sábado, marzo 07, 2026

Sanitarios piden a ministra de Sanidad SOLIDARIDAD con Palestina

Arte solidario de calle. Gran Canaria

28 de abril de 2025. Por registro oficial

Dña. Mónica García Gómez
Ministra de Sanidad
P.º del Prado, 18
28014 Madrid

Sra. Ministra:
Somos el grupo Health Workers For Palestine Spain España, un grupo de profesionales de la salud que se conformó en octubre del 2024 inspirados por otros grupos de Salud por Palestina en otros países del mundo, con quienes estamos coordinados, por la necesidad de movilizar a profesionales en todo el Estado y establecer una plataforma unificada para actuar a nivel estatal e internacional. En octubre publicamos el “Manifiesto de profesionales de la sanidad por la paz y en solidaridad con Palestina” que a día de hoy cuenta con casi 600 adhesiones individuales y más de 35 entidades sanitarias.

A pesar de nuestro corto recorrido hemos estado trabajando intensamente desde los diferentes
frentes, con el objetivo final de acabar con el genocidio, a día de hoy luchando por el alto el fuego permanente, la ocupación y el apartheid en Palestina. Tenemos una presencia muy intensa en Redes Sociales y en la calle. Fomentamos el boicot a productos israelíes, difundimos material e información en favor de la causa Palestina y presionamos a instituciones y gobiernos en todos los niveles de la Administración del Estado. Tenemos especial preocupación por la destrucción sistemática y deliberada del sistema sanitario gazatí.

Nos ponemos en contacto con usted para trasladarle nuestra preocupación e interés por la situación de las relaciones comerciales del Ministerio de Sanidad y de las Consejerías de Salud de las Comunidades Autónomas, con empresas israelíes de materiales o tecnologías sanitarias. Nuestro grupo está especialmente preocupado por la compra de fármacos a la empresa israelí TEVA.

Esta preocupación hay que enmarcarla y contextualizarla en nuestra reivindicación del fin inmediato del Genocidio en Gaza y de la ocupación colonial de Palestina por los israelíes. Esto nos lleva a exigir al Gobierno del que Usted forma parte, la interrupción inmediata y real del comercio de armas o tecnología de uso bélico con Israel e impedir el tránsito de armas provenientes de otros países hacia Israel.

También solicitamos que se apliquen medidas de boicot a todas las empresas israelíes que operan en España, que se apliquen todas las disposiciones de la Corte Internacional de Justicia y de la Corte Penal Internacional, que se trabaje activamente para lograr el fin de las hostilidades y la retirada completa del Ejercito de Israel del territorio de la Franja de Gaza así como el cese de la represión y el hostigamiento de los y las palestinas de Cisjordania. En última instancia llamamos a la ruptura total de relaciones con Israel.

TEVA Es una empresa farmacéutica israelí, líder en el mercado de genéricos en Europa. Su sede
principal está en Tel Aviv. En 2023 ocupó el puesto 19 en el ranking de las 20 empresas farmacéuticos con mayor nivel de ingresos en el mercado mundial de fármaco. En España, en 2023 Teva fue, por volumen de ventas al SNS, el tercer laboratorio a nivel nacional con 70 millones de envases y más de 500 millones de euros en ventas. Tenemos constancia de la existencia de multitud de contratos de suministros de fármacos a hospitales en el territorio español. Son contratos públicos. Por ejemplo, basta consultar la situación de Cataluña a través del portal para encontrar cientos de contratos.

En 2023 TEVA se gastó en "transferencias de valor" en España (pagos, congresos, viajes, etc):
2.010.412 € (pagos a profesionales sanitarios 961.819 €; pagos a asociaciones: 811.811 €; pagos
relacionados con I+D: 236.782 €). Además esta empresa ha sido acusada de prácticas corruptas o poco éticas en numerosas ocasiones en diferentes países: Sobornos, Competencia desleal y Crisis opioides. En nuestra página web puede usted encontrar mucha información detallada sobre esta empresa.

Pero lo más importante para nosotros ahora es que TEVA financia al gobierno israelí que lleva a cabo el Genocidio en Gaza mediante transferencias de impuestos y otras formas de transferencia
económica difíciles de rastrear. Por otra parte se beneficia de unas posiciones privilegiadas en el
mercado farmacéutico en los territorios ocupados de Palestina, ya que no tiene que pagar aranceles ni tiene límites de circulación en los puntos fronterizos de control. Ello le permite comercializar ampliamente sus productos farmacéuticos en estos territorios, haciendo competencia directa y desleal a las pequeñas empresas farmacéuticas que operan en esos territorios. Con frecuencia venden estos fármacos a los palestinos a precios superiores a los del mercado israelí. Ya ha sido advertida por la ONU por incumplir la legislación internacional.

Según la declaración de la Corte Internacional de Justicia en julio del 2024, Israel ocupa ilegalmente Palestina y, por tanto, los Estados miembros de la ONU tienen la obligación de evitar en lo posible ayudar a las actividades israelíes, tanto dentro como fuera de su territorio.

Por este motivo le S O L I C I T A M O S
● Que explore medidas administrativas que permitan LIMITAR la actividad de la empresa
TEVA en nuestro país, tanto en el ámbito de la producción de fármacos como de su
comercialización y distribución. Somos conscientes de que, al estar transferidas las
competencias sanitarias a las Comunidades Autónomas, resulta difícil una acción
totalmente eficaz, pero pensamos que desde el Gobierno se pueden arbitrar medidas
que avancen claramente en esa dirección.
● Que ANULE los contratos que mantienen los centros sanitarios públicos de su ámbito
de competencia directa (INGESA y otras agencias) con empresas de material sanitario
e industrias farmacéuticas de origen israelí, en concreto con la empresa TEVA.
● Que establezca medidas administrativas para EVITAR que se realicen nuevos contratos
con estas empresas, especialmente con TEVA, por ejemplo, incluyendo cláusulas en los
pliegos de contratación que impidan a las empresas israelíes presentarse a las
licitaciones argumentando su participación en el Genocidio israelí.
● Que INSTE a las Consejerías de Salud de las Comunidades Autónomas a que
establezcan medidas administrativas similares en su propio ámbito de competencia.
Nos ponemos a su disposición para apoyar esta actividad en la manera que usted estime pertinente.

Reciba un saludo muy cordial.

En Madrid a 28 de Abril de 2025

Health Workers For Palestine Spain (HW4PS)
hcw4palestinespain@gmail.com
Web: https://hw4p.es/ ; Canal de Telegram:
https://t.me/healthworkersforpalestinespain ; X: @HW4PalestSpain ; BSky:
https://bsky.app/profile/hw4ps.bsky.social ; Instagram: @hw4p.spain

miércoles, marzo 04, 2026

Si Goya levantara la cabeza....

¿Estaba Goya pintando a los señoritos de las estatuillas
sobre los hombros del pueblo?



..Y asistiera a una gala española muy publicitada y que lleva su nombre daría un bufido. Sin duda. Goya no sería un héroe pero pintó bien a los héroes y al pueblo de Madrid en fiesta, y bien retrató con valentía a Carlos IV con cara bobalicona y a su mujer con cara de mandona. E hizo una pintura menos conocida en que los ricos se representan como asnos encima de los pobres ¡genial!

A mí los goyas no me molestan por progres sino por mentirosos. La fila de gente de izquierda que se quita el sombrero ante el bien que hacen los cristianos y muy buena parte de la Iglesia daría vueltas a la tierra. Son algunos intelectuales pero son sobre todo el pueblo. Solo ante la Virgen del Pino en Gran Canaria desfila más gente que ante los goyas.

No hace falta que escriba lo que ya está escrito. Les dejo dos testimonios valiosos. 

Uno más riguroso, más de mirada global. Gema Lendoiro en The Objective https://theobjective.com/opinion/2026-03-04/iglesia-catolica-chiringuito-silvia-abril/ va desgranando la importancia de la Iglesia para la razón, el arte y el bien común, además de poner en contexto algunos de los males a los que ha colaborado.

Otro, el conmovedor relato de un cura de barrio. Sin enfado. Con cariño. Una llamada, una invitación. Puedes leerla en https://www.eldebate.com/religion/20260303/carta-cura-barrio-silvia-abril_391222.html. Es conmovedora porque está cargada de rostros y diálogos cercanos. Dice: "Sus declaraciones suenan a cierta superioridad moral, como si ser frágil y apoyarse en la fe fuera algo vergonzoso, como si tuviéramos que ser superhéroes perfectos que nunca fallan. Y luego nos preguntamos por qué la salud mental es un problema creciente".

Tenía razón Rahner (aquí): los fariseos de todos los tiempos querrán tirar piedras a la Iglesia como quisieron hacerlo con la adúltera, pero Él, el Señor, y su pueblo, más bien se acercarán a darle un beso en la frente. Agradecidos. Y Goya estaría entre ellos.

Eugenio A. Rodríguez

sábado, febrero 28, 2026

El inmoral “carril rápido” de la medicina pública

 


Hay médicos y médicos. Hay médicas y médicas. Hay limpios, sucios y turbios. Limpias, sucias y turbias. Como siempre, decir "todos son iguales" no es más que una mentira. Una generalización, una mentira.

Se comenta entre los pacientes que sigue habiendo médicos (y médicas) especialistas que te atienden en su consulta privada y luego te hacen pruebas e intervenciones en la pública. No he oído hablar de ello a la ministra de sanidad ni a la consejera de mi comunidad.

El ser humano suele tener ante sí la pregunta por lo moral, lo correcto, lo ético, lo honrado, lo justo, lo que tiene futuro. Lo solidario o lo egoísta.

El problema no es público o privado, como a veces se dice, sino solidario o insolidario. Privado es San Juan de Dios o las Hermanas de Tafira, y nadie les pone pega. El problema no es público o privado, sino solidario o insolidario.

Si en la pública se derrocha, no por ser pública está bien, si en la pública se da mal de comer, no por ser pública está bien.

Volvamos a los médicos El gobierno González dijo que quería acabar con esa anomalía de doble consulta (privada y pública), pero realmente no lo hizo.

Ahora que los medios de comunicación destapan escándalos con las mascarillas, o con la compra de tal o cual maquinaria o medicamentos, estaría bien que la universidad, o la prensa, o las asociaciones de pacientes, o los sindicatos... ¡alguien! destapara que hay médicos que atienden en su consulta privada y a esos pacientes le aceleran el proceso en la pública.

Hay administrativos que lo saben. Quizá hace falta un buzón confidencial.

Los grupos sociales solemos ser corporativos. ¿Qué dice el colegio de médicos? ¿Esto no va contra el juramento hipocrático?

Vivimos un momento histórico en el que se ha puesto en el punto de mira, con acierto, el machismo, y van cayendo los que se creían en el olimpo. 

¿No es hora de hacer caer también este negocio privado a costa de lo público?

martes, febrero 24, 2026

Crisis de los 40-60 (El demonio meridiano o acedia)

Fernando Rivas Rebaque

Dentro de las diversas enfermedades, hay una a la que los monjes del desierto conceden una especial atención por la gravedad de sus consecuencias y la importancia que tiene en el proceso de maduración personal: la denominan “acedia” (o “demonio meridiano”) y tiene una clara conexión con lo que hoy llamamos “crisis de los cuarenta”.

El nombre de “acedia” procede del griego ἀκηδία (no-actividad), y en castellano aparece como “negligencia, tristeza o amargura”. Se trata de una enfermedad situada en la mitad de la vida. De aquí el que se hable del demonio meridiano, en referencia al Salmo 91,5-6: “No temerás… el azote que devasta a mediodía”, sin duda el período de mayor calor en el desierto.

Evagrio Póntico, monje del siglo IV y el mejor analista de esta pasión, describe algunos de los síntomas por el que podemos descubrir la enfermedad: cansancio, desánimo, pérdida de las ilusiones, una insatisfacción vaga y generalizada que va apoderándose poco a poco de nuestra existencia… Aparece de improviso, sin que hayamos hecho nada para ello. Comienza por lo afectivo, se traslada a lo psíquico y acaba por instalarse en lo más profundo de nuestro interior.

Algunas de las causas que han podido provocar la acedia se encuentran en un excesivo activismo en las etapas anteriores, que aunque puede habernos ayudado a llenar este tiempo, en el fondo nos impidió afrontar seriamente nuestros problemas interiores; la frustración por proyectos personales o sociales en los que hemos puesto excesivamente nuestra confianza, que así se vuelven contra nosotros; y la rutinización de nuestra existencia, como una manera de afrontar nuestras carencias sin excesivo coste.

Los efectos negativos de esta enfermedad se expresan de manera más evidente en el ámbito corporal. Ante las primeras “goteras” podemos reaccionar por el descuido o abandono de todo lo relacionado con nuestro cuerpo (cuidado, porque en ocasiones se puede encubrir por una obsesiva preocupación por todo lo relacionado con el body).

Pero es una enfermedad que afecta en gran medida al campo psíquico. Y así lo vemos en la búsqueda de lo cómodo y fácil, la incapacidad para hacer o pensar en proyectos que exijan continuidad, el centramiento del deseo sobre mi ego, y una desazón o desánimo con respecto a las posibilidades de mejora de nosotros mismos y de la sociedad, que en ocasiones se justifica con una mayor sabiduría o experiencia. Evagrio Póntico lo expresa de esta contundente manera hablando del monje:

“Al principio, [la acedia] hace que el sol parezca avanzar lento e incluso inmóvil y que el día aparente tener cincuenta horas. A continuación, le apremia a dirigir la vista una y otra vez hacia la ventana y a saltar fuera de su celda… Además, le despierta aversión hacia el lugar donde mora, hacia su misma vida y hacia el trabajo manual; le inculca la idea de que la caridad ha desaparecido entre sus hermanos y no hay quien le consuele… Este demonio le induce entonces al deseo de otros lugares y ejercer un oficio más fácil de realizar y más rentable. Añade a estas cosas también el recuerdo de su familia y del modo de vida anterior y le representa la larga duración de la vida, poniendo ante sus ojos las fatigas de la ascesis; y, como suele decir, pone todo su ingenio para que el monje abandone su celda y huya del estadio”, Tratado práctico 11.

Es una enfermedad que cuestiona de manera inmisericorde nuestras realizaciones anteriores, tanto personales como sociales, produce una cierta nostalgia o añoranza insana de los “años perdidos”, culpabiliza sistemáticamente a los demás, externalizando ingenuamente las culpas (el sistema, la sociedad de consumo, la política…), considera que los objetivos en los que creemos son irrealizables, olvida el espesor de la realidad y propone a cambio mundos ideales y fantasías adolescentes (con mayor capacidad de atracción en un mundo juvenilizado en todos los sectores), y plantea el cambio continuo de actividades, relaciones y situaciones para escapar de la realidad y lo presente que no nos agrada.

Un gran conocedor actual de esta enfermedad, Gabriel Bunge, la define así: “La acedia… estimula simultánea y permanentemente los dos poderes irracionales del alma: la concupiscencia y la violencia. Por eso es una mezcla de concupiscencia frustrada y agresividad… Descontenta del hoy, desea el mañana; se orienta hacia atrás y hacia delante… A causa de su duración, adopta una forma de depresión espiritual que, en los peores casos, aboca al suicidio, último y desesperado intento de evasión”, Akedia (1997). Indudablemente hay grados, y aquí se centra en el más agudo.

No se trata solo de una enfermedad individual, sino que tiene su vertiente social, que viene a reforzar lo personal. Y si alguien piensa que no la tiene quizá sea porque está tan asumida en el propio interior que es incapaz de descubrirla, o que, habiéndola descubierto, no se encuentra con ganas o fuerzas de oponerse a ella, considerándola una batalla perdida ante la que ha tirado la toalla definitivamente.

Pero los monjes del yermo no se centran solo en el diagnóstico, por muy lúcido que sea en este caso, sino que proponen una serie de terapias para esta enfermedad. El primer paso según ellos consiste en reconocer en qué medida estamos colonizados por esta pasión, porque produce tal oscuridad en nuestra tramas personales y sociales que no somos conscientes de su presencia, pues nos hemos habituado a vivir por este parásito que nos va debilitando poco a poco, e incluso podemos llegar a considerarlo como algo natural, un paso necesario hacia la madurez.

En segundo lugar, nos dicen que no debemos hacer caso a las numerosas excusas que nos propone esta enfermedad para vivir “en paz”, como el merecido descanso por todas las luchas anteriores, que es mejor disfrutar de lo que nos queda de vida con los pequeños placeres cotidianos que empeñarnos en objetivos irrealizables (o utópicos), que hay que recuperar los “años perdidos”, que no volverán… Y muchas otras excusas sutiles que nos va ofreciendo esta enfermedad tan invisible.

En tercer lugar, como la acedia es una enfermedad interior, no se puede buscar el remedio en los demás (que nos solucionen el problema), en el cambio de lugar o de estado, sino en nuestra conciencia y en nuestro yo más profundo. Esto no quita la necesidad de escuchar a las personas mas cercanas o la conveniencia de acudir a personas experimentadas en esas lides, que nos ayuden a discernir sobre los medios o modos de enfrentarnos a esta enfermedad, pero siempre será la propia persona la que debe enfrentarse consigo misma.

En cuarto lugar, la lucha contra esta enfermedad es laboriosa y puede durar mucho tiempo (años incluso), por lo que debemos pertrecharnos de paciencia y perseverancia, hasta tal punto que podemos decir que la cura de la acedia tiene como uno de los principales remedios el “ajo y agua” (apócope de a jod…. y aguant…). Pero de una forma muy particular, porque ni se pueden aceptar órdenes de la acedia ni oponerse radicalmente a ella, pues el voluntarismo engorda esta pasión y el propio sujeto no está en las mejores condiciones para esta lucha, ya que está muy debilitado.

En el fondo se trata de una resistencia pacífica, de ocupación de posiciones, no de grandes batallas. De perseverar en los proyectos personales y sociales, pulir nuestras opciones de vida con las dificultades que vamos a encontrarnos, iniciar trabajos que nos inviten a la asiduidad, la presencia y la acción, y dejarnos llevar por lo mejor que vamos descubriendo en nuestras vidas. Y eso, como decía el frailecico abulense: “Aunque es de noche”.

Una lucha que expresa perfectamente este apotegma: “Un monje fue preso de la acedia. Pero encontró unas pequeñas palmas, las cortó y al día siguiente se puso a hacer con ellas una estera. Al sentir hambre se dijo: ‘Ya quedan pocas palmas, las terminaré de tejer y entones comeré’. Al terminar dijo: ‘Leeré un poco y luego comeré’. Y cuando terminó la lectura pensó: ‘Recitaré algunos salmos y después comeré’. Así, poco a poco, con ayuda de Dios… adquirió seguridad para vencer los malos pensamientos”, Sentencias de los Padres del desierto VII,28.

En cualquier caso, la lucha contra la acedia supone un momento clave en nuestro recorrido personal porque marca un antes y un después, nos ayuda a descubrir nuestros propios límites y, si somos capaces de superar esta enfermedad, nos produce una profunda paz interior y un gozo duradero. O al menos eso es lo que cuentan los monjes del desierto, que, sobre esta cuestión, y muchas otras, sabían bastante

jueves, febrero 19, 2026

REFLEXIONAR PARA VIVIR


16/ Irene Vallejo: El amor (Cristina Peri Rosi)
15/ Gian Luca y abuela María: Despedida de un migrante
14/ Paula Fraga: Postureo negocio de Bad Bunny

13/ Traumatóloga Geek: ¿Y la abuela murió por la cadera rota o por la cama recetada?
12/ Francesco Tonucci:  El placer del juego
11/ Victoria Camps: ¿Son fascistas los jóvenes de hoy?

10/ David Jiménez: En la trinchera en Afganistan se pasa mal, pero en despacho de director de periódico si quieres contar la verdad tampoco se pasa bien.
9/ Cristina López Schlichting: El párroco de Adamuz

 8/ Rafa Pascual, Bombillas y obsolescencia programada
7/ Traumatóloga GEEK, El científico que rompió el cheque
6/ Jesús Quintero: "Con el tiempo..."
5/ Candela Antón: "Cerebro maternal"
4/ Revolución Crianza
 3/ Microquimerismo materno fetal y Dios 2/ 1550
(pendiente)
No se dice

1/ Foucault
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