martes, julio 28, 2026

BIENAVENTURANZAS DE LA VIDA


Miguel Angel Mesa.

Felices quienes no han vendido su conciencia, ni su solidaridad de clase, ni su intima creencia en la igualdad y la justicia.

Felices quienes no son dogmáticos y se dejan interpelar por la nueva situación económica y social de los demás trabajadores en el mundo.

Felices quienes luchan por mejorar las condiciones económicas y sociales de sus compañeros de trabajo.

Felices quienes se muestran creativos a la hora de denunciar las injusticias y conseguir así las mejores soluciones a los conflictos laborales.

Felices quienes se implican con lealtad para que los sindicatos cumplan con su deber de ser auténticos portavoces y defensores de los trabajadores.

Felices quienes se enfrentan con deferencia, pero sin sumisión y con dignidad ante las directivas de las empresas que intenten aprovecharse de sus trabajadores.

Felices quienes dedican su tiempo, sus energías, sus capacidades para asesorar a los trabajadores, para crear conciencia y unión entre ellos.

Felices quienes están siempre cerca con el corazón, con la vida y con los hechos, a los trabajadores más vulnerables, y en contra de quienes los opriman, porque también Dios está de su parte, ya que “derriba de su trono a los poderosos y enaltece a los humillados”.