sábado, enero 31, 2026

El piloto de Hirosima


Por María Sánchez Arias

nuevarevolucion.es

Claude Eatherly (1919-1978) fue el piloto encargado del reconocimiento climático y de escoger el objetivo para el Enola Gay que acabaría impactando sobre la ciudad japonesa de Hiroshima (1946). Se trataba de la primera bomba atómica que dejaría más de 160 000 muertos. Dos años después el joven Claude dejó las fuerzas armadas y comenzaría a trabajar en una fábrica de chocolate. A los pocos años empezó a enviar cartas con dinero a los ciudadanos de Hiroshima, así como misivas en las que se afirmaba como culpable y pedía perdón. En 1950 se intentó suicidar, pero fue hallado con vida e ingresado en el hospital militar de Waco. Al mes y medio fue dado de alta y cambió su trabajo por uno más físico en una compañía petrolífera. En 1953 falsificó un cheque por una pequeña cantidad, el veredicto fue «libertad con revisión de pena por buena conducta». Meses después atracó un banco en Dallas, pero no se llevó nada. La condena fue cuatro meses más en el hospital de Waco, pues el abogado alegó problemas mentales. Asimismo, durante todo el periodo de postguerra, se negó a recibir honores o ser laureado por sus logros militares1. Günter Anders, filósofo austriaco, se enteró de su caso, de su reclusión en un hospital psiquiátrico y de sus «problemas mentales» y decidió entablar una correspondencia con Eatherly. Esta correspondencia fue agrupada y publicada en El piloto de Hiroshima. Más allá de los límites de la conciencia.

Eatherly no estaba loco, si es que acaso se puede emplear dicho término, y mucho menos sufría una enfermedad mental. Se sentía culpable, sí, de haber matado a miles de inocentes, aunque en aquel momento, cuando seleccionaba el objetivo, no fuese consciente de lo que iba a suceder. De hecho, se podría decir que el saberse culpable revelaba una espléndida salud mental, que EEUU en pos de su campaña nuclear y de su american way of life intentaba silenciar. De esta manera, el verdadero culpable salía airoso de un genocidio e incluso era digno de alabanzas y vítores: Harry S. Truman. Truman ni siquiera se arrepintió de haber asesinado a miles de personas. Este era y es el problema. Ya nadie recuerda Hiroshima, no hay películas cada seis meses rememorando el horror y el dolor de las familias que sufrieron el impacto de la primera bomba atómica. A Truman no se le juzgó porque, como decía W. Benjamin, la historia la escriben los vencedores y no los vencidos. (...)

Tumba de Eatherly en Houston.

El caso de Eatherly demostró aquellas tesis foucaltianas: el que molesta, es incómodo al sistema acaba en una institución psiquiátrica. Instituciones que, si bien en ocasiones necesarias, velan por la salvaguarda del Estado, de los poderes y de las personas que lo representan independientemente de que estos sean responsables del asesinato o del genocidio de personas que no tenían nada que ver con un conflicto entre potencias mundiales. No obstante, nuestro silencio, nuestro negarnos a recordar, a sacar a la luz las tragedias de la historia, los asesinatos, muertes, violaciones y atentados contra la libertad de las personas nos hace, también, culpables-inocentes. Culpables porque justificándonos en nuestra incapacidad de imaginar semejantes tragedias y, en consecuencia, inocentes dejamos hacer, permitimos de manera silenciosa los mayores crímenes contra la humanidad.

jueves, enero 29, 2026

Misael Paredes Riofrío: Rafael Correa y Movimiento de revolución ciudadana


Rafa Pascual: Conversión y Cafarnaum (A ORD III)

CONOCERSE EN MOVIMIENTO


CONOCERSE está de moda y me parece muy acertado. Es por otra parte tema de siempre. Se alude al oráculo de Delfos: “Conócete a ti mismo y conocerás el universo y los dioses”. Ha sido preocupación general de la humanidad.

La lista de personas interesantes que le dan dado importancia son un auténtico torrente desde Sócrates, Jesús, filósofos, revolucionarios. Conocerse es verse, medirse, compararse, analizarse, evaluarse.

En realidad incluye conocer el ambiente y las instituciones a las que pertenezco. ¿Cómo voy a conocerme si no sé que los españoles tenemos algo de quijotes, poco de alemanes, distintos según la geografía que nos nutrió y según las herramientas que utilizamos, Conocerse es magnífico.

¿Por qué nos engañamos? Porque se pone en marcha la vanidad. El ingeniero Rovirosa lo explicaba bien certeramente: La vanidad es una mentira que nos contamos a nosotros mismos. Y así llegamos a la importancia de la verdad. Nuevamente.

Pero el conocimiento desde san Agustin a Rusell y a todo el que trate el tema está ligado con el amor. Solo conocemos lo que amamos. Solo amamos lo que conocemos. Entre amor y conocimiento hay circularidad. Recuerdo una persona que tuvo que presentarse siete veces al examen teórico para conducir el cpche.

En la escucha, que tiene mucho de fuente del conocer, también tiene mucho que ver el amor. La misma cosa dicha por alguien a quien amamos la aceptamos mejor que si es de alguien a quien no amamos.¿Cómo voy a conocer si no amo? ¿Cómo voy a conocer si no escucho?

¿Puede servir una asignatura dedicada al conocerse? Sí y mucho. Pero la persona es dinamismo y no servirá de nada si esa dinámica no se cultiva y aumenta. Vuelvo a citar al original ingeniero Rovirosa. En la juventud no parece probable que Rovirosa pueda decir lo que dijo en su madurez: “No he escuchado verdaderamente nunca”. El conocimiento de uno mismo puede llegar a ese grado si se cultiva continuamente.

Para cultivarlo continuamente hace falta tener una buena base, un buen comienzo que, básicamente es buscar la verdad objetiva. Lo normal es que cada uno seamos poca cosa, todos estamos en deuda desde antes de nacer si cabe.

Ahora se habla de narcisismo. Se refiere a aquel que mirándose en el agua como en un espejo se quedó tan admirado de su belleza que se ahogó en el agua. Si partimos de lo sencillo, de nuestro ser físico o de nuestro ser moral, es fácil darse cuenta que somos poca cosa. Si nos comparamos con otros profesionales de nuestra profesión llegamos a la misma conclusión.

Otro asunto importante es si los colectivos a los que pertenezco se conocen a si mismos como colectivo. Observando los grupos que conozco me doy cuenta que normalmente caemos en el narcisismo colectivo. Mi grupo, mi partido, mi asociación. Valorar bien a mi grupo es necesario para poder trabajar en tal grupo. Nos comprometemos porque no nos parece uno cualquiera. Es bueno que me guste mi pueblo o mi equipo deportivo, o mi grupo profesional… Valorarlo sí, pero narcisismo no.

El absurdo más absurdo del narcisismo colectivo llega a las pertenencias a tal tribu o tal equipo de futbol, que nos permite sentirnos de los ganadores sin levantarnos del sillón. Los nacionalismos y otras realidades sociopolíticas tienen origen similar.

Si es necesario conocerse personalmente, conocerse colectivamente también lo es. La psiquiatra Maribel Rodríguez habla con razón de “pandilla narcisista”.

Conocerse como persona y los grupos a que pertenezco es importante. Seguramente nos hará menos ególatras, más humildes y solidarios.


domingo, enero 25, 2026

JOSÉ ANDRÉS-GALLEGO, BUSCADOR DE TESOROS



Mi pequeña contribución al homenaje a José Andrés-Gallego por su 80 cumpleaños. Él y sus amigos han querido que sea una especie de homenaje a los protagonistas de los temas que ha estudiado. A mí me tocó en suerte escribir sobre su relación con Rovirosa

Eugenio A. Rodríguez**

La lectura de la entrevista de Fernando Fernández a José Andrés-Gallego no permite a uno más que ir de perplejidad en perplejidad. ¿De dónde ha sacado tiempo este amigo para recorrer tal diversidad de variopintos caminos? Y a la vez ser un asiduo de montes ¡y hasta barrancos canarios! Me vino a la mente aquella anécdota sobre Juan Pablo II a quien preguntaron qué hacía en su tiempo libre y éste contestó con gesto de sorpresa: “Todo mi tiempo es libre”. Algo de esto le ha debido pasar a nuestro historiador. En este sentido quiero destacar que es un gran profesional. Alguien a quien la vida ha permitido meter horas y horas en algo que hacía con placer, con trabajo, sí, pero también con placer. Más adelante explicaré que precisamente este puede ser un gigantesco punto de comunión con la persona que centra nuestro artículo: Guillermo Rovirosa.

Al leer esta entrevista, también tuve la sensación que había tenido hace muchos años cuando se despidió un sacerdote salmantino como Rector del Seminario y no precisamente para ascender sino para irse a un conjunto de pueblos pequeños y lejanos de la capital. Tenía por honor lo mismo que por honor tenía nuestro Rovirosa tal y como explicita en un capitulito titulado “Honor se escribe con H”. Rovirosa consideraba el Honor escrito con H mayúscula como lo contrario a los honores. El Honor para Rovirosa tenía que ver con la filiación, con ser del Hijo. Desde el punto de vista más humano, tenía que ver con la Honradez, la gran virtud humana, la coherencia entre los que se dice, lo que se piensa y lo que se hace. Esta cuestión ocupaba un gran espacio en sus reflexiones. Eso hizo que Rovirosa despreciara todos los títulos, todos los honores en plural. Sabemos, gracias creo a José Andrés-Gallego, que Rovirosa como estudiante se apuntó a un novedoso centro de estudios que no daba títulos oficiales, pero se planteaba responder realmente al problema de la industria de su tiempo. Se trataba de que los alumnos supieran todo y solo lo necesario para dirigir una empresa electromecánica: desde cómo llevar la electricidad de los saltos del Pirineo a las máquinas hasta como poner un enchufe en la pared. 

Rovirosa no se hacía tarjeta, dejó el traje en el baúl y decidió no presentarse a los exámenes -ya mayor- del Instituto de Cultura Religiosa, al que se apuntó hacia 1942 para conocer más a fondo el cristianismo que había abrazado. 

Buscador de tesoros

Nos hemos metido casi sin querer a hablar de Guillermo porque él ha sido quien ha hecho que nos conozcamos -José Andrés y yo- y que recorramos desde entonces caminos en los que nos encontramos. 

Pero volvamos a ese Rector de Seminario que no quería ser canónigo y se iba de cura de pueblo. ¿Por qué me recuerda la entrevista a José Andrés-Gallego a este sacerdote? Sencillamente porque aquel buen hombre nos entregó a aquellos adolescentes, tratándonos con la alegría y seriedad con que nos trataba, una carta en que aprovechaba para hablarnos del Hijo desde su propia experiencia. Nos decía que, como san Pablo, había corrido hasta la meta, por qué había corrido y para qué seguía haciéndolo. Ese fragmento de la experiencia paulina me ha recordado la entrevista porque también nuestro querido historiador ha corrido y de qué manera y, sin embargo, como Pablo, no mira hacia atrás sino hacia la meta. Este elogio creo que merece Pepe, como le dicen los amigos. No puede uno menos de preguntarse cómo ha podido correr tanto, tocar tantos palos, hacerlo con tal entusiasmo y entrega.

Mis lecturas de Rovirosa me llevan a ver a José Andrés-Gallego como un buscador de tesoros. Intentaré explicarlo. Me parece que nuestro historiador llegó a disfrutar tanto con las investigaciones sobre Rovirosa porque percibió unas líneas profundas de comunión con Guillermo. Rovirosa disfrutaba investigando, fuera electricidad, vinos o nuevos métodos apostólicos. Esta capacidad científica de Rovirosa la ha documentado muy bien José Andrés-Gallego.

Una conexión más fuerte de José Andrés-Gallego con Guillermo Rovirosa es un gran amor por la verdad. En ambos casos muy seria, aunque en el caso de Rovirosa más radical porque la radicalidad es una característica peculiar de Guillermo que da un tono diferente a muchas de sus cosas.

Hemos de decir que, cómo historiador, José Andrés-Gallego no parte de una premisa a defender sino que es un honesto buscador. Una y otra vez aparece en sus libros la primacía de los hechos, le den la razón o no.

Digo “buscador de tesoros” porque Rovirosa concluye en uno de sus mejores ensayos, El primer santo: Dimas el ladrón, desde una mezcla entre experiencia e imaginación que seguramente Dimas, el crucificado con Cristo, había sido, más que ladrón, buscador de tesoros”. A mí la paciencia de José Andrés-Gallego, su constancia, su imaginación, su alegría con lo encontrado, me recuerda ese buscador de tesoros ¿Y cuál es el tesoro? La verdad.

Cuando, desde las autoridades eclesiásticas, llaman a nuestro historiador para realizar la parte histórica para la posible canonización de Rovirosa, le hacen una sugerencia intrigante. Le dicen que le han llamado a él precisamente porque no se trata de vestir a un santo desvistiendo a otros. Encuentro a José Andrés Gallego como un gran amante de la verdad porque no hizo caso. Lo que ha descubierto lo ha puesto de manifiesto con toda sinceridad.

No sé si, a diferencia de Rovirosa, José Andrés-Gallego fue más moderado y simplemente se calló cuando le hicieron esa indicación y, luego, hizo lo que le pareció honesto. Quizá al callar no cayó en la trampa y quizá dejó pasar la ocasión de decir una verdad inoportuna que pudiera ser una mano y un corazón tendidos al enemigo. Tampoco sé si Rovirosa habría sido más radical en un caso así. Es muy probable que sí. Cuando a Rovirosa le hicieron propuestas deshonestas, normalmente decía un “no” muy claro y que quizá podía aparecer agresivo. 

Para entender esto puede que venga bien recordar que Rovirosa entendía (y su colaborador más cercano y amigo -Tomás Malagón- desde luego y hasta santo Tomás bien leído) que la prudencia es la armonizadora de las virtudes, pero normalmente se emplea para armonizar los vicios. Sorprende la lucidez de semejante perspectiva ¿No es verdad que, bajo el nombre de prudencia, solemos armonizar vicios? Las reflexiones a lo largo del cristianismo sobre lo que llamaban “prudencia humana” son interesantísimas, aunque hoy posiblemente llegaríamos a la conclusión de que no solo no es divina sino que tampoco es auténticamente humana.

En la cuestión que nos ocupa, es muy probable que nuestro historiador no llegara a plantear las cosas como Rovirosa pero tampoco creo que se comportara como un diplomático. Quizá buscador de tesoros sea una buena definición. 

jueves, enero 22, 2026

¿Dónde está Dios?… - Gloria Fuertes



¿Dónde está Dios?… Se ve, o no se ve.
Si te tienen que decir dónde está Dios, Dios se marcha.
De nada vale que te diga que vive en tu garganta.
Que Dios está en las flores y en los granos,
en los pájaros y en las llagas,
en lo feo, en lo triste, en el aire y en el agua.

Dios está en el mar y, a veces, en el templo;
Dios está en el dolor que queda y en el viejo que pasa,
en la madre que pare y en la garrapata,
en la mujer pública y en la torre de la mezquita blanca.
Dios está en la mina y en la plaza.

Es verdad que Dios está en todas partes,
pero hay que verle, sin preguntar
que dónde está,
como si fuera mineral o planta.
Quédate en silencio,
mírate la cara.
El misterio de que veas y sientas, ¿no basta?
Pasa un niño cantando,
tú le amas:
ahí está Dios.

Le tienes en la lengua cuando cantas,
en la voz cuando blasfemas,
y cuando preguntas que dónde está,
esa curiosidad es Dios, que camina por tu sangre amarga.
En los ojos le tienes cuando ríes,
en las venas cuando amas.

Ahí está Dios, en ti;
pero tienes que verle tú.
De nada vale quién te le señale, 
quien te diga que está en la ermita, de nada.

Has de sentirle tú,
trepando, arañando, limpiando,
las paredes de tu casa.
De nada vale que te diga
que está en las manos de todo el que trabaja;
que se va de las manos del guerrero,
aunque éste comulgue o practique cualquier religión,
dogma o rama.

Huye de las manos del que reza, y no ama;
del que va a misa, y no enciende a los pobres
una vela de esperanza.
Suele estar en el suburbio a altas horas de la madrugada,
en el Hospital, y en la casa enrejada.

Dios está en eso tan sin nombre que te sucede
cuando algo te encanta.
Pero, de nada vale que te diga
que Dios está en cada ser que pasa.

Si te angustia ese hombre que se compra alpargatas,
si te inquieta la vida del que sube y no baja,
si te olvidas de ti y de aquéllos, y te empeñas en nada,
si sin porqué una angustia se te enquista en la entraña,
si amaneces un día silbando a la mañana
y sonríes a todos y a todos das las gracias,
Dios está en ti, debajo mismo de tu corbata."

Gloria Fuertes

martes, enero 20, 2026

Interpretación del icono de Rublev


P. Evdokimov

En el icono se pueden distinguir los tres planos superpuestos. En primer lugar la reminiscencia de la narración bíblica de la visita de los tres peregrinos a Abraham (Gen 18, 1-15). El comentario bíblico lo descifra: Bienaventurado Abraham, tú los viste y recibiste a la divinidad una y trina. Y la supresión de los rostros de las figuras de Abraham y de Sara invita a penetrar más profundamente y a pasar al segundo plano: el de la economía divina. Los tres peregrinos forman el Consejo eterno y el paisaje cambia de significado: la tienda de Abraham se convierte en palacio-templo; la encina de Mambré, el árbol de la vida; el cosmos, una copa esquemática de la naturaleza, signo ligero de su presencia. El ternero sobre una bandeja cede el lugar a la copa eucarística.

Los tres ángeles, ligeros y esbeltos, nos muestran los cuerpos muy estilizados (catorce veces la cabeza, contra siete para la dimensión normal). Las alas de los ángeles, al igual que la manera esquemática de tratar el paisaje, dan la impresión inmediata de algo inmaterial, de la ausencia de toda pesadez terrena. Al no haber perspectiva, desaparece la distancia, la profundidad en la que todo se sumerge en la lejanía y, por el efecto contrario, acerca las figuras, muestra que Dios está allí, y que está en todas partes. La levedad alegre del conjunto, secreto del genio de Rublev, constituye una visión alada.

Los tres personajes mantienen una conversación. Su tema debería ser el texto de Juan: De tal modo amó Dios al mundo, que le entregó a su Hijo único. Luego la Palabra de Dios está siempre en el acto: toma la figura de la copa.

El tercer plano intra-divino se sugiere solamente. Es trascendente e inaccesible. Sin embargo, está presente, en cuanto que la economía de la salvación fluye de la vida interior de Dios.

En su esencia trina Dios es amor en sí, y su amor para con el mundo es el reflejo de su amor trinitario. La copa figura el don de sí, que no es merma, sino la expresión de la sobreabundancia del amor; los ángeles se agrupan alrededor del alimento divino. Los últimos trabajos han descubierto el contenido de la copa. La capa posterior, que representaba un racimo, ocultaba el dibujo inicial: el Cordero. Esto remite la comida celeste a la palabra del Apocalipsis: el Cordero de Dios ha sido inmolado antes de la creación del mundo. El amor, el sacrificio y la inmolación preceden al acto de la creación del mundo, están en su fuente.

Los tres ángeles están en reposo. Es la paz suprema del ser en sí. Pero ese reposo es inebriante, es un auténtico éxtasis, salida de sí mismo. Y ya toda la paradoja está en este éxtasis que continúa en su propia profundidad. San Gregorio de Nisa realza bien su misterio: La mayor paradoja de todas es que la estabilidad y el movimiento sean la misma cosa.

El movimiento parte del pie izquierdo del ángel de la derecha, continúa en la inclinación de su cabeza, pasa al ángel del medio, arrastra irresistiblemente el cosmos, la roca y el árbol, y se resuelve en la posición vertical del ángel de la izquierda, en el que entra en reposo, como en un receptáculo. Junto a este movimiento circular, cuyo acabamiento dirige todo el resto como la eternidad dirige al tiempo, la vertical del templo y de los cetros muestra la aspiración de lo terrestre hacia lo celeste, donde el empuje encuentra su término.

Esta visión de Dios irradia de la verdad trascendente del dogma. De la concepción de los ángeles de Rublev se desprende la unidad y la igualdad. La diferencia proviene de la actitud personal de cada uno para con los otros y sin embargo no hay ni repetición ni confusión. El oro rutilante de los iconos designa siempre la divinidad, su sobreabundancia; las alas de los ángeles lo envuelven y lo cubren todo con su amplitud y los contornos interiores de las alas de un azul muy tierno colocan en relieve la unidad y el carecer celeste de la única naturaleza. Los cetros idénticos, signos del poder real de que está dotado cada ángel, expresan un solo Dios y tres Personas perfectamente iguales. La forma divinidad de la unidad trina nos mira, trasciende nuestras divisiones y nuestras rupturas. Es un llamamiento imperioso que actúa por su sola realidad y por su simple existencia.

Las formas geométricas de la composición son: rectángulo, la cruz, el triángulo y el círculo. Estructuran la imagen desde dentro y hay que descubrirlas. En las concepciones de la época la tierra era octogonal, y el rectángulo es el jeroglífico de la tierra, que vemos en la parte inferior de la mesa. La parte superior de la mesa es igualmente rectangular volvemos a encontrar en ello la significación de los cuatro lados del mundo, de los cuatro puntos cardinales que, para los Padres de la Iglesia, eran la cifra simbólica de los cuatro Evangelios en su plenitud a la que no se le puede añadir o quitar nada. Es el signo de la universalidad de la Palabra. Esta parte superior de la mesa-altar representa la Biblia ofreciendo la copa, fruto de la Palabra. Si se prolonga la línea del árbol de la vida (situado detrás del ángel del centro), lo vemos descender, atravesar la mesa y hundir sus raíces en el rectángulo de la tierra; es anunciado por la Palabra y alimentado por el contenido de la copa. Encontramos ahí la explicación del misterio: porque el árbol llevaba los frutos de la vida eterna, porque era el árbol de la vida.

Las manos de los ángeles convergen hacia el signo de la tierra; ésta es el punto de aplicación del Amor divino. El mundo está más allá de Dios como un ser de naturaleza diferente, pero incluido en el círculo sagrado de la comunión del Padre, sigue el movimiento circular, se encuentra en la parte de arriba, en lo celeste, bajo la forma de la roca, y este movimiento circular se resuelve para el mundo en el palacio-templo. Este templo es como la extensión del Ángel-Cristo, de su encarnación. Es su cuerpo cósmico, la Iglesia, esposa del Cordero unida a él sin separación y sin confusión. El templo continúa en la inmovilidad del descanso del gran sábado -término del movimiento trinitario-. El ciclo de la liturgia cósmica está cerrado. Es la visión escatológica de la nueva Jerusalén. La parte dorada del templo, que avanza como un poder protector, simboliza la protección maternal de la Théotokos y del sacerdocio de los santos.

Según la tradición, la madera de la cruz se sacó del árbol de la vida. Su figura es la base invisible, pero la más real, de la composición. La aureola, el círculo luminoso del Padre, la copa y el signo de la tierra se encuentran en la misma línea vertical. Ésta divide el icono en dos y se cruza con la línea horizontal que une los círculos luminosos de los ángeles del lado, y forma la cruz. La cruz queda inscrita así en el círculo sagrado de la vida divina; es el eje vivo del amor trinitario. El Padre es el amor que crucifica, el Hijo es el amor crucificado, el Espíritu Santo es la cruz del amor, su poder invencible. El movimiento recorre las ramas de la cruz y éstas, como los brazos extendidos de Cristo, envuelven el universo: Cuando sea levantado de la tierra, atraeré todos los hombres a mí (Jn 12, 32). El Hijo y el Espíritu son las dos manos del Padre. Si unimos las extremidades de la mesa en el punto que se encuentra exactamente encima de la cabeza del ángel del medio, veremos que los ángeles se colocan justamente en un triángulo equilateral. Significa la unidad e igualdad de la Trinidad, cuya cima es la pegaía Theótes, el Padre. Y finalmente, la línea trazada siguiendo los contornos exteriores de los tres ángeles, forma un círculo perfecto, signo de la eternidad divina. El centro de este círculo está en la mano del Padre, el Pantocrator.

La actitud del Padre tiene algo de monumental; emana la paz hierática y la inmovilidad, el acto puro, perfecto, principio estático de la eternidad, pero al mismo tiempo, por uno de los más asombrosos contrastes, la creciente ola de movimiento del brazo derecho, su curva potente que concuerda con el mismo poder de la inclinación del cuello y e la cabeza, expresan el principio dinámico. Lo inefable del misterio de Dios se halla en esta síntesis de la inmovilidad y del movimiento: el Absoluto de los filósofos, el Acto puro de los teólogos, y el Dios vivo de la Biblia, nuestro Padre que estás en los cielos.

El poder divino, como lo confiesa nuestro Credo, Creo en el Padre, todopoderoso, es el poder paterno del amor del Padre, reflejado en la mirada del ángel del medio. Es Amor, y justamente por eso, no puede revelarse más que en la comunión y solamente puede conocerse como comunión. Nadie viene al Padre sino por mí (Jn 14, 6); y por otra parte: Nadie puede venir a mí, si el Padre no lo atrae (Jn 6, 44). No es estrechez o exclusivismo evangélico, sino la más revolucionaria revelación de la naturaleza misma del amor. No se puede tener ningún conocimiento de Dios fuera de la comunicación entre el hombre y Dios; y ésta es siempre trinitaria e inicia en la comunión entre el Padre y el Hijo. Ahora se comprende por qué el Padre no se revela nunca directamente. Es la Fuente, y precisamente por ello, el Silencio. Se revela eternamente, pero es la diunidad del Hijo y del Espíritu Santo quien lo revela. El icono muestra esta comunión cuyo hogar vivo es la copa.

Las líneas del lado derecho del ángel central se amplían a medida que se acercan al ángel de la izquierda. En el lenguaje simbólico de las líneas, las curvas convexas designan siempre la expresión, el habla, la mudanza, la revelación; y al contrario, las curvas cóncavas significan la obediencia, la atención, la abnegación, la receptivi-dad. El Padre está vuelto hacia su Hijo; habla. El movimiento que recorre su ser es el éxtasis. Se manifiesta completamente en el Hijo: El Padre está en mí. Todo lo que tiene el Padre, me pertenece.

El Hijo escucha: las parábolas de su vestido expresan la atención suprema, el abandono de sí. También él se renuncia, para ser el Verbo de su Padre: Las palabras que yo os digo, no las digo por mí mismo; el Padre que está en mí realiza sus propias obras. Su mano derecha reproduce el gesto del Padre: la bendición. Los dos dedos, que se destacan sobre la blancura de la mesa-Biblia, anuncian el camino de la salvación-unión en Cristo de las dos naturalezas, la introducción del mundo, de lo humano, en la comunión del Padre.

La mano inclinada del ángel de la derecha indica la dirección de la bendición: el mundo; parece que cubra, proteja. Por encima del rectángulo del mundo, esta mano es como las alas extendidas de la pura paloma.

La dulzura de líneas del ángel de la derecha tiene algo de maternal. El Consolador, pero también el Espíritu: el Espíritu de la Vida. Es el que da la vida y en quien toda vida se organiza. Es el tercer término del Amor divino, el Espíritu del Amor. Su posición es ligeramente diferente de la posición de los dos otros ángeles. Por su inclinación y el ímpetu de todo su ser está en medio del Padre y del Hijo: él es el espíritu de la comunión y de la circunminsesión. Esto lo prueba claramente el hecho tan remarcable del movimiento que parte de él. En su soplo, en su respiración, el Padre se desplaza hacia su Hijo, el Hijo recibe al Padre y resuena la Palabra. Como dice san Juan Damasceno: Por el Espíritu Santo reconocemos a Cristo, Hijo de Dios, y por el Hijo contemplamos al Padre. En el momento de la Epifanía, el Padre se dirige hacia el Hijo en el movimiento de la Paloma.

Los colores de la iconografía poseen su propio lenguaje. En Rublev alcanzan una riqueza inigualable, un acorde musical total con toda la gama de los más finos matices que repercuten en todos los detalles de la composición. La densidad de los colores de la figura central queda realzada por el contraste con la blancura de la mesa y se refleja en el reverbero sedoso de los ángeles de los lados. La púrpura oscura (el amor divino) y el azul denso (la verdad celeste) con el oro rutilante de las alas (la abundancia divina) forman el acorde perfecto que se perpetúa y se vuelve a encontrar con una tonalidad mitigada como una revelación matizada, la iniciación por grados: rosa pálido y lila a la izquierda, azul más dulce y verde plateado a la derecha. El oro de los tronos, asiento divino, habla de la sobreabundancia de su vida.

De este modo el Padre, inaccesible en la densidad de sus colores, en las tinieblas de su luz, se revela mitigado, accesible en la nube luminosa del Hijo y del Espíritu Santo. De lejos, esta composición da la impresión de una llama azul y roja. Todo llamea en el aire fulgente del mediodía: Quien está cerca de mí, está cerca del fuego.

La mano del Padre detiene el principio y el fin, está extendida por encima de la copa. El Cordero inmolado antes de la creación del mundo y el Cordero-Templo de la nueva Jerusalén, la santa cena de Cristo y su promesa de beber el fruto de la vid en el Reino del Padre, incluyen el tiempo en la eternidad. La copa irradia en la blancura brillante de la Palabra que envía de nuevo todos los colores de la Verdad. Es la irradiación del corazón divino, el don recíproco de las tres Personas divinas

Del icono se desprende un potente llamamiento: Sed uno como el Padre y yo somos uno. El hombre es a imagen de Dios Trino; en su naturaleza la Iglesia-Comunión está inscrita como su última verdad. Todos los hombres están llamados a reunirse alrededor de la misma y única copa, a elevarse al nivel del corazón divino y tomar parte en la Comida mesiánica, a convertirse en un solo Templo-Cordero. Por la vida eterna (el Espíritu) te conocen a ti, el único Dios verdadero, y a quien enviaste, Jesucristo.

La visión se acaba con esta nota escatológica: es la anticipación del Reino de los cielos, impregnada de la luz que no es de este mundo, bañada en fin con una alegría pura, desinteresada, de una alegría divina, por el simple hecho de que la Trinidad existe y que somos amados y que todo es gracia. El asombro brota del alma, que se calla. Los místicos nunca hablan de la cumbre, sólo el silencio la descubre.

¿Se debe llevar a la Santa Misa a las mascotas?

 La Iglesia católica del Dios vivo/Facebook 


Según la doctrina y el magisterio católico, no se debe asistir a la Santa Misa con un perro porque es un lugar sagrado que exige concentración, reverencia y un ambiente de oración, y la presencia de mascotas distrae a los fieles y trivializa el acto litúrgico, aunque se reconoce el amor a los animales, la Misa es para la oración humana y no para las mascotas, y la Iglesia enfatiza el respeto por la Eucaristía.

-Razones principales.

●Lugar Sagrado:
La Iglesia es un espacio para el culto divino, no un lugar de recreación ni para mascotas, y su presencia desvirtúa su propósito sagrado,.

●Distracción:
Los perros, por naturaleza, pueden ladrar, moverse o ser un foco de atención, lo cual interrumpe la concentración de los fieles en la Eucaristía, fundamental para la Misa,.

●Enfoque en la Eucaristía: La Misa exige plena atención y devoción a Cristo, no a distracciones materiales o animales. Llevar mascotas puede ser una falta de respeto al Santísimo Sacramento,.

●Decoro y Solemnidad:
El ambiente de la Misa debe ser de recogimiento y solemnidad, algo que no se corresponde con la presencia de animales, incluso bien educados,.

No son "prójimos" en el mismo sentido: Aunque los animales son criaturas de Dios y merecen bondad (Catecismo de la Iglesia Católica, 2416), la Misa es un acto litúrgico para los humanos, no para los animales, que no pueden participar activamente en la Eucaristía.

-En resumen:

Si bien la Iglesia promueve la bondad hacia los animales, la Misa tiene un propósito muy específico que se ve comprometido por la presencia de mascotas, por lo que la doctrina y el buen sentido pastoral desaconsejan llevarlas, a menos que sean perros de servicio estrictamente necesarios y se tomen las precauciones adecuadas para no molestar, pero idealmente no en la celebración principal, según varios artículos y debates católicos.

♡ Dios te bendiga ♡

viernes, enero 16, 2026

HOTEL PARA PERROS Y BENDICIÓN DE ANIMALES

Hoteles, guarderías, sanidad, terapeutas,
Vacaciones, parques de atracciones... 
Vidas de lujo sin cotizar
En un mundo con niños sin escuela 
¿En qué piensan los educadores?
¿En la adolescencia de las mascotas?
¿Donde llegaremos?

Jesús Vega Mesa
(Publicado el 20 de enero de 2013) (aquí)

Estoy perplejo. Acabo de leer que en Manhattan se encuentra el hotel de lujo más caro del mundo para perros. El hotel, dicen, es un paraíso de arquitectura, diseño, moda… donde los perros pueden ser tratados como auténticas estrellas de Hollywood. Por unos 150 euros de nada, el perro puede pasar un día de hotel con gimnasio, spa, peluquería, habitación individual con TV, sauna, masajes y alta cocina. Además, un empleado del hotel se hace cargo de ir a buscar al perro a la casa de sus dueños. Por supuesto, en un coche de alta gama, tipo Ferrari o Audi.

Yo, que en mi infancia viví el cariño a perros de la familia como Polo o Piloto… o desde un poco más lejos a Rin Tin Tin, no salía de mi asombro. Y no sólo por ese hotel de lujo. Es que no imaginaba que los perros tuvieran ni necesitaran ningún tipo de hotel. Ni de cinco estrellas ni de una. Pero cuando comenté la noticia con mi vecino me dio otras informaciones por las que, de verdad, sentí vergüenza.


-No te extrañes, me dijo. Hoteles como ese lo tendremos por aquí en poco tiempo. De hecho ya hay guarderías para perros en nuestras islas que ofrecen muy variados servicios para que el animalito viva mejor que la mayoría de los niños del barrio. Basta ver los mimos y hasta los regalos de reyes que algunos hacen a sus mascotas. Y hasta cosas que no les permitimos a los hijos en nuestras casas se les permite con toda naturalidad al gato o al perro. ¿No te sorprende, por ejemplo, que mi vecina tenga dos perros que se llaman Lucas y Elena y unos nietos que se llaman Polki y Colin? El mundo al revés, desde luego.

Tengo claro que el amor a los animales, como el amor a la Naturaleza, es algo positivo que dignifica a la persona. Tengo claro que hay que proteger a los animales indefensos. Pero los excesos nunca son buenos. El perro es sin duda un buen amigo y un buen compañero para las personas. Lo malo son las excentricidades. Cuando hay personas que deciden destinar todos sus bienes a un animal o dedicar todo el tiempo del mundo a la atención de su mascota, es que algo no funciona bien en la sociedad. Y escribo todo esto, les confieso, con cierta inseguridad. Porque al mismo tiempo soy un admirador de San Francisco de Asís, aquel que se dirigía a todos los seres vivos llamándolos hermano lobo, hermano sol, hermana luna. Aquel que decía que “cada criatura en desgracia debe ser protegida” o que “todas las cosas de la creación son hijas del Padre y hermanas de los hombres”. Y también admiro a san Antonio Abad , aquel ermitaño rodeado de animales a los que cuidaba con verdadero cariño. Pero todo tiene sus límites.

Precisamente el próximo domingo, en la fiesta que cada año se celebra en Tamaraceite con motivo de San Antonio Abad, se bendecirán los animales. Y mucha gente acudirán con sus mascotas (perros, gatos, serpientes, iguanas, conejos, tortugas, pájaros…) para recibir la bendición, los buenos deseos de Dios y de la comunidad. Es una fiesta simpática, familiar y expresiva del amor a los animales y el amor en la familia.

El domingo iré a Tamaraceite a pedir una bendición para todas las mascotas. Y una muy especial para sus dueños, para que no hagan tonterías y traten a los animales y a las plantas con mucho cariño y respeto. Nunca mejor que a las personas.

lunes, enero 12, 2026

Ternura clínica

por Mercedes Pérez Fernández y Juan Gérvas. Médicos generales jubilados, Equipo CESCA, Madrid (España)

Publicado originalmente en el blog https://rafabravo.blog/2025/03/18/ternura-clinica/

Introducción

La ternura es ese sentimiento que nos pone “tiernos” ante el amor y el dolor, una conmoción interior que nos une entrañablemente a quien amamos o/y a quien sufre, un estado de ánimo que nos predispone a la ayuda, una maleabilidad para “deformarnos” con facilidad y adaptarnos a quien nos necesita con cordialidad apropiada a la situación. Ternura es lo opuesto a crueldad, dureza, frialdad, indiferencia y maldad pues implica trato digno y respetuoso. En la consulta, la ternura pone al Otro en el centro de nuestro corazón para dar la mejor respuesta clínica posible.

La ternura es parte de la espiritualidad que nos hace vibrar a los humanos, espiritualidad como sentimiento general que responde a lo que el ser humano no logra comprender: la existencia de su propia vida y del universo, el amor y la amistad en su profundidad, la conciencia de libertad, la inevitabilidad del sufrimiento y de la muerte, el ser grupal y personal, la angustia vital, etc. Como tal sentimiento también conlleva conmoción, y muchas veces recogimiento y meditación.

Atención clínica armónica

En nuestra opinión, hay al menos tres claves para prestar una atención clínica armónica (clemente, segura y sensata): 
-Comprender y aceptar que el objetivo sanitario no es disminuir morbilidad y muertes en general, sino la morbilidad y mortalidad innecesariamente prematura y sanitariamente evitable (MIPSE).
-Promover que los profesionales ejerzan con dos éticas sociales fundamentales, la de la negativa y la de la ignorancia. Y
-Tener en la práctica clínica compasión, cortesía, piedad y ternura con los pacientes y sus familiares, con los compañeros, con los superiores y con uno mismo.

Compasión

Tener compasión del paciente y de sus familiares es entender su sufrimiento y desear ayudar a resolverlo. La compasión va más allá de la empatía, pues ésta es una forma de inteligencia, de capacidad cognitiva, de «entender inteligentemente», mientras la compasión se refiere a un nivel más básico, de solidaridad ante el sufrimiento. La compasión es un sentimiento, no un conocimiento.

Cortesía

Trabajar con cortesía es respetar las buenas costumbres, según la cultura y situación del paciente. Por ejemplo, no es la misma la cortesía con un niño que con un anciano, ni con una adolescente a la que se conoce desde que nació que con una adolescente extranjera en su primera consulta. Pero en todos los casos hay que buscar que el paciente se sienta cómodo y relajado, con libertad para expresarse al ser tratado con la deferencia apropiada. Cortesía es en parte etiqueta, dar la mano o tratar de usted al anciano, por ejemplo, pero como una forma de expresar reconocimiento, no como mecanismo para establecer barreras.

Piedad

Trabajar con piedad es reconocer el impacto del sufrimiento en el paciente y sus familiares y tener conmiseración. La enfermedad cambia el curso de la vida de los pacientes. Ser enfermo es volverse frágil, es perder la integridad física y/o mental que caracteriza al ser humano. La piedad permite tener clemencia, entender lo que significa la enfermedad en el devenir personal, familiar, laboral y social del paciente. La piedad es también importante con los compañeros, y con uno mismo, pues enfrentarse al sufrimiento, el dolor y la muerte de los pacientes no es fácil, y cambia y afecta a los médicos en formas a veces sutiles, a veces evidentes. Al trabajar con piedad se reconoce ese constante impacto del sufrimiento y se cumplen más fácilmente los deberes, que implican compromiso y exigencia ética y profesional. La piedad se demuestra, por ejemplo, en las consultas en las que el paciente llora, y en general en las «consultas sagradas».

Ternura

Trabajar con ternura es tener una actitud de reconocimiento del «Otro» (paciente y sus familiares) como humano doliente, que precisa de un afecto y delicadeza especiales. Es, en un ejemplo, dar la mano (por cortesía), pero dar un apretón cálido, que diga «aquí estoy, tengo formación y capacidad para ayudarle a seleccionar la mejor alternativa y, además, para hacerlo con cercanía, sencillez y sinceridad, con el calor de un humano que identifica a otro humano que sufre». Equivocadamente, la ternura sólo suele esperarse y/o exigirse en las relaciones amorosas, pero justo el paciente y sus familiares necesitan amor y ternura a chorro, y negarlo es un error. El médico que trabaja con ternura, sin darse cuenta, pone buen cemento que liga sus decisiones clínicas a las expectativas de los pacientes y, por consecuencia, tiene mayor probabilidad de éxito terapéutico.

Algunos ejemplos de ternura en la clínica:

Cuando el paciente responde a la pregunta casi de rutina, al iniciar una historia clínica: “De qué murió su padre”. “De hambre”. Y rompe a llorar.

Cuando una chiquilla de 15 años asiste a la consulta con su hermana pequeña, de 12, que le da vergüenza venir con su madre, y el motivo es: “Pues ya ve, doctora, que dice que tiene los labios de la vulva malformados”. Y son normales.

Cuando tu paciente está muriendo y le has puesto en su casa la sedación terminal, que te agradece apretando la mano que le has dado, que no sueltas, conmovido, hasta que no se relaja.

Cuando viene la madre con su bebé, a presentártelo, tras un primer embarazo tormentoso, ya casi a los 50 años de edad.

Cuando la niña de 5 años te dice en la consulta: “De mayor yo también quiero ser doctora”.

Cuando en la calle te encuentras sentado en un banco a ese paciente que apenas viene, y sabes por su madre que ha tenido un ingreso forzado en psiquiatría, y al pararte a hablar con él se levanta y te abraza sonriendo: “Gracias por verme, doctor, la gente pasa y ni me mira”.

Cuando el anciano viene a la consulta “excesivamente” arreglado y el motivo de visita es: “Que me llevan a una residencia, doctora. Que no tengo ya sitio en la casa de mis hijos (mi casa, en realidad)”.

Cuando la señora de la limpieza cuida amorosamente las flores de tu consulta, y se lo agradeces: “¡Qué bonitas están las flores, gracias por cambiarles el agua cuando me olvido!” y te contesta: “¡Ya me gustaría a mí tener en casa un ramo como ese!”. Y se lo regalas, claro.

¡Son tantos los momentos de ternura, de ternura en la clínica, de ternura terapéutica que sana a profesionales y pacientes-familias!

Síntesis

La ternura es un modo de situarnos en la clínica, una forma desarmada de acompañar sin miedo, un valor esencial para estar sin más (ni menos), para cuidar y sanar en amor, dignidad y libertad.
Desde luego, “la ternura es para valientes, porque es situarnos desde la debilidad, sabiendo que nos pueden herir”.

sábado, enero 10, 2026

León XIV, como Francisco, a diferencia de Juan Pablo II y Benedicto XVI usa "USTEDES" en vez de "vosotros" en la Consagración

Juan  Pablo II
 
Benedicto XVI
12 dic 2019 
Preside Francisco [en la homilía destaca que María es discípula, no corredentora]
12 dic de 2020
Preside Francisco
12 dic de 2024
Preside Francisco pero es cardenal Prevost quien celebra
12 dic 2025
Papa León XIV

lunes, enero 05, 2026

Tío Ricardo y los migrantes castellanos a las provincias vascas

 


El 6 de enero para mí es el cumpleaños del tío Ricardo. El hermano mayor de mi madre. Uno de los miles de provincianos que emigraron a las entonces Vascongadas, los que más aportaron a una comunidad que quiere tener cuentas propias para tener más. Mis hermanos y yo tenemos cinco tíos (tres por mi madre, dos por mi padre). Cuatro de los cinco emigraron. 80% ¿no? ¿No les parece mucho? Y ¿por qué? ¿Por voluntad propia? No. 


Siempre se emigra por decisión de un sistema en el que “entre todos la mataron y ella sola se murió”. Mucho tuvo que ver Franco, desde luego. Mucho también López Rodó, catalán por cierto, de quien los historiadores destacan que era del Opus y no que era catalán, cosa -creo- más decisiva. El autor del Plan de Estabilización ¡vaya nombre! Para la cuestión no era estabilizar sino explotar. Lo explica bien la economía marxista, las migraciones responden a una necesidad de los mandones y disfrutones de la economía.


Total que el tío Ricardo salió para Bilbao, tío Agustín para Guipúzcoa, tío Paco a Madrid. Y por parte de mi padre, tío Isi a Irún. A levantar Madrid y Euskadi, las hoy regiones más ricas. Salamanca no daba más de sí, el sistema ya la dejaba para la Universidad y el turismo. Las familias que se adaptaran por el bien de la mal llamada ¡estabilización!


El 6 de enero (y el 5) me lo paso con el reloj de tío Ricardo en la muñeca, un recuerdo, un símbolo, un homenaje, un agradecimiento, una reivindicación. Es el regalo de Reyes preferido de toda mi vida. En realidad los Reyes me decían ya poco de niño, el consabido pijama, unas chocolatinas, libros y algún detalle significativo. En realidad no hace falta más. Los regalos caros ocultan generalmente miserias tan poco nombrables como las que ahora llegan a la prensa bajo la palabra “corrupción”. Al crecer, los Reyes eran día de leer “Las desiertas abarcas” de Miguel Hernández o los escritos de Gloria Fuertes. Sigo leyendo, oyendo y publicando esas cosas pero con un reloj parado en la muñeca. Dice el relojero que no tiene arreglo pero mi experiencia es que tiene un latido muy especial.


Cuando hacíamos la revista sociorreligiosa “Id y evangelizad” dos curas castellanos nos dirigimos a los obispos vascos para preguntarles si habían estudiado en sus Secretariados sociales si los inmigrantes tenían más altas tasas de prejubilación y/o enfermedad laboral. Desde nuestro pequeño universo sabíamos de las prejubilaciones por razón de salud frecuentes de los que conocíamos. No nos contestaron. Que yo sepa sigue sin haber estudios al respecto. Que los obreros castellanos, como  mis tíos, merecen más una calle que el racista de Sabino Arana a mi no me cabe duda. Y monumentos ni te cuento. Bilbao lo tiene grande al Sagrado Corazón pero no a estos trabajadores. También a Indalecio Prieto. El de Unamuno sin embargo me parece pequeño. 


No sé que dirá la sociología al respecto pero tanto Celsa (la mujer de Ricardo) como Maruja (esposa de Agustín, el hermano que trabajaba en Tolosa, Guipúzcoa) acabaron teniendo Alzheimer. Supongo que los inmigrantes tienen más altas tasas de esta enfermedad aunque solo sean porque han tenido menos tiempo para actividades como la lectura. Vivo con orgullo que gracias a la evolución social y a sus hijas aquellos trabajadores se fueron quitando algo del machismo ambiental en que crecieron y fueron buenos cuidadores de sus esposas. Es más o menos de su época el anterior Jefe del Estado y me parece que no puede decir lo mismo. 


Hoy es 6 de enero. Hoy haría noventa y ocho años tío Ricardo. Hoy es día de recordar a esa gente querida que por nosotros hizo todo lo que pudo. Hoy es día de homenaje a esos migrantes que se dejaron la vida trabajando. Hoy no es día de añorar que podría haberse hecho esto o lo otro. Hoy es día de homenaje al trabajo. Hoy es día de llevar el reloj de tío Ricardo en la muñeca. ¡Feliz día de Reyes!


Gloria Fuertes escribió Las tres reinas magas: https://share.google/Cmp8CmTJWbKgh2xTB


El regalo que yo quiero

https://antigonahoy.blogspot.com/2019/01/acertaron-los-reyes-magos.html


Audio

https://antigonahoy.blogspot.com/2025/12/elena-lastra-gloria-fuertes-en-navidad.html


Miguel Hernández 

https://antigonahoy.blogspot.com/2009/01/las-desiertas-abarcas.html

Cáritas y el elefante en la habitación del Informe Foessa

Eugenio A. Rodríguez


¿Y de dónde me puede venir a mí esta manía al Foessa? No estoy seguro. Empecé a enfadarme con Cáritas en el Seminario. Creo que fue a finales de los ochenta. Por entonces, en Salamanca, los actos más fuertes de Cáritas dejaron de hacerse en un colegio mayor propiedad de unas religiosas y pasaron a un nuevo y flamante salón de actos de la Caja de ahorros que luego pasaría a ser Caja Duero. Puede parecer que no pasa nada, pero la realidad es que se dejó de denunciar algo que nos llamaba la atención a aquellos jóvenes revolucionarios: la Caja era un extractor de riqueza regional que trasladaba los pequeños ahorros de los trabajadores de la ciudad, y sobre todo del campo, a otras regiones ricas.

 

Por entonces se difundía en Cáritas un pequeño folleto, Caritas con tiza, realizado por el teólogo e ingeniero Luis González-Carvajal cuando fue secretario general de Cáritas. En él se proponía pasar de una Cáritas asistencial a una Cáritas con tres patas: asistencial, promocionante y estructural. La primera Cáritas había nacido asistencial, y se planteaba caminar hacia una más integral, con esas tres patas. Creo que he difundido más ese folleto que la propia Cáritas. No he encontrado ni un solo responsable de Cáritas que lo conociera en los últimos veinticinco años. La parte de la promoción individual se había comido la institucional. Del folleto de 37 páginas queda algún ejemplar por internet, a 190€. El silencio al respecto es pasmoso. No me extraña. No les encaja tanto enfoque estructural, y la copla antiasistencialista que tanta buena conciencia no quiere oír: “El señor don Juan de Robles / con caridad sin igual, hizo este santo hospital, ... y también hizo los pobres”

(Puedes ver gratuitamente este magnífico documento: aquí)

 

Creo haber leído todos los Foessa, al menos los resúmenes, y algunos enteros. Puede verse, en algunos, clara conciencia de la existencia de clases, pero cuando se habla de Foessa se señala que hay un proceso, sobre todo a partir del VI, según el cual se hacen propuestas de soluciones. Pero no es cierto. Lo que se hace sistemáticamente es pasar del análisis de clases a un análisis según el cual estamos desvinculados. Pero no es verdad, no estamos desvinculados, estamos en relaciones de explotación.

 

Este año también han hecho un Congreso. Los informes Foessa están fácilmente accesibles en internet. Muchos tienen también un resumen oficial. Los vídeos comentados están en youtube como Presentación del IX Informe FOESSA: "Tensiones presentes y retos de futuro” I, II y III; hay una presentación y una conferencia de clausura. Lo que se ve en internet es lo típico, resúmenes, aplausos que van y vienen y mucho power point. Mucha información, mucha academia, casi solo academia. Análisis hacen muchos y muy buenos, pero dan la impresión de ser un barco que no toma rumbo. Cada cual va en una dirección, y si hubiera alguna línea común parece la de ir haciendo lo que se pueda.

 

En las horas del Congreso veo que se sigue hablando, acertadamente, de desigualdad y de estructuras, de desigualdad salarial y de que la subida de salarios se la come la subida de la vivienda, de que los salarios más bajos son los más frecuentes del paro, de que los jóvenes están más sometidos a las crisis y ya no están mejor que sus padres y las generaciones anteriores. Se menciona algunas veces la existencia de estratificación social y que la riqueza se concentra cada vez más.

 

El ponente más acertado, a mi juicio, es Imanol Zubero. Cuenta algo de las conversaciones que él mismo y Maite Montagut, como corresponsables del capítulo VI, han tenido con el equipo coordinador. Cuenta lo que les pedían y que advirtieron a los organizadores de que no desean esas interactuaciones con los otros capítulos, porque ellos, en su capítulo iban a decir que “esta economía mata”, pero como él mismo dice, eso al final no aparece, ni siquiera en su capítulo.

 

Explica Imanol (video I, desde 1,32:33) que en Foessa de 2030 quizá estaremos hablando de lo mismo (o peor), porque “estamos hablando de procesos sistémicos estructurales”. Él cree que el sistema no lo explica todo, pero “no podemos explicar nada si no asumimos que estamos en un sistema”. Dice: “Voy a decir una palabrota, espero que no pase como en la vida de Bryan cuando dice la palabra `Jehova´, se llama capitalismo”. Me quedé estupefacto ¿por qué hay que decirlo así? Me resulta especialmente sugerente que menciona “el síndrome de Casablanca” cuando el inspector  dice “aquí se juega”. Para Zubero, esto son los medios hablando del Foessa.

 

En su “diálogo” con los ponentes de los capítulos IV y V (correctos sin más). (Vídeo II,  a partir de 1;18) llega a decir que “es evidente que tenemos que partir de donde estamos. Estamos en capitalismo, colonialismo, patriarcado; o nos desgajamos algo o no podremos”.

 

Se queja de análisis europeos que presentan las transiciones como algo natural que no respondiera a dinámicas políticas. “Cambios que se están produciendo como si no hubiera nadie detrás”, dice. “¿Es el mercado?” se pregunta, y añade: “Seguirá habiendo mercado cuando acabemos con el capitalismo. Es el capitalismo”.

 

A mi juicio, la reflexión más importante es cuando se pregunta por el sujeto: “¿Quién le pone el cascabel al gato? Los Foessa decimos dónde está el cascabel y cuál o cuáles son los que hay que poner, y mas o menos señalamos al gato… ahí señalamos un poco menos, a veces el gato que señala Foessa es como el gato Schröedinger, que no sabes muy bien si vivo o muerto… Decimos un poco dónde esta el gato. ¿Y quién le pone el cascabel? Tenemos un problema de sujeto”.

 

Dice muchas más cosas interesantes, pero uno no puede dejar de preguntarse por qué no se habla de qué impide a los voluntarios de Cáritas, en primer lugar, y a muchos otros grupos de Iglesia ser (o colaborar) con poner el cascabel al gato. Mi opinión personal es que no se quiere, porque no se quiere molestar al gato y a grupos que algo tienen de gato, como son en general las universidades, públicas y privadas, que sostienen buena parte de los propios ponentes.

 

En el tercer vídeo, Antonio Izquierdo explica que los coordinadores de Foessa les pidieron que hablara sobre todo de la estructura de clases. Me pregunto cómo es posible que integren esa perspectiva sin romper el conjunto. Explica el economista que repasó los estudios de los años setenta, y que el Foessa del 83 se plantea sobre cambio social y clases. En la encuesta se preguntaba por la conciencia de clase, por la lucha de clases, por las clases sociales.

 

Óscar Carpintero (III, a partir del minuto 27) explica los cambios en el mercado de trabajo. Me resulta especialmente sugerente la cuestión de la vivienda (35,25), entre lo que destaco:

-El modelo inmobiliario ha alentado un modelo que prioriza el uso no ordinario inversor, no para vivir ordinario

-Nuestro problema no es de número, es de acceso. Somos récord en vivienda vacía y secundaria, y la cola en viviendas principales. En 2006 se iniciaron más viviendas en España que en Francia y Alemania.

-Parque infrautilizado:

3,8 m de viviendas vacías

1,1 m en ciudades de más de 50.000

400.000 en ciudades de más de 250.000

97.000 en Madrid

75.000 en Barcelona

10% de los alquileres son turísticos

Hay 2.000.000 en alquiler (en Málaga 36%, en Alicante 29%, en Cádiz 20%)

-Las políticas públicas han estado más preocupadas mas que en construir en gestionar.

 

Enlazó la cuestión de la vivienda con la cuestión ecológica, porque el deterioro viene en parte de la construcción.

 

En su siguiente aportación, Imanol Zubero volvió a insistir en que los procesos de fondo son estructuras de dominación y privilegio. Y propone -con acierto- una vida militante que, partiendo de hacer “memoria passionis” combata un capitalismo caníbal desde un nuevo contrato social: “Hay que escuchar las vidas, despatriarcalizarnos, descolonizarnos, desclasarnos o desacapitilistizarnos”.

 

Propone distinguir dos tipos de interrupciones:

-las malas, gatopardianas, las del consumismo del estilo “Interrumpo el uso de esta camisa”

-las buenas, detenernos, como el samaritano INTERRUMPE, como LA HUELGA, la sobriedad, revisar como viajamos para el ocio, cómo nos alimentamos. Dijo: “a las personas vegetarianas no nos está siendo fácil alimentarnos en este congreso”.

 

En el dialogo posterior (corto), Imanol volvió a que la cuestión del sujeto es la clave. Óscar Carpintero recordó que en el covid se vio que los esenciales eran los de abajo. ¿Esenciales del mundo uníos?

 

Entonces ¿qué ocurre? ¿qué me parece?

 

Los datos que maneja Foessa podrían llegar -si quisiera- a conclusiones revolucionarias, combativas, transformadoras, que hicieran que el Foessa de 2030 no diga lo mismo con otras palabras, con otro nuevo circunloquio de intelectuales bienestantes. Lo saben muchos -no todos- de los profesores que intervienen. ¿Por qué no se hace? Supongo que los más lúcidos no quieren líos, no quieren molestar…

 

Me llama la atención la insistencia en el Cuidado, palabra que por sí misma ya va a conducir a una actividad más bien asistencial. En el último Foessa se dice claro: “Políticas de final de cañería (end of the pipe policies) que, desatendiendo las causas de los problemas (Polity), se limitan a actuar sobre los efectos (Subirats, 2005)” (pg. 610).

 

A mí me parece claro. La acción asistencial choca con la acción que quiere cambiar las estructuras de clase. Y en Cáritas ha vencido, de momento, la acción asistencial. Los intentos de otra Cáritas fueron derrotados en los noventa. ¿Podía ser de otra manera con el sistemático incremento de contratados? Si los miles de voluntarios, que son limpiadoras, trabajadoras y trabajadores esenciales, jubilados de renta baja, etc. se dan cuenta, se puede montar un buen lío, un lío de los que proponía Francisco.

 

Nota: Los informes Foessa están fácilmente accesibles en internet. Muchos tienen también un resumen oficial. Los vídeos comentados están en youtube como Presentación del IX Informe FOESSA: "Tensiones presentes y retos de futuro” I, II y III hay una presentación y una conferencia de clausura






Puedes descargar el folleto en: (pinchando aquí)
PRESENTACIÓN CONGRESO FOESSA IX VIDEO i VIDEO II VIDEO III