Lucía Etxebarria/Instagram
Es una mandorla (o almendra) y representa exactamente lo que tú crees que representa. Especialmente en iconos antiguos y ciertas representaciones artísticas, la representación de María evoca INTENCIONADAMENTE una vulva femenina por su forma de "diamante" o mandorla.
Es un simbolismo intencionado que representa a María como el útero divino (la "Casa de Dios") que gestó a Jesús, conectando la iconografía cristiana, con arquetipos femeninos universales de fertilidad y maternidad sagrada desde épocas prehistóricas, muy especialmente en la iconografía mediterránea.
La mandorla ( se llama así) es la puerta de entrada de Dios al mundo, un portal por donde lo divino entra al mundo humano a través de María. Pero en realidad es un sincretismo que recoge símbolos mediterráneos previos, en los que se hace magia simpática. Se dibuja una vulva porque se quiere atraer la fertilidad. Es decir: estás viendo exactamente lo que te imaginas y no es accidental.
En canciones del siglo XVI se repite continuamente que el milagro fue que Jesús viniera al mundo a través de María, y que María es el portal de Dios.
