lunes, marzo 21, 2022

GABRIEL CASTRO - SEMANA SANTA / ORACIÓN

UNA MEDITACIÓN SOBRE EL JUEVES SANTO DESDE SAN JUAN DE LA CRUZ UNA MEDITACIÓN SOBRE EL VIERNES SANTO (PARA LA MAÑANA) DESDE SAN JUAN DE LA CRUZ
UNA MEDITACIÓN SOBRE EL VIERNES SANTO (PARA LA TARDE) DESDE SAN JUAN DE LA CRUZ UNA MEDITACIÓN SOBRE EL SÁBADO SANTO DESDE SAN JUAN DE LA CRUZ: UNA CHARLA muy interesante para quien quiera avanzar en la oración. Para verlo pincha en "ver en youtube"  

domingo, marzo 13, 2022

VIVE LA VIDA - DAVID GARRET

Eucaristía y reunión de familias en Zárate

Hoy tuvimos Eucaristía parroquial a las 10. Habíamos invitado a las familias de catequesis. Hemos intentado reflexionar un poco sobre algunas canciones, especialmente "El Espíritu del Señor hoy está sobre mí https://antigonahoy.blogspot.com/2016/03/el-espiritu-de-dios-hoy-esta-sobre-mi.html

Después los mayores hemos reflexionado algunas experiencias sobre la vivencia familiar de la fe, los niños han estado jugando y finalmente nos hicimos una foto con el cartel que los peques han preparado. 

En nuestra reunión hemos tratado varias cuestiones. Hemos comentado la importancia de que lo religioso esté implicado con la vida, que haya diálogo entre todos de todos los temas y así también se trate lo religioso. Hemos dedicado un buen rato al tema del  perdón. Al sentido del Sacramento de la Reconciliación. A la importancia de vivir la experiencia de equivocarnos y crecer.

lunes, marzo 07, 2022

Primer domingo de Cuaresma C: san Lucas (4,1-13)

La superficialidad de El País lleva a bromear 
con las Tentaciones que tantas víctimas generan

El evangelio de hoy es una versión de las Tentaciones del Diablo a Jesús. Seria muy sugerente reflexionar sobre el diálogo entre ellos si es que se puede llamar diálogo;  posiblemente sí.

También de lo religioso que resulta ser este gran teólogo al tentar.

Pero resultará más práctico para nosotros ver las tres tentaciones en nosotros.
A lo largo de la historia de los cristianos se han dado muchos enfoques y uno frecuente ha sido ver las tentaciones relacionadas con tres verbos, con acciones en movimiento: tener, poder y placer.

Los tres verbos designan vida y designan algo bueno. 

Es bueno TENER ropa, pan, casa. A partir de algo bueno aparece la tentación de tener eso mismo en exceso. Otra casa para alquilarla o para las vacaciones etc. Los zapatos de su numero o la ropa son algo bueno pero grandes o pequeños son un problema. Casa sí, palacio no. Tener sí, lo necesario. Otros teneres (conocimientos, bienes espirituales) son similares.

Es bueno PODER ejercer una actividad, decidir sobre mi vida y la de la polis. Es un problema mangonear, oprimir, utilizar a otros. El poder democrático, de todos, esta bien. La tentación es mandar.

Es bueno el PLACER. Cuando conocemos a alguien decimos "es un placer". El placer de una relación, el placer de los sentidos, el placer es bueno cuando no supone sufrimiento para el otro.

Tener-poder-placer son buenos.

Y es en esa bondad donde pone el anzuelo la tentación para que la persona se esclavice al tener, poder o placer.

La línea divisoria es fácil de conocer. La tentación es llevar esos actos de amor al egoísmo. Son buenos si hay amor, cuando nos lleva a la libertad y la alegría. Hemos caído en la tentación si hay egoísmo, cuando nos esclavizan y entristecen.

Son series difícilmente separables:
-amor-libertad-alegría,
egoísmo-esclavitud-tristeza.

¿Hay término medio?

sábado, marzo 05, 2022

Carta de Miguel Hernández a Josefina Manresa

Mi querida Josefina:

Esta semana, como las anteriores, llega martes y no ha llegado tu carta. También empiezo a escribir ésta para que me dé tiempo a echarla después, cuando el correo me traiga la tuya, que no creo que falte hoy. Estos días me los he pasado cavilando sobre tu situación, cada día más difícil. El olor de la cebolla que comes me llega hasta aquí, y mi niño se sentirá indignado de mamar y sacar zumo de cebolla en vez de leche. Para que lo consueles, te mando esas coplillas que le he hecho, ya que aquí no hay para mí otro quehacer que escribiros a vosotros y desesperarme. Prefiero lo primero y así no hago más que eso, además de lavar y coser con muchísima seriedad y soltura, como si en toda mi vida no hubiera hecho otra cosa. También paso mis buenos ratos espulgándome, que familia menuda no me falta nunca, y a veces la crío robusta y grande como el garbanzo.

Todo se acabará a fuerza de uña y paciencia, o ellos, los piojos, acabarán conmigo. Pero son demasiada poca cosa para mí, tan valiente como siempre, y aunque fueran como elefantes esos bichos que quieren llevarse mi sangre, los haría desaparecer del mapa de mi cuerpo. ¡Pobre cuerpo! Entre sarna, piojos, chinches y toda clase de animales, sin libertad, sin ti, Josefina, y sin ti, Manolillo de mi alma, no sabe a ratos qué postura tomar, y al fin toma la de la esperanza que no se pierde nunca. Así veo pasar un día y otro día, esperanzado y deseoso de correr a vuestro lado y meterme en nuestra casa y no saber en mucho tiempo nada del mundo, porque el mundo mejor está entre tus brazos y los de nuestro hijo.

Aún es posible que vaya para el día de mi santo, guapa y paciente Josefina. Aunque yo, la verdad, creo que estos amigos míos llevan las cosas muy despacio. Han estado de vacaciones fuera de Madrid y han regresado esta semana pasada. No han podido venir a verme porque ahora es imposible para todo el mundo. Es casi seguro que los veré la semana que viene. Me decías en tu anterior que guardara la ropa cuanto pudiera. No te preocupes, que si no tengo ropa cuando salga, con ponerme una mano en el occipucio y otra en el precipicio, arreglado. Así y todo procuro conservarla y uso la más vieja y todo son cosidos y descosidos y ventanas por todas partes. El pijama se me ha roto y le he puesto un remiendo que es media camisa, porque se me veía toda la parte de atrás y era una verdadera vergüenza. Por lo que a mí me pasa, me figuro lo que os pasará a vosotros y como esto siga así, me veo contigo como Adán y Eva en el Paraíso.

¡Ay, Josefina mía! No nos queda otro remedio que aguantar todo lo malo que nos viene y nos puede venir, para el día que nos toque aguantar lo bueno. ¿Verdad que llegará ese día? Yo nunca he dudado de que llegará y de que seremos más felices que hasta aquí hemos sido. Esta separación nos obliga a respetar a nuestro Manolillo más que respetamos al otro. Manolillo del que no dejo de acordarme nunca. Dentro de un mes hará un año que se nos murió. Eso de que el tiempo pasa de prisa, para nadie es más verdad hoy como para nosotros y a mí me cuesta trabajo creer que ha pasado un año desde que cerró nuestro primer hijo los ojos más hermosos de la tierra.

Dios, a quien tú tanto rezas, hará que el día diecinueve de octubre lo pasemos juntos, si no hace que lo pasemos el día ventinueve de este mes. No quisiera pasar, ese día lejos de ti. Iremos a dar una vuelta al campo y si tú eres decidida, visitaremos la tierra donde nos espera. Tengo ganas de hablar contigo. La otra noche soñé a Manolillo ya con cinco o seis años de edad. Cuídalo mucho, Josefina que crezca fuerte y defendido contra toda enfermedad. Cuando te sea posible come mucha fruta y mucho vegetal, principalmente patatas. Es lo que más conviene a tu salud y a la de nuestro sinvergüencilla.

No me dices muchas cosas suyas. Supongo que ya hablará más que un loro. Si supieras que ganas tengo de oír su voz: se me ríen los huesos sólo de imaginarla, con que mira lo que me voy a reír el día que la oiga de verdad. Dime el peso que tiene, que no lo has pesado hace mucho tiempo. Estoy enfadado con Manolo y con las Marianas, a ninguno de los cuatro se les ocurre escribirme unas letras. No se acuerdan de mí, que no los olvido. Dime también algo de la abuela y la tía, que tampoco me han mandado una sola letra (...).

Bueno. Voy a dejar el lápiz y a esperar tu carta, a ver qué me trae de bueno. Nada. Hoy no recibo carta tuya. No me gusta que te retrases en escribirme. Vaya plantón que me he llevado al pie del que vocea el correo. No hay derecho. Espero que me digas algo de nuestra familia de Orihuela, de mi madre especialmente y de la de Pepito. Anteayer he recibido una carta de un amigo de la huerta, Trinitario Ferrer, muy amigo de mi hermano y me dice que se ve con él todos los días. Di a Vicente que le diga que por ahora no puedo contestarle, pero que me alegra mucho saber de él. Voy a terminar mi carta diciéndote que seas menos perezosa conmigo o de lo contrario no te voy a escribir en un mes. Y nada más porque no parezca larga ésta a la censura y porque hagan todo lo posible para que llegue a tus manos.

Manolillo: adiós, un beso ¡pum! Otro beso ¡pum! Otro, otro, otro, ¡pum, pum, pum!

Manolo: escribe, dejando a un lado por un rato las barbas y las perezas.

Marianas: a ser buenas y a pelearos una vez a la semana solamente.

Josefina: recibe para ti y para nuestro hijo y para nuestros hijos mayores el cariño encerrado y empiojado y ... perdido de tu preso

Miguel

¡Adiós!

POR QUÉ SOMOS VICENTES. El experimento de Asch

martes, marzo 01, 2022