Khan Abdul Ghaffar Khan es un hombre injustamente olvidado. Este hermano, que confesaba a Dios con humildad desde su fe islámica, fue pro-tagonista de un verdadero milagro de la gracia.
Conoció el amor de Dios a cada persona, sin excepción, y, conducido por el Espíritu, se dirigió con este mensaje a su pueblo, el pueblo pastún, cuya cultura se había ido mode-lando en el tribalismo cerrado, el culto a la guerra y un código de honor que impulsaba a la venganza.
Ghaffar Khan consiguió con la ayuda de lo Alto que de ese pueblo se movilizaran miles y miles de personas organizadas en un ejército no violento llamado Khudai Khidmatgar (los Siervos de Dios), cuyas armas eran la oración, la desobediencia civil y la acción directa no violenta.
Abrían escuelas, reconciliaban enemigos, espetaban la verdad al dominio colonial y al despotismo en su propio pueblo.
Encarcelados, torturados, asesinados, dieron testimonio del amor conocido. En el Mensaje para la celebración de la 50 Jornada Mundial de la Paz (1 de enero de 2017), titulado por el papa Francisco «La no violencia: Un estilo de política para la paz», junto a dos hermanos ampliamente reconocidos al respecto -que no seguidos-, Gandhi y Luther King, el Papa quiso incluir el nombre de Khan Abdul Ghaffar Khan.
Vázquez Borau nos ofrece una breve biografía y unas reflexiones sobre este hombre: quienes se acerquen a él por primera vez quedarán asombrados y agradecidos.
Antígona hoy
Sugerencias para un cristianismo del siglo XXI: dialogante, comprometido, plural, vocacional, misionero, en crecimiento
miércoles, julio 15, 2026
Khan Abdul Ghaffar Khan
REFLEXIONAR PARA VIVIR 2
domingo, julio 12, 2026
¿Será clericalismo poner la lupa sobre Argüello?
Eugenio A. Rodríguez
Poner la lupa sobre Argüello no deja de ser una forma de clericalismo. Se puede estar en desacuerdo con él y no caer en las exigencias en que se está cayendo desde el podium. ¿Qué no puede expresar su opinión por ser obispo? ¿Y eso de donde viene?
Las expresiones de Argüello no son vinculantes. Sánchez puede cambiar de opinión sobre Marruecos-Sahara e ir contra su programa electoral y eso tiene consecuencias políticas. Conde Pumpido lo mismo. Feijoó puede aliarse con el empresariado e insultar a los trabajadores, etc etc pero Argüello no puede opinar.
Puedo estar en desacuerdo con algunas ideas de Argüello pero poner la lupa sobre sus palabras, seleccionarlas, diseccionarlas y decirle lo que puede y lo que no puede decir no es más que una forma de clericalismo aunque aparente lo contrario. Unos disparan desde "la caverna" y otros desde su propio "podium". Da igual.
A mi me parece brillante que se atreva a decir que le parece exagerado usar la palabra "colapso". Eso sí que es interesante. Un tipo capaz de llevarle la contraria al título del curso que le convoca es un tipo con un alto grado de libertad. Tiene razón, hay problemas serios pero un colapso en otra cosa. Como bien dice él la palabra colapso le recuerda un derrumbe total.
Es digno de alabanza que camine con la Fundación Pablo VI, que a mi juicio tiene mucho de Fundación y poco de Pablo VI. Puedo estar en desacuerdo con Argüello en los extremos a que lleva la teología del cuerpo, desde luego pero de ahí a no dejarle opinar hay un abismo.
A mí me preocupa mucho más el Foessa-Caritas. No sé cuanto ha costado el último, el anterior varios cientos de miles de euros pero ya dijo uno de sus autores brillantemente: ¿y ahora quien le pone el cascabel al gato? Hace meses intenté explicarlo (aquí). Argüello, sin embargo, que no nos cuesta un euro, sí que le pone más de un cascabel al gato.
¿Estamos en un censura ahora progresista pero tan censura como la franquista? En tiempos de Franco el nuncio llamó al obispo Pildain porque no podía escribir contra el sindicato franquista. Al cardenal Vidal i Barraquer (sí un cardenal) Franco no le dejó volver del exilio (sí, del exilio). ¿Ahora se va a tener que ser sanchista como antes hubo que ser franquista? ¿Qué ahora por haber elecciones libres se pierde la libertad de expresión? ¡Vaya paradoja pretenden algunos!
Que el obispo tenga que decir lo que le diga el gobierno, o periódicos digitales influyentes, los empresarios, los sindicatos o quien sea es volver a un clericalismo que no debería formar parte de los valores de nuestra tiempo.
jueves, julio 09, 2026
viernes, julio 03, 2026
Ventiladores: Esclavos para el calor
“El tesoro”
¿Quién de nosotros se encargará de alimentar a los hambrientos? -preguntó el señor Buddha a sus discípulos, cuando el hambre se abatía sobre Shravasti.
-Una fortuna mucho más grande que la mía sería necesaria para alimentar a los hambrientos.
-Gustoso daría mi sangre y mi vida, pero no hay alimento suficiente en mi casa.
-El dios de los vientos arrasó mis campos y ni siquiera sé cómo podré pagar los impuestos del rey.
-Yo alimentaré a todos esos miserables.






