viernes, diciembre 13, 2019

CONVIÉRTANSE (A: Adv II)



Mensaje magnífico del domingo pasado (celebrado el sábado por la tarde dado que el Domingo se celebraba la Inmaculada).

Con la informática básica experimentamos una forma cotidiana de conversión. Con frecuencia convertimos word en pdf, jpg, png… WAV a MP3 etc. Podemos decir que las nuevas versiones son AL TIEMPO algo distinto y algo nuevo. Es sorprendente: podemos tener un audio en WAV de contenido hermoso y -sin embargo- inútil porque no podemos transmitirlo pues pesa muchos megas y entonces nadie puede oírlos. Y es imprescindible (no simplemente bueno) convertirlo. Y al convertirlo pasa algo curioso: los “algoritmos” (tantas veces criticados) nos hacen un servicio hermoso cuando quitan elementos inútiles (inaudibles) para quitarle peso al archivo.

Eso pasa con cada uno de nosotros. Hace falta una nueva versión de  Alberto o de Luisa, que llegue mejor a los demás, que sirva mejor y más. Una versión a la que le quitamos estorbos y en ese sentido pierde peso, pierde egoísmo. Al tiempo, esa versión tiene que seguir siendo el mismo Alberto o Luisa ¡él mismo!

También cada comunidad necesita una versión nueva y fiel de si misma. ¡Al tiempo! ¡Conviértanse! se dice en plural. Porque la conversión nunca será un acto meramente individual, siempre tiene esa nota eclesial comunitaria.