domingo, diciembre 21, 2008

EL PAPA Y EL RABINO


El Papa Juan Pablo II, en una solemne sala del Vaticano, recibe a una de las más altas autoridades religiosas del judaísmo, el gran Rabino del Estado de Israel, Meir Lau.
El religioso judío le contó que terminada la Segunda Guerra Mundial, una señora católica se dirigió al párroco de su pueblo, para hacerle una consulta. Ella tenía a su cuidado, desde los días de la guerra, a un pequeño niño judío que le habíanencomendado pues sus padres habían sido enviados a un campo deconcentración. Los padres del niño, desaparecidos en el trágico infierno de la masacre nazi, habían previsto para él un futuro en la tierra deIsrael. La señora se encontraba ante una encrucijada y pedía al sacerdote católico un consejo. El párroco le dijo: 'Se debe respetar la voluntad de los padres'. El citado niño judío fue enviado al entonces naciente Estado deIsrael, donde se criaría y educaría.
El gran rabino le aclaró la identidad de aquellas personas: 'Usted era ese párroco católico. Y ese niño huérfano.... era yo'.