sábado, noviembre 14, 2020

No, los niños no se están adaptando bien

Este artículo puede ayudar a orientar los diálogos con nuestros hijos. Los datos científicos siguen avanzando entre muchas dudas, pero está claro que ha habido mucha confusión en torno a los niños y quizá en la pandemia se les haya perjudicado sin necesidad. Eugenio

Por Esther Ramírez Matos, psicóloga y terapeuta familiar.

Me reciben con una expectación preciosa, la madre de uno de ellos ha entrado en las fronteras de lo que antes era una escuela abierta.  Se le ha permitido, previo chequeo de las medidas necesarias, que pase al fortín donde esperan ansiosos que alguien distinto a sus maestras les cuente algo diferente. Están todos con sus caritas medio tapadas con las mascarillas que intentan torpemente parecer simpáticas con estampados infantiles. Me produce tristeza, pienso una vez más en que parece que vivimos una película de terror. Dejo pasar esta idea, me he prometido no juzgar en la medida de lo posible, he venido para escucharles, para facilitar que aunque sea a través de sus trapitos, puedan contar cómo se sienten con todo este caos que estamos viviendo. 

Son sencillamente preciosos y preciosas, al contrario de lo que pensaba, resulta fácil que dibujen y posteriormente expliquen sus emociones. Tienen ocho años y saben lo que les pasa. Hablan de agobio, de sensaciones de no poder respirar, de angustia porque creen que, si tienen el bicho, les sale respirando y les viene rebotado por la propia mascarilla y de nuevo para adentro, ¿estarán hablando de algo más que del virus?, me pregunto.

Cuentan que se sienten enfadados por tantas restricciones, por no poder abrazar y besar, resulta que a las criaturas les gusta besar, eso sí a quien ellas eligen y quieren. Dicen que tienen miedo a que les pase algo a sus seres queridos, ni uno solo habla de morir el o ella mismo, me dicen que les preocupa ser los causantes de que los mayores que aman perezcan, ¿qué les hemos hecho creer?, ¿cuánta culpa habrán de sanar estas personas?.

Explican claramente que se sienten sin salida, que a veces creen que esto no pasará nunca, ¡para ellos 8 meses es casi un 10% de sus vidas!, hablan de desesperanza y de miedo a cómo será la vida después, nunca antes habían creído que tuvieran que preocuparse por estas cuestiones. Uno a uno, localizan en sus cuerpecitos el miedo, el enfado, el agobio y la preocupación, son tan gráficos que por momentos se levantan y nos hacen reír, nos reímos a carcajadas con sus ocurrencias, bendita risa que me permite respirar un momento y desviar mis ganas de llorar. 

Ha pasado más de una hora y no me quiero ir, quiero abrazarles y decirles que todo irá bien, que todo pasa y todas esas frases que ahora suenan terriblemente vacías. Me contengo porque no quiero mentirles, a cambio de eso les doy las gracias y les digo que yo también estoy así como explican, muchas veces.  Les animo a que lleven sus dibujos sobre sus emociones a casa y lo compartan con sus padres, algunos se niegan y al final un niño se atreve a decir que no les quiere contar nada, que no quiere preocuparles explicándoles que él está pasándolo mal. Me arrugo como una pasa y me cuesta hablar, recuerdo la cantidad de veces que he escuchado esto de “qué bien se están adaptando los niños”, y una vez más todo mi cuerpo se enfada con esa sentencia, me cuestiono de nuevo, ¿se están adaptando o nos están protegiendo?.

Desde que todo esto empezó son ellas y ellos a los que más se ha maltratado sistemáticamente, hemos padecido el confinamiento más estricto de toda Europa y nuestros pequeños no podían pisar las calles, hemos visto parques cerrados, niños en sus casas que saludan a través de las ventanas incluso cerradas para que no se contagien, les hemos etiquetado de potenciales armas biológicas que podían causar la muerte a sus abuelos, les hemos tapado la boca en todos los sitios, incluso en el campo.

Ahora, 8 meses después es tiempo de reflexionar sobre qué más les hemos tapado, cuántas cosas les hemos metido dentro que no tienen salida, y rebotan hacia su interior. Es tiempo de saber que, por suerte, no se están adaptando muy bien, siguen percibiendo que lo que les estamos haciendo no es bueno, que les estamos robando un tiempo precioso para tocar, amar, experimentar, jugar, besar y soñar. Su malestar es signo de salud, señal de que el miedo ha sido tal que les hemos faltado al respeto. Se duelen, se enfadan, se entristecen y gritan. Sólo tenemos que querer escucharles.  

Por un momento esto me da esperanza, me hace creer que ellos y ellas nos van a hacer despertar y darnos cuenta de que nos hemos equivocado. Pienso en cuánto trauma tenemos que restaurar y cuanto perdón tendremos que pedirles cuando veamos su dolor de verdad y dejemos de decir esto de ¡qué bien lo están llevando!

+info:

https://saludmentalperinatal.es/2020/11/14/no-los-ninos-no-se-estan-adaptando-bien/?fbclid=IwAR2AOT3rq026M7VFZltJ54m6DFpa57zAqxWfQojKX4ojJthJmi1BGOVB4HM

¿QUÉ HARÍA SÓCRATES CON UN MÓVIL?


Algunas cuestiones...
-El primer día de clase les confieso cómo me enamoré con la filosofía, cuando un profesor me castigó a leer "El juicio a Sócrates" por haber escrito en las puertas del baño.
-Un sacacorchos es útil, abrir una botella y tomarla con alguien es valioso.
-Saberes útiles ¿para quién?
-Los "filoretos". Sócrates preguntaría a través del móvil. Les lanzó preguntas viejas y actuales. 
-A través del móvil sí se comunican. Tenemos que estar ahí.
-La palabra que usa Sócrates para hablar de AMOR es "erótica". Guarda relación con EROTAN que es hacer preguntas. Filosofía es derribar muros con preguntas.
-Marco Aurelio invita a reflexionar sobre la propia muerte. Les pregunto ¿cuál te gustaría fuese tu epitafio? Marco Aurelio decía que eso ayuda a reajustar.
-"Una chica me descubrió que había convertido mi aula en una caverna".
-Sócrates era un trabajador. 
-Hay que aprender a hacer democracia a base de práctica.
-En el aula pensamos juntos. He aprendido a preocuparme por la naturaleza, la diversidad de género o el feminismo.
-Nietzsche es su filósofo, sería un gran twitero, un inspirador de tatuajes.
-Las chicas quieren recuperar el pensamiento de las mujeres que no aparecen en los libros y programas.
-La historia de la filosofía también es historia de vencedores.
-No les doy respuestas.
-Móvil y pareja. Les ofrezco la idea de "el otro" de Levinas. Levinas propone la caricia frente al abrazo cono apropiación del otro.
-Hicimos una "batalla de gallos" entre racionalismo y empirismo.
-Hiparquia se presentó a filosofar, que era una actividad varonil, y lanzó un silogismo que dejó blanco a Teodoro, que la mandó a tejer y ella le lanzó otra pregunta...
-¿Copiar es de sabios? Trasímaco y Sócrates.
-El suicidio como tema de clase. Hay que ir más allá de "13 razones".
-El mal, la obediencia,. Arendt, Hegel...
-"El hombre en busca de sentido". Con un Por qué se puede soportar cualquier Cómo.



viernes, noviembre 13, 2020

"Todos hermanos" el grito de Francisco

La encíclica Fratelli Tutti del papa Francisco plantea cómo transformar el mundo actual. Nos propone la amistad social. Conviene leer el texto y vivirlo de forma que podamos reflexionar y actuar transformando realmente la sociedad. Los retos que plantea son sugerentes.


Ofrecemos aquí una primera aproximación mediante una entrevista de radio



Papa FRANCISCO y las uniones homosexuales


El papa Francisco en un documental ha realizado unas declaraciones en las que hace una valiente colaboración a la actualización de las relaciones de la Iglesia con todos los demás, con cada grupo, con cada persona, con las asociaciones y toda institución.

domingo, octubre 18, 2020

CATEQUESIS FAMILIAR MIRANDO A LA REALIDAD

Este fin de semana, que además era el DOMUND, hemos tenido reuniones familiares en 3 momentos diferentes para poder respetar las medidas COVID 19.

En las Eucaristías Moisés Mato nos ha contado la historia de Margarite Barankitse. Sobre ella una asistente, Carmen, ha dicho:

Me dejó pensativa, y sobre todo impactada.
Al principio me pareció brutal, me daba miedo, las voces, sentí el miedo del niño, la muerte de tantos inocentes, el que te obliguen a hacer algo que no quieres, que no has buscado, algo que me produce tanto dolor...
Miré a los niños que estaban sentados en frente y vi miedo, algo que se les escapaba, que no sabían, que no imaginaban y que (espero) no vivan nunca...
Y pensé ¿qué pasará por la cabeza de estos niños?
El final es muy esperanzador...
Creo que la misa no la olvidarán
Le di las gracias al señor que hizo la representación.
Porque por un instante, todos vivimos la realidad de tantos niños soldados, muy a pesar suyo, de tantas infancias robadas y destrozadas.
Quiero un mundo sin tensiones, donde la guerra no sea la última palabra, donde la vida no sea maltratada, donde los niños puedan jugar, reír y disfrutar.
Quiero un mundo más humano...
Me hubiera gustado preguntar a los niños allí presentes ¿qué mundo les gustaría a ellos recibir y dejar?

Y a las 19, 30 del sábado nos ha ofrecido su obra "Entusiasmo".  De ella nos han escrito:

"La actuación nos pareció genial, constructiva, interesante, entretenida y muy amena, el tiempo se nos fue rápido. Los temas que basó sus historias me parecieron muy adecuados para los tiempos que vivimos" 
-Cataysa-

Teatro y valores. Desde la antigüedad se ha utilizado el teatro para transmitir historias y valores. Ayer fue un momento para que un grupo reducido de personas (hijos y padres) pudieran disfrutar y aprender de esta maravilla del teatro como difusión de conocimiento y pensamiento.
Nos hizo profundizar en la capacidad de descubrirnos a nosotros mismos y no ser meros “turistas” de nuestras vidas. Gracias por esta experiencia. -Oswaldo-

Para ver la historia de Margarite Barankitse:


martes, octubre 13, 2020

¡Abortemos la inversión en bolsa! Una reflexión sobre el derecho a la vida


Jacob David Castillo Acosta

Estos días quizás has reflexionado sobre el aborto o la eutanasia, en el contexto de las sendas propuestas de ley que se han presentado recientemente en nuestro parlamento. Quizás has visto estas propuestas como una “inversión en el progreso” o un paso más en la senda de lograr la madurez de un estado moderno y libre o democrático. Pero no amigos, lo que ha hablado estos días en nuestro parlamento no es la voz de la libertad del hombre moderno sino la voz del mismo materialismo que lleva varios siglos quitándonos precisamente esa libertad que está en boga. ¡Digan lo que digan y quién lo diga, el aborto, la eutanasia, o el vientre de alquiler..., son ejemplos de como predomina una concepción materialista de la persona. El capitalismo llegó para quedarse y nos ha cambiado no solo nuestra vida sino nuestro modo de comprender nuestro ser persona.

Desde esta comprensión de la persona en un marco materialista, es que puedo desechar a una persona como si fuera una cosa. Sin embargo, la fe cristiana nos dice que la persona es el centro, que la persona es siempre un fin y no un medio o instrumento a mi servicio. El aborto, la eutanasia o el vientre de alquiler, suponen materialismo en estado puro. La persona como fin, es una premisa irrenunciable, al menos para los que hemos descubierto que el misterio del hombre se resuelve a la luz del hecho Cristo, a la luz de la opción de poner al hombre en el centro y no la ley. Esto mismo es lo que lleva denunciando la Doctrina Social de lglesia durante prácticamente toda su existencia, de modo que resuena siempre una apuesta por dignificar la vida humana en todas sus dimensiones, y por tanto, que la ley o la economía estén siempre al servicio del hombre. Paradójicamentee asistimos a propuestas de leyes que no están precisamente en la linea de dignificar la vida del hombre sino muy contrariamente, acabar con esta vida…

Si alguna vez has cuidado de un enfermo grave, seguro que has podido escuchar alguna vez, como el enfermo puede plantear la posibilidad de la eutanasia en lo que la mayoría de veces, en mi opinión, no es más que un tanteo, para saber si está resultando una carga para sus familiares. Por eso, jamás respondas a este tipo de peticiones con expresiones como: “si es tu voluntad”, o “haremos lo que lo que tu quieras”…, porque en el fondo lo que le estamos diciendo es que sí que es una carga; ¿o acaso responderías de la misma forma a un joven sano? Esa es la clave, vemos la eutanasia como una salida válida solo cuando la persona ya no entra en los cánones de utilidad, cuando en nuestra mentalidad materialista en el fondo personamos que una persona enferma “no sirve” o “no es útil” para la sociedad, para la familia, como si fuera un proyecto más en la cadena de mercancías de las grandes superficies.

Creo que debemos recordar siempre esta premisa, la persona es un fin y no tiene por qué “servir para algo”. Seguro que si todos aquellos que un día pidieron la eutanasia (y lo lograron) hubieran escuchado alguien que les decía: “ni hablar, eres muy importante para nosotros, no eres una carga; aportas muchísimo a nuestra familia, lo mismo que antes pero de un modo distinto…”; si hubieran escuchado algo así, muy probablemente no volverían a planteárselo, pero en cambio, con el “si es tu voluntad” le estamos diciendo que en el fondo tiene razones para hacerlo… en una aparente petición de eutanasia que el fondo no era más que un tanteo para descubrir como nos afectaba su situación.

Hoy hemos de volver la mirada a Jesucristo y mirar a toda persona como otro Cristo. Esto lo vemos en la pregunta sobre el tributo al Cesar. La respuesta de Jesús: “al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios” (Mt 22, 15-21) nos dice que lo material se circunscribe a la moneda y en cambio la persona está en la esfera de lo divino, como criatura predilecta, como hijo de Dios. En cambio, la mirada contemporánea sobre el hombre quiere demasiadas veces dominar al propio hombre, porque no es un ejercicio de libertad precisamente -la cosificación de terceros - sino un intento de dominar al otro, o reducirlo a un instrumento que me favorece o dificulta la vida.

Siguiendo esta idea, la antropología materialista que fomentan algunos sectores políticos o mediáticos de nuestro país, hace que no les tiemble el pulso para firmar decretos contra la vida humana. Y resulta así, que los que supuestamente apuestan por la libertad están siendo esclavizados por esta cultura que relega lo humano a lo material. El aborto, la eutanasia o el vientre de alquiler quizás sean temas nuevos, pero las razones son tan antiguas en el fondo como la venta de esclavos negros. Esto lo vemos en cómo en las ventas de esclavos eran más caros los negros jóvenes y sanos, y en cambio más baratos los viejos o ya enfermos, que incluso si “no servían” para una venta eran “sacrificados” -lo mismo que un caballo de carreras que ya no podía correr -. ¡Si amigos, cultura materialista en el aborto o la eutanasia…!.

Solo así se “comprende” abortar una criatura porque tenga síndrome de down…, porque irónicamente “es menos niño que un niño sano”, como “el anciano tetrapléjico es menos hombre que un hombre sano y productivo”. Y por muy loco que parezca, la gran victoria del capitalismo /materialismo, es que la mujer, tantas veces cosificada por algunos hombres, apueste por ese sector dentro del sano feminismo, que proclama el aborto como un ejercicio de madurez o libertad de la mujer, como una apuesta por hacer “cada una” con su cuerpo lo que quiera. Aunque paradójicamente ese feminismo radical exija el aborto para liberarse de la cosificación por parte del hombre, cosificando a un pequeño que crece en su vientre. No tiene sentido que para combatir la cosificación de la mujer cosifiquemos a un niño o niña. Hermanos si de verdad queremos ser libres, no lo conseguiremos yendo hermanos contra hermanas ni madres contra hijos..., la verdadera apuesta debe ser fomentar una cultura que ponga al hombre en el centro y que no consideremos nuestro ser persona por razones de utilidad sino por razón de la igual dignidad de todo ser humano, incluso el que aún no ha nacido.

Solo un dato más, ¿sabías que en jurisprudencia solo se tiene por nacido (sujeto de derechos y obligaciones) a un no nacido (denominado nasciturus) en caso de herencias (cf. Art. 30 Código Civil) o incluso se contempla para un niño que ni siquiera ha sido concebido aún (cf. Art. 9/ Ley de técnicas de reproducción humana asistida). Se considera al niño en ambos casos como: un “bien jurídico necesitado de tutela” (regulado en el art. 15 de la Constitución). La pregunta es obvia: ¿de verdad consentiremos que un no nacido se le considere como sujeto de derechos solo en caso de una hipotética herencia? ¿Como nacido cuando hay intereses económicos pero sin derecho a nacer por el valor impagable de la vida por sí misma?. Me temo que no debemos consentir que se siga invirtiendo en este materialismo hostil hacia la vida, y por tanto, el único aborto válido es que abortemos este materialismo atroz y que invirtamos en un sólido humanismo cristiano que ponga la vida de las personas en centro.

viernes, octubre 09, 2020

¿CÓMO CONSTRUIR FAMILIAS HOY?


Tras muchos años de experiencia, charlas, vida, aportaciones hemos llegado a este resumen de sugerencias básicas para padres.

Tienen una primera lista de frases cortas (en rojo) para pensar y dialogar a qué se pueden referir. Después (en negro) los mismos enunciados con alguna explicación. Pueden enviar sus dudas y colaboraciones a: antigonahoy@gmail.com.


Además de las críticas que nos quieran enviar pedimos 

-HECHOS que confirmen o desmientan la idea.

-FOTOS alusivas al tema.

-CHISTES alusivos al tema.

-FRASES, "lemas", "refranes", "versículos" alusivos al tema



SUGERENCIAS PARA PADRES


Diego Velicia/Isabel García Blas. Padres


0. Revisar, revisar y revisar es la mejor escuela. 

1- Tener paciencia con nuestros hijos.

2- Estar atentos, valorar y escuchar sus preocupaciones, estados de ánimo y experiencias. 

3- Esforzarnos en que nuestras palabras y hechos sean coherentes. 

4- Valorar las peculiaridades de cada niño sin compararlos. 

5- Esforzarnos por ser equilibrados. 

6- Amar la verdad: decirla y hacerla. 

7- Amar, amarse, un “yo” sano y no un "ego" egoísta.

8- Confiar en ellos, en sus posibilidades. 

9- Ser sus Colaboradores para que puedan aprender de los errores. Dejarles equivocarse. 

10- Mostrar la grandeza y la belleza de las personas y del mundo. 

Un poco más explicadas:

0. Revisar, revisar y revisar es la mejor escuela. Revisa tus propias pautas. Los hijos no aspiran a padres perfectos pero sí a padres que revisan y se revisan.

1- Tener paciencia con nuestros hijos.

Hay que dedicarles tiempo. Metidos en una sociedad de prisas y falta de tiempo es fundamental entender que los niños tienen su ritmo para moverse, para pensar y para actuar y debemos aprender a respetarlo. Acompañar en su crecimiento. 

2- Estar atentos, valorar y escuchar sus preocupaciones, estados de ánimo y experiencias. 

Es importante ser conscientes de las cosas que les afectan o les duelen aunque para nosotros no tenga importancia alguna. Mostrar  nuestra comprensión y colaborar a que puedan ver más allá de esas situaciones o cosas. 

3- Esforzarnos en que nuestras palabras y hechos sean coherentes. 

A veces pensamos que solo se educa con palabras. Evitemos discutir, juzgar a otros, gritar o maldecir. Todas estas conductas negativas  les van a llegar más que nuestras palabras. Ser consecuentes genera confianza.

4- Valorar las peculiaridades de cada niño sin compararlos. 

Nunca  entrar al juego de ser competitivos con otros padres. Nuestros hijos no son un trofeo para exhibir. Con frecuencia les exigimos demasiado porque proyectamos nuestros deseos o frustraciones en ellos. 

5- Esforzarnos por ser equilibrados. 

No podemos educar desde la prohibición pero tampoco ser sus colegas. La pareja debemos ser amigos y debemos aspirar a ser amigos de nuestros hijos, no colegas. Conjugar firmeza y ternura. En caso necesario reconocer nuestros errores y pedir perdón. Esto, así como establecer normas familiares, tomar decisiones, revisar acontecimientos familiares, etc. se puede hablar entre todos con diálogos o asambleas familiares.

6- Amar la verdad: decirla y hacerla. 

Cuando esto se cultiva los miembros de la familia pueden confiar unos en otros. Para decir la verdad es necesario desear vivir en la verdad, encarnar lo que soñamos. Decir la verdad incluye decirla en el momento y de la manera oportuna. Una reunión familiar (más o menos formal) puede ser mejor momento de revisar la vida que estar continuamente corrigiendo sin generar reflexión.

7- Amar, amarse, un “yo” sano y no un "ego" egoísta. 

Descubrir las fortalezas y debilidades de todos. Creernos perfectos (o creer que los son los padres o los hijos) nos hace más daño que beneficio y nos aleja de la realidad. Amar y ser amado son las dos alas que necesitamos para volar (Ser). Saberse amado, por alguien que nos ayuda a tomar conciencia, a revisar. Tomar conciencia (revisar) es un gran acicate para amar.

8- Confiar en ellos, en sus posibilidades. 

Animar a ser autónomos, a ponerse retos. Debemos procurarles las herramientas necesarias para que se manejen en la vida. Cuando protegemos demasiado pueden sentirse débiles, torpes o inútiles. Mejor demostrarles que confiamos en ellos y apoyarlos en lo que se proponen. Estar nosotros -como persona y como pareja- creciendo es una primera forma de animar a crecer.

9- Ser sus Colaboradores para que puedan aprender de los errores. Dejarles equivocarse. 

Es una parte importante del proceso de aprendizaje y crecimiento. No evitar el error a toda costa. Deben trazar su camino, cometer errores y solucionarlos. Deben también sentirnos cercanos y dispuestos para colaborar en esa tarea con ellos  si lo necesitan, pero siempre con el deseo de que crezcan en autonomía. 

10- Mostrar la grandeza y la belleza de las personas y del mundo. 

Fomentar el contacto con la naturaleza y con diferentes grupos humanos. Contribuimos a que tengan la mirada atenta, curiosa y descentrada de sí mismos. Desarrollarán más fácilmente, entre otras cosas, el sentido de trascendencia, la empatía, la solidaridad.




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