viernes, enero 20, 2017

EL PAYASO SOLIDARIO EN LA BIBLIOTECA


Hoy trasladamos la reunión de catequesis a la Biblioteca del Distrito, conocida como El Canódromo. Allí los niños disfrutaron de un cuento y luego construyeron su "payaso solidario".
Los padres estuvieron pensando hacer deporte dando vueltas al canódromo pero finalmente decidieron ir a tomar algo... ¡cosas que pasan!
Nos fuimos encantados porque estuvo muy bien la actividad, el diálogo y todo.

miércoles, enero 18, 2017

lunes, enero 16, 2017

sábado, enero 14, 2017

LAPSUS SOCIALISTA DE LA MINISTRA DEL PP. POR UN COPAGO SOLIDARIO

Eugenio Rodríguez

Se ha liado con eso de que los pensionistas paguen parte del precio final de los medicamentos. Tiempo le ha faltado al PP para llamar al orden a la que consideran una ministra pagando la novatada de decir lo que piensa, aunque sea algo mal llamado “políticamente incorrecto” donde realmente se debería decir “electoralmente incorrecto”. Y la zarandeada propuesta ¿es justa? ¿es solidaria?

A mí lo que planteó la ministra de Sanidad del PP me parece una medida realmente socialista, poco parecida a las de Zapatero o Rajoy. Una medida solidaria. Una medida justa. Una medida coherente con la Doctrina social de la Iglesia… Es -me parece- de sentido común. No me extraña que le hayan echado el freno. Ni me extraña que no le hayan puesto bozal. Simplemente le han hecho decir otra cosa ¡y tan felices!

Han saltado a la yugular de la ministra, queriendo parecer compasivos, en nombre de “los pensionistas”. Pero ¿quiénes son los pensionistas? ¿Pertenece al mismo grupo socioeconómico el anciano que no tiene para encender la calefacción que un expresidente del Congreso jubilado? ¿No debe pagar sus medicinas Felipe González? ¿un expresidente de Endesa o de Telefónica o de la Caixa? ¿Tampoco los propietarios de yates de lujo? Hablamos de gente con ingresos millonarios incluso en euros. ¿Es justo que estas personas no paguen sus medicinas?

Lo que no es solidario es que se les subvencione con un solo céntimo. Forma parte del pensamiento solidario, de la experiencia socialista, de cualquier humanismo… que los impuestos deben ser progresivos. Debe pagar más quien más tiene. Deben ponerse impuestos altos a los coches de lujo e impuestos bajos a los utilitarios. Deben tener impuestos bajos los pañales o el pan; deben tener impuestos altos las joyas o el alcohol.

Esta lógica puede llamarse Justicia, Fraternidad, Humanismo, Socialismo… o como se quiera llamar. Pónganle el nombre que quieran pero el final del asunto siempre es el mismo: El que pueda que pague sus medicinas y el que no pueda que no las pague; “de cada uno según sus capacidades, a cada uno según sus necesidades” es un clásico. Y el nombre de “pensionistas”, o el de “vascos”, o el de “canarios” no es razón para pagar o no pagar. El copago solidario es un avance de la sociedad.

martes, enero 03, 2017

Una Virgen pobre y para los pobres pasa por Triana


El pasado viernes me encontré la Virgen por la calle Triana. La verdad es que en otras ocasiones sí que he visto en la calle a otras vírgenes. Pero iban más adornadas. Otras flores, otras vestiduras y hasta joyas.

La del viernes era de carne y hueso. Era otra la belleza, otros los vestidos, otras las flores… el rostro sereno y bello al máximo, con arrugas y todo, como cualquier madre verdadera. Y sin joyas. Pobre y para los pobres. Me recordó a María, la de Nazaret, la la esposa de aquella familia migrante y perseguida. También iba José, fuerte como un roble, como el obrero carpintero que cuenta el Evangelio.

Me alegró sentir el calor de una Virgen manifestante. Colaboraba en una marcha solidaria. Se denunciaban las causas del hambre nada menos. Estábamos algunos curas, menos de los que debíamos. Prensa, entre poco y nada, quizá no es noticia ver a la familia santa de Nazaret por las calles ¡con esas pintas! Algunas familias -que se precian de seguidoras de la familia de Nazaret- entregaban su aburrimiento a los templos del consumo o a sus cosas.

A la familia de Nazaret les acompañaban personas de todas las edades, algo más de un centenar. No parecían gentes del poder sino pueblo. No alardeaban de nada sino que caminaban en silencio. Llevaban unos carteles en que aparecía una niña hambrienta. El texto no parecía del último premio Nóbel aunque era divino: “No matarás”. Bello en su simplicidad.

El mensaje central era verdaderamente navideño: “No más esclavos sino hermanos; trabajo sobre capital”. Un mapa del mundo con los rostros de la Humanidad sufriente era el pesebre. Mientras Herodes y compañía estaban enredados en sus asuntos los asistentes ponían calor a la noche. Bien lo decía Camilo Sánchez: ¡o luchas o te vendes!