallas y la infancia necesitas un planteamiento político, exigiendo a las multinacionales tecnológicas una regulación que proteja a la infancia.

Hace falta potenciar un modelo de asistencia sanitaria, no centrado ni en la enfermedad ni en el enfermo, sino en el consultante como miembro de una comunidad (modelo relacional). Definió la salud mental como la capacidad de amar, trabajar, cuidar, disfrutar y tolerar.

Planteó la necesidad tanto de una “política de las 100 flores” (políticas concretas que acercan los profesionales/servicios de salud mental a la comunidad) como la de un trabajo familiar compartido, en el que pacientes y familias tengan la misma voz y voto que los técnicos. También abordó la importancia de un trabajo en red y qué elementos debe tener para ser efectivo. Entre esos elementos mencionó las reuniones periódicas de representantes de todos los servicios que atienden a los pacientes (atención primaria, servicios sociales y de salud mental, pedagógicos u ONGs), la formación conjunta de diversos servicios (guarderías, centros de salud, salud mental extrahospitalaria, colegios e institutos, servicios de salud de la mujer) o la puesta en marcha de Unidades Funcionales de Cuidados (que supone la coordinación de todos los servicios implicados en la atención del paciente y su familia)

Acabó su exposición planteando esquemas básicos para un trabajo comunitario, algunos de ellos fueron: los siete niveles de contención (para guiar en la combinación de terapias y ayudas psicosociales y sociales), una compresión diferente de los sistemas emocionales, un modelo relacional de psicopatología, una mirada mayor a los factores de protección o capacidades del paciente y la familia, o una mejor integración entre asistencia y prevención. En este último aspecto es clave delimitar el papel de los profesionales, potenciando más su papel subsidiario o de acompañamiento de las familias, los maestros y otros sistemas en los que se desenvuelve el menor a adulto con transtorno mental.

sábado, febrero 28, 2026

El inmoral “carril rápido” de la medicina pública

 

Hay médicos y médicos. Hay médicas y médicas. Hay limpios, sucios y turbios. Limpias, sucias y turbias. Como siempre, decir "todos son iguales" no es más que una mentira. Una generalización, una mentira.

Se comenta entre los pacientes que sigue habiendo médicos (y médicas) especialistas que te atienden en su consulta privada y luego te hacen pruebas e intervenciones en la pública. No he oído hablar de ello a la ministra de sanidad ni a la consejera de mi comunidad.

El ser humano suele tener ante sí la pregunta por lo moral, lo correcto, lo ético, lo honrado, lo justo, lo que tiene futuro. Lo solidario o lo egoísta.

El problema no es público o privado, como a veces se dice, sino solidario o insolidario. Privado es San Juan de Dios o las Hermanas de Tafira, y nadie les pone pega. El problema no es público o privado, sino solidario o insolidario.

Si en la pública se derrocha, no por ser pública está bien, si en la pública se da mal de comer, no por ser pública está bien.

Volvamos a los médicos El gobierno González dijo que quería acabar con esa anomalía de doble consulta (privada y pública), pero realmente no lo hizo.

Ahora que los medios de comunicación destapan escándalos con las mascarillas, o con la compra de tal o cual maquinaria o medicamentos, estaría bien que la universidad, o la prensa, o las asociaciones de pacientes, o los sindicatos... ¡alguien! destapara que hay médicos que atienden en su consulta privada y a esos pacientes le aceleran el proceso en la pública.

Hay administrativos que lo saben. Quizá hace falta un buzón confidencial.

Los grupos sociales solemos ser corporativos. ¿Qué dice el colegio de médicos? ¿Esto no va contra el juramento hipocrático?

Vivimos un momento histórico en el que se ha puesto en el punto de mira, con acierto, el machismo, y van cayendo los que se creían en el olimpo. 

¿No es hora de hacer caer también este negocio privado a costa de lo público?

lunes, enero 12, 2026

Ternura clínica

por Mercedes Pérez Fernández y Juan Gérvas. Médicos generales jubilados, Equipo CESCA, Madrid (España)

Publicado originalmente en el blog https://rafabravo.blog/2025/03/18/ternura-clinica/

Introducción

La ternura es ese sentimiento que nos pone “tiernos” ante el amor y el dolor, una conmoción interior que nos une entrañablemente a quien amamos o/y a quien sufre, un estado de ánimo que nos predispone a la ayuda, una maleabilidad para “deformarnos” con facilidad y adaptarnos a quien nos necesita con cordialidad apropiada a la situación. Ternura es lo opuesto a crueldad, dureza, frialdad, indiferencia y maldad pues implica trato digno y respetuoso. En la consulta, la ternura pone al Otro en el centro de nuestro corazón para dar la mejor respuesta clínica posible.

La ternura es parte de la espiritualidad que nos hace vibrar a los humanos, espiritualidad como sentimiento general que responde a lo que el ser humano no logra comprender: la existencia de su propia vida y del universo, el amor y la amistad en su profundidad, la conciencia de libertad, la inevitabilidad del sufrimiento y de la muerte, el ser grupal y personal, la angustia vital, etc. Como tal sentimiento también conlleva conmoción, y muchas veces recogimiento y meditación.

Atención clínica armónica

En nuestra opinión, hay al menos tres claves para prestar una atención clínica armónica (clemente, segura y sensata): 
-Comprender y aceptar que el objetivo sanitario no es disminuir morbilidad y muertes en general, sino la morbilidad y mortalidad innecesariamente prematura y sanitariamente evitable (MIPSE).
-Promover que los profesionales ejerzan con dos éticas sociales fundamentales, la de la negativa y la de la ignorancia. Y
-Tener en la práctica clínica compasión, cortesía, piedad y ternura con los pacientes y sus familiares, con los compañeros, con los superiores y con uno mismo.

Compasión

Tener compasión del paciente y de sus familiares es entender su sufrimiento y desear ayudar a resolverlo. La compasión va más allá de la empatía, pues ésta es una forma de inteligencia, de capacidad cognitiva, de «entender inteligentemente», mientras la compasión se refiere a un nivel más básico, de solidaridad ante el sufrimiento. La compasión es un sentimiento, no un conocimiento.

Cortesía

Trabajar con cortesía es respetar las buenas costumbres, según la cultura y situación del paciente. Por ejemplo, no es la misma la cortesía con un niño que con un anciano, ni con una adolescente a la que se conoce desde que nació que con una adolescente extranjera en su primera consulta. Pero en todos los casos hay que buscar que el paciente se sienta cómodo y relajado, con libertad para expresarse al ser tratado con la deferencia apropiada. Cortesía es en parte etiqueta, dar la mano o tratar de usted al anciano, por ejemplo, pero como una forma de expresar reconocimiento, no como mecanismo para establecer barreras.

Piedad

Trabajar con piedad es reconocer el impacto del sufrimiento en el paciente y sus familiares y tener conmiseración. La enfermedad cambia el curso de la vida de los pacientes. Ser enfermo es volverse frágil, es perder la integridad física y/o mental que caracteriza al ser humano. La piedad permite tener clemencia, entender lo que significa la enfermedad en el devenir personal, familiar, laboral y social del paciente. La piedad es también importante con los compañeros, y con uno mismo, pues enfrentarse al sufrimiento, el dolor y la muerte de los pacientes no es fácil, y cambia y afecta a los médicos en formas a veces sutiles, a veces evidentes. Al trabajar con piedad se reconoce ese constante impacto del sufrimiento y se cumplen más fácilmente los deberes, que implican compromiso y exigencia ética y profesional. La piedad se demuestra, por ejemplo, en las consultas en las que el paciente llora, y en general en las «consultas sagradas».

Ternura

Trabajar con ternura es tener una actitud de reconocimiento del «Otro» (paciente y sus familiares) como humano doliente, que precisa de un afecto y delicadeza especiales. Es, en un ejemplo, dar la mano (por cortesía), pero dar un apretón cálido, que diga «aquí estoy, tengo formación y capacidad para ayudarle a seleccionar la mejor alternativa y, además, para hacerlo con cercanía, sencillez y sinceridad, con el calor de un humano que identifica a otro humano que sufre». Equivocadamente, la ternura sólo suele esperarse y/o exigirse en las relaciones amorosas, pero justo el paciente y sus familiares necesitan amor y ternura a chorro, y negarlo es un error. El médico que trabaja con ternura, sin darse cuenta, pone buen cemento que liga sus decisiones clínicas a las expectativas de los pacientes y, por consecuencia, tiene mayor probabilidad de éxito terapéutico.

Algunos ejemplos de ternura en la clínica:

Cuando el paciente responde a la pregunta casi de rutina, al iniciar una historia clínica: “De qué murió su padre”. “De hambre”. Y rompe a llorar.

Cuando una chiquilla de 15 años asiste a la consulta con su hermana pequeña, de 12, que le da vergüenza venir con su madre, y el motivo es: “Pues ya ve, doctora, que dice que tiene los labios de la vulva malformados”. Y son normales.

Cuando tu paciente está muriendo y le has puesto en su casa la sedación terminal, que te agradece apretando la mano que le has dado, que no sueltas, conmovido, hasta que no se relaja.

Cuando viene la madre con su bebé, a presentártelo, tras un primer embarazo tormentoso, ya casi a los 50 años de edad.

Cuando la niña de 5 años te dice en la consulta: “De mayor yo también quiero ser doctora”.

Cuando en la calle te encuentras sentado en un banco a ese paciente que apenas viene, y sabes por su madre que ha tenido un ingreso forzado en psiquiatría, y al pararte a hablar con él se levanta y te abraza sonriendo: “Gracias por verme, doctor, la gente pasa y ni me mira”.

Cuando el anciano viene a la consulta “excesivamente” arreglado y el motivo de visita es: “Que me llevan a una residencia, doctora. Que no tengo ya sitio en la casa de mis hijos (mi casa, en realidad)”.

Cuando la señora de la limpieza cuida amorosamente las flores de tu consulta, y se lo agradeces: “¡Qué bonitas están las flores, gracias por cambiarles el agua cuando me olvido!” y te contesta: “¡Ya me gustaría a mí tener en casa un ramo como ese!”. Y se lo regalas, claro.

¡Son tantos los momentos de ternura, de ternura en la clínica, de ternura terapéutica que sana a profesionales y pacientes-familias!

Síntesis

La ternura es un modo de situarnos en la clínica, una forma desarmada de acompañar sin miedo, un valor esencial para estar sin más (ni menos), para cuidar y sanar en amor, dignidad y libertad.
Desde luego, “la ternura es para valientes, porque es situarnos desde la debilidad, sabiendo que nos pueden herir”.