domingo, diciembre 31, 2023

Sagrada Familia (ciclo B)

Francisco García Martínez/facebook

DOMINGO DE LA SAGRADA FAMILIA (Eclo 3,2-6.12-14; Sal 127,1-5; Col 3,12-21; Lc 2,22-40) 

¿Por qué nos defendemos de Dios? ¿Por qué de continuo lo sacamos de los negocios de nuestra vida? En nuestros tiempos, por ejemplo, aunque quizá fue siempre así, muchos padres siguen llevando a sus hijos a la catequesis, pero reducen su implicación a los mínimos, como si fuera una obligación que hay que pasar sin dejar que ni los niños ni ellos se impregnen demasiado de Dios mismo. Una especie de consagración a precio de dos tórtolas, diría siguiendo el evangelio. 

Y es que Dios asusta, siempre ha asustado, también a María, también a José. A lo largo de los siglos identificado con la violencia de un tirano arbitrario que podría coger en propiedad lo que quisiera y llevárselo (¿no se nos cuela todavía esta idea cuando sufrimos una desgracia?); en estos tiempos finales, los de Cristo, identificado con un amor que invita a amar siempre y del todo y, por tanto, también a sufrir por amor (si leemos bien el comienzo de la segunda lectura nos daremos cuenta de que no se puede cumplir sin sufrir). 

 Entonces, ¿nos conformaremos con ofrecerle un par de tórtolas o tomaremos a este niño-palabra de Dios en brazos y diremos como Simeón y Ana: ¡Era a ti a quien esperábamos para conocer la verdad de Dios y el sentido de nuestra vida!, ¡era a ti a quien esperábamos para saber que estamos en buenas manos!, ¡era a ti a quien esperábamos para que los sufrimientos de la vida, engarzados en el amor, tuvieran algún sentido! No te daré más palomas: “Hágase tu voluntad!, aunque una espada tenga que atravesar mi alma.

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comentario de Eugenio R.:
Ese comentario de Francisco me parece genial pero querría completarlo con una aportación por WhatsApp que me llega cada semana del biblista Rafael, cura de Anguita en Guadalajara. Lo que yo he entendido de este biblista es que José y María -segun el relato- están yendo simplemente a cumplir la ley, el rito. Pero el relato nos sorprende con que aparecen dos ancianos y desaparece el acto de la presentación, el acto del rito. Y estos ancianos lo que hacen es poner de manifiesto que mucho más importante que el rito es el encuentro personal con el niño, el encuentro con Jesús. 
O sea que también José y María crecen en su fe.

jueves, diciembre 28, 2023

miércoles, diciembre 27, 2023

ANA IRIS SIMÓN, LA M-30 Y EL CATOLICISMO

www.religionenlibertaqd.com

La publicación en 2020 de Feria, con su cerrada defensa del arraigo y de la familia desde una perspectiva de lo que suele considerarse 'de izquierdas' (es hija y nieta de comunistas), convirtió a la joven manchega Ana Iris Simón (n. 1991) en una referencia no solo en el ámbito literario, sino en el ámbito de las ideas. Su novela era religiosa sin haberlo pretendido: "Empecé a preguntarme por Dios a raíz de la muerte de mi abuela paterna y de mi tío Hilario. Y sí, he terminado escribiendo un libro sobre Dios. Pero sin darme cuenta. Que, a lo mejor, es la única manera sincera de hacerlo. O la única manera de la que soy capaz", reconocía.

Al año siguiente, invitada a un evento en La Moncloa, no dudó en reprochar ante Pedro Sánchez que los planes del Gobierno no tienen en cuenta un problema social fundamental: "No tenemos hijos". No dudó en proponer la solución: "Si realmente quieren plantarle cara al reto demográfico, apuesten por las familias". Y denunció el capitalismo globalista que "prefiere importar de fuera la natalidad en lugar de fomentarla dentro".

Más recientemente, Ana Iris se comprometió con un film muy políticamente incorrecto, Vencer o morir, la película de Puy du Fou sobre el alzamiento contrarrevolucionario de La Vendée y el genocidio que lo siguió. La obra muestra que "el proyecto de la modernidad es, desde su mismo inicio, el totalitarismo: sustituir todos los órdenes humanos por un poder único", destacaba Simón en un artículo en El País: "Es, desde su inicio, el genocidio: destruir toda idea de 'genos', es decir, de comunidad, de memoria, de vínculos fuertes y de cualquier legado que nos permita ser algo más que una tábula rasa para sus garabatos".

"¿Y lo estabais buscando?"

También en El País, escribió la víspera de Nochebuena una interesante reflexión sobre la impertinencia de algunas preguntas sobre la maternidad, como síntoma de un mal filosófico-moral muy característico de nuestro tiempo.

Ella, que es madre de dos hijos, recibió la visita de una amiga para contarle que está embarazada, es decir, que su bando no es "el de los cobardes".

Tras las correspondientes felicitaciones de todos, fue la propia madre de Ana Iris quien le preguntó "¿Y lo estabais buscando?", que es el interrogante que da título al artículo, y que la escritora considera "improcedente": "De un tiempo a esta parte nos han venido insistiendo en que está feo preguntarle a las mujeres cuándo piensan quedarse embarazadas. Sin embargo, no hay conciencia ninguna sobre lo improcedente que es interrogar a las embarazadas sobre si deseaban estarlo o fue de penalti".

Pero hay algo más que una mera cuestión de formas, "porque la pregunta '¿lo estabais buscando?' encierra en sí misma", continúa Ana Iris, "una afirmación: que habría alguna diferencia entre los bebés buscados y los encontrados. Que serían de algún modo distintos, lo cual implicaría asumir o bien que la conciencia que uno pone en el desparrame energético y glutinoso que es el coito influye en su fruto, o bien que uno amará de manera distinta ese fruto dependiendo de si ha sido concebido con conciencia o sin ella".

El amor a lo no elegido

Simón va más allá de esa impertinencia, "porque lo que realmente subyace en el '¿y lo estabais buscando?' es la idea de que lo único que merece ser valorado, que lo único incluso que merece ser vivido es aquello que uno elige. Un pensamiento que se ramifica en otros, del mito capitalista del hombre hecho a sí mismo al rechazo progresista a aquello que no se escoge, ya sea la familia, la patria, el sexo biológico o la propia vida. Para nosotros, los modernos, lo heredado es casi siempre servidumbre y rara vez regalo. Desde nuestro estrecho punto de vista, la libertad solo puede residir en rechazar aquello que nos ha sido impuesto, casi nunca en aceptarlo e incluso amarlo".

Una consideración que concluye con unas palabras sobre la Navidad, suscitadas por la felicitación navideña que adornaba en ese momento un rincón de su domicilio: "En ella aparecía la Sagrada Familia, recuerdo eterno de lo que celebramos estos días: el infinito amor que trajeron quienes fueron tan libres como para decir sí a lo no elegido: primero al pesebre, luego a la cruz. La llegada del niño que alumbró el mundo. Y de la madre de luz que nació con él".

sábado, diciembre 23, 2023

Desespiritualizar para un mayor asombro (IV de Adviento B)

Policarpo Díaz Díaz

La peripecia humana de María que nos sobrecoge y nos hace valorarla más.
1.- Qué bello y bonito es observar a María y enfocar su imagen llena de hermosura y belleza en este último tramo del Adviento, tan cortito, pero tan intenso ¿A dónde mejor vamos a mirar? A la madre, a María… No distorsionemos la mirada y enfoquemos bien en los valores de María. Servicio, disponibilidad, entrega, incondicionalidad, obediencia…
2.- Pero qué bello es observarlo y qué distantes de la realidad podemos estar cuando "espiritualizamos" todos estos valores. Es preciso explicar esto un poco. Me refiero a espiritualizarlos en sentido negativo, es decir, en el sentido en el que toda esta peripecia de María la desencarnamos, le quitamos todo el peso humano y la carga de realidad. Espiritualizar en sentido negativo es pensar que todo esto fue fácil, que todo este sí, no tuvo consecuencias humanas, riesgos, peligros, desgarros…
(es como espiritualizar el persebre, el camino, la cruz de Nuestro Señor. Son realidades muy profundas, como para no entrar a fondo en el peso y sentido último de toda esta realidad)
3.- La visita del ángel y El SÍ de María, lo hemos escuchado tantas veces, que nos lo sabemos de memoria, lo tarareamos y lo escuchamos de carrerilla. Cientos de veces, quizá miles… Pero. ¿qué significa?, ¿qué peso tiene?, ¿cuál es su hondura? Vamos a desgranar un poco las distintas facetas humanas, culturales, sociales, religiosas de María… Nos ayudará mucho hacer este pequeño viaje. PENSEMIOS BIEN CADA PUNTO Y DEDIQUEMOS UN RATO, ANTE UNA IMAGEN DE MARÍA, A ORAR SOBRE EL PESO DE CADA UNO DE LOS PASOS QUE MARÍA VIVIÓ.
a.- María como mujer. Una mujer joven, llena de sueños, de proyectos, de perspectivas… Todos sus sueños y planes quedan trastocados, alterados, absoluta y radicalmente invertidos… De soltera a madre, y todo “así, por las buenas”.
b.- María como mujer enamorada, con un proyecto. Con un proyecto y con una persona: José, su prometido. Ellos, como todas las parejas, tendrían sus previsiones, sus plazos, su dinámica… De repente todo esto salta por los aires… Cambio de planes. Stop a nuestros plazos. ¿Cómo le explico a José?, ¿Me repudiará?, ¿me denunciará públicamente?, ¿me entenderá?...
c.- María como hija de unos padres: ¿Cómo explicarles a sus padres, a sus amigos, a su familia, a su novio…: estoy embarazada del Espíritu Santo? Ningún precedente previo, nadie antes ha vivido una situación así. Es inédito, inaudito, inenarrable… ¿Cómo contarlo?, ¿con qué palabras?, ¿con qué gestos?, ¿con qué consecuencias?
d.- María como mujer judía, en el contexto de la religión de la espera mesiánica. Claro: María es creyente judía, insertada en la tradición del judaísmo que está esperando al gran Mesías libertador… Pero un momento: Ese Mesías prometido y anunciado por los profetas, ese Mesías salvador de la humanidad, ese Mesías que ha de ser del tronco y de la raíz de David: ¿Es el niño de mis entrañas?, ¿soy la madre del Mesías? ¡¡¡qué fuerte!!! ¿Y cómo cuento esto?, ¿me lo creo?, ¿cómo lo comunico?... ¿QUIÉN ME VA A CREER?
e.- María como mujer judía en medio del contexto de la ley. Ese escollo pasado, ¿y qué le digo a los sacerdotes, a los legisladores, a los ancianos? ¿Me van a creer?. ¿No será más fácil que piensen que he tenido un desliz y me he acostado con algún otro chaval y he quedado embarazada, cometiendo un claro adulterio?, ¿Me podrá pasar a mí lo que le pasa a las adúlteras que han sido ajusticiadas en pública, lapidadas, al cometer pecados de este tipo? (Ver juan 8,1-11)
4.- Con toda esta perspectiva, ¿qué peso real tiene su sí? Pues descomunal. Y no sólo por tener un innegable y colosal valor espiritual, sino y sobre todo, porque tiene un carácter de riesgo, de libertad, de osadía, de provocación gigantesco.
María crece en el corazón de cualquier creyente que entre más y más en todo el entramado humano de su peripecia.
OJALÁ PODAMOS SACAR UN RATITO DE ORACIÓN CON ESTE EVANGELIO, PARA DISPONER NUESTRO CORAZÓN AL MISTERIO DE LA NATIVIDAD, YA TAN INMINENTE.

jueves, diciembre 21, 2023

jueves, diciembre 14, 2023

AMBKOR, A TRAVÉS DE ELLAS

¿Te sientas conmigo a ver las estrellas?
Te voy a hablar de mi, pero a través de ellas
Algunas me recuerdan a mi abuela
Porque siguen dando luz aunque lleven años muertas
Supongo que la gracia es dejar huella
Brillar tan fuerte que el recuerdo no se muera
Yo no sabía que el amor es como el sol de primavera
Que no se sienta cerca también pega
Supongo que es igual con las personas
O tomas distancia o tal vez te quemas
pero, ¿y si no te quemas?
Apostar es acercarse hasta que no sientas las llamas entre las yemas
Apostar es no apagarte cuando llegan los problemas
Apostar es darle luz al que no tenga
No marcharse como si tu nunca ardieras
Las estrellas no van solas a crear galaxias nuevas
¿Y como no sentirse diferente?
Si las miras fijamente y te das cuenta
De que todas estan hechas de los mismos componentes
Pero en cambio, son distintas entre ellas
Así me siento desde siempre y para siempre
Distinto y con un algo diferente
A millones de años luz de la opinión del que me ofende
Una estrella no le pregunta a los planetas si la entienden