jueves, mayo 07, 2020

Decidir la orientación de la vida en tiempos de pandemia

Al hilo de la pandemia nos ha llegado este sugerente trabajo.
Hemos preguntado a jóvenes qué frases les resultan sugerentes para meditar en su propia vida.
Y nos han contestado. Abajo van sus primeras respuestas.
Esperamos más en: antigonahoy@gmail.com

-No tengáis miedo, todo es cuestión de amor.
-Hay razones para la esperanza.
-Amar al mundo apasionadamente, con amor y responsabilidad, sin miedo a nada.
-Constancia.
-Estabilidad emocional.
-Amar.
-Saber vivir en familia.
-Todo es cuestión de amor.
-Soñad y os quedaréis cortos.

viernes, mayo 01, 2020

XX ANIVERSARIO CAMILO SÁNCHEZ: SEBASTIANA GONZÁLEZ

El testimonio de su esposa, Chana, en el XX aniversario de Camilo Sánchez. Esboza algo de la rica personalidad de su esposo

jueves, abril 30, 2020

"El apoyo mutuo" de Kropotkin. Por Carlos Varea

Carlos Varea, profesor del Departamento de Biología de la Universidad Autónoma de Madrid, presenta esta trascendental obra del anarquista e investigador P. Kropotkin. Desde la biología habla de solidaridad 
+info:
http://museoecologiahumana.org/piezas/la-primavera-de-kropotkin/

miércoles, abril 29, 2020

domingo, abril 26, 2020

MENSAJE DEL ARCIPRESTAZGO DE CIUDAD ALTA. IGLESIA DIOCESANA DE CANARIAS

El Consejo de Pastoral del Arciprestazgo de Ciudad Alta con sus párrocos nos dirigimos a los feligreses y vecinos pertenecientes a las parroquias de este arciprestazgo para expresarles nuestra cercanía a todos ustedes en estos días de confinamiento por la pandemia. Ésta nos está afectando mucho, con la incertidumbre, la muerte de seres queridos, graves consecuencias económicas, laborales y todavía no sabemos lo que sucederá cuando se produzca la tan deseada “vuelta a la normalidad”.
El amor verdadero es presencia en el mundo de Cristo Resucitado, cuya Pascua estamos celebrando. A todos nos ha sorprendido la ola inmensa de solidaridad que se ha desplegado en nuestros barrios y en tantos rincones de toda la geografía canaria, española y en otros lugares del mundo. En el fondo, la vida humana es llamada a un amor inmenso: es el mejor “virus” contra el egoísmo. Los cristianos, ahora más que nunca, podemos acentuar la dimensión de caridad política de nuestra fe, como servicio al bien común.
Compartimos con ustedes la preocupación por la gente que lo está pasando mal, tantas personas que viven en el silencio de sus casas sus necesidades y pobrezas. Algunos han acudido o acudirán a nuestras Cáritas parroquiales. No los olvidamos. Intentaremos ayudar en lo que podamos. Remitamos, obviamente,  a los servicios sociales y organismos oficiales para más información sobre sus derechos a prestaciones sociales concretas.  
El coronavirus nos trae un cuestionamiento sobre el modelo de vida que llevábamos y la necesidad de una “readaptación” a las nuevas condiciones de la convivencia, el trabajo, las diversiones, e incluso también los modos de celebrar la fe mediante los sacramentos. El día de mañana -habrá muchos “mañanas”- tenemos muchas cosas nuevas que hacer. Queremos realizarlas codo a codo con ustedes. Para todo ello es necesario pensar, reflexionar, conversar y rezar.
Por último, nos permitimos unas sencillas sugerencias: cuiden especialmente a los niños, los jóvenes y los abuelos; cuiden el afecto entre los esposos y los miembros de la pareja; aumenten las dosis de paciencia y del buen humor; cultiven la conversación familiar; recen en familia si son creyentes. Un fuerte abrazo de hermandad. ¡Dios y la Virgen les bendigan a todos!
El Consejo Arciprestal de Ciudad Alta con sus párrocos. En Las Palmas de Gran Canaria, a 24 de abril de 2020.
PARROQUIAS: ESPÍRITU SANTO, SAN ANTONIO Mª CLARET, SAGRADOS CORAZONES, NTRA. SRA. DE LOS DOLORES, SAN MARCOS Y  SANTA ISABEL DE HUNGRÍA

jueves, abril 23, 2020

IBONE OLZA: PARTO Y LACTANCIA EN MADRES CON COVID19

Explica que el parto y la lactancia, en el caso de madres con COVID, sigue siendo conveniente.
Algunos avances en la vivencia de la maternidad, la paternidad y el parto no deben perderse.
El parto debe cuidarse y hay que ver si el daño de la separación del bebé respecto de la madre no es un daño mayor

sábado, abril 18, 2020

¿Por qué nos aburrimos en Misa? EUCARISTÍA CON UN OBISPO EN UN CAMPO DE CONCENTRACIÓN

Eugenio A. Rodríguez

La mayoría de los creyentes que conozco alguna vez hemos hablado del aburrimiento en Misa. Los padres de catequesis sacan este tema cada año varias veces. A mí me encanta ese diálogo. Los padres apuntan a catequesis a sus hijos con la misma buena intención que les llevan al colegio o a las actividades extraescolares. En alguna cosa quizá no acierten del todo y entonces los expertos les ponen motes ("padres helicópteros", "padres obedientes"...) y otras tantas etiquetas que suelen olvidar la cantidad de amor. ¡Qué fácil es pensar en Dios al ver a los padres! Amor gratuito, a fondo perdido, desmedido, arracional, sacrifícadamente alegre...

En las reuniones solemos sugerir que -sobre todo al principio de la catequesis, cuando los niños tienen 8 años- los padres vengan a la Eucaristía sin los niños. Qué hagan la experiencia de ver si tiene sentido para ellos. Muy pocos lo intentan, algunos sí. Cuando los padres llevan a los niños a Misa y ellos mismos no están convencidos es algo tan absurdo como si los padres que recomiendan comer verduras se atiborran de hamburguesas, o cono si exigieran poner la ropa sucia en el cesto mientras ellos dejan la suya tirada. O como mandar a los niños al colegio desde la cama.

Estas cosas absurdas no ocurren en la realidad pero sí ocurren en la educación religiosa de niños y jóvenes. En las cosas normales los padres son más exigentes consigo mismo que con sus hijos. El doble o más, en el hacer bien la cama, lavar la ropa, tenderla, hacer la compra, leer, tirar la basura, ir al trabajo, participar en reuniones de todo tipo, etc. Eso es lo normal. Lo que no es normal es que cuando "toca" llevar al niño a catequesis le llevo a Misa y él ve que a mí me aburre.

Para el aburrimiento en Misa usamos diferentes tácticas. Los más "regres" se reconcentran en la ascética, en el esfuerzo por "no distraerse", en el miedo a tener que arrepentirse, en soñar en un premio futuro o hasta en que le toque la lotería o salud. Básicamente se torturan. Los más "progres" le meten entretenimiento, diversión y hasta rosquillas. Fracaso estrepitoso. Siguen aburridos durante otros momentos de la celebración o hacen algo que ellos mismos dudan de que termine de ser una suma de caprichos. Entre ambos extremos el pluralismo de situaciones es enorme.

¿Siempre pasa así? No. A veces no pasa así. Basta que tengas algo significativo en tu vida (que  sea TRISTE O ALEGRE ES IRRELEVANTE para la cuestión que planteamos) para que el aburrimiento dé paso al gozo sin necesidad alguna de reflexión. Pasa y ya está. La pena es que NO REFLEXIONEMOS sobre el asunto y entonces no lo solucionemos para siempre.

Con la Eucaristía pasa en parte lo que ocurre con algo tan antinatural como no querer comer. Las mismas cosas absurdas que hacemos con el que dice que no quiere comer las hacemos con los que dicen no querer experimentar la celebración religiosa. Trampas, engaños, chantajes... Lo mismo. Si observamos el ejemplo de la alimentación observamos que con la vida normal de los padres, el ejemplo, la naturalidad, el ejercicio físico, etc, y los niños se incorporan a la alimentación con toda normalidad. Pero: ¿Es igual de normal para nosotros la vida cristiana? ¿O también somos inapetentes espirituales nosotros y luego nos extrañamos de la inapetencia espiritual de los niños?

Francisco ha dado una clave cuando ha recordado un verdad viejísima con un lenguaje un poco nuevo: "La Eucaristía no es una medalla para justos sino un alimento para necesitados". Esa es la clave. Cuando tenemos vida-vida la Eucaristía es una necesidad. Y las necesidades no aburren ni divierten. Con las necesidades el aburrimiento no es tema, no se plantea, no existe. Si hay sed se bebe con ganas.

 Una experiencia iluminadora, extrema quizá pero clarificadora es la de este obispo en el campo de concentración. Cuando los padres de catequesis dialogamos sobre ella, enseguida llegamos al acuerdo de que esta Eucaristía:
-en un sentido es la misma que la nuestra...
-pero hay algo que la hace diferente...
 Dios es amor y por eso es la misma Eucaristía. Pero Dios viene a nuestro encuentro EN MEDIO de nuestra vida. Y nuestras vidas, con sus alegría y tristezas, a veces las dejamos pasar sin pena ni gloria, sin querer beberlas a tope.