jueves, septiembre 28, 2023

La vivencia de la Eucaristía depende mucho de la vida que llevo

Niños de Jesús es el Señor II (Cuarto)
En la reunión de padres (hoy todo madres inusualmente) hemos tratado de nuestra propia vivencia de la Eucaristía. De poco sirve querer que los niños hagan la Primera Comunión si nosotros no comulgamos

Nos hemos preguntado cómo celebramos nosotros la Eucaristía. Y para ello nos hemos preguntado: ¿nuestros besos, abrazos, gestos, saludos son siempre iguales? Con la pareja, con la madre, con los hijos, con los amigos... ¿igual tras un viaje? ¿igual tras una enfermedad? ¿igual en un aniversario?

Hemos concluido que:
a) hay algo que hace que sean iguales, las personas, la relación....
b) hay algo que los hace diferentes: el momento vital.

Y nos preguntamos: ¿y en la Eucaristía?
Nos damos cuenta de que estamos pendientes del cura, del templo, del tiempo, del tono etc, etc y a veces olvidamos que lo más importante es cómo venimos, que traemos cada uno.

Hemos leído la experiencia de Van Thuan y sus Misas en el campo de concentración. En cierto modo es la misma Misa pero en cierto modo hay una vivencia que la hace algo diferente
https://antigonahoy.blogspot.com/2018/11/profundizando-en-la-eucaristia.html
Mientras tanto los niños hicieron un mural, estuvieron buscando un nombre para ponerse como grupo, concluyeron en llamarse "grupo leyenda", dejaron sus huellas con sus nombres, edades y características.

ACTITUDES (nunca personas) TÓXICAS

 

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Autor muy recomendable, fácil de seguir en Redes sociales. Ha hecho una redacción diferente a esta un poquito más larga y cambiando en algo el orden, además de añadir como actitud tóxica la necesidad de control: https://alvarobilbao.com/padres-toxica

miércoles, septiembre 27, 2023

"Mamá, te amo" - Hoy hace un año

Miriam Martínez Ureña

Ayer, justo ayer, un año de ese último viaje a Gran Canaria. Revisiones semanales llenas de esperanza... ayer hace un año de aquel último día, donde los valores eran raros aunque parecía remisión... aquel último viaje que se volvió gris y comenzó a llorar en silencio presagiando lo inevitable...el cielo lloró y yo no entendí. Un día después, un inolvidable día como hoy su cuerpo reaccionó, fiebre y urgencias. La enfermedad comenzaba a asomar nuevamente y con agonía y ese incontrolable sexto sentido de madre que me decía que algo no iba bien.... Me quiebro de dolor luchando con la aceptación y abrazando la resignación.... Y es que como olvidar su felicidad al volver a casa después de nueve meses, como olvidar su risa haciendo eco en cada esquina.....como olvidar sus abrazos, la textura de sus pequeñas manos, su susurro al decir "MAMÁ TE AMO".... Como olvidar la tristeza en sus ojos al volver a un frio hospital, como olvidar no saber como explicar lo que ni siquiera yo era capaz de entender y razonar. Como olvidar la extraña sensación de pisar la sombra de la pérdida de uno de mis seres más amados, mi pequeño hijo...

Hablando con una persona acerca del dolor de duelo me decía, a quien pierde un padre se le llama huérfano, a quien pierde la pareja se le llama viudo, pero a quien pierde un hijo no tiene denominación y el incoparable dolor tremendamente difícil de sanar....
Me abrazo a mi fe que es lo que mantiene en pie. La gracia de María madre y entender su dolor para aforntar el mío propio...

El Cáncer Infantil es una realidad, como cualquier cáncer es una moneda al aire más allá de las estadísticas. Se dice que cada año 70000 niños menores de 15 años alrededor del mundo fallecen debido a esta enfermedad....No basta con la sensibilización, se necesita investigación y llegar lo antes posible a tratamientos que puedan conseguir sanar, sea en España, en Reino Unido, EEUU, Alemania, etc... mejorar protocolos.... Ojalá llegue el día que se consiga la fórmula para acabar con esta enfermedad

Mientras tanto seguiremos apoyados por Mauri y por todos los pequeños que están atravesando o atravesarán esta enfermedad.

Con el corazón en la mano y mirando al cielo


miércoles, septiembre 13, 2023

Reciclaje de beaterías para LA IDEA DE POBREZA DEL FUNDADOR DE HAKUNA

Es alarmante. la deriva actual de grupos de gran presencia en la Iglesia católica. Personalmente no me parecen católicos y creo que hago un bien en proponer debate.

He pedido a una decena de teólogos que considero profesionales un análisis de las letras de Hakuna. A muchos curas nos parece que están fuera de la linea del Concilio pero los profesionales tuercen los hocicos y me dicen que por escrito que no.... Que tienen mucho éxito, que están siendo aceptados, que hacen Adoración, que no hay que ser tiquismiquis,,,,

A mí me parece que este charlista, además de que a veces parece no saber que quiere decir (no saber si lo dijo San Pablo o quien o meterse en tal o cual jardín...) me parece profundamente equivocado. A mi me parece lamentable su idea de pobreza. Llama pobreza (que es una virtud evangélica en realidad) a la podredumbre moral. Va poniendo ejemplos de pecados, defectos, activalores y dice que ahí nos damos cuenta de que somos pobres. No sé cuantos saltos mortales de fe y realidad habrá dado para llegar ahí. Le vendría bien reciclar esas beaterías.

sábado, septiembre 09, 2023

LLEVALE A DIOS ESTAS LÁGRIMAS. ÉL TE ENVIARÁ FUERZAS

De manera novelada en "La celda cerrada" se nos narra el último viaje en un vagón de mercancías de Etty Hillesum y sus compañeros de viaje. En 1943 un viaje de tres días desde un campo de concentración en Holadan al de exterminio de Auschwitz.

En ese viaje quedan retratados los seres humanos. El avaro que esconde unos diamantes en su gorro acaba regalándolos para una boda que se celebra bordeando la norma litúrgica en el propio vagón, una verdadera celda según el título.

Allí también comparten el maltrato, los escasos bienes, el poco aire que entra por la "ventanilla", la trompetilla de la sorda que sirve para recoger agua, la leche de la puérpera para otros niños, fallecido el suyo, las ideas, los sueños, la vida interior, la historia, los conocimientos... Una aventura de compartir EN MEDIO de un destino realmente poco incierto.

Es la historia de una mística que sabe compartir la vida con otros, percibir el amor difuso a su lado, hacer un viaje hacia dentro y hacia fuera al tiempo, una mística de ojos abiertos.

viernes, septiembre 08, 2023

"La fe no es un pararrayos" - Arnaldo Pangrazzi cuenta sus propios duelos. Un viaje en los duelos de la vida

ANTONIO PANEQUE señala:

El momento de la muerte no es tanto un momento de verter lágrimas, sino de reavivar los recuerdos compartidos en la vida. Es el viaje desde el tiempo hacia la eternidad. Y para preparar este viaje, los heridos se transforman en sanadores. Son sanadores heridos, para quienes la herida no se queda en pus, se transforma en recurso, en ayuda, en apertura. Puesto que, siendo portadores de la herida, pueden tener credibilidad. No hablan de oídas, sino desde su vivencia. Nuestra tarea consiste en acompañar en el ocaso de la vida, poniendo humanidad.

Hay algunos aspectos problemáticos de la elaboración del duelo de un ser querido. Ante todo, hay un duelo anticipado cuando los familiares se percatan de que la vela se está apagando poco a poco. El problema son las expectativas irreales que manejamos. Deseamos que nuestros deseos se hagan realidad (que se cumplan milagros), pues de no ser así lo consideramos como una injusticia: ¿por qué Dios nos ha castigado? "Si te portas bien, Dios te va a recompensar", se ha dicho siempre. Pero en realidad, en el centro de nuestra fe está la muerte ignominiosa de Jesús, por eso hay que tomar la propia cruz.

Y la fe no nos protege de las adversidades, tragedias, sufrimientos. La fe nos ayuda a afrontar todas estas situaciones, y a comprender que no son injusticias. En la base hay falsas creencias o mitos que nos debilitan frente al dolor: pensábamos que la vida era así, que nunca nos acecharía el dolor; pero aunque hemos rezado sin parar, Dios no nos ha escuchado. Estas falsas creencias nos producen más dolor. Por eso, hay que limpiar esas creencias: la fe no es un pararrayos. Está ahí para ayudarnos a aguantar las dificultades que tenemos.

En realidad, la única certeza que tenemos en la vida es que todo puede cambiar de repente, que no podemos tener control de todo en la vida. El caso es que desconocemos los procesos de las cosas, por lo que no podemos ejercer control, ni tampoco lo necesitamos. No somos dueños de la naturaleza, más bien somos hijos de ella. Pensándolo bien, todo lo que tenemos es un regalo, antes que un derecho, y por eso tenemos el deber de valorarlo, custodiarlo. Todo es provisorio, nadie juega con todas las cartas sabidas, nada está garantizado. La vida es un misterio, y está repleta de situaciones límite, en las que no es posible tener el control de todo.

La vida es una peregrinación, un viaje que nos da la ocasión de saborear frutos, olores, sabores, pero antes o después, en una situación u otra, llegará el momento de la última respiración, y ¿quién sabe dónde nos encontrará? Es todo un misterio, y cada uno llega a ese momento con lo que ha construido en la vida: rencor, gratitud...

Y sabemos que Dios no envió a su hijo al mundo para eliminar el dolor, ni tampoco para explicar el significado del dolor. Jesús en la cruz asumió el dolor para transformarlo en medio de salvación: lo que a nuestros ojos aparece como una desgracia se puede transformar en una escuela de vida, en una gracia. La vida y el dolor se sanan amando, aliviando la tristeza de los demás desde el propio dolor y sabiduría. Se trata de poner nuestra herida al servicio del amor, de la solidaridad.

Hay también una serie de actitudes positivas a tener en cuenta a la hora de elaborar duelos. Ante todo, hemos de aceptar las inseguridades con respecto al futuro, y hemos de aprender la oración de agradecimiento por lo que tenemos. Aunque estemos encamados, podemos ver, podemos escuchar, podemos comunicarnos, podemos recordar, cosas que muchas personas no pueden hacer. Así, en lugar de subrayar lo que falta, podemos centrar la mirada en el archivo de bendiciones que nos acompañan en la vida. Y esto ayuda a mirar las cosas con equilibrio y a valorar lo recibido. Obviamente nuestros comportamientos también son importantes y nos ayudan, por lo que hemos de cuidar nuestro cuerpo, nuestra mente, que al final es decisiva, es el piloto.

La clave es comprender cómo pensamos, cuál es nuestra filosofía de vida (¿miramos solo la sombra, o también somos capaces de ver el sol?). Porque la mirada cambia el enfoque: tratar a la gente con dignidad, hacerles experimentar aire puro, nos hace bien a nosotros. Son quizás pequeños detalles, un gesto, una mirada, una oración al oído del enfermo, en los que se esconde la riqueza de la vida. El morir no es un drama en el que hay que llorar. No, es tener la suerte de estar cerca. La vida merece ser vivida, a pesar del final duro en ocasiones. Se vive una sola vez, no hay posibilidad de hacer pruebas: lo que haces, se queda. Y no hay tiempo para reparar el tiempo perdido. Se trata de amar la vida con esa fuerza, esa energía que es el amor, capaz de cambiar todos los escenarios
  Para más info recomendamos el canal: https://www.youtube.com/@ElCaminodelduelo

Eugenio Rodríguez destaca:

La fe no es un pararrayos dice Arnaldo en esta entrevista, entre otras muchas cosas. Explica que cuando se tiene esa perspectiva tenemos un problema importante porque tener esas expectativas  da más dolor todavía 

Pangrazzi cree que hay que purificar y aceptar que hay incertidumbre. La gran certidumbre es que hay incertidumbre. Hay creencias que contrastar. No somos dueños de la naturaleza, somos hijos, antes que un derecho es un regalo la vida. La vida es una peregrinación. 

También manifiesta que Jesús no ha traído el dolor, no lo explica, no lo suprime... ha venido a asumirlo. Una desgracia puede hacerse gracia si ponemos nuestra vida al servicio del amor. 

Entre las experiencias que cuenta incluye un enfoque para la muerte en que se hace presente la canción y la acción de gracias.

viernes, septiembre 01, 2023

Liturgia liberadora ante los abusos. Ni prensa ni silencios

Esta Iglesia que nos ama y amamos merece que las víctimas de abusos puedan expresarse como quieran. En este caso la sensibilidad cristiana del sujeto ha hecho posible el marco místico celebrativo del relato de manera equilibrada, propio de una fe hecha carne que también redime una carne maltratada. Ni en la prensa, ni en el sótano, en la comunidad viva, bajo la Palabra y el Cirio, en la Iglesia y dando gracias -Eugenio A.Rodríguez-

Policarpo Díaz/Facebook

Ayer viví (vivimos) un encuentro liberador y sanador. 

Entiendo que liberador y sanador no sólo para mí. ¡¡¡Qué interesado o incluso egoísta hubiese sido!!!

Liberador y sanador porque se proclamó la Palabra De Dios.

Sanador y liberador porque se encendió el Cirio Pascual que todo lo alumbra;
sanador y liberador porque cantamos salmos, hicimos peticiones, celebramos gestos que son pequeños “sacramentales” que nos recuerdan que la Gracia se desparrama en forma de Misericordia, fortaleza y además cantamos y escuchamos cantos del “alma”. 

Sanador y liberador porque donde dos o más se reúnen en su nombre, allí está el Señor renovando la historia, haciendo nuevas todas las cosas, abriendo caminos insospechados de futuro para todos sus hijos. 

Sanador y liberador porque fue eclesial, porque amamos a la iglesia, porque respetamos lo que cada uno de nosotros somos ante Dios y ante los hombres. En el caso de los curas, no somos jefes de un puesto, sino humildes servidores que hoy estamos y mañana no, pero no dejamos ni perfumes, ni honores en nuestras entradas, así como tampoco dejamos ni hiel, ni azufre en nuestras salidas. Nos abrazamos los que salimos, los que entran y los que permanecen. Y en ese abrazo dd los presbiterios, estuvo representado el abrazo del Pueblo De Dios que valora a los curas pero no los idolátrica; los respeta pero porque se hacen de respetar por su entrega y por su humilde servicio.

Un acto sanador para las comunidades cristianas con las que he caminado como hermano y pastor, que tienen derecho a conocer la verdad, al menos mi versión de los hechos (que me obligan a pedir mi salida) y que quedarán o no ratificados en el proceso judicial que algún día (oh, dichoso ese día) saldrá a la luz. De momento, no tiene por qué ser todo silencio. Me creo en el derecho y en la obligación de dar una explicación sencilla y testimonial a la gente, que es adulta, madura, libre y -sobre todo- SINODAL, es decir: si hacemos camino juntos, no me puedo salir del camino sin dar al menos una sencilla explicación.

Sanador y liberador porque comenzamos y terminamos dando gracias y eso nos hace reconocernos muy queridos y muy privilegiados y por tanto, muy comprometidos a futuro con el Evangelio .