sábado, marzo 21, 2015

celebrada la semana deformación dela familia

Antonio Melián nos cuenta cómo se han desarrollado las jornadas de formación familiar que han tenido lugar recientemente. Esta semana, del 10 al 14 se celebraron las jornadas de la familia organizadas por el arciprestazgo de Ciudad Alta en los salones de la Parroquia de Santa Isabel de Hungría. Una media de 60 a 70 personas fue el promedio de asistencia diaria. Los temas tocaron los asuntos más imperiosos de la actualidad. Acabó con una asamblea general donde la familia, padres, hijos y abuelos compartieron sus sentimientos y pareceres. Se repartieron premios a las mejores cartas y dibujos de los niños y el obispo d. Francisco Cases compartió con todos y celebró la eucaristía con los párrocos de la zona y los asistentes a la asamblea.

viernes, marzo 20, 2015

domingo, febrero 22, 2015

SI NO SE RENUEVA LA FE CADA DÍA SE DEBILITA

martes, febrero 17, 2015

lunes, febrero 16, 2015

CHIRIGOTA DE MADRES... AUTOCRÍTICAS



No recoges los juguetes
y no ayudas en la casa
no te peinas, no te lavas
no te quitas las legañas
Tira al cole ya (Tira al cole ya)
y déjame en paz... (y déjame en paz)

Cómete ya las verduras
No me oyes, no me escuchas
Y métete ya en la ducha
y lávate bien la hucha
Y enjabónate (y enjabónate)
Enjabónate... (enjabónate)

ESTRIBILLO
Todo el día regañando
y dando voces
y no me escuchas
y no me oyes
Ya no puedo más (ya no puedo más)
Te voy a matar... (te voy a matar)

Recoge tus juguetes
y también la ropa
ordena tu cuarto
no sorbas la sopa
Y ponte a estudiar (y ponte a estudiar)
Vas a catear (vas a catear)

Me canso (me canso)
me harto (me harto)
Que repito y repito
y te miro y te grito
y no me haces caso

Me canso (me canso)
me harto (me harto)
y tú ni me miras
y tú ni me escuchas
y no haces ni caso

Y me miras con ojitos
me echas una sonrisita
y me tiras un besito
y me haces un dibujito
Ya me tiés comprá (ya me tiés comprá)
Ya me tiés comprá (ya me tiés comprá)

Ya recojo yo tu cuarto
ya me como tus verduras
y te meto yo en la ducha
y te lavo bien la hucha
Te enjabono yo (te enjabono yo)
Te enjabono yo (te enjabono yo)


ESTRIBILLO
Todo el día regañando
y dando voces
y no me escuchas
y no me oyes
Ya no puedo más (ya no puedo más)
Te voy a matar... (te voy a matar)

Recoge tus juguetes
y también la ropa
ordena tu cuarto
no sorbas la sopa
Y ponte a estudiar (y ponte a estudiar)
Vas a catear (vas a catear)

Me canso (me canso)
me harto (me harto)
Que repito y repito
y te miro y te grito
y no me haces caso

Me canso (me canso)
me harto (me harto)
y tú ni me miras
y tú ni me escuchas
y no haces ni caso

Y después de todo
mira que te quiero
mira que te adoro
eres mi tesoro
Te quiero a rabiar (te queiro a rabiar)
Te quiero a rabiar (te queiro a rabiar)

Y después de todo
mira que te quiero
mira que te adoro
eres mi tesoro
Te quiero a rabiar (te queiro a rabiar)
Te quiero a rabiar (te queiro a rabiar)

Bailando (bailando)
Bailando (bailando)
La vida a tu lado
es más llevadera
si me hicieras caso

Bailando (bailando)
Bailando (bailando)
La vida a tu lado
es más llevadera
si me hicieras caso

domingo, febrero 15, 2015

La más bella y verdadera oración de una maestra. Otra vez Gabriela Mistral

LA ORACIÓN DE LA MAESTRA
¡Señor! Tú que enseñaste, perdona que yo enseñe; que lleve el nombre de maestra, que Tú llevaste por la Tierra.
Dame el amor único de mi escuela; que ni la quemadura de la belleza sea capaz de robarle mi ternura de todos los instantes.
Maestro, hazme perdurable el fervor y pasajero el desencanto. Arranca de mí este impuro deseo de justicia que aún me turba, la protesta que sube de mí cuando me hieren. No me duela la incomprensión ni me entristezca el olvido de las que enseñé.
Dame el ser más madre que las madres, para poder amar y defender como ellas lo que no es carne de mis carnes. Alcance a hacer de una de mis niñas mi verso perfecto y a dejarte en ella clavada mi más penetrante melodía para cuando mis labios no canten más.
Muéstrame posible tu Evangelio en mi tiempo, para que no renuncie a la batalla de cada hora por él.
Pon en mi escuela democrática el resplandor que se cernía sobre tu corro de niños descalzos,
Hazme fuerte aun en mi desvalimiento de mujer, y de mujer pobre; hazme despreciadora de todo poder que no sea puro, de toda presión que no sea la de tu voluntad ardiente sobre mi vida. ¡Amigo, acompáñame!, ¡sosténme! Muchas veces no tendré sino a Ti a mi lado. Cuando mi doctrina sea más cabal y más quemante mi verdad, me quedaré sin los mundanos; pero Tú me oprimirás entonces contra tu corazón, el que supo harto de soledad y desamparo.
Yo sólo buscaré en tu mirada las aprobaciones.
Dame sencillez y dame profundidad; líbrame de ser complicada o banal en mi lección cotidiana.
Dame el levantar los ojos de mi pecho con heridas al entrar cada mañana a mi escuela. Que no lleve a mi mesa de trabajo mis pequeños afanes materiales, mis menudos dolores.
Aligérame la mano en el castigo y suavízame más en la caricia. ¡Reprenda con dolor, para saber que he corregido amando! Haz que haga de espíritu mi escuela de ladrillos. Le envuelva la llamarada de mi entusiasmo su atrio pobre, su sala desnuda.
Mi corazón le sea más columna y mi buena voluntad más oro que las columnas y el oro de las escuelas ricas.


¡Y, por fin, recuérdame, desde la palidez del lienzo de Velázquez, que enseñar y amar intensamente sobre la Tierra es llegar al último día con el lanzazo de Longinos de costado a costado!