Antígona hoy
Sugerencias para un cristianismo del siglo XXI: dialogante, comprometido, plural, vocacional, misionero, en crecimiento
martes, abril 07, 2026
domingo, abril 05, 2026
SIAP Madrid, 22-23 mayo: DeepEnd (salud en áreas deprivadas) ¿Cómo mantener a flote la Atención Primaria?
Seminario de Innovación en Atención Primaria (SIAP):
DeepEnd ¿Cómo mantener a flote la Atención Primaria?Madrid, 22-23 Mayo 2026
"Esta es la convocatoria para el Seminario de Innovación en Atención Primaria (SIAP) sobre el Deep End.
Deep End es un término que se originó en Escocia para denominar el trabajo en Atención Primaria en áreas deprivadas/zonas desfavorecidas (población con más problemas socioeconómicos, más y precoz morbilidad y mortalidad que la media, peor salud dental, defectuosa rehabilitación en problemas agudos y crónicos, peor acceso a los servicios sociosanitarios necesarios, más absentismo y fracaso escolar, altas tasas de desempleo, etc). Por ejemplo, en Andalucía son zonas con "necesidades de transformación social".
Deep End hace referencia como metáfora a una piscina, en la que las áreas deprivadas estarían situadas en su extremo profundo, donde el agua cubre: llegar al fondo de los problemas de las personas que lo habitan es más complejo, teniendo que “bucear” mucho más, y además tanto pacientes como profesionales deben hacer un esfuerzo constante por mantenerse a flote. El trabajo en los Deep End exige adaptaciones importantes, pero además plantea cuestiones de gran relevancia para la Atención Primaria en general.
Las inscripciones son virtuales a través de este formulario, gratuitas, a partir del jueves 26 de marzo de 2026. El debate virtual, desde cualquier lugar del mundo (y asincrónico, sin hora definida) empezará el 22 de abril y el debate presencial se celebrará los días 22 y 23 de mayo en Madrid. El satélite se modifica en esta edición y el desarrollo de los casos se hace grupal, pudiendo apuntarse para participar a través del formulario de inscripción.
Como todos los SIAP, es gratuito y libre de patrocinios de industrias."
En nuestra web podréis encontrar el horario de cada una de las sesiones, relatos vitales de los organizadores, etc.
correo-e siapdeepend@gmail.com
Twitter @DeepEnd2026
Instagram https://www.instagram.com/siapdeepend2026?utm_source=qr&igsh=bzdlZWkxY2JjZWY5
Sobre los Deep End, en general, y el proyecto escocés (desde 2009), en la Universidad de Glasgow
https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9680762/
https://bjgp.org/content/early/2024/08/20/BJGP.2024.0167?versioned=true
https://www.gla.ac.uk/schools/healthwellbeing/research/generalpractice/deepend/international/
General practitioners at the Deep End. International Bulletin, no 14. December 2025 https://www.gla.ac.uk/media/Media_1230365_smxx.pdf
El Cristo cósmico de Olga Blinder
Un autor húngaro comparó la muerte-resurrección con el nacimiento.
Seguía una profunda espiritualidad que brota de la encarnación.
Solo era cuestión de tiempo y llegó el momento en que una mujer, Olga Blinder, metiera un resucitado-crucificado en el útero, donde morimos-vivimos, creemos, amamos y esperamos
REFLEXIONAR PARA VIVIR
jueves, abril 02, 2026
Estar en la cruz no es lo mismo que mirarla
EN TIEMPOS DE JESÚS, la cruz no era un símbolo religioso ni un objeto de devoción. Era el instrumento de ejecución más cruel del Imperio romano. Crucificar a alguien significaba humillarlo públicamente, despojarlo de toda dignidad y convertir su muerte en espectáculo para infundir miedo. La cruz era castigo político: se reservaba para quienes eran considerados peligrosos para el orden establecido. Era una advertencia dirigida al pueblo entero: así termina quien desafía al poder.
Jesús es clavado en la cruz porque su anuncio del Reino literalmente incomodaba. No muere solo por una idea abstracta, sino por haber puesto en el centro a los pobres, por haber denunciado la hipocresía religiosa y por haber proclamado un Dios que es Padre y que libera en vez de someter.
El teólogo José Antonio Pagola nos dice: «Hemos logrado adorar al Crucificado de tal manera que nos oculta a los crucificados de hoy». Es decir, hemos aprendido a venerar la cruz en los templos mientras evitamos reconocerla en la historia concreta de la sociedad. Rezamos ante la imagen de Jesús sufriente y, sin embargo, muchas veces apartamos la mirada de las víctimas del pecado estructural. La fe se vuelve cómoda cuando contempla el dolor pasado y que no se deja interpelar por el dolor presente.
Existe el gran problema de que muchas veces espiritualizamos el sufrimiento, como si a Dios le complaciera vernos sufrir. Y nadamás lejos que eso. Seguir a Jesús implica trabajar para que quienes viven oprimidos puedan recuperar vida, dignidad y esperanza...y sean felices. Es necesario seguir combatiendo todo aquello que sigue produciendo crucifixiones en nuestro mundo y no hace felices a los demás. El gran teólogo Ignacio Ellacuría lo expresó con claridad: «Hay que bajar de la cruz a los pueblos crucificados».
Hoy contemplamos pueblos enteros clavados en la cruz. En estos momentos Oriente Medio vuelve a sangrar bajo las bombas que están destruyendo ciudades, arrancando familias y sembrando miedo y odio. El dolor que allí se vive no es una tragedia lejana: sus consecuencias alcanzarán al mundo entero: crisis humanitarias, desplazamientos masivos, violencia globalizada, economías desestabilizadas y una humanidad cada vez más acostumbrada e indiferente al sufrimiento ajeno.
Pero no hay que olvidar también que crucificar a los pueblos puede tomar muchas formas y una de las formas más crueles es crucificar en nombre de Dios. Matar y quitar la dignidad usando el santo nombre de Dios. Cuando la religión se usa para justificar violencias, supremacías o destrucción del otro, la cruz deja de ser signo de salvación y se convierte nuevamente en instrumento de muerte. Es paradójico ver una religión que por un lado presenta a un Dios que murió en la Cruz por amor y al mismo tiempo lo utilizamos para encubrir y apoyar proyectos políticos de muerte.
También resulta profundamente contradictorio que, como creyentes, defendamos la vida únicamente cuando se gesta en el vientre materno y, al mismo tiempo, permanezcamos indiferentes ante el dolor y las muertes injustas de miles de personas provocadas por la guerra, la violencia, el hambre o la exclusión. No puede llamarse defensa de la vida una postura selectiva que guarda silencio frente al sufrimiento humano cuando este ya tiene rostro, nombre e historia. Tristemente, muchos cristianos apoyan políticas que legitiman la guerra, como si destruir al enemigo garantizara la paz o agradara a Dios. Nada más contrario al Evangelio que pensar que el bienestar de los pueblos puede construirse sobre la muerte de otros. Esa lógica revela una contradicción profunda: cuando la fe justifica la violencia, la religión deja de ser camino de vida y termina volviéndose cómplice de la injusticia, integrada incluso en el engranaje del pecado estructural que sigue crucificando a los pueblos.
Jesús clavado nos revela hasta dónde puede llegar la violencia humana, pero también hasta dónde llega la fidelidad de Dios a las víctimas. Por eso, el cristiano no está llamado a acostumbrarse al sufrimiento del mundo, sino a impedir que continúe. Cada vez que una vida es destruida por el odio, Jesús vuelve a ser clavado. Y cada vez que alguien trabaja por la justicia, comienza lentamente el acto de desclavar a los pueblos.
Hna Adry, OSC
Teología desde abajo
miércoles, abril 01, 2026
¿Hacia dónde va la religión en España? Diálogo Rafael Díaz Salazar/Rafael Ruiz Andrés
“Una fantasía del nacionalpopulismo en países de mayorías cristianas es defender la ‘civilización cristiana’ de supuestos enemigos, ya sea el islam, los judíos, la Unión Europea o las Naciones Unidas […] Rechazar a un migrante en dificultades, sea este de la confesión religiosa que sea, por miedo a diluir nuestra cultura ‘cristiana’ es una grotesca falsificación tanto del cristianismo como de la cultura. La migración no es una amenaza para el cristianismo, salvo en la imaginación de aquellos que se benefician pretendiéndolo.
Promover el Evangelio y no acoger al extranjero necesitado ni afirmar su humanidad como hijo de Dios es querer fomentar una cultura cristiana solamente de nombre; vacía de toda su novedad”
Papa Francisco, Soñemos juntos. El camino a un futuro mejor, o.c.,
pg.129-130.
martes, marzo 31, 2026
Más no equivale a mejor. Calendario vacunal en España (Navarra) y en Dinamarca
Juan Gérvas
Más no equivale a mejor.




