viernes, mayo 31, 2013

EL PAPA EN LAS PRIMERAS COMUNIONES DE UN BARRIO POBRE

Pues me alegran las Primeras Comuniones ¡qué quieren que les diga! Tienen defectos...¡cómo todo lo que es vida! ¡me encanta! Se enfadan los perfectos... ¡ahora sí que me requetelegro! No sigo porque no quiero echar leña al fuego. Pero si quiero poner en común con otros esta experiencia. Al Papa también le gustan y le gustan como Obispo de Roma... ¡más alegría! pero ¿y el mensaje? ¿será largo? ¿profético? Pues me parece perfecto. Resume su mensaje en una palabra: FUERZA. Con muchos jovencillos he charlado de esto mismo... Pues eso, que me alegra...

El domingo pasado el Papa Francisco, aunque sin viajar: visitó la parroquia romana de Santa Isabel y San Zacarías, y allí celebró la Primera Comunión de 16 niños de la parroquia. Y, como hacen los sacerdotes de muchas de nuestras parroquias, hizo la homilía en forma de diálogo con los niños, explicándoles la Santísima Trinidad -que era la fiesta que se celebraba el domingo- y la Comunión:
- A vosotros, niños, os pregunto: ¿quién sabe quién es Dios? Que levante la mano.
- El creador de la tierra.
- Bien, ¿y cuántos dioses hay?, ¿uno? ¿El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo... son tres dioses? ¿Cómo se explica esto? ¿Son uno o tres?
- ¡Uno!
- ¿Y cómo se explica que uno sea el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo? Son tres en uno, tres personas en uno. ¿Qué hace el Padre? El Padre es el principio, que ha creado todo, que nos ha creado a nosotros. ¿Qué hace el Hijo? ¿Quién sabe decir qué hace Jesús? -Jesús viene a enseñarnos la Palabra de Dios, muy bien. ¿Pero después qué ha hecho Jesús en la tierra? Nos ha salvado. Jesús ha venido para dar su vida por nosotros. El Padre crea el mundo, Jesús nos salva..., ¿y el Espíritu Santo qué hace? Nos ama, nos da el amor. Venga, todos los niños juntos: El Padre crea el mundo, Jesús nos salva, ¿y el Espíritu Santo...?
- ¡Nos ama!
- Ésta es la vida cristiana: hablar con el Padre, hablar con el Hijo y hablar con el Espíritu Santo. Jesús nos ha salvado y también camina con nosotros en la vida, ¿es verdad? Pregunta: ¿Y cómo camina? ¿Qué hace Jesús cuando camina con nosotros en la vida? Esta pregunta es difícil, el que responde vence el derby [un partido de fútbol importante].
- Nos ayuda, nos guía.
- ¡Muy bien! Jesús camina con nosotros, nos ayuda, nos guía. Y también Jesús nos da la fuerza para caminar. Nos sostiene en las dificultades y también en las tareas de la escuela. ¿Y cómo nos da la fuerza Jesús? ¡Fuerte, no os oigo!
- ¡Con la Comunión!
- Con la Comunión nos da la fuerza, Él viene a nosotros. Pero ¿un pedazo de pan me da tanta fuerza?
- No, es el Cuerpo de Cristo.
- Aquello sobre el altar, ¿es pan o no es pan? Parece pan, pero no es propiamente pan, es el Cuerpo de Jesús. Jesús viene a nuestro corazón. Pensemos en esto todos, el Padre nos ha dado la vida, Jesús nos ha dado la salvación, nos acompaña, nos guía, nos sostiene, nos enseña. El Espíritu Santo nos ama, nos da el amor. Pensemos a Dios así y pidamos a la Virgen, nuestra Madre que viene rápidamente siempre para ayudarnos, que nos enseñe a entender bien cómo es Dios.

jueves, mayo 30, 2013

EL DOMINGO DÍA 2, A LAS 4 DE LA TARDE TENEMOS ADORACIÓN EUCARÍSTICA MUNDIAL


intenciones
1) QUE LA IGLESIA SEA MÁS SANTA, lis cristianos seamos expresiones del amor
2) IR HASTA LAS PERIFERIAS

miércoles, mayo 29, 2013

lunes, mayo 27, 2013

HA MUERTO DON JUAN TRUJILLANO. Recuerdos de una visita


DON JUAN TRUJILLANO, ESE CURA. Estuvimos a visitarle.

En estos años de pateras un colegio de Salamanca se ha hecho famoso por acoger a casi cien menores inmigrantes procedentes de Canarias. ¿De dónde salía aquello? Pues venía de atrás: de aquella Iglesia española, muy de Pío XII y muy del apostolado obrero.

El sacerdote responsable de este centro es Juan Trujillano, don Juan le llaman todos. Y es verdad que hasta un donJuan es, alguien a quien ha “perdido” el amor y de amor al prójimo algo sabe y mucho ha vivido.

En los años del Seminario conoció “a las dos personas que más me han influido: el Rector, don Baldomero Jiménez Duque, y aquel santo que fue Guillermo Rovirosa”. Nos cuenta que “nos costó mucho hacernos amigos de los obreros, empezamos a ir a trabajar los días libres en la construcción de viviendas; al principio nos menospreciaban pero ayudabas al más viejo a ‘dar ladrillos’, al otro en otra cosa... y nos hicimos amigos”. Dice que “aquello se volvió peligroso para los poderes civiles y eclesiásticos y entonces nos fueron dividiendo y a mí me mandaron a estudiar y luego –al volver- a este pequeño pueblo...”.

Nos cuenta que al llegar hizo un sencillo análisis sociológico: “No había Bautismos en los últimos años... ¿qué pasaba? Las chicas jóvenes se iban a servir a Madrid... Cuando vino el obispo, don Santos Moro Briz, le hice caer en la cuenta, le pregunté si no lo veía y él no veía nada y le tuve que decir que las chicas se iban a servir a las casas de los ricos de Madrid que bien iban a Misa pero luego llegaban hasta los abortos. El obispo me dijo que eso había que cortarlo y monté la fábrica de textiles... Después vino el colegio y todo eso...”

Cuenta con orgullo que muchos jóvenes han salido adelante profesionalmente, que ha habido momentos con unos mil alumnos internos. Cuenta también que por parte del poder ha habido muchas zancadillas, que también ha habido incomprensiones. “Lo de menores es un gran negocio; me mandan a los peores y también quieren que cierre” dice mientras esboza una limpia sonrisa.

Su fondo es radicalmente cristiano, sin imposiciones, una propuesta de amor. “Uno de los hechos que más me ha influido es una niña china que llevamos en nuestro coche a la ciudad y al llegar me dice que la llevemos a un dispensario. Cuando le pregunto que por qué... me enseña la mano destrozada por la puerta del coche al entrar... ¡no se había quejado nada! Y nos decía que por qué iba a amargarnos el viaje”. Nos dice don Juan: “eso es cultura, una sensibilidad así”. Sentencia con paz: “mis enemigos son mis mejores amigos: me hacen crecer”.

No habla con amargura de los que han medrado pero para sí mismo quiere estar abajo: “Hay que enterrarse, si no, no conoces el mundo ni le amas”. Al despedirnos nos abrazó ¡y nos pide perdón!: “No he sabido atenderos, no he sabido, a vosotros os ha traído Rovirosa”.
Eugenio Rodríguez

domingo, mayo 26, 2013

El psiquiatra que "descubrió" el TDAH confesó antes de morir que "es una enfermedad ficticia"

A la psiquiatría hace tiempo que se le ve el plumero. Son tantas las enfermedades y trastornos que se describen en sus manuales que hoy en día lo raro es no tener nada. Después de hacer saltar las alarmas al incluir las rabietas en el último Manual de Pediatría DSM (la biblia de los psiquiatras) y después de ver como el gobierno estadounidense declara en un informe que 1 de cada 5 niños tiene un trastorno de la salud mental, cifras que parecen un insulto al sentido común de la población, porque es imposible que tantos niños estén mentalmente enfermos, aparecen unas declaraciones de Leon Eisenberg, el psiquiatra que “descubrió” el TDAH, que no dejan indiferente a nadie que viva o trabaje con niños.
El semanario alemán Der Spiegel, en un artículo en que ponía en relieve el aumento de enfermedades mentales en la población alemana, explicó que Eisenberg dijo, siete meses antes de morir, cuando contaba ya con 87 años, que “el TDAH es un ejemplo de enfermedad ficticia”.

Los inicios del TDAH

Los primeros intentos por tratar de explicar que había niños con TDAH sucedieron en 1935. Por aquellos tiempos, los médicos habían tratado por primera vez a niños de primaria con un carácter inquieto y con dificultad para concentrarse en lo que se les pedía, bajo el diagnóstico de síndrome post-encefálico. Fue un intento que no cuajó porque claro, la mayoría de esos niños nunca habían tenido encefalitis.
En los años sesenta apareció el protagonista de nuestra historia, Leon Eisenberg, quien volvió a hablar de dicha enfermedad, pero esta vez con otro nombre, “reacción hipercinética de la infancia”. Bajo dicho diagnóstico pudo tratar a alumnos difíciles, probando diferentes psicofármacos con ellos. Empezó con dextroanfetamina y luego utilizó el metilfenidato, droga con la que consiguió su objetivo y que hoy en día prevalece como tratamiento de elección: los niños enérgicos se transformaban en niños dóciles.
En el año 1968 se incluyó la “reacción hipercinética de la infancia” en el Manual Diagnóstico y Estadístico (DSM) y desde entonces forma parte de dicho manual, sólo que ahora recibe el conocido nombre de Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH).

El logro de Eisenberg y sus colaboradores fue conseguir que la gente creyera que el TDAH tiene causas genéticas, que es una enfermedad con la que se nace. Él mismo dijo, junto con las palabras en que decía que era una enfermedad inventada, que la idea de que un niño tenga TDAH (entendemos que la idea de que un niño sea muy movido y sea un alumno problemático) desde el nacimiento estaba sobrevalorada. Sin embargo, al conseguir que esto calara en la población y en los padres, el sentimiento de culpa desaparece, los padres se sienten aliviados porque el niño ha nacido así y el tratamiento es menos cuestionable. En 1993 se vendieron en las farmacias alemanas 34 kg de metilfenidato. En el año 2011 se vendieron 1.760 kg.
El conocido psiquiatra, que llegó a hacerse cargo de la gestión del servicio de psiquiatría en el prestigioso Hospital General de Massachusetts en Boston, donde fue reconocido como uno de los más famosos profesionales de la neurología y de la psiquiatría del mundo, decidió confesar la verdad meses antes de morir afectado de un cáncer de próstata, añadiendo que lo que debería hacer un psiquiatra infantil es tratar de determinar las razones psicosociales que pueden producir problemas de conducta. Ver si hay problemas con los padres, si hay discusiones en la familia, si los padres están juntos o separados, si hay problemas con la escuela, si al niño le cuesta adaptarse, por qué le cuesta, etc. A todo esto añadió que, lógicamente, esto lleva un tiempo, un trabajo y acompañado de un suspiro concluyó: “prescribir una pastilla contra el TDAH es mucho más rápido” (a lo que yo añadiría “y mucho más ventajoso para el negocio de la psiquiatría”).

El negocio de la psiquiatría

Como he dicho al principio de la entrada parece que la psiquiatría es un monstruo capaz de llevarse cualquier cosa por delante, con un hambre voraz, que no se detiene y que hará todo lo posible por tratar de conseguir que toda persona sana acabe tomando una u otra medicación para tratar su (no) enfermedad. Se les ve el plumero, y una prueba más de ello es que ya existe la próxima enfermedad que será difundida por toda la infancia: el trastorno bipolar o enfermedad maníaco-depresiva.
Hasta los años noventa era una afección desconocida en los niños. Ahora ya es uno de los diagnósticos más frecuentes en psiquiatría infantil, hasta el punto que las visitas por este trastorno se han multiplicado por 40 en menos de diez años, siendo muchos de los “enfermos” niños de dos y tres años.
Uno de los responsables de la llegada del trastorno bipolar a EE.UU. es el psiquiatra Joseph Biederman, que lleva años haciendo estudios y conferencias sobre el tema y que recibió 1,6 millones de dólares entre el año 2000 y el 2007, procedentes de las farmacéuticas que fabricaron los medicamentos para dicho trastorno, al parecer para dedicarlos a seguir investigando la enfermedad.
Pero esto no es todo. Para conocer el alcance real del negocio de la psiquiatría, para ver hasta qué punto se inventan las enfermedades para luego poder dar los fármacos que ya existen, un estudio realizado por la psicóloga estadounidense Lisa Cosgrove reveló que, de los 170 miembros del grupo de trabajo del DSM (Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales), es decir, los que hacen el manual de psiquiatría de referencia mundial, 95 (el 56%) tenía una o más relaciones financieras con las empresas de la Industria Farmacéutica.

¿Existe el TDAH?


Yo no sé si existe o no existe (y eso que el que la inventó dice que no), ni tampoco me toca a mí responder a esta pregunta, sin embargo estoy seguro de que son muchos los niños diagnosticados cuyo único pecado ha sido ser demasiado movidos, o ser demasiado insistentes a la hora de demandar de sus padres un poco más de atención. Ya hace más de dos años os ofrecí dos entradas en las que explicaba cómo se diagnostica el TDAH, para que vierais que no existe ninguna prueba diagnóstica de ningún tipo que determine que un niño tiene el mencionado trastorno. Todo se hace en base a la observación y en base al cumplimiento o no de unos criterios o parámetros que los niños normales deben hacer.
Ahora bien, ¿qué es ser normal? Krishnamurti dijo que “no es signo de buena salud el estar bien adaptado a una sociedad profundamente enferma”, así que quién sabe, quizás los niños que se rebelan ante el intento de domesticarles, aquellos que no soportan estar sentados escuchando cosas que no les interesan, aquellos que preferirían poder decidir qué hacer en sus vidas en todo momento, aquellos que quieren probarlo todo y no dejarse nada, quizás sean al fin y al cabo los más cuerdos.
No digo que ninguno de estos niños no tengan nada. No digo que no necesiten ayuda, porque es muy probable que muchos de ellos tengan muchos problemas, pero nunca he creído en la existencia de un trastorno que afecte al 10% de los niños y mucho menos he creído en la cura milagrosa del metilfenidato, porque si bien los niños cambian su comportamiento, los problemas que hicieron que el niño funcionara de un modo no aceptado siguen ahí.
http://www.bebesymas.com/salud-infantil/el-psiquiatra-que-descubrio-el-tdah-confeso-antes-de-morir-que-es-una-enfermedad-ficticia

jueves, mayo 23, 2013