sábado, junio 01, 2024

EUCARISTIA: MIRAR LA REALIDAD DESDE LOS POBRES (CORPUS CHRISTI, CICLO B)

La Eucaristía tiene su origen en la cena de despedida, en que Jesús, Dios y pobre verdadero, presintiendo su muerte, pensó en quedarse con los suyos y serviles de alimento. 
Desde entonces, él mismo, se hace presente entre aquellos que eligen ser pobres y se atreven a repetir, cada día, sus mismos gestos liberadores y sus provocadoras palabras de amor y de entrega.

Por eso, en la Eucaristía está la fuerza que nos empuja a seguir proclamando que el pobre e inocente ajusticiado, el Jesús picapedrero, que fue arrojado al basurero del mundo, no solo ha sido liberado de la muerte, sino que se ha convertido en el alimento necesario que mantiene nuestra despensa bien abastecida para saciar a todos los hambrientos de pan y de justicia.

La Eucaristía es pues, el gran signo que pone ante nuestros ojos una realidad muchas veces silenciada: que los pobres, no solo están llamados a padecer la injusticia, sino que también tienen una gran capacidad de organizarse y luchar contra ella... como Jesús que atacó las raíces del mal y se enfrentó a las causas estructurales de cualquier tipo de pobreza o desigualdad y desde ahí, fue abriendo, para todos, horizontes de vida y de esperanza.

Por eso, el amor a los pobres y el reconocimiento de su dignidad y sus derechos está en el centro del mensaje del Evangelio. Y por eso, la Eucaristía, debe:
- abrir nuestros ojos al sufrimiento de nuestros hermanos más pobres...
- espabilar nuestros oídos para escuchar el clamor de los pueblos que pasan hambre...
- construir, entre todos, nuevos espacios de vida compartida y de esperanza...

La pobreza es un escándalo que no podemos abordar dando limosnas o proponiendo estrategias de contención que tranquilicen nuestra conciencia y conviertan a los pobres en seres domesticados e inofensivos.

La caridad verdadera empieza por abrir los ojos a la realidad.
Pero la realidad se puede mirar y valorar desde diferentes perspectivas. Podemos hacerlo desde:
- el beneficio de las grandes empresas o multinacionales,
- los intereses del gran capital o de la banca,
- los suculentos negocios del mercado...
O podemos hacerlo desde:
- los indices de pobreza y precariedad,
- las rentas mínimas o los comedores sociales,
- los desechados, marginados y escluidos del sistema que malviven en la calle...

¿Que lectura estamos haciendo de la realidad cuando nos limitamos a sacar el PAN de la despensa entre estandartes, nubes de incienso y capas pluviales...?

Creo que no basta con mostrar el PAN de la VIDA por las calles de una ciudad donde unos comen, beben, disfrutan y tapean... y otros solo disponen de ese último rincón de sus desvelos, donde nadie, nunca los espera.

Y después de este paseo nos vamos todos a casa o a la feria... y todo sigue igual. Está claro que este sistema de cosas no se aguanta... y tenemos que cambiarlo.

Manuel Velazquez Martín/facebook.