lunes, septiembre 07, 2026

Epílogo del Presidente de la Conferencia episcopal a la publicación del Discurso de León XIV a las Cortes Generales


La Biblioteca de Autores Cristianos no prologa los textos del Papa. Sobran las razones. Por eso, he querido añadir estas líneas a esta edición especial de un discurso que será referencia a partir de ahora y que quiere ir dirigido a toda la clase política, a los interlocutores sociales y a la sociedad civil en general, así como a las instituciones de España y del resto de Europa.

Historia

La intervención de Su Santidad, el papa León XIV, ante las Cortes Generales de España, el 8 de junio de 2026, ha entrado ya, por derecho propio, en la historia de nuestra nación. Ha sido histórico el hecho mismo de que el Sucesor de Pedro tomara la palabra en la sede de la soberanía popular; histórico el contenido de su mensaje, por la profundidad de sus reflexiones y la altura moral de sus propuestas; e histórica, asimismo, la acogida dispensada por sus Señorías, expresada en un prolongado y sincero aplauso que trascendió las legítimas diferencias políticas para reconocer la relevancia de una palabra pronunciada al servicio de todos.

La historia de España está íntimamente entrelazada con la historia del cristianismo. Sin embargo, este discurso no ha sido una mirada nostálgica al pasado, sino una invitación a descubrir, en nuestra mejor tradi­ción, las energías espirituales y humanas necesarias para afrontar los desafíos del presente. El Papa ha recordado que la memoria auténtica no encadena; ilumina. No divide; ofrece raíces desde las que crecer.

Diálogo

Desde sus orígenes, la Iglesia ha vivido una vocación permanente de encuentro. Nacida en el cruce de pueblos, culturas y lenguas, aprendió desde el principio a dialogar con el mundo que la rodeaba, anunciando el Evangelio sin renunciar a escuchar las preguntas de cada época.

También hoy desea seguir recorriendo ese camino. La presencia del Santo Padre en las Cortes Generales constituye una expresión elocuente de esta voluntad de diálogo respetuoso y constructivo. La Iglesia no preten-de sustituir a las instituciones democráticas ni invadir competencias que no le corresponden; desea, más bien, ofrecer la aportación de una sabiduría humana y espiritual acumulada durante siglos al servicio de la dignidad de toda persona, de la convivencia social y de la bús-queda del bien común.

En tiempos marcados con frecuencia por la polarización, la desconfianza y la fragmentación, el discurso de León XIV nos recuerda que el diálogo no es una estrategia coyuntural, sino una exigencia permanente de toda sociedad verdaderamente democrática.

Futuro

La palabra del Papa ha estado orientada, sobre todo, hacia el futuro. Un futuro que no se construye levan-mtando muros, sino tendiendo puentes; no alimentando enfrentamientos, sino buscando espacios de encuentro; no defendiendo intereses particulares como absolutos, sino promoviendo el bien común como horizonte compartido.

La fiesta de Santo Tomás Moro, en la que se fecha este epílogo, ofrece un marco especialmente significativo para esta reflexión. Mártir de la conciencia, servidor leal de su pueblo y testigo de la verdad hasta el sacrificio de su propia vida, continúa siendo un referente luminoso para quienes ejercen responsabilidades públicas. Su ejemplo recuerda que la política alcanza su máxima nobleza cuando está al servicio de la persona y de la sociedad.

El viaje apostólico de León XIV ha supuesto una vigorosa llamada a la presencia de la Iglesia en la vida pública que se realiza, especialmente, en el ejercicio de la caridad social o política como genuina expresión de la vocación laical. En este sentido, resuenan con especial actualidad las palabras pronunciadas por el papa León XIV al dirigirse a los gobernantes del mundo: «La política ha sido definida con razón como “la forma más alta de la caridad”» (1), evocando una expresión atribuida por la tradición social de la Iglesia a Pío XI y repetida por diversos pontífices posteriores. La acción política, cuando busca sinceramente el bien común,se convierte en una auténtica expresión de amor social y de servicio a los demás.

Que las palabras pronunciadas por León XIV en las Cortes Generales sigan inspirando caminos de entendimiento, de concordia y de esperanza para España y para Europa.

Madrid, 22 de junio de 2026,
fiesta de Santo Tomás Moro

Luis Argüello García
Arzobispo de Valladolid y Presidente de la CEE

In necessariis, unitas; in dubiis, libertas; in omnibus, caritas
«En lo esencial, unidad; en lo accesorio, libertad;
en todo, caridad» (atribuido a San Agustín)

Notas

1 León XIV, Discurso a los participantes en el Jubileo de los Gobernantes (21 de junio de 2025).