jueves, diciembre 05, 2013

TESTIMONIOS DE FE DE FUTBOLISTAS

Wayne RooneyWayne Rooney, el famoso jugador de la selección inglesa y del Manchester United, lleva en todos sus entrenamientos un Rosario y afirma que pudo ser sacerdote.

Rooney fue criado en la fe católica, pues es de ascendencia irlandesa. Los abuelos paternos de Rooney se intalaron en las afueras de Liverpoool. De hecho, la resistencia del jugador, algunos la achacan a sus orígenes humildes en un barrio de inmigrantes irlandeses principalmente católico. Miles de irlandeses viven allí. Wayne nació en Croxteth, un suburbio de la ciudad de Liverpool y creció en la zona conocida como Scotland Road o Scotty.

Frente al colegio de mujeres San Juan Bosco, se encontraba la escuela secundaria católica para varones de los hermanos de La Salle, donde Rooney estudió y perfeccionó sus habilidades futbolísticas. Debutó en el fútbol profesional aún siendo un estudiante de 16 años, defendiendo al Everton inglés.

Rooney ha vivido todo un proceso de madurez desde que se inició en el futbol, en 2002. Con cerca de 350 partidos oficiales con el Everton y el Manchester, Wayne reconoció que la experiencia de fe lo ha transformado; y aunque le han censurado por hablar de esto, en entrevista concedida al periódico Daily Mail señaló: “Rezo por mi familia antes de cada partido, pues soy creyente” y agrega: “No le ruego (a Dios) para que me ayude a marcar goles, sino que lo hago para que interceda por mi salud y la de quienes estamos en el campo de juego”.

Esta muestra de fe lo ha acompañado desde pequeño, cuando asistía a la escuela primaria católica y romana Our Lady and St. Swithin’s en Liverpool, donde su asignatura favorita, señala, fue religión. “Hacía dibujos de Dios en la escuela y se lo contaba a mis padres la mayoría de las noches”. Incluso en The Sunday Times, el jugador reveló que “podría haber sido sacerdote” porque disfrutó mucho de su educación religiosa.

Rooney está casado con Coleen McLoughlin, a quien conoció cuando eran alumnos de secundaria. Contrajeron matrimonio religioso, después de seis años de noviazgo, el 12 de junio de 2008 en La Cervara, en un monasterio ubicado en la ciudad de Génova.  El Padre Quinn comentó que cuando celebró su matrimonio en Italia, todos los invitados recibieron como regalo un rosario, por lo que el rosario significa mucho para Wayne y Coleen.

Rooney dice que la familia así constituida ha sido determinante “y la oración para ofrecer por la salud de mis 2 hijos y de todos a quienes amo”. Realiza esta muestra de amor en los entrenamientos: “Cuando estoy en la sala de fisioterapia. Allí me dedico a orar algunos minutos”. Sin embargo, reconoce que expresar su fe de esta manera ha traído consecuencias poco agradables para él.

Durante el año 2010, cuando con su selección inglesa estaba participando en el mundial de futbol de Sudáfrica, fue fotografiado luciendo un rosario durante los entrenamientos. Esto despertó la inmediata curiosidad de los medios de comunicación. Consultado al respecto del rosario durante la rueda de prensa, el futbolista sorprendió a todos con su respuesta: “Lo llevo puesto desde hace cuatro años y ustedes no ven los entrenamientos. Obviamente no lo puedo usar durante los partidos. Es mi religión”.

Las declaraciones del jugador, sin embargo, no cayeron bien en el jefe de prensa de la selección inglesa, Mark Whittle, quien interrumpió a Rooney diciendo a los medios “no hablamos sobre religión”.

Pero Rooney como en la cancha al jugar, tiene una fortaleza de espíritu tal que es impermeable a cualquier ataque a su fe. Se complementa en ello con su esposa quien como él, es devota del rezo del rosario y de la Virgen de Lourdes. En septiembre de 2013, Coleen viajó al Santuario para orar por la salud de su hermana Rossie, quien padece una enfermedad incurable, el síndrome de Rett.
 

Roque Santa CruzRoque Santa Cruz es uno de los delanteros más importantes que juegan en Europa y es una estrella del fútbol paraguayo, país en el que nació. Actualmente juega en el Málaga, equipo de la liga española.

Roque es católico practicante y es fiel de la Parroquia
del Santo Cristo del Calvario, en Marbella. Junto a su mujer y sus tres hijos, acude a Misa todos los fines de semana. Además, imparte catequesis a los niños de la parroquia dos días a la semana. Es adorador eucarístico y acude a rezar dos veces por semana durante una hora ante el Santísimo Expuesto, ya que en su parroquia hay adoración perpetua. En palabras de Roque, "estar ante el sagrario le sirve para cargar pilas".

Roque es muy consciente de su responsabilidad y del ejemplo que los futbolistas representan para los jóvenes. Por ello, siempre que puede dice a los jóvenes que quieren ser futbolistas que no deben descuidar su vida interior. “Amad la profesión pero hacedlo sin descuidar la vida espiritual que es lo que les va a dejar enfocados en una vida sana porque la vida cristiana te reconforta y te ayuda”.

Esta vida espiritual es justamente la que le ha llevado a ayudar a los más necesitados durante los últimos años. Para ello, creó una fundación. “La idea nació desde el primer momento en que me hice profesional pues en mi país conocí siempre la necesidad que hay en otras partes de la sociedad. Y viendo eso es imposible quedarse con los brazos cruzados”.
El fin de esta fundación es algo más que una ayuda material a los niños. Según cuenta el propio Roque Santa Cruz, queremos demostrar a los niños que hay gente que se preocupa por ellos. A través del amor, que les queremos y que hay gente dispuesta a darles la mano. Esto es lo que necesitan, cariño, atención y saberse que no están solos. Es un trabajo que nos llena”.


Gabriel BatistutaJavier Zanetti, del Inter de Milán, parece realmente enamorado de Dios: "Estar cerca de Jesús significa ser una persona feliz. Soy muy creyente, experimento su existencia y su amor. Cada segundo siento a Dios presente en mi vida. Quisiera enseñar a los jóvenes la belleza de creer en Dios y la importancia de asumir la propia responsabilidad".
Gabriel Batistuta, jugador argentino ya retirado, remarca que "para mí, Jesús es un ejemplo a seguir. Siempre he tenido fe, aún en los momentos difíciles de mi vida. A menudo, lo confieso, he tenido alguna duda, aunque quizás estoy usando una palabra muy gorda. Pero siempre he creído, siempre he seguido las enseñanzas de la Iglesia". Señala que su fama no le deja participar tranquilo cuando va a misa porque hasta ahí le piden autógrafos, algo que le ha sorprendido. "Esto no me pasaba en Argentina", asegura. Reza tres veces al día y antes de entrar en el campo "para que no me pase nada" y antes de los momentos importantes para "agradecer a Dios con la oración". 

El chileno
Marcelo Salas, exjugador del River Plate, recurre frecuentemente a su director espiritual. "Creo que es muy importante tener un director espiritual que te ayude a estar bien con Dios. Creo mucho en la oración; antes de dormir, rezo. Digamos que me encanta hablar con Dios. No importa tener una casa hermosa o poseer riquezas materiales. Éstas son cosas pasajeras. Lo importante es tener fe en Dios para construir algo bello", afirma.

El nigeriano Kanu tuvo una experiencia trascendental. En 1996, en un momento espléndido de su carrera, le encuentran una anomalía cardíaca y su vida y su carrera corren peligro. Todos daban por terminada su vida. Sin embargo, una operación milagrosa le salvó la vida. "Soy cristiano católico, practicante. En Nigeria hay una Iglesia católica muy fervorosa. No puedes basar tu vida sobre el fútbol o sobre el éxito, o sobre una cosa humana porque cuando falle estarás perdido. Sólo Dios es eterno", señala. Añade que en los momentos de dolor ha sentido la fuerza de los que rezaban por él. "No es retórica, creo en el valor de la oración, no para que suceda un milagro, sino para saber aceptar la voluntad de Dios".

Ito, exjugador del Betis, se muestra orgulloso de ser cofrade de Santa Genoveva. "Como todas las personas, he pasado por diferentes épocas en mi vida: en la niñez veía a Jesús de una forma anecdótica; me preguntaba si existía o no. Después he pasado por momentos de duda, pero he madurado y me he formado un criterio propio de la religión", sostiene.

Kovasevic, ex jugador croata de la Real Sociedad, decidió dejar el fútbol para dedicarse a Dios más intensamente, junto con su esposa. "He decidido dar un vuelco a mi vida. En mi escala de valores, Dios está en primer puesto, y en el segundo la familia. El estilo de vida de los jugadores está muy lejos de esta escala de valores, así que he dicho basta. En el Brescia ganaba mucho dinero, pero no estaba sereno. No me interesaba ni el sueldo, ni los coches, ni las bellas mujeres. Son cosas efímeras, pasajeras. He encontrado una felicidad más grande que la que podía darme el fútbol".

Otro testimonio muy interesante es el del argentino
Abel Balbo. Organizó el famoso encuentro de los futbolistas argentinos que jugaban en Italia con el Papa en 1996. Un encuentro que marcó la vida de muchos de los que participaron. "Cuando estaba en el Udinese, iba yo solo a misa", explica. Después,  empezaron a venir conmigo dos o tres compañeros hasta que hubo un momento en que venía a misa casi todo el equipo. He sabido que muchos de aquellos que todavía están en el Udinese continúan yendo a misa", comenta satisfecho. Opina que "la Iglesia es mi madre. Tengo una buena relación con la Iglesia. Tengo muchos amigos sacerdotes. Lo siento por los que dicen que creen en Dios pero no en la Iglesia. ¡Es una afirmación sin sentido! Es verdad que hay algunos sacerdotes que no están a la altura de su misión, pero yo no voy a una iglesia para llevarme bien con el cura o para ver si es bueno y simpático".

Al belga
George Grun se le fortaleció la fe cuando perdió a su hija en 1992. "He vivido una tragedia increíble. Y es en la fe en donde he encontrado la fuerza, el coraje, la esperanza para seguir adelante. Y es en Dios donde he encontrado el sentido de la vida. Porque la vida para nosotros los seres humanos continúa aún cuando pierdes una hija pequeña. La vida no termina aquí en la tierra. Es esta certeza la que me ha dado el coraje de continuar, de seguir adelante. Como católico puedo decir que he descubierto el amor de Dios aún en esta tragedia. He descubierto la oración, que no sólo debe ser un refugio en los momentos de desesperación".

Luigi di Biagio, del Brescia, manifiesta que "la fe viene de adentro. Cada vez que voy a misa me siento cerca de Dios. Me encuentro muy bien, paso una hora hermosa".
El alemán Oliver Bierhoff ríe al recordar que cantaba en el coro de su parroquia. "Me alegro mucho de haber recibido una educación católica que me ha ayudado tanto en la vida. Creo que cada cosa que pasa tiene un sentido. Dios me protege y no debemos tener miedo, al contrario, debemos ser capaces de afrontar cada cosa con serenidad".

Irureta: "La fe es mi gran apoyo"
El ex-entrenador del Deportivo de La Coruña y ex-futbolista, Javier Irureta, es un hombre de fe. "Soy un hombre de fe humilde", aclara. "Es la que me enseñaron mis padres desde niño. Para mí, Dios es importante en mi profesión y en mi vida. Creo que dependemos de tantas cosas y es tan insignificante nuestra vida que para mí, la fe es un apoyo permanente".

Asiste a la Santa Misa todos los domingos y les hace rezar un Padrenuestro a los jugadores antes de entrar al campo. "Ellos reaccionan bien; es bueno para tener un espíritu de compañerismo, de solidaridad. La vida de un jugador es tan trepidante, tan rápida, que le hace falta detenerse un minuto y reflexionar", indica. Esto es lo que experimentó hace años cuando realizó el Camino de Santiago en agradecimiento por haber ganado el campeonato de
Liga Española. "Es una experiencia muy bonita; la soledad te permite un reencuentro contigo mismo, con la propia naturaleza", expresa.

miércoles, diciembre 04, 2013

viernes, noviembre 29, 2013

El TDA es un invento

Sabe que su apellido le precede, pero también es consciente de que ser familiar del padre del psicoanálisis no le hace ser mejor en su trabajo. En cualquier caso, Joseph Knobel Freud deja claro en la entrevista que él es un apasionado de su labor como orientador familiar, y que podría estar horas hablando de cómo se puede ayudar a la gente a pensar de otro modo, a cambiar dinámicas establecidas, y algo muy importante, a prevenir... «No todo es enfermedad mental», afirma. Desde luego, lo que para él no lo es, es el Trastorno por Déficit de Atención. «El TDA no existe, no es un trastorno neurológico, es un invento de esta sociedad de la inmediatez en la que vivimos, y qe nos lleva a la hipermedicalización de niños que son más movidos», asegura.
J. K. Freud nos invita a reflexionar sobre este y otros temas importantes de la paternidad en su último libro, «El reto de ser padres». En esta obra el psicoanalista de niños comparte su experiencia de más de treinta años ayudando a padres e hijos a superar sus problemas, y e invita a sus lectores a tomarse un tiempo para reflexionar sobre la paternidad. «La vida es un camino de la dependencia total a la independencia total. Y para lograrlo, es fundamental el papel que desempeñan papá y mamá», advierte.
—Uno de los temas más llamativos de su libro es que usted afirma tajante que no existe el TDA.
—El TDA no existe, no. De hecho Leon Eisenberg, la persona que describió el trastorno de déficit de atención con hiperactividad por primera vez, dijo a Der Spiegel meses antes de morir que éste era «un excelente ejemplo de un trastorno inventado» y que «la predisposición genética para el TDA está completamente sobrevalorada». Lo que es preocupante de la sociedad actual es que se considera que las cosas cuanto más rápidas sean, mejor. Es decir, si el niño se porta mal en la escuela y se mueve mucho, enseguida le dan la «pastillita de portarse bien». En lugar de actuar, inmediatamente se hipermedicaliza, tapando el síntoma. ¿Se ha intentado averiguar por qué ese niño se mueve, no está quieto, y no es capaz de prestar atención...? ¿Alguien se ha parado a averiguar si hay problemas en casa? ¿si está angustiado por algo? ¿si resulta que se mueve mucho porque intenta captar la atención de papá y mamá, o del maestro, o de los educadores en general? No, le hemos dado la pastilla y ya está. Además estamos creando en los niños una costumbre peligrosísima. Me refiero a la costumbre de que, frente a un conflicto, en lugar de tratar de pensar de donde viene, y qué solución tiene, en vez de encontrar algo en la dinámica personal y familiar de esa persona que nos ayude, se recurre a un elemento externo, una droga —el metilfenidato en el caso del TDA—, para conseguir unas determinadas conductas. Insisto, estamos enfrentándonos a una preocupante hipermedicalización de la sociedad.
—Pero el TDA cada vez está más diagnosticado.
—En mi época los niños también se movían, pero como no existía el metilfenidato, no había TDA... Si usted viera las preguntas del cuestionario —que está de moda en todo el mundo— y que utilizan los padres y maestros para detectar el supuesto trastorno se sorprendería. Hay que responder a unas preguntas que al final lo que hacen es definir la infancia en sí misma. ¿Se mueve? A menudo, con frecuencia, bastante... esto es muy subjetivo. Los padres y los maestros están preparados para muchas cosas, pero no para diagnosticar esto. Para eso estamos los psicoterapeutas.
—¿Qué recomienda usted?
—Desde luego, no hipermedicalizar para tapar o no hablar del problema. Y preguntarse ¿qué está fallando?, ¿qué está pasando con la educación actualmente que hace que los niños no presten atención? Porque la atención es un don que se presta. Pues juguemos con la palabra atención. Si tu das atención, es porque ese alguien te merece respeto. En la infancia, ese respecto viene dado por la familia. ¿Que está pasando en una sociedad en la que el papá va al colegio a amenazar al profesor de quinto porque le ha puesto un cuatro a su hijo? ¿Cómo queda de desprestigiado ese maestro a los ojos de ese niño? Con ese padre beligerante que llamó inepto al profesor... ¿le podemos pedir al niño que esté atento en clase? Los niños que van a escuelas respetadas por sus padres tienen menos problemas para prestar atención. También hay una relación directa entre eso y lo que pasa en casa con la obediencia. Si el niño ve que hay un papá y una mamá que se respetan, que se quieren, que se apoyan mutuamente, entonces el niño obedecerá y aceptará los límites.
—Y si no lo hace, ¿qué pueden hacer los padres para que el niño obedezca?
—Voy a poner un ejemplo muy claro. Llega el momento de la cena donde el niño dice «no quiero comer esto» y el papá dice «termínatelo». ¿Que no quiere? Se le retira el plato, y se le manda a la cama. Esa es una actitud excelente del padre. Pero entonces llega la mamá al cuarto del niño y le dice «toma esto, que papá está muy nervioso», y le da un yogur con galletas... «Pobrecito, así come». En ese momento, muy inconscientemente, está desautorizando a su propio marido, desacreditando la función paterna del padre del niño, y además haciendo que se niño se vuelva caprichoso con la comida y con todo. Yo siempre digo a los padres cuando me consultan: «Nunca amenaces a tu hijo con algo que no vas a cumplir y que luego te desacredite».
—Es muy importante que los dos vayan en la misma dirección, pero a veces no es fácil, ni en la familia más feliz y compenetrada del mundo.
—Por supuesto, pero si la pareja hace algo que no es correcto, podemos y debemos acudir a su rescate. Nunca desautorizarle. Es muy recomendable llegar a pactos de los cuales los niños no tienen ni por qué enterarse. El Estado Mayor conjunto tiene que tener reuniones en secreto para llegar a acuerdos que el soldado raso tiene que obedecer.
—El otro error está en querer convertirnos en amigos de nuestros hijos.
—Sí. Estamos convirtiéndonos en la sociedad de la indiferencia generacional. Estos padres que te dicen «es que a mí me gustaría ser amigo de mis hijos». Mire, no. Usted es padre (o madre) de los niños, y ellos ya tendrán amigos a lo largo de toda su vida. Esto que parece una tontería... no lo es. A los padres hay que obedecerles y esa división generacional está para algo.
—¿Qué podemos hacer cuando el niño reta a la figura del padre?
—Los niños que son queridos y respetados en su función de niños no tienen por qué retar al padre, a no ser en una época muy determinada de la vida en la que el desarrollo psicológico sano de todo niño pasa por el hecho de enfrentarse al padre para buscar su propia independencia. Pero ahí donde hay un niño dispuesto a enfrentarse al padre tiene que haber un padre dispuesto a decirle «no, por aquí no paso». Lo que nos estamos encontrando es que hay padres muy débiles, que se autorizan poco a ser padres.
—Límites, límites, límites...
—Hay que poner límites a la voracidad infantil. Y hay que empezar desde que se le da el pecho al niño. Llega un momento en el que hay que pasar a la papilla, porque es bueno en el desarrollo de todo niño la introducción de nuevas comidas que no tengan que ver con la leche materna. A mí me ha pasado en la consulta tener que tratar a un niño de cinco años totalmente inquieto que tomaba pecho de pie. Como el nervioso que se fuma un cigarrillo. ¿Quien es responsable de la inquietud de ese niño? «Es que no sé cómo destetarlo», decía la madre. Señora, diga ¡se acabó! Lo mismo pasa con el chupete. Tireló. El niño llorará tres días, en los que usted se tendrá que armar de paciencia, de aguante. Cante todo el cancionero popular español, extranjero y del más allá, cuéntele cuentos, juegue con él, pero digalé chupetes no, pecho no... Ponga límites. Poner límites es importante para el desarrollo y evolución del ser humano, para la contención del psiquismo.
—Llama mucho la atención que se realice psicoanálisis infantil. ¿Cómo se aborda una consulta cuando el paciente es un niño, y no se le puede sentar en un diván?
—Un niño enfermo psicológicamente hablando es un niño que no juega, entre otras cosas. El trabajo del psicoterapeuta es encontrar el por qué, y encontrar las pistas para deshacer los nudos que han quedado mal hechos. Es decir, la meta en psicoterapia es que el niño juegue, porque el juego es por sí solo es terapéutico. El problema lo tienen los niños que no pueden jugar por algún conflicto... El juego le permitirá elaborar positivamente cosas que vive pasivamente. Al jugar, lo puede actuar, elaborar, tramitar, digerir y metabolizar... es una forma privilegiada del mundo infantil de incorporar las cosas que se van viviendo.
—¿Cuáles son las consultas más típicas?
—Las de violencia, agresión y soledad en la escuela. Lo que hoy se conoce por bullying y que tiene su variante en el acoso escolar cibernético o ciberbullying.
—Algunos expertos en bullying señalan que esto le puede pasar a cualquier niño.
—No lo creo. Creo que hay niños que por algún motivo se colocan en una posición de especial debilidad. Los niños lo captan, y entre ellos es como si hubiera códigos de conductas que les permite saber dónde está el débil y dónde y a quién pueden pegar. Es muy común que el que pega haya visto violencia en casa.
—¿Que aconsejaría usted para fortalecer la autoestima del niño? ¿Todo se basa en la autoestima?
-Muchas cosas se basan en la estima. La estima empieza por ser querido por los papás. Y para fortalecerla una de las cosas que podemos hacer es ocuparnos más de nuestros hijos. Tienes la opción. O te ocupas de saber qué tal le fue en el colegio o te vas a ver el telediario. ¿Que más podemos hacer? Dedicar más ratos a hablar y a jugar con nuestros hijos. El mejor regalo que podemos hacerles es tiempo.

martes, noviembre 26, 2013

sábado, noviembre 23, 2013

CATEQUESIS FAMILIAR. Reunión del día 22 de noviembre

Ayer viernes el grupo de guitarra y música continuó su tarea con lidia a las 18 horas. Están pensando añadir algún sábado para ensayar justo antes de la Eucaristía.

A las 19 horas tuvimos dos grupos. Los padres se reunieron con Sergio Niño, de la escuela de formación de laicos diocesana para dialogar sobre la situación social actual.

Los niños estuvieron jugando juntos e hicieron un dibujo sobre el Adviento.

viernes, noviembre 15, 2013