Antígona hoy
Sugerencias para un cristianismo del siglo XXI: dialogante, comprometido, plural, vocacional, misionero, en crecimiento
martes, febrero 03, 2026
REFLEXIONAR PARA VIVIR
sábado, enero 31, 2026
El piloto de Hirosima
nuevarevolucion.es
Claude Eatherly (1919-1978) fue el piloto encargado del reconocimiento climático y de escoger el objetivo para el Enola Gay que acabaría impactando sobre la ciudad japonesa de Hiroshima (1946). Se trataba de la primera bomba atómica que dejaría más de 160 000 muertos. Dos años después el joven Claude dejó las fuerzas armadas y comenzaría a trabajar en una fábrica de chocolate. A los pocos años empezó a enviar cartas con dinero a los ciudadanos de Hiroshima, así como misivas en las que se afirmaba como culpable y pedía perdón. En 1950 se intentó suicidar, pero fue hallado con vida e ingresado en el hospital militar de Waco. Al mes y medio fue dado de alta y cambió su trabajo por uno más físico en una compañía petrolífera. En 1953 falsificó un cheque por una pequeña cantidad, el veredicto fue «libertad con revisión de pena por buena conducta». Meses después atracó un banco en Dallas, pero no se llevó nada. La condena fue cuatro meses más en el hospital de Waco, pues el abogado alegó problemas mentales. Asimismo, durante todo el periodo de postguerra, se negó a recibir honores o ser laureado por sus logros militares1. Günter Anders, filósofo austriaco, se enteró de su caso, de su reclusión en un hospital psiquiátrico y de sus «problemas mentales» y decidió entablar una correspondencia con Eatherly. Esta correspondencia fue agrupada y publicada en El piloto de Hiroshima. Más allá de los límites de la conciencia.
Eatherly no estaba loco, si es que acaso se puede emplear dicho término, y mucho menos sufría una enfermedad mental. Se sentía culpable, sí, de haber matado a miles de inocentes, aunque en aquel momento, cuando seleccionaba el objetivo, no fuese consciente de lo que iba a suceder. De hecho, se podría decir que el saberse culpable revelaba una espléndida salud mental, que EEUU en pos de su campaña nuclear y de su american way of life intentaba silenciar. De esta manera, el verdadero culpable salía airoso de un genocidio e incluso era digno de alabanzas y vítores: Harry S. Truman. Truman ni siquiera se arrepintió de haber asesinado a miles de personas. Este era y es el problema. Ya nadie recuerda Hiroshima, no hay películas cada seis meses rememorando el horror y el dolor de las familias que sufrieron el impacto de la primera bomba atómica. A Truman no se le juzgó porque, como decía W. Benjamin, la historia la escriben los vencedores y no los vencidos. (...)

El caso de Eatherly demostró aquellas tesis foucaltianas: el que molesta, es incómodo al sistema acaba en una institución psiquiátrica. Instituciones que, si bien en ocasiones necesarias, velan por la salvaguarda del Estado, de los poderes y de las personas que lo representan independientemente de que estos sean responsables del asesinato o del genocidio de personas que no tenían nada que ver con un conflicto entre potencias mundiales. No obstante, nuestro silencio, nuestro negarnos a recordar, a sacar a la luz las tragedias de la historia, los asesinatos, muertes, violaciones y atentados contra la libertad de las personas nos hace, también, culpables-inocentes. Culpables porque justificándonos en nuestra incapacidad de imaginar semejantes tragedias y, en consecuencia, inocentes dejamos hacer, permitimos de manera silenciosa los mayores crímenes contra la humanidad.
jueves, enero 29, 2026
CONOCERSE EN MOVIMIENTO
La lista de personas interesantes que le dan dado importancia son un auténtico torrente desde Sócrates, Jesús, filósofos, revolucionarios. Conocerse es verse, medirse, compararse, analizarse, evaluarse.
En realidad incluye conocer el ambiente y las instituciones a las que pertenezco. ¿Cómo voy a conocerme si no sé que los españoles tenemos algo de quijotes, poco de alemanes, distintos según la geografía que nos nutrió y según las herramientas que utilizamos, Conocerse es magnífico.
¿Por qué nos engañamos? Porque se pone en marcha la vanidad. El ingeniero Rovirosa lo explicaba bien certeramente: La vanidad es una mentira que nos contamos a nosotros mismos. Y así llegamos a la importancia de la verdad. Nuevamente.
Pero el conocimiento desde san Agustin a Rusell y a todo el que trate el tema está ligado con el amor. Solo conocemos lo que amamos. Solo amamos lo que conocemos. Entre amor y conocimiento hay circularidad. Recuerdo una persona que tuvo que presentarse siete veces al examen teórico para conducir el cpche.
En la escucha, que tiene mucho de fuente del conocer, también tiene mucho que ver el amor. La misma cosa dicha por alguien a quien amamos la aceptamos mejor que si es de alguien a quien no amamos.¿Cómo voy a conocer si no amo? ¿Cómo voy a conocer si no escucho?
¿Puede servir una asignatura dedicada al conocerse? Sí y mucho. Pero la persona es dinamismo y no servirá de nada si esa dinámica no se cultiva y aumenta. Vuelvo a citar al original ingeniero Rovirosa. En la juventud no parece probable que Rovirosa pueda decir lo que dijo en su madurez: “No he escuchado verdaderamente nunca”. El conocimiento de uno mismo puede llegar a ese grado si se cultiva continuamente.
Para cultivarlo continuamente hace falta tener una buena base, un buen comienzo que, básicamente es buscar la verdad objetiva. Lo normal es que cada uno seamos poca cosa, todos estamos en deuda desde antes de nacer si cabe.
Ahora se habla de narcisismo. Se refiere a aquel que mirándose en el agua como en un espejo se quedó tan admirado de su belleza que se ahogó en el agua. Si partimos de lo sencillo, de nuestro ser físico o de nuestro ser moral, es fácil darse cuenta que somos poca cosa. Si nos comparamos con otros profesionales de nuestra profesión llegamos a la misma conclusión.
Otro asunto importante es si los colectivos a los que pertenezco se conocen a si mismos como colectivo. Observando los grupos que conozco me doy cuenta que normalmente caemos en el narcisismo colectivo. Mi grupo, mi partido, mi asociación. Valorar bien a mi grupo es necesario para poder trabajar en tal grupo. Nos comprometemos porque no nos parece uno cualquiera. Es bueno que me guste mi pueblo o mi equipo deportivo, o mi grupo profesional… Valorarlo sí, pero narcisismo no.
El absurdo más absurdo del narcisismo colectivo llega a las pertenencias a tal tribu o tal equipo de futbol, que nos permite sentirnos de los ganadores sin levantarnos del sillón. Los nacionalismos y otras realidades sociopolíticas tienen origen similar.
Si es necesario conocerse personalmente, conocerse colectivamente también lo es. La psiquiatra Maribel Rodríguez habla con razón de “pandilla narcisista”.
Conocerse como persona y los grupos a que pertenezco es importante. Seguramente nos hará menos ególatras, más humildes y solidarios.
martes, enero 27, 2026
MÚSICA PARA LA SOLIDARIDAD EN EL PROGRAMA DE RADIO "SOLIDARIDAD"
JESÚS BELDA recomienda Carlos Rivera: “Grito de guerra”
Las palabras amagadas los silencios obligadosLas mentiras que dijeron por robarse unos pedazos
Cuanta tierra levantaron por mostrarnos su grandeza
Lo que de verdad lograron fue que nos dieran tristeza
Y tanta pena que dan, ya no nos verán llorar
¿Cuánto vale lo que eres?
¿Cuánto vale lo que das?
Ya nos han quitado todo
Pero no podrán quitar la esperanza
De que un día todo tiene que cambiar
Grito desde el corazón
¿Quién se creen esos cobardes?
Que se atreven a mandar si no saben cuánto vale
Levantarse en la mañana para ir a trabajar
Con un beso de despedida una vela que apagar
Pedir un par de deseos que tal vez verás cumplir
¿Qué sabrán de ser feliz, si no saben sonreír?
Ya nos han quitado todo
Pero no podrán quitar la esperanza
De que un día todo tiene que cambiar
Que se atrevan a mirarnos a los ojos
Que se atrevan a encerrarnos con cerrojos
Ya hemos esperado tanto y no hemos de
Desesperar porque todo lo que sube algún día ha de bajar
Que se atrevan a pensar que son eternos
No se han dado cuenta de que están enfermos
Que aquí vamos a estar todos listos para contemplar
La caída de su historia y el camino a su final
El camino a su final
Que se atrevan a pensar que son eternos
No se han dado cuenta de que están enfermos
Y que aquí vamos a estar todos listos
Para contemplar la caída de su historia
Sólo queda la memoria de la lástima que dan
Y el camino a su final
Y el camino a su final
Y el camino a su final
NADIA JIMÉNEZ CASTRO recomienda a Valeria Castro: “Guerrera”
Guarda sobre el que es su propio techo
Todos los justificantes de los hechos
Guarda una maleta por si hay que partir
Suena en su cabeza un eco que aún arrastra
Una misma historia siempre la desgasta
Cansada de justificar cómo vivir
Y se ha enterado
Después de mil batallas que la vida pasa a un lado
Y es el invierno
El que, después de noche y noche, la ha callado
Grita a viva voz que no hay para microfonía
Canta de pulmón, tu historia no se desafía
Eres aliciente, eres lo que le hace falta a la gente
Ay, guerrera, yo te llevaré en el alma la vida entera
Ir a la ventana antes que rompan el cristal
Es mejor arder en llamas, antes que callar
Porque vivir no es vivir si hay que vivir huyendo de uno más
Y acabo entendiendo un mensaje sincero
Cuídate, cariño, hazlo por ti primero
Que a poquito que empieces, nadie te podrá apagar
Y se ha enterado
Después de mil batallas que la vida pasa a un lado
Y es el invierno
El que, después de noche y noche, la ha callado
Grita a viva voz que no hay para microfonía
Canta de pulmón, tu historia no se desafía
Eres aliciente, eres lo que le hace falta a la gente
Ay, guerrera, yo te llevaré en el alma la vida entera
RULA FERNÁNDEZ recomienda Kase O: “Renacimiento”
Haciendo que me despertara
Soñaba que flotaba en tu vientre mamá
Que volvía a nacer que me creaba
Que recobraba las ganas de vivir
Que la vida aún tenia mil regalos para mí
Soñaba que volvía a respirar bien
Y he saltado de la cama con las pilas al cien
Con las ideas oxigenadas
De lo que quiero ser, una visión clara
Ey, ya no hago un drama por nada
La vida era distinta a como yo me la tomaba
No es hacer, no es tener, es ser
Es amar, es crear, no es huir ni temer
Ey, si me olvidé de mi mismo por demasiado tiempo
Da igual, porque hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi rena
Ninguna droga joderá mi libertad
No quiero dañar mi cuerpo
No quiero fingir, quiero realidad
Voy a decir la verdad en todo momento
Hoy soñé que podía cambiar
Nada cambia si nada cambia
El mayor amor le tengo a mi persona
Ni me quiero matar ni me quiero morir, ¡perdona!
No me gusta ser un infeliz
Quiero respirar por la nariz
Quiero el puro sentimiento sin alterar
Quiero que el tiempo, sea una línea vertical
Quiero poner fin al motín de mi mente
Y que mi alma vuelva a reinar
Si me olvidé de mi mismo por demasiado tiempo
Da igual porque hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi rena
Voy a mirarme en el espejo
Y me voy a perdonar, por fin, por el daño que me he hecho
Voy a mirar ahí dentro
Y voy a bañarme en mi propia luz de salud y conocimiento
Porque es mi vida lo que está en juego
Nada más importante ya que es lo que es lo único que tengo
Voy a quererme y a cuidarme a partir de hoy
No quiero recuerdos, necesito vivir más ¡Allá voy!
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Hoy es mi renacimiento
Soy engreída y lo sabes bien
A ti que tienes siempre caldo en la nevera
Tú que podrías acabar con tantas guerras
Escúchame
Paremos la ciudad
Sacando un pecho fuera al puro estilo Delacroix
Mamá, mamá, mamá
Ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma, mamá
Todas las ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma
Ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma, mamá
Con ganas de llorar, pero con fortaleza
Escúchame
Paremos la ciudad
Sacando un pecho fuera al puro estilo Delacroix
Mamá, mamá, mamá
Ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma, mamá
Todas las ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma
Ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma (mami)
Ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma, mamá
Vivan las ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma
Ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma-ma
Sin ellas no habría humanidad ni habría belleza
Y lo sabes bien
Lo-lo-lo-lo-lo-lo-lo-lo-lo-lo-lo-lo-lo
(Lo sabes bien) lo-lo-lo-lo-lo-lo-lo-lo-lo-lo-lo-lo-lo
Escúchame
ANTONIO GRANADILLA recomienda Roger Mas & Cobla Sant Jordi: “Negra Sombra”
domingo, enero 25, 2026
JOSÉ ANDRÉS-GALLEGO, BUSCADOR DE TESOROS
Mi pequeña contribución al homenaje a José Andrés-Gallego por su 80 cumpleaños. Él y sus amigos han querido que sea una especie de homenaje a los protagonistas de los temas que ha estudiado. A mí me tocó en suerte escribir sobre su relación con Rovirosa
Eugenio A. Rodríguez**
La lectura de la entrevista de Fernando Fernández a José Andrés-Gallego no permite a uno más que ir de perplejidad en perplejidad. ¿De dónde ha sacado tiempo este amigo para recorrer tal diversidad de variopintos caminos? Y a la vez ser un asiduo de montes ¡y hasta barrancos canarios! Me vino a la mente aquella anécdota sobre Juan Pablo II a quien preguntaron qué hacía en su tiempo libre y éste contestó con gesto de sorpresa: “Todo mi tiempo es libre”. Algo de esto le ha debido pasar a nuestro historiador. En este sentido quiero destacar que es un gran profesional. Alguien a quien la vida ha permitido meter horas y horas en algo que hacía con placer, con trabajo, sí, pero también con placer. Más adelante explicaré que precisamente este puede ser un gigantesco punto de comunión con la persona que centra nuestro artículo: Guillermo Rovirosa.
Al leer esta entrevista, también tuve la sensación que había tenido hace muchos años cuando se despidió un sacerdote salmantino como Rector del Seminario y no precisamente para ascender sino para irse a un conjunto de pueblos pequeños y lejanos de la capital. Tenía por honor lo mismo que por honor tenía nuestro Rovirosa tal y como explicita en un capitulito titulado “Honor se escribe con H”. Rovirosa consideraba el Honor escrito con H mayúscula como lo contrario a los honores. El Honor para Rovirosa tenía que ver con la filiación, con ser del Hijo. Desde el punto de vista más humano, tenía que ver con la Honradez, la gran virtud humana, la coherencia entre los que se dice, lo que se piensa y lo que se hace. Esta cuestión ocupaba un gran espacio en sus reflexiones. Eso hizo que Rovirosa despreciara todos los títulos, todos los honores en plural. Sabemos, gracias creo a José Andrés-Gallego, que Rovirosa como estudiante se apuntó a un novedoso centro de estudios que no daba títulos oficiales, pero se planteaba responder realmente al problema de la industria de su tiempo. Se trataba de que los alumnos supieran todo y solo lo necesario para dirigir una empresa electromecánica: desde cómo llevar la electricidad de los saltos del Pirineo a las máquinas hasta como poner un enchufe en la pared.
Rovirosa no se hacía tarjeta, dejó el traje en el baúl y decidió no presentarse a los exámenes -ya mayor- del Instituto de Cultura Religiosa, al que se apuntó hacia 1942 para conocer más a fondo el cristianismo que había abrazado.
Buscador de tesoros
Nos hemos metido casi sin querer a hablar de Guillermo porque él ha sido quien ha hecho que nos conozcamos -José Andrés y yo- y que recorramos desde entonces caminos en los que nos encontramos.
Pero volvamos a ese Rector de Seminario que no quería ser canónigo y se iba de cura de pueblo. ¿Por qué me recuerda la entrevista a José Andrés-Gallego a este sacerdote? Sencillamente porque aquel buen hombre nos entregó a aquellos adolescentes, tratándonos con la alegría y seriedad con que nos trataba, una carta en que aprovechaba para hablarnos del Hijo desde su propia experiencia. Nos decía que, como san Pablo, había corrido hasta la meta, por qué había corrido y para qué seguía haciéndolo. Ese fragmento de la experiencia paulina me ha recordado la entrevista porque también nuestro querido historiador ha corrido y de qué manera y, sin embargo, como Pablo, no mira hacia atrás sino hacia la meta. Este elogio creo que merece Pepe, como le dicen los amigos. No puede uno menos de preguntarse cómo ha podido correr tanto, tocar tantos palos, hacerlo con tal entusiasmo y entrega.
Mis lecturas de Rovirosa me llevan a ver a José Andrés-Gallego como un buscador de tesoros. Intentaré explicarlo. Me parece que nuestro historiador llegó a disfrutar tanto con las investigaciones sobre Rovirosa porque percibió unas líneas profundas de comunión con Guillermo. Rovirosa disfrutaba investigando, fuera electricidad, vinos o nuevos métodos apostólicos. Esta capacidad científica de Rovirosa la ha documentado muy bien José Andrés-Gallego.
Una conexión más fuerte de José Andrés-Gallego con Guillermo Rovirosa es un gran amor por la verdad. En ambos casos muy seria, aunque en el caso de Rovirosa más radical porque la radicalidad es una característica peculiar de Guillermo que da un tono diferente a muchas de sus cosas.
Hemos de decir que, cómo historiador, José Andrés-Gallego no parte de una premisa a defender sino que es un honesto buscador. Una y otra vez aparece en sus libros la primacía de los hechos, le den la razón o no.
Digo “buscador de tesoros” porque Rovirosa concluye en uno de sus mejores ensayos, El primer santo: Dimas el ladrón, desde una mezcla entre experiencia e imaginación que seguramente Dimas, el crucificado con Cristo, había sido, más que ladrón, buscador de tesoros”. A mí la paciencia de José Andrés-Gallego, su constancia, su imaginación, su alegría con lo encontrado, me recuerda ese buscador de tesoros ¿Y cuál es el tesoro? La verdad.
Cuando, desde las autoridades eclesiásticas, llaman a nuestro historiador para realizar la parte histórica para la posible canonización de Rovirosa, le hacen una sugerencia intrigante. Le dicen que le han llamado a él precisamente porque no se trata de vestir a un santo desvistiendo a otros. Encuentro a José Andrés Gallego como un gran amante de la verdad porque no hizo caso. Lo que ha descubierto lo ha puesto de manifiesto con toda sinceridad.
No sé si, a diferencia de Rovirosa, José Andrés-Gallego fue más moderado y simplemente se calló cuando le hicieron esa indicación y, luego, hizo lo que le pareció honesto. Quizá al callar no cayó en la trampa y quizá dejó pasar la ocasión de decir una verdad inoportuna que pudiera ser una mano y un corazón tendidos al enemigo. Tampoco sé si Rovirosa habría sido más radical en un caso así. Es muy probable que sí. Cuando a Rovirosa le hicieron propuestas deshonestas, normalmente decía un “no” muy claro y que quizá podía aparecer agresivo.
Para entender esto puede que venga bien recordar que Rovirosa entendía (y su colaborador más cercano y amigo -Tomás Malagón- desde luego y hasta santo Tomás bien leído) que la prudencia es la armonizadora de las virtudes, pero normalmente se emplea para armonizar los vicios. Sorprende la lucidez de semejante perspectiva ¿No es verdad que, bajo el nombre de prudencia, solemos armonizar vicios? Las reflexiones a lo largo del cristianismo sobre lo que llamaban “prudencia humana” son interesantísimas, aunque hoy posiblemente llegaríamos a la conclusión de que no solo no es divina sino que tampoco es auténticamente humana.
En la cuestión que nos ocupa, es muy probable que nuestro historiador no llegara a plantear las cosas como Rovirosa pero tampoco creo que se comportara como un diplomático. Quizá buscador de tesoros sea una buena definición.





