Entonces, ¿desde qué semana «siente dolor» un feto? No existe una semana que podamos señalar con certeza. Sabemos bastante sobre el desarrollo de la nocicepción. Mucho menos sobre cuándo ese procesamiento se acompaña de la experiencia consciente que llamamos dolor.
La Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) recomienda anestesia/analgesia fetal en determinados procedimientos invasivos realizados a partir de unas 22–24 semanas. Porque la respuesta fetal al estímulo nocivo tiene relevancia clínica.
El «Royal College of Obstetricians & Gynaecologusts» (RCOG) considera improbable el dolor antes de las 28 semanas (2022). Describe redes funcionales locales desde 28 semanas, conectividad de largo alcance creciente después de 30 y mejor discriminación nocivo/inocuo hacia 33.
Pero estas no son las únicas interpretaciones. Otros investigadores cuestionan que una corteza plenamente madura sea imprescindible y señalan circuitos tálamo-subplaca más precoces. Una revisión de 2026 concluye que la cuestión del dolor consciente sigue sin resolverse.
Lo demostrable es esto: Hay respuestas nociceptivas y de estrés fetal desde la mitad del segundo trimestre. Algunas disminuyen con opioides. Eso no prueba dolor consciente, pero tampoco permite despachar la posibilidad de dolor como algo científicamente «obvio».
Hay dos afirmaciones excesivas: «Está demostrado que el feto siente dolor desde las 18 semanas». No. «No hay evidencia relevante y sabemos que no puede sufrir». Tampoco. La ciencia permite afirmar nocicepción precoz, pero el umbral del dolor consciente sigue discutido.
Por eso, la «respuesta obvia» que da por supuesto que el feto no puede sufrir no está respaldada por el conocimiento disponible. La ciencia no decide la posición moral ni jurídica sobre el aborto. Sí obliga a describir con precisión lo que sabemos y lo que ignoramos.
Otra cosa. Que un aborto pueda causar o no un trauma psicológico a la mujer es una pregunta diferente que no responde a la pregunta sobre nocicepción o dolor fetal. Son problemas científicos distintos.
Y aquí termino. No voy a discutir qué debería permitir la ley ni qué decisión debería tomar una mujer, (lo repito porque en X todo se saca de contexto) escapa a mi competencia profesional. Como neuropediatra conozco el desarrollo neurológico fetal y la respuesta no es «obvia».
Enhorabuena por la clara exposición. Como médico, para mí el debate es si un feto de 13 semanas es menos humano que uno de 25...Que tenga menor desarrollo del SNC no lo hace menos humano: No soy antiabortista, pero tengo muy serias dudas para admitir moralmente el aborto por ello
Gracias. Para mí ambos son humanos, pero ese debate merece un marco abierto a muchos otros profesionales por las implicaciones morales y legales que tiene.
Para ser médica, la ministra lo pone difícil para no cuestionar su titulación y, a ella como ser humano, el odio le nubla la mente. Hace y dice cada barbaridad que creo que hasta yo sería mejor candidato para el puesto, porque peor no se puede hacer.
Un hilo muy interesante (y necesario). Gracias por compartir. Independientemente de la posición que adoptemos cada uno, creo que sí es necesario hacer una reflexión como sociedad sobre el porqué hemos llegado anualmente a tener +100.000 IVE (siendo el 95% en embarazos sanos).
Sin duda, es una cuestión de enorme importancia.
Cita
Ana Iris Simón
@anairissimon
Casi la mitad de las mujeres que abortan no lo harían si tuvieran otras condiciones económicas, laborales o afectivas. Lo dice este estudio de 2012 hecho por clínicas en las que se practican abortos, que es de los pocos accesibles públicamente, por cierto, en los que se indaga x.com/sanidadgob/sta…