lunes, marzo 09, 2026

La voz que aprendió a callarse

https://nacho-vallejo.medium.com



Hay algo que con los años uno termina reconociendo con bastante precisión dentro de las organizaciones.

Alguien con criterio formula una propuesta. No es una ocurrencia improvisada. La trabaja con cuidado, la contrasta con otros, intenta entender bien el problema que quiere resolver. Dedica tiempo a pensar cómo presentarla, cómo evitar que suene a crítica, cómo encuadrarla como una oportunidad. Busca aliados. Escoge con cuidado el interlocutor adecuado.

En algún momento decide elevarla.

Y entonces ocurre algo que, cuando uno lo ha vivido suficientes veces, deja de sorprenderle.

La propuesta no se rechaza. Tampoco se discute. Simplemente entra en una zona extraña donde nada termina de suceder. Aparece el silencio administrativo. Alguien dice que “lo mirarán”. Se sugiere convocar una reunión que nunca llega a celebrarse. Se pide esperar un poco más.

Y la propuesta desaparece sin que haya habido conflicto.

Con el tiempo uno empieza a entender que a veces sucede algo incluso más incómodo. El simple hecho de haber trabajado bien una propuesta, de haber buscado aliados, de haber pensado el momento adecuado para plantearla, puede despertar una reacción que no estaba en el guion. La jerarquía percibe la maniobra como una amenaza. No necesariamente a la propuesta en sí, sino a su propio espacio de decisión.

A partir de ahí el proceso se vuelve todavía más sutil. La propuesta no se rechaza de forma abierta. Se diluye. Se deriva a un grupo de trabajo que nunca termina de reunirse. Se pide ampliar la información. Se introduce un nuevo nivel de aprobación.

No muere por debate.

Muere por dilución.

Esto ocurre una vez. Luego otra. Y otra más.

Hasta que algo cambia.

Pero no cambia el sistema.

Cambia la persona.

El aprendizaje que nadie programa

No hablo de una metáfora. Es un proceso bastante reconocible para cualquiera que haya pasado suficiente tiempo dentro de una organización compleja.

Profesionales con criterio, con propuestas razonadas y con una energía genuina de mejora terminan aprendiendo, no porque alguien se lo explique, sino porque la experiencia se lo enseña, que usar esa energía tiene un coste.

Y empiezan a ajustar su comportamiento en consecuencia.

No se trata de resignación pasiva. Es, en realidad, una forma bastante racional de adaptación.

El problema es lo que se pierde en ese proceso.

Porque este aprendizaje no ocurre únicamente por la sensación de futilidad, por la percepción de que las propuestas no llegan a ningún sitio. Ocurre también por algo más difícil de nombrar: el peligro percibido.

En ciertos sistemas proponer cosas no es solo inútil. Puede resultar incómodo. No porque existan represalias explícitas, eso es raro, sino porque quien propone empieza a notar pequeñas consecuencias difusas: ser etiquetado como alguien problemático, perder la confianza de quien decide, quedar fuera de conversaciones que antes ocurrían de manera natural.

La persona no solo aprende que sus ideas no prosperan.

Aprende que el propio acto de tenerlas y expresarlas puede tener un coste personal que nadie va a compensar.

Tres fases de un ajuste silencioso

Este proceso no ocurre de golpe. Más bien se parece a un desplazamiento gradual.

Al principio aparece algo que podríamos llamar filtrado externo. La persona sigue teniendo ideas, pero empieza a seleccionar con más cuidado qué merece la pena plantear y qué no. Aprende qué temas conviene no escalar, qué conversaciones no merecen el desgaste, ante quién tiene sentido proponer algo y ante quién no.

El criterio sigue intacto.

Pero el canal por el que ese criterio circula empieza a estrecharse.

Después aparece un filtrado más profundo. Las ideas empiezan a autocensurarse antes incluso de formularse. La persona deja de proponer aquello que sabe, por experiencia acumulada, que no va a prosperar.

Hay además un matiz que rara vez se nombra. Quien intentó hacer las cosas bien, quien trabajó la propuesta, buscó aliados, eligió cuidadosamente el lenguaje, suele llegar a este punto más rápido que quien nunca lo intentó de verdad. Porque la distancia entre el esfuerzo invertido y el resultado obtenido resulta demasiado evidente.

El criterio no desaparece.

Pero deja de circular.

Y cuando deja de circular ocurre algo que no siempre vemos a simple vista. La persona sigue teniendo capacidad de análisis, sigue viendo los problemas, sigue imaginando soluciones posibles. Pero empieza a guardárselas.

No porque no le importen.

Sino porque ha aprendido que ponerlas encima de la mesa no cambia demasiado las cosas.

La última fase es la más silenciosa de todas.

Desde fuera parece simplemente adaptación. La persona sigue trabajando, sigue cumpliendo con sus responsabilidades, sigue ocupando su lugar dentro de la organización.

Pero algo se ha retirado.

La inversión personal en el sistema se reduce a lo estrictamente necesario. No por indiferencia, sino por agotamiento.

Es el agotamiento de una forma muy concreta de esperanza.

Lo que le ocurre a la persona

Este proceso tiene un impacto que rara vez se nombra con claridad y que va más allá de lo organizativo.

La mayor parte de los profesionales que describe este texto no trabajan solo por cumplir. Trabajan porque identifican problemas reales y creen que pueden contribuir a resolverlos. Esa creencia no es ingenuidad. Es, de hecho, una de las fuerzas que hacen funcionar los sistemas en silencio la mayor parte del tiempo.

Cuando esa posibilidad se bloquea de forma sistemática, lo que se erosiona no es solo la motivación.

Se erosiona la relación entre lo que uno sabe y lo que puede hacer con eso que sabe.

Y esa fractura tiene un peso específico. No agota el cuerpo de la misma forma que el exceso de trabajo. Pero cambia algo más difícil de recuperar: la disposición a seguir pensando en voz alta dentro del sistema en el que uno trabaja.

No es burnout

Por eso conviene distinguir este proceso del burnout.

El burnout suele aparecer cuando la demanda supera sistemáticamente los recursos disponibles. La persona está agotada porque trabaja demasiado, porque sostiene demasiado, porque el sistema le pide más de lo que puede dar.

Aquí ocurre algo distinto.

La persona no está agotada de trabajar.

Está agotada de proponer sin retorno.

De ver cómo ideas razonables ni siquiera llegan a intentarse. De comprobar, cada vez con más claridad, que el esfuerzo invertido y el resultado obtenido rara vez guardan relación.

Y a veces ocurre algo todavía más desconcertante: uno aprende a proponer mejor, a elegir mejor el momento, a cuidar más el lenguaje… y aun así el resultado apenas cambia.

Solo cambia la forma en que la propuesta desaparece.

Cuando la sensación de no poder influir en el entorno se vuelve sistemática, la motivación no se desgasta lentamente.

Simplemente se extingue.

Lo que pierde la organización

Las organizaciones rara vez perciben este fenómeno porque lo que desaparece no deja rastro.

Cuando un mando bloquea una propuesta de forma explícita al menos existe un coste visible. Hay una decisión, hay fricción, hay algo que discutir.

Aquí ocurre lo contrario.

Las propuestas dejan de formularse.

No aparecen en ningún indicador.
No generan conflicto.
No obligan a tomar decisiones.

El sistema continúa funcionando con aparente normalidad.

Pero ha perdido algo importante.

Se pierde inteligencia distribuida. Se pierde capacidad de diagnóstico. Se pierde talento que, en lugar de marcharse, decide simplemente dejar de intentar cambiar las cosas.

Desde fuera esas personas siguen ahí.

Pero el sistema ya no tiene acceso a una parte muy valiosa de lo que saben.

Las organizaciones no pierden talento solo cuando la gente se va.

Muchas veces lo pierden antes.

Lo pierden cuando las personas que mejor entienden los problemas dejan de pensar en voz alta.

¿Se puede revertir?

Responder a esta pregunta obliga a ser honestos.

A menudo se dice que todo depende del liderazgo. Que basta con que aparezca alguien con autoridad dispuesto a escuchar, a tolerar el error y a proteger a quien propone para que el sistema empiece a cambiar.

Puede ocurrir.

Pero en organizaciones muy jerárquicas, como lo son muchas de nuestras instituciones, el problema suele ser más profundo que la ausencia de líderes especialmente valientes.

Tiene que ver con cómo se perciben las propuestas que vienen desde abajo.

En teoría, una propuesta debería ser exactamente eso: una contribución para mejorar algo que no funciona bien. En la práctica, en sistemas muy verticales, a menudo se interpreta de otra manera. Como una impugnación implícita del criterio de quien decide. Como una señal de que alguien está señalando un problema que el sistema, o quien lo dirige, no había visto.

Y esa percepción, aunque rara vez se verbaliza, genera una reacción bastante humana.

La defensiva.

No siempre ocurre de forma consciente. A veces es simplemente un reflejo organizativo. El sistema se protege a sí mismo. Amplía circuitos de aprobación. Pide más información. Retrasa decisiones. Introduce matices.

La propuesta no se rechaza.

Pero tampoco avanza.

Desde el punto de vista de quien propone, el efecto es el mismo.

Y cuando ese patrón se repite lo suficiente, la organización empieza a enseñar algo muy concreto a sus profesionales: que pensar en voz alta puede convertirse en un problema.

Es un aprendizaje silencioso, pero poderoso.

Por eso revertir este proceso no depende necesariamente de encontrar líderes extraordinarios o disruptivos.

Depende más bien de algo más sencillo y, al mismo tiempo, más exigente: cambiar la forma en que el poder se relaciona con las ideas que no controla.

En organizaciones maduras, una propuesta que surge desde abajo no debería percibirse como una amenaza. Debería entenderse como lo que realmente es: inteligencia distribuida que el sistema tiene la suerte de tener.

Pero para que eso ocurra hace falta algo que no siempre es evidente: que quienes ocupan posiciones de responsabilidad sean capaces de escuchar una propuesta sin sentir que su autoridad está siendo cuestionada.

Ese cambio de mentalidad, más cultural que técnico, probablemente sea una de las palancas más importantes para que el silencio organizativo deje de reproducirse.

Porque cuando una organización consigue que proponer ideas no se viva como un riesgo personal, algo cambia.

Las personas vuelven a pensar en voz alta.

Y ese es, casi siempre, el primer paso para que las organizaciones vuelvan a aprender.

Nombrar lo que ocurre

Quizá lo único que puede hacer quien se encuentra dentro de esta dinámica es algo aparentemente sencillo.

Nombrar con precisión lo que está ocurriendo.

No como queja.

Como diagnóstico.

Entender que lo que siente no es debilidad, ni falta de vocación, ni incapacidad para adaptarse.

Es la respuesta racional de alguien que ha aprendido, a base de experiencia acumulada, cómo funciona el sistema en el que trabaja.

Ese reconocimiento no cambia el sistema.

Pero protege algo importante.

La capacidad de seguir viendo con claridad.

Porque cuando un profesional empieza a creer que el problema es él, deja de poder comprender lo que realmente está ocurriendo.

Y cuando el diagnóstico se pierde, también se pierde cualquier posibilidad de tratamiento.

domingo, marzo 08, 2026

Medicalización, psiquiatrización y ecología según Jorge L. Tizón - Entrevista a CRISTINA MARTÍN HERNÁNDEZ Y ELENA FRISUELOS PERNI






Manuela Contreras
Responsable del curso y matrona

El fin de semana pasado tuvimos un curso sobre salud mental con uno de los protagonistas de la reforma psiquiátrica que empezó en España en los años 70, Jorge L Tizón. Desde entonces ha seguido creyendo y trabajando por una salud mental más científica, ética, comunitaria y solidaria. A sus recién cumplidos 80 años, no sólo transmite sus altos conocimientos y experiencia clínica y en gestión sanitaria, sino una gran esperanza en las personas con trastorno mental y sus familias, la sociedad, y los profesionales. Por eso aún sigue supervisando grupos de profesionales, atendiendo pacientes y familias, e intentando cambiar el paradigma medicalizador y psiquatrizante del sufrimiento psíquico y del trastorno mental.

En el curso puso encima de la mesa el negocio ingente de la industria farmacéutica y cómo el elevado uso de los psicofármacos, sostenido en una teoría biologicista del trastorno mental, daña a los pacientes, sus familias y la sociedad. España el primer país del mundo en consumo de hipnosedantes y, respecto al consumo de antidepresivos, el primero de Europa y el segundo del mundo. Entre 2001 y 2013 se cuadruplicó el negocio de las Big Pharma, que junto con el de la guerra, son los dos mayores negocios mundiales.

Puso ejemplos para ilustrar cómo la crisis geopolítica, social y ecosistémica, tiene repercusión en las consultas de los servicios de salud mental, aunque no es percibido por numerosos profesionales. Por ejemplo, los antidepresivos -fármacos antiemocionales- los toman más las mujeres, más si son pobres y más si son ancianas. La crisis de la salud mental se resuelve atendiendo la organización social y potenciando una atención sanitaria más comunitaria. Afirmó que la salud mental hoy corre peligro de convertirse tan sólo en un negocio neoliberal.

Planteó cómo la reforma psiquiátrica en España, consiguió cerrar los manicomios, pero no potenciar suficientemente la atención comunitaria y tampoco cambiar la ideología medicalizadora de los profesionales. La universidad tiene mucho peso en la transmisión de esta ideología. Desmontó otros mitos como el del origen genético de los trastornos mentales, o la equiparación interesada que a veces se hace del sufrimiento psíquico con el trastorno mental.

Una parte de su exposición abordó temas relacionados con la salud mental infanto-juvenil. Los niños atendidos en centros ambulatorios de salud infanto-juvenil se han duplicado desde 2008. Un tercio de estas consultas son niños migrantes y otro tercio niños adoptados. Crecen desmedidamente los diagnósticos como los trastornos del espectro autista o por déficit de atención. A los niños también se les está medicalizando de forma iatrogénica y abusiva hasta extremos gravísimos y con repercusiones para toda una generación. Los psicofármacos en la infancia cambian el desarrollo cerebral. Temas como el de las pantallas y la infancia necesitas un planteamiento político, exigiendo a las multinacionales tecnológicas una regulación que proteja a la infancia.

Hace falta potenciar un modelo de asistencia sanitaria, no centrado ni en la enfermedad ni en el enfermo, sino en el consultante como miembro de una comunidad (modelo relacional). Definió la salud mental como la capacidad de amar, trabajar, cuidar, disfrutar y tolerar.

Planteó la necesidad tanto de una “política de las 100 flores” (políticas concretas que acercan los profesionales/servicios de salud mental a la comunidad) como la de un trabajo familiar compartido, en el que pacientes y familias tengan la misma voz y voto que los técnicos. También abordó la importancia de un trabajo en red y qué elementos debe tener para ser efectivo. Entre esos elementos mencionó las reuniones periódicas de representantes de todos los servicios que atienden a los pacientes (atención primaria, servicios sociales y de salud mental, pedagógicos u ONGs), la formación conjunta de diversos servicios (guarderías, centros de salud, salud mental extrahospitalaria, colegios e institutos, servicios de salud de la mujer) o la puesta en marcha de Unidades Funcionales de Cuidados (que supone la coordinación de todos los servicios implicados en la atención del paciente y su familia)

Acabó su exposición planteando esquemas básicos para un trabajo comunitario, algunos de ellos fueron: los siete niveles de contención (para guiar en la combinación de terapias y ayudas psicosociales y sociales), una compresión diferente de los sistemas emocionales, un modelo relacional de psicopatología, una mirada mayor a los factores de protección o capacidades del paciente y la familia, o una mejor integración entre asistencia y prevención. En este último aspecto es clave delimitar el papel de los profesionales, potenciando más su papel subsidiario o de acompañamiento de las familias, los maestros y otros sistemas en los que se desenvuelve el menor a adulto con transtorno mental.

MÚSICA PARA LA SOLIDARIDAD EN EL PROGRAMA DE RADIO "SOLIDARIDAD"

Ceiba Suárez recomienda Kany García: "Remamos"
Alexis de la Cruz recomienda Fito Páez: "Yo vengo a ofrecer mi corazón"


Misael Paredes Riofrío recomienda Victor Jara: "Cruz de Luz"

www.rapjondo.blogspot.com recomienda Rap Jondo: "No te rindas"

AIRAM recomienda Cor la Magrana: "Gallo rojo, gallo negro"

MIGUEL FERNÁNDEZ recomienda Manu Chao: "Me llaman calle” 
Me llaman calle, pisando baldosa
La revoltosa y tan perdida
Me llaman calle
Calle de noche, calle de día
Me llaman calle
Hoy tan cansada, hoy tan vacía
Como maquinita por la gran ciudad
Me llaman calle
Me subo a tu coche
Me llaman calle de malegría
Calle dolida, calle cansada de tanto amar
Voy calle abajo, voy calle arriba
No me rebajo ni por la vida
Me llaman calle y ese es mi orgullo
Yo sé que un día llegará
Yo sé que un día vendrá mi suerte
Un día me vendrá a buscar
A la salida, un hombre bueno
Pa' to' la vida y sin pagar
Mi corazón no es de alquilar
Me llaman calle, me llaman calle
Calle sufrida, calle tristeza de tanto amar
Me llaman calle, calle más calle
Me llaman calle, la sin futuro
Me llaman calle, la sin salida
Me llaman calle, calle más calle
La que mujeres de la vida
Suben pa'bajo, bajan pa'rriba
Como maquinita por la gran ciudad
Me llaman calle, me llaman calle
Calle sufrida, calle tristeza de tanto amar
Me llaman calle, calle más calle
Me llaman siempre y a cualquier hora
Me llaman guapa, siempre a deshora
Me llaman puta, también princesa
Me llaman calle, es mi nobleza
Me llaman calle, calle sufrida
Calle perdida de tanto amar
Me llaman calle, me llaman calle
Calle sufrida, calle tristeza de tanto amar
A la Puri, a la Carmen, Carolina, Viviana
Pereyra, Masa, Marga, Baby
Marcela, Jenny, Tatiana, Rudy, Mónica
María, María
Me llaman calle, (Carolina) me llaman calle
Calle sufrida, calle tristeza de tanto amar
Me llaman calle, (Carolina) me llaman calle
Calle sufrida, calle tristeza de tanto amar (A la Puri)
Me llaman calle, (Carolina) me llaman calle
Calle sufrida, calle tristeza de tanto amar
Me llaman calle, me llaman calle
Calle sufrida, calle tristeza de tanto amar

NURIA SÁNCHEZ recomienda Rapjondo: “Reloj sin agujas”   

ROSA AÑEL recomienda Bebe: “Ella” 

DÍA INTERNACIONAL CONTRA LA VIOLENCIA MACHISTA
LA PUERTA VIOLETA - Rozalén   
IMANOL ZUBERO recomienda “Mujeres por La Paz” 
 

JESÚS BELDA recomienda Carlos Rivera: “Grito de guerra”

Las palabras amagadas los silencios obligados
Las mentiras que dijeron por robarse unos pedazos
Cuanta tierra levantaron por mostrarnos su grandeza
Lo que de verdad lograron fue que nos dieran tristeza

Y tanta pena que dan, ya no nos verán llorar
¿Cuánto vale lo que eres?
¿Cuánto vale lo que das?
Ya nos han quitado todo
Pero no podrán quitar la esperanza
De que un día todo tiene que cambiar

Grito desde el corazón
¿Quién se creen esos cobardes?
Que se atreven a mandar si no saben cuánto vale
Levantarse en la mañana para ir a trabajar
Con un beso de despedida una vela que apagar
Pedir un par de deseos que tal vez verás cumplir
¿Qué sabrán de ser feliz, si no saben sonreír?
Ya nos han quitado todo
Pero no podrán quitar la esperanza
De que un día todo tiene que cambiar

Que se atrevan a mirarnos a los ojos
Que se atrevan a encerrarnos con cerrojos
Ya hemos esperado tanto y no hemos de
Desesperar porque todo lo que sube algún día ha de bajar
Que se atrevan a pensar que son eternos
No se han dado cuenta de que están enfermos
Que aquí vamos a estar todos listos para contemplar
La caída de su historia y el camino a su final
El camino a su final

Que se atrevan a pensar que son eternos
No se han dado cuenta de que están enfermos
Y que aquí vamos a estar todos listos
Para contemplar la caída de su historia
Sólo queda la memoria de la lástima que dan
Y el camino a su final
Y el camino a su final
Y el camino a su final


NADIA JIMÉNEZ CASTRO recomienda a Valeria Castro: “Guerrera”


Guarda sobre el que es su propio techo
Todos los justificantes de los hechos
Guarda una maleta por si hay que partir
Suena en su cabeza un eco que aún arrastra
Una misma historia siempre la desgasta
Cansada de justificar cómo vivir
Y se ha enterado
Después de mil batallas que la vida pasa a un lado
Y es el invierno
El que, después de noche y noche, la ha callado
Grita a viva voz que no hay para microfonía
Canta de pulmón, tu historia no se desafía
Eres aliciente, eres lo que le hace falta a la gente
Ay, guerrera, yo te llevaré en el alma la vida entera
Ir a la ventana antes que rompan el cristal
Es mejor arder en llamas, antes que callar
Porque vivir no es vivir si hay que vivir huyendo de uno más
Y acabo entendiendo un mensaje sincero
Cuídate, cariño, hazlo por ti primero
Que a poquito que empieces, nadie te podrá apagar
Y se ha enterado
Después de mil batallas que la vida pasa a un lado
Y es el invierno
El que, después de noche y noche, la ha callado
Grita a viva voz que no hay para microfonía
Canta de pulmón, tu historia no se desafía
Eres aliciente, eres lo que le hace falta a la gente
Ay, guerrera, yo te llevaré en el alma la vida entera

RULA FERNÁNDEZ recomienda Kase O: “Renacimiento” 

Entró el sol por la ventana y me dio en la cara
Haciendo que me despertara
Soñaba que flotaba en tu vientre mamá
Que volvía a nacer que me creaba
Que recobraba las ganas de vivir
Que la vida aún tenia mil regalos para mí
Soñaba que volvía a respirar bien
Y he saltado de la cama con las pilas al cien
Con las ideas oxigenadas
De lo que quiero ser, una visión clara
Ey, ya no hago un drama por nada
La vida era distinta a como yo me la tomaba
No es hacer, no es tener, es ser
Es amar, es crear, no es huir ni temer
Ey, si me olvidé de mi mismo por demasiado tiempo
Da igual, porque hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi rena
Ninguna droga joderá mi libertad
No quiero dañar mi cuerpo
No quiero fingir, quiero realidad
Voy a decir la verdad en todo momento
Hoy soñé que podía cambiar
Nada cambia si nada cambia
El mayor amor le tengo a mi persona
Ni me quiero matar ni me quiero morir, ¡perdona!
No me gusta ser un infeliz
Quiero respirar por la nariz
Quiero el puro sentimiento sin alterar
Quiero que el tiempo, sea una línea vertical
Quiero poner fin al motín de mi mente
Y que mi alma vuelva a reinar
Si me olvidé de mi mismo por demasiado tiempo
Da igual porque hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi rena
Voy a mirarme en el espejo
Y me voy a perdonar, por fin, por el daño que me he hecho
Voy a mirar ahí dentro
Y voy a bañarme en mi propia luz de salud y conocimiento
Porque es mi vida lo que está en juego
Nada más importante ya que es lo que es lo único que tengo
Voy a quererme y a cuidarme a partir de hoy
No quiero recuerdos, necesito vivir más ¡Allá voy!
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento

  
Tú que has sangrado tantos meses de tu vida
Perdóname antes de empezarSoy engreída y lo sabes bienA ti que tienes siempre caldo en la neveraTú que podrías acabar con tantas guerrasEscúchame
Mamá, mamá, mamáParemos la ciudadSacando un pecho fuera al puro estilo DelacroixMamá, mamá, mamá
Por tantas ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-maMa-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma, mamáTodas las ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-maMa-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma, mamá
Tú que amarraste bien tu cuerpo a mi cabezaCon ganas de llorar, pero con fortalezaEscúchame
Mamá, mamá, mamáParemos la ciudadSacando un pecho fuera al puro estilo DelacroixMamá, mamá, mamá
Por tantas ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-maMa-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma, mamáTodas las ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-maMa-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma (mami)
Ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-maMa-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma, mamáVivan las ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-maMa-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma
No sé por qué dan tanto miedo nuestras tetasSin ellas no habría humanidad ni habría bellezaY lo sabes bienLo-lo-lo-lo-lo-lo-lo-lo-lo-lo-lo-lo-lo(Lo sabes bien) lo-lo-lo-lo-lo-lo-lo-lo-lo-lo-lo-lo-loEscúchame
Mamá, mamá, mamá 

ANTONIO GRANADILLA recomienda Roger Mas & Cobla Sant Jordi:  “Negra Sombra”

sábado, marzo 07, 2026

Sanitarios piden a ministra de Sanidad SOLIDARIDAD con Palestina

Arte solidario de calle. Gran Canaria

28 de abril de 2025. Por registro oficial

Dña. Mónica García Gómez
Ministra de Sanidad
P.º del Prado, 18
28014 Madrid

Sra. Ministra:
Somos el grupo Health Workers For Palestine Spain España, un grupo de profesionales de la salud que se conformó en octubre del 2024 inspirados por otros grupos de Salud por Palestina en otros países del mundo, con quienes estamos coordinados, por la necesidad de movilizar a profesionales en todo el Estado y establecer una plataforma unificada para actuar a nivel estatal e internacional. En octubre publicamos el “Manifiesto de profesionales de la sanidad por la paz y en solidaridad con Palestina” que a día de hoy cuenta con casi 600 adhesiones individuales y más de 35 entidades sanitarias.

A pesar de nuestro corto recorrido hemos estado trabajando intensamente desde los diferentes
frentes, con el objetivo final de acabar con el genocidio, a día de hoy luchando por el alto el fuego permanente, la ocupación y el apartheid en Palestina. Tenemos una presencia muy intensa en Redes Sociales y en la calle. Fomentamos el boicot a productos israelíes, difundimos material e información en favor de la causa Palestina y presionamos a instituciones y gobiernos en todos los niveles de la Administración del Estado. Tenemos especial preocupación por la destrucción sistemática y deliberada del sistema sanitario gazatí.

Nos ponemos en contacto con usted para trasladarle nuestra preocupación e interés por la situación de las relaciones comerciales del Ministerio de Sanidad y de las Consejerías de Salud de las Comunidades Autónomas, con empresas israelíes de materiales o tecnologías sanitarias. Nuestro grupo está especialmente preocupado por la compra de fármacos a la empresa israelí TEVA.

Esta preocupación hay que enmarcarla y contextualizarla en nuestra reivindicación del fin inmediato del Genocidio en Gaza y de la ocupación colonial de Palestina por los israelíes. Esto nos lleva a exigir al Gobierno del que Usted forma parte, la interrupción inmediata y real del comercio de armas o tecnología de uso bélico con Israel e impedir el tránsito de armas provenientes de otros países hacia Israel.

También solicitamos que se apliquen medidas de boicot a todas las empresas israelíes que operan en España, que se apliquen todas las disposiciones de la Corte Internacional de Justicia y de la Corte Penal Internacional, que se trabaje activamente para lograr el fin de las hostilidades y la retirada completa del Ejercito de Israel del territorio de la Franja de Gaza así como el cese de la represión y el hostigamiento de los y las palestinas de Cisjordania. En última instancia llamamos a la ruptura total de relaciones con Israel.

TEVA Es una empresa farmacéutica israelí, líder en el mercado de genéricos en Europa. Su sede
principal está en Tel Aviv. En 2023 ocupó el puesto 19 en el ranking de las 20 empresas farmacéuticos con mayor nivel de ingresos en el mercado mundial de fármaco. En España, en 2023 Teva fue, por volumen de ventas al SNS, el tercer laboratorio a nivel nacional con 70 millones de envases y más de 500 millones de euros en ventas. Tenemos constancia de la existencia de multitud de contratos de suministros de fármacos a hospitales en el territorio español. Son contratos públicos. Por ejemplo, basta consultar la situación de Cataluña a través del portal para encontrar cientos de contratos.

En 2023 TEVA se gastó en "transferencias de valor" en España (pagos, congresos, viajes, etc):
2.010.412 € (pagos a profesionales sanitarios 961.819 €; pagos a asociaciones: 811.811 €; pagos
relacionados con I+D: 236.782 €). Además esta empresa ha sido acusada de prácticas corruptas o poco éticas en numerosas ocasiones en diferentes países: Sobornos, Competencia desleal y Crisis opioides. En nuestra página web puede usted encontrar mucha información detallada sobre esta empresa.

Pero lo más importante para nosotros ahora es que TEVA financia al gobierno israelí que lleva a cabo el Genocidio en Gaza mediante transferencias de impuestos y otras formas de transferencia
económica difíciles de rastrear. Por otra parte se beneficia de unas posiciones privilegiadas en el
mercado farmacéutico en los territorios ocupados de Palestina, ya que no tiene que pagar aranceles ni tiene límites de circulación en los puntos fronterizos de control. Ello le permite comercializar ampliamente sus productos farmacéuticos en estos territorios, haciendo competencia directa y desleal a las pequeñas empresas farmacéuticas que operan en esos territorios. Con frecuencia venden estos fármacos a los palestinos a precios superiores a los del mercado israelí. Ya ha sido advertida por la ONU por incumplir la legislación internacional.

Según la declaración de la Corte Internacional de Justicia en julio del 2024, Israel ocupa ilegalmente Palestina y, por tanto, los Estados miembros de la ONU tienen la obligación de evitar en lo posible ayudar a las actividades israelíes, tanto dentro como fuera de su territorio.

Por este motivo le S O L I C I T A M O S
● Que explore medidas administrativas que permitan LIMITAR la actividad de la empresa
TEVA en nuestro país, tanto en el ámbito de la producción de fármacos como de su
comercialización y distribución. Somos conscientes de que, al estar transferidas las
competencias sanitarias a las Comunidades Autónomas, resulta difícil una acción
totalmente eficaz, pero pensamos que desde el Gobierno se pueden arbitrar medidas
que avancen claramente en esa dirección.
● Que ANULE los contratos que mantienen los centros sanitarios públicos de su ámbito
de competencia directa (INGESA y otras agencias) con empresas de material sanitario
e industrias farmacéuticas de origen israelí, en concreto con la empresa TEVA.
● Que establezca medidas administrativas para EVITAR que se realicen nuevos contratos
con estas empresas, especialmente con TEVA, por ejemplo, incluyendo cláusulas en los
pliegos de contratación que impidan a las empresas israelíes presentarse a las
licitaciones argumentando su participación en el Genocidio israelí.
● Que INSTE a las Consejerías de Salud de las Comunidades Autónomas a que
establezcan medidas administrativas similares en su propio ámbito de competencia.
Nos ponemos a su disposición para apoyar esta actividad en la manera que usted estime pertinente.

Reciba un saludo muy cordial.

En Madrid a 28 de Abril de 2025

Health Workers For Palestine Spain (HW4PS)
hcw4palestinespain@gmail.com
Web: https://hw4p.es/ ; Canal de Telegram:
https://t.me/healthworkersforpalestinespain ; X: @HW4PalestSpain ; BSky:
https://bsky.app/profile/hw4ps.bsky.social ; Instagram: @hw4p.spain

miércoles, marzo 04, 2026

Si Goya levantara la cabeza....

¿Estaba Goya pintando a los señoritos de las estatuillas
sobre los hombros del pueblo?



..Y asistiera a una gala española muy publicitada y que lleva su nombre daría un bufido. Sin duda. Goya no sería un héroe pero pintó bien a los héroes y al pueblo de Madrid en fiesta, y bien retrató con valentía a Carlos IV con cara bobalicona y a su mujer con cara de mandona. E hizo una pintura menos conocida en que los ricos se representan como asnos encima de los pobres ¡genial!

A mí los goyas no me molestan por progres sino por mentirosos. La fila de gente de izquierda que se quita el sombrero ante el bien que hacen los cristianos y muy buena parte de la Iglesia daría vueltas a la tierra. Son algunos intelectuales pero son sobre todo el pueblo. Solo ante la Virgen del Pino en Gran Canaria desfila más gente que ante los goyas.

No hace falta que escriba lo que ya está escrito. Les dejo dos testimonios valiosos. 

Uno más riguroso, más de mirada global. Gema Lendoiro en The Objective https://theobjective.com/opinion/2026-03-04/iglesia-catolica-chiringuito-silvia-abril/ va desgranando la importancia de la Iglesia para la razón, el arte y el bien común, además de poner en contexto algunos de los males a los que ha colaborado.

Otro, el conmovedor relato de un cura de barrio. Sin enfado. Con cariño. Una llamada, una invitación. Puedes leerla en https://www.eldebate.com/religion/20260303/carta-cura-barrio-silvia-abril_391222.html. Es conmovedora porque está cargada de rostros y diálogos cercanos. Dice: "Sus declaraciones suenan a cierta superioridad moral, como si ser frágil y apoyarse en la fe fuera algo vergonzoso, como si tuviéramos que ser superhéroes perfectos que nunca fallan. Y luego nos preguntamos por qué la salud mental es un problema creciente".

Tenía razón Rahner (aquí): los fariseos de todos los tiempos querrán tirar piedras a la Iglesia como quisieron hacerlo con la adúltera, pero Él, el Señor, y su pueblo, más bien se acercarán a darle un beso en la frente. Agradecidos. Y Goya estaría entre ellos.

Eugenio A. Rodríguez